Cuesta escribir. El sólo apretar la tecla del número cuatro para dejar el título puesto, es una puñalada. Afloran las ganas de llorar, la impotencia, el no encontrar respuestas. Cuesta entender por qué.
El fútbol, como en la vida, "tiene estas cosas". Limitándose al plano únicamente futbolístico (aunque es jodidísimo encontrar puntos "tácticos" en un 0-4), que espero abordar con la objetividad que siempre en VdL quisimos transmitir, se puede decir que Argentina, si tuvo un trabajo táctico pensado, una estrategia para abordar la dinámica insoportable del mediocampo alemán, no la mostró. Un gol desde el vestuario, una desatención de Otamendi (que pagó los primeros quince minutos; en el gol toma de atrás - error fatal - a Müller), y Argentina abajo en el marcador. Fantástico el movimiento del punta teutón, corriendo para la diagonal y sacándole poco más de un cuerpo de diferencia al zaguero de Velez, que sintió el gol más que el equipo y, a sabiendas de su error, jugó en consecuencia. Debió irse expulsado el argentino, que dejó vía libre para Podolski - pocas veces asistido por Boateng - y entregó todas las que tocó al rival, durante los primeros veinte minutos.
El resto del equipo se debatía en tratar de reponerse, en un caos total. Partidos en el medio por la marca ajustada sobre Messi (Schweinsteigger se lo comió crudo), se dejó un hueco enorme que los europeos aprovecharon con holgura. La formación peculiar, en "estrella" que dispuso Low en la zona de creación fue un embudo insuperable para el vértigo argentino. Ozil, Podolski y Müller por cada banda, y Khedira y Schweinsteigger dando el paso adelante, cerraban todo intento de asociarse y tomaban a Messi, mínimo, con tres jugadores, ayudándose de la buena labor defensiva de sus laterales. Sin el crack del Barcelona, mostró el equipo de Maradona carencias en la creación de jugadas, encomiándose al biandazo para Higuaín, o una guapeada de Tévez o Di María. La lentitud propia de nuestro mediocampo (que sólo tenía tres jugadores) se vio totalmente desbordada por la velocidad de Alemania,
Y a esto juega Alemania. La inteligencia para ocupar espacios y matar de contra dio chances claras de aumentar en ese primer tiempo (Klose la tiró arriba del travesaño). Argentina se ató a sí misma y pasó media hora hasta que pudo serenarse. De la mano de Mascherano, trató de priorizar el toque en corto y triangular. Aunque no se pudo y cuando, VdL insiste e insiste, había que patear de afuera, los remates fueron flojos y precedidos por jugadas excesivamente largas, sin sorpresa. "Muy flu", diría el Narigón.
El mejor momento argentino, cuando más adelantada estuvo la albiceleste, se vio cortado por el entretiempo. Quizás era ese el momento de hacer los cambios, pero a encarar la remontada salieron los mismos once, que habían terminado de manera favorable. Pero el equipo pecó en los mismos errores de antes. La entrada de un hombre de más en ataque se postergó de más, y se terminó padeciendo el retraso. Argentina salió con una presión asfixiante y trató de todas las maneras, penetrar la defensa solidísima que presentó Alemania. Pero otra vez se mostró irresoluta y, aunque no se sufría con los contraataques una segunda jugada fortuita permitió que se estirara la diferencia: No sé quién es el jugador que habilita a Podolski, pero tuvo la suerte de hacerlo desde el piso, cuando era lógico que el zaguero - Demichelis, de buen partido - saliera a cortar. El pase le salió bárbaro y Podolski tuvo tiempo, además de verse ayudado por la indecisión, tanto en Burdisso como en Romero. Tuvo el espacio y se la dio a Klose. 2 a 0.
Recién ahí entró Pastore, por un Otamendi que jugaba de arriba. El gol, de todas maneras, derrumbó a los nuestros, que no encontraron respuestas y, por el orgullo de ir al frente, terminaron de exponerse atrás. Schweinsteigger apiló a tres por izquierda tras una pelota parada, y le dio la pelota a Friedrich, que la empujó sin arquero y sepultó las ilusiones de dar vuelta la historia.
