lunes, 21 de noviembre de 2011

300.

Casi de casualidad advertí hoy que por medio de la presente (?), llegamos al post número 300 de VdL.

Podríamos hablar de números: 300 posteos, ya se dijo, 22000 visitas, 1254 días de vida, 86 posteos por año... Pero los números son fríos y te mandan el descenso (?). Lo cierto es que, así como hace seis meses me sorprendía llevar más de tres años (y contando...) a cargo de este espacio, me encuentro hoy con que pude darle forma a algo que, si bien es etéreo, tiene una entidad, una identidad y una constancia; que es mío y de (y para) ustedes. Ese es un premio pequeño que me llevo para mí.

El gran premio es, sin duda, la compañía de aquellos que, directa o indirectamente, me arengaron a no aflojar. Desde una palabra de aliento hasta un simple entrar a ver qué onda, un comentario, o una simple entrada para leer cómo jugó la selección, o qué piensa humildemente quien les escribe, sobre los aspectos más variopintos del fútbol, sea un campeonato o un descenso, es ésto sin duda lo que me llevo de esta travesía hermosa que es para mí este blog. Así que, de nuevo, redundo en las mil gracias que tengo para darles y espero no tocar nada así el curro me dura hasta los 600 (?).

Aún queda mucho por decir, y de su mano espero poder decirlo.

martes, 15 de noviembre de 2011

Colombia 1 - Argentina 2 (Eliminatorias Brasil 2014)

Que es más difícil que antes, que el clima, que el horario, que el público, que el rival, que la mar en coche... Argentina venció a su par colombiano en su casa por 2 a 1, pero también venció un poco a sus propias excusas.

El partido empezó bajo 35 grados de calor, un sol impiadoso y con nuestra selección con la tenencia de la pelota a su favor. Se jugaba a un ritmo cansino, monocorde, con pases laterales y para atrás, como si el mejor Riquelme estuviera en cancha y no había un conductor que llevara la pelota para adelante. El planteo con una pseudo línea de 5 (Mascherano apenas sobresalía por delante de Fernandez y Burdisso), el tandem Guiñazu-Braña empeñado en lo suyo, marcar, y Sosa desdibujado en la izquierda y cometiendo un sinfín de cagadas, hacían imposible la labor de vulnerar las dos líneas de cuatro que cuidaban a Ospina sólo con dos jugadores. Es así que Messi debía hacer lo de siempre: retroceder para tomar la pelota entre 3 colombianos a 50 metros del arco. Higuaín a su vez era blanco de los biandazos de todo el equipo. Encima tenía a dos tipos 10 cm más altos y 20 kg más pesados, especialistas en el juego aéreo. Mosquera y Yepes se lo comieron en dos panes al del Real Madrid, que tuvo que reclinarse a las puntas, dejando el área sin referencia. Si a eso le sumás la cautela de Zabaleta y Clemente para pasar... Es claro que arriba no hubo desnivel. Hubo poca compañía de los volantes (sólo se animó Guiña, y cada tanto Braña). Por el lado local, Armero y James hicieron lo que quisieron por la banda derecha albiceleste, aprovechando el desorden que había por aquél costado en el retroceso, con Zabaleta y Sosa haciendo agua en la marca y entregando mal la pelotita. Con el correr de los minutos, los cafeteros parecieron asimilar el inicio, recuperar la pelota y tratar de ofender el arco de Romero, aunque el excesivo estudio por el rival, que le era recíproco en el planteo, le impidió atacar con mas convicción una línea de fondo argenta que pareció más firme que en el encuentro anterior.

El partido, como una pulseada, se fue inclinando a favor de los de el gremialista de suteba (?) Leonel Alvarez, que buscaron a Jackson Martinez por arriba, pero el punta no pudo hacerse fuerte de esta manera, y en su enjundia hizo muchísimas faltas en ataque. Tuvo un cabezazo a espaldas de Mascherano, que parcialmente había bajado a posición de 2, cuando salió Burdisso.
De ésto que queríamos hablar: le salió todo mal a Nico en esa jugada. De correcto desempeño hasta ahí, salió a cortar lejísimos (repitiendo errores) y con mucha violencia sobre la humanidad de James Rodríguez, con tanta mala suerte que afirmó el pie antes de que todo el cuerpo del ex Banfield le cayera sobre la rodilla. Rotura de ligamentos y afuera. Sabella tuvo que mover piezas y encontró resultados; el ingreso de Desábato terminó de afirmar una defensa que hasta ahí se mostraba poco perturbada. Sólo nos inquietaron con un centro cruzado que no pudo conectar martínez (un buscapié) y cuando no pasaba nada, se vino el gol. A poco del final, un tiro libre luego de una falta boluda de Zabaleta sobre el borde del área grande, se le coló a Romero después de desviarse en Mascherano. Se le puede achacar al bueno de Javier cierta responsabilidad, por poner la pierna sin firmeza y dejar que la pelota lo supere, pero es cierto que si elegía no interferir en el remate, por atrás venía Yepes a disputar la pelota con Romero, y era un riesgo dejarla pasar y averiguar quién llegaba primero. Tuvo mala fortuna con el desvío y el equipo lo pagó. 1 a 0 abajo y al entretiempo. Mariano Closs le achacó al pobre Sosa hasta la inflación (?). Era necesario agitar el