Recién ahí entró Agüero, que poco hubiera podido hacer, y menos aún con diferencia de tres goles. Fue un concierto de Alemania a partir de ese momento, y se permitió llevar peligro en cada contra. Se permitió aumentar, de hecho, la ventaja, para darle a Klose más chances de llegar al máximo récord de goles mundialistas, que ostenta Ronaldo. Un centro pasado, Burdisso que no llega y a sus espaldas, el polaco nacionalizado vulnera por segunda vez a Romero.
Un partido de esos típicos. Se va tanto al frente, pero sin claridad y con tibieza, que la efectividad del que te espera, te termina liquidando. Es la peor forma de perder, porque te da esperanzas y te las arranca. Así son las cosas. Pudo ser pero no fue. Alemania, bien parado, fue más y, a partir de su dinámica e inteligencia, partió al medio a un equipo pensado para tenerla, y sin la pelota se avocó a las faltas, y aprovechó al máximo sus espacios.
Una vez más, nos vamos en cuartos de final. Y duele como siempre y como nunca.
Romero (4): su primer partido con dudas le deja un sabor amargo. Indeciso para salir en los centros y en el mano a mano, pagó en el segundo y el tercero.
- Otamendi (2): su error al principio, que costase el primer gol al equipo, fue demasiado para su recuperación: un concierto de pases al rival, inseguridad, intrascendencia en ataque y abuso del traslado. Se fue reemplazado.
- Demichelis (5): para VdL el más sobrio del fondo. Anulando bien a Klose cuando se recostó en ese sector y tapando bien el costado cuando estaba muy expuesto a que le hicieran el loco. En el segundo gol le podríamos reprochar que salió a cortar con lentitud, pero estando el rival en el piso era lógico.
- Burdisso (4): Un buen partido manchado por un error postrero. Trató de no complicarse.
- Heinze (4): No hubo ataques punzantes por su sector. No aportó en ataque.
- Rodriguez (4.5): se mostró siempre para, al menos, buscar asociarse. Quedó en el intento.
- Mascherano (5.5): si bien abusó de la falta, por momentos se bancó solo el medio, cuando el equipo se volcó al ataque, aunque después no alcanzó. Ordenó al equipo en el primer tiempo.
- Di María (3): no desbordó por izquierda, y no fue agesivo en sus cierres por derecha. No probó de afuera, tampoco se asoció y, hoy, perdió con Müller por la banda. Salió por Agüero.
- Messi (4): muy marcado, pero aún así se las ingenió para meter entre líneas algunas pelotas que, de no ser por los offside finos, eran pases gol. No probó de afuera.
- Tevez (3.5): metió ganas, y siempre trató de desnivelar. Pero lo anularon bien y no salió del barullo. No colaboró a marcar por la derecha cuando nos ponían de costado. Por tercera vez consecutiva, no probó de afuera.
- Higuaín (3): opaco partido de Gonzalo. Aunque absorbido por la marca, quedó pagando siempre ante el achique de los defensores alemanes y se lo vio un poco quieto, sin movilidad.
- Pastore (3): cuando miraba el partido, pedía que entrara. Entró justo después del knock out, y no pudo brindar nada. Sintió los nervios de tener responsabilidad y se notó en las entregas.
- Agüero (3): entró después del tercero. Nada hubiera podido hacer para revertir la historia.
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sábado, 3 de julio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
Viendo a Alemania.
Qué simple juega el equipo teutón, haciendo un culto a la salida por las bandas. Los laterales pasan al ataque con un criterio tremendo y después vuelven a cerrar, los volantes se buscan entre líneas y las diagonales son perfectas, exquisitas.
Hacen siempre la misma. Se desprende Ozil, y en la posición de 10, tira el pase en cortada para Lahm, que se va por la espalda de su marca australiana (Chipperfield) y tira el centro atrás. O lo hace también por izquierda, a espaldas de Culina.
Y si no, se para de volante por derecha (se desprende Podolski, que también puede llegar por el otro extremo como en el gol) y tira el pase en cortada hacia adentro, para la diagonal hacia afuera de algún punta, casi siempre Müller, para que - otra vez - salga el centro atrás y la conecte Klose o el que llegue por atrás. Esa todavía no funcionó porque Klose tiene los pies redondos; hace goles de cabeza nada más, es tremendo de arriba.
Igual Australia no es rival. Es desordenado, no salen a achicar todos juntos (sale siempre uno solo a destiempo y deja espacios), van al bulto, no tienen chispa arriba, pierden los duelos... Quizás contra un rival como Ghana se vea algo más interesante. Aunque Alemania ya es otro equipo, muy distinto a aquel que perdiera con Argentina el tres de Marzo.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Alemania 0 - Argentina 1.
Generó mucho este partido. Primero, por lo expuesto en la previa, con el periodismo involucrado negativamente con Maradona, por motivos que exceden los netamente futbolísticos. Segundo, por la tensión que este mismo equipo impuso entre su juego y la gente, cubriendo todo en un velo de incertidumbre. Pero el partido tenía que jugarse y, en conclusión, el resultado es positivo.
Mientras el partido no daba para mucho, uno tenía que escuchar, de remate, al pelotudo de Ariel Rodriguez diciendo "claramente para Alemania esto es una prueba: cinco jugadores tienen menos de 10 partidos con la camiseta de su selección". Al groupie que conduce el Líbero malo (?), le decimos que Otamendi tiene cinco partidos en la selección, Romero tiene seis, Higuaín tiene cuatro y Di María tiene nueve encuentros en total. Sólo para que, cuando entre al blog (?), se de cuenta de que es un idiota.
El encuentro inició con un ritmo muy lento. Ambos equipos tratando de cimentarse desde el fondo, con poca profundidad e impreciso; un concierto de pases al rival. Argentina presionaba realmente muy adelante y realizaba el principal gasto físico del partido, tomando una postura audaz y abriendo la pelota rápido para los costados, donde Messi (muy flojo) y Di María (figura) esperaban bien abiertos. Cuando salió bien, Argentina lastimó; es así que ambos laterales - Boateng por derecha y Lahm por izquierda - debieron ser amonestados por sendos murrazos en su sector ante los dos extremos argentinos, pero por la permisividad del árbitro (exponente máximo de lo peor del referato inglés) no recibieron tarjeta.
No obstante, por más que los dirigidos por Maradona lentamente capitalizaban la tenencia, no llegaban con peligro al arco defendido por Adler, que de tantas veces que dijeron "es un queso" terminaron quemando el chiste. Fue hacia la mitad de la primera etapa cuando Argentina rompió la línea de fondo teutona; Messi que la cede en vertical para Higuaín, que saliendo del área habilita a Di María para que el ex Central se la pique al arquero. Fue offside - mal cobrado - y la pelota no fue al arco pero la conjunción entre los más adelantados había sido buena.
La visita manejaba el balón en base a la rápida recuperación, teniendo a Ballack bien anulado, exigiendo de más a los laterales y a Schweinsteigger (¡Ja! Lo escribí bien de primera (?)) , que no hacía pie en el medio. Verón, a partir de ahí, crecía y trataba de hacerse eje del medio, distribuyendo y, eventualmente, rompiendo el esquema proyectándose hacia adelante, sin éxito en lo último. Jonás Gutierrez estuvo muy voluntarioso para anular la banda, que es lo que mejor le sale al ex Vélez y Mallorca, y junto a Otamendi clausuraban el ataque del local por ese costado. Mascherano estaba muy seguro jugando pegado a Demichelis y Samuel, ambos de gran partido, y Heinze procuraba no hacer cagadas (?) y hasta incursionaba en ofensiva pero no logró lastimar. Higuaín estaba teniendo un laburo opaco, lo mismo que Messi, que no hizo pesar su talento.
Aún siendo mejor que el rival hacia los treinta minutos, no se podía lograr la apertura del marcador. Di María, a pura polenta y esquivando muñecos, llegó al área por el medio y remató, pero Adler y luego el travesaño le impidieron el grito. Los dirigidos por Low se entregaban a un desborde perdido por algún costado o a la pelota parada. En uno de los corner que tuvo el seleccionado anfitrión, un despeje incompleto de Samuel y luego de Mascherano le quedó a Di María en nuestra medialuna. Sacó un muy buen pase (en cortada y por arriba), que Higuaín aprovechó muy bien.
Es muy interesante el movimiento del Pipita, haciendo un semicírculo en el piso para quedar habilitado y perfilado hacia adelante cuando se recibe. Muy sutilmente, dejó pagando a su marcador y la adelantó, limpió a Adler que estaba afuera del área y la metió con el arco vacío, con un poco de suspenso. Esto fue a los 42 minutos. Y fue el 1 a 0.
Luego de eso, cuatro minutos de discurrir, y el entretiempo. A la salida del vestuario, Alemania mostró una clara vocación de ir a buscar el resultado, herido en su orgullo e incentivado por el público. No obstante, no encontró claridad, abusando del pelotazo frontal, facilitando la labor de la línea de fondo argenta. Línea que se resentiría por las salidas, por lesión, de Heinze y Demichelis que quedó con los pómulos en la nuca (?), por un rodillazo de Ballack. Ingresaron Burdisso y Clemente Rodriguez, para cubrir los costados, cerrando a Otamendi a la zaga, aumentando mucho su rendimiento. El joven velezano redondeó un gran partido, levantando un primer tiempo que lo vio errando todos los pases, aunque sobrio en la marca.
Argentina, por la propia concepción del once inicial, se quedó sin piernas. No había chispa, no habías explosión. Los cambios para adelantar al equipo, o aunque sea para darle resto físico con el cual aguantar, nunca llegaron. Sólo salió Higuain, cuando era el único que obligaba adelante, por un Tevez muy opaco, que podrá tener un buen momento en el City pero no produce con la albiceleste. Verón jugó los últimos 20, 25 minutos con pullman en el medio, totalmente borrado porque ya no le da el físico. A eso debe apostar este equipo: al gasto de la Brujita en el primer tiempo. Mantenerlo en cancha para el complemento es perjudicial tanto para el equipo como para el jugador. Al no estar el mediocampo en su mejor versión física, sumado a los cambios ofensivos de Low, Alemania se fue al frente y trató, a los ponchazos, de generar peligro en el arco de Romero. La mejor fue un remate de Cacau, tras una buena jugada colectiva que el actual jugador del AZ despejó bien a un costado, pero no mucho más.
El partido, aún con un equipo totalmente volcado a la ofensiva y con espacios para contragolpear, no mostró situaciones de gol. Sobre el final, pudo aumentar Verón con un tiro libre, pero Burdisso no llegó a desviarla y la contuvo el arquero. A los 46' entró Bolatti (?), pero no hizo más que agregar 30 segundos a la cuenta.
Así las cosas, la selección suma rodaje, ganando un partido a todas luces difícil, "de mundial" según el propio DT. Mostró una clara intención de juego, y concentración para interpretarla. Quizás hay que acertar un poco más en los pases y animarse un poco más a perderla, adelantando más a Verón si el partido otorga brechas para explotar. Otro debe, quizás, es el recambio a la hora de la mitad del complemento, donde el equipo evidentemente se queda y es necesario reavivarlo. Pero hubo juego, hubo inteligencia y esto es a todas luces, un gran paso adelante.
-Romero (6): Bien en la única que tuvo. Pericia para bajar los centros y sensación de seguridad en todo momento.
-Otamendi (5,5): muy impreciso en los pases, levantó cuando fue de central en el ST. Ahí sacó todo.
-Demichelis (6.5): Buen partido de Micho, arriesgando y ganando todos los anticipos - salvo uno que le valió amarilla - y cerrando el sector. Seguro de arriba.
-Samuel (7): El mejor del fondo argentino. Impasable arriba y abajo, ordenando y muy ágil para hacer los relevos.
-Heinze (5,5): sin complicaciones, cumplió cerrando y trató de aportar arriba sin éxito.
-Jonás (6): Mucho sacrificio y criterio. No se asoció con Otamendi pero trató de llegar al fondo. Ganó muchas faltas.
-Mascherano (6.5): Bien Javier, recuperando muchas pelotas y distribuyendo bien en corto. Levanta muchísimo cuando juega pegado a los centrales.
-Verón (6): Buen primer tiempo, contribuyendo a la marca y tocando bien, y muy bien en los pelotazos en profundidad. Cayó en el segundo tiempo cuando no podía correr más.
-Di María (7,5): Figura del partido. Hizo un surco por el sector, metió un tiro en el travesaño y asistió de gran manera a Higuaín para el gol. Cuando el equipo estaba partido, intentó tenerla.
-Messi (3,5): Muy flojo Lionel. Es preciso en los pases, pero no desequilibra. Lo suyo mejora cuando mira a los costados, porque cuando la tiene, junta marcas y la larga, descomprime el ataque favoreciendo las llegadas.
-Burdisso (6): entró bien, cerrando el sector, aunque hizo agua en algunos desbordes. Casi hace un gol sobre el final.
-Clemente (5,5): por su menor apego a la marca, fomentó que Alemania se recueste sobre el sector. No ahorró en despliegue cuando hubo que pasar, y volvió rápido a la cueva.
-Tevez (4): barullo y nada más.
-Bolatti: no la tocó.
Mientras el partido no daba para mucho, uno tenía que escuchar, de remate, al pelotudo de Ariel Rodriguez diciendo "claramente para Alemania esto es una prueba: cinco jugadores tienen menos de 10 partidos con la camiseta de su selección". Al groupie que conduce el Líbero malo (?), le decimos que Otamendi tiene cinco partidos en la selección, Romero tiene seis, Higuaín tiene cuatro y Di María tiene nueve encuentros en total. Sólo para que, cuando entre al blog (?), se de cuenta de que es un idiota.
El encuentro inició con un ritmo muy lento. Ambos equipos tratando de cimentarse desde el fondo, con poca profundidad e impreciso; un concierto de pases al rival. Argentina presionaba realmente muy adelante y realizaba el principal gasto físico del partido, tomando una postura audaz y abriendo la pelota rápido para los costados, donde Messi (muy flojo) y Di María (figura) esperaban bien abiertos. Cuando salió bien, Argentina lastimó; es así que ambos laterales - Boateng por derecha y Lahm por izquierda - debieron ser amonestados por sendos murrazos en su sector ante los dos extremos argentinos, pero por la permisividad del árbitro (exponente máximo de lo peor del referato inglés) no recibieron tarjeta.
No obstante, por más que los dirigidos por Maradona lentamente capitalizaban la tenencia, no llegaban con peligro al arco defendido por Adler, que de tantas veces que dijeron "es un queso" terminaron quemando el chiste. Fue hacia la mitad de la primera etapa cuando Argentina rompió la línea de fondo teutona; Messi que la cede en vertical para Higuaín, que saliendo del área habilita a Di María para que el ex Central se la pique al arquero. Fue offside - mal cobrado - y la pelota no fue al arco pero la conjunción entre los más adelantados había sido buena.
La visita manejaba el balón en base a la rápida recuperación, teniendo a Ballack bien anulado, exigiendo de más a los laterales y a Schweinsteigger (¡Ja! Lo escribí bien de primera (?)) , que no hacía pie en el medio. Verón, a partir de ahí, crecía y trataba de hacerse eje del medio, distribuyendo y, eventualmente, rompiendo el esquema proyectándose hacia adelante, sin éxito en lo último. Jonás Gutierrez estuvo muy voluntarioso para anular la banda, que es lo que mejor le sale al ex Vélez y Mallorca, y junto a Otamendi clausuraban el ataque del local por ese costado. Mascherano estaba muy seguro jugando pegado a Demichelis y Samuel, ambos de gran partido, y Heinze procuraba no hacer cagadas (?) y hasta incursionaba en ofensiva pero no logró lastimar. Higuaín estaba teniendo un laburo opaco, lo mismo que Messi, que no hizo pesar su talento.
Aún siendo mejor que el rival hacia los treinta minutos, no se podía lograr la apertura del marcador. Di María, a pura polenta y esquivando muñecos, llegó al área por el medio y remató, pero Adler y luego el travesaño le impidieron el grito. Los dirigidos por Low se entregaban a un desborde perdido por algún costado o a la pelota parada. En uno de los corner que tuvo el seleccionado anfitrión, un despeje incompleto de Samuel y luego de Mascherano le quedó a Di María en nuestra medialuna. Sacó un muy buen pase (en cortada y por arriba), que Higuaín aprovechó muy bien.
Es muy interesante el movimiento del Pipita, haciendo un semicírculo en el piso para quedar habilitado y perfilado hacia adelante cuando se recibe. Muy sutilmente, dejó pagando a su marcador y la adelantó, limpió a Adler que estaba afuera del área y la metió con el arco vacío, con un poco de suspenso. Esto fue a los 42 minutos. Y fue el 1 a 0.
Luego de eso, cuatro minutos de discurrir, y el entretiempo. A la salida del vestuario, Alemania mostró una clara vocación de ir a buscar el resultado, herido en su orgullo e incentivado por el público. No obstante, no encontró claridad, abusando del pelotazo frontal, facilitando la labor de la línea de fondo argenta. Línea que se resentiría por las salidas, por lesión, de Heinze y Demichelis que quedó con los pómulos en la nuca (?), por un rodillazo de Ballack. Ingresaron Burdisso y Clemente Rodriguez, para cubrir los costados, cerrando a Otamendi a la zaga, aumentando mucho su rendimiento. El joven velezano redondeó un gran partido, levantando un primer tiempo que lo vio errando todos los pases, aunque sobrio en la marca.
Argentina, por la propia concepción del once inicial, se quedó sin piernas. No había chispa, no habías explosión. Los cambios para adelantar al equipo, o aunque sea para darle resto físico con el cual aguantar, nunca llegaron. Sólo salió Higuain, cuando era el único que obligaba adelante, por un Tevez muy opaco, que podrá tener un buen momento en el City pero no produce con la albiceleste. Verón jugó los últimos 20, 25 minutos con pullman en el medio, totalmente borrado porque ya no le da el físico. A eso debe apostar este equipo: al gasto de la Brujita en el primer tiempo. Mantenerlo en cancha para el complemento es perjudicial tanto para el equipo como para el jugador. Al no estar el mediocampo en su mejor versión física, sumado a los cambios ofensivos de Low, Alemania se fue al frente y trató, a los ponchazos, de generar peligro en el arco de Romero. La mejor fue un remate de Cacau, tras una buena jugada colectiva que el actual jugador del AZ despejó bien a un costado, pero no mucho más.
El partido, aún con un equipo totalmente volcado a la ofensiva y con espacios para contragolpear, no mostró situaciones de gol. Sobre el final, pudo aumentar Verón con un tiro libre, pero Burdisso no llegó a desviarla y la contuvo el arquero. A los 46' entró Bolatti (?), pero no hizo más que agregar 30 segundos a la cuenta.
Así las cosas, la selección suma rodaje, ganando un partido a todas luces difícil, "de mundial" según el propio DT. Mostró una clara intención de juego, y concentración para interpretarla. Quizás hay que acertar un poco más en los pases y animarse un poco más a perderla, adelantando más a Verón si el partido otorga brechas para explotar. Otro debe, quizás, es el recambio a la hora de la mitad del complemento, donde el equipo evidentemente se queda y es necesario reavivarlo. Pero hubo juego, hubo inteligencia y esto es a todas luces, un gran paso adelante.
-Romero (6): Bien en la única que tuvo. Pericia para bajar los centros y sensación de seguridad en todo momento.
-Otamendi (5,5): muy impreciso en los pases, levantó cuando fue de central en el ST. Ahí sacó todo.
-Demichelis (6.5): Buen partido de Micho, arriesgando y ganando todos los anticipos - salvo uno que le valió amarilla - y cerrando el sector. Seguro de arriba.
-Samuel (7): El mejor del fondo argentino. Impasable arriba y abajo, ordenando y muy ágil para hacer los relevos.
-Heinze (5,5): sin complicaciones, cumplió cerrando y trató de aportar arriba sin éxito.
-Jonás (6): Mucho sacrificio y criterio. No se asoció con Otamendi pero trató de llegar al fondo. Ganó muchas faltas.
-Mascherano (6.5): Bien Javier, recuperando muchas pelotas y distribuyendo bien en corto. Levanta muchísimo cuando juega pegado a los centrales.
-Verón (6): Buen primer tiempo, contribuyendo a la marca y tocando bien, y muy bien en los pelotazos en profundidad. Cayó en el segundo tiempo cuando no podía correr más.
-Di María (7,5): Figura del partido. Hizo un surco por el sector, metió un tiro en el travesaño y asistió de gran manera a Higuaín para el gol. Cuando el equipo estaba partido, intentó tenerla.
-Messi (3,5): Muy flojo Lionel. Es preciso en los pases, pero no desequilibra. Lo suyo mejora cuando mira a los costados, porque cuando la tiene, junta marcas y la larga, descomprime el ataque favoreciendo las llegadas.
-Burdisso (6): entró bien, cerrando el sector, aunque hizo agua en algunos desbordes. Casi hace un gol sobre el final.
-Clemente (5,5): por su menor apego a la marca, fomentó que Alemania se recueste sobre el sector. No ahorró en despliegue cuando hubo que pasar, y volvió rápido a la cueva.
-Tevez (4): barullo y nada más.
-Bolatti: no la tocó.
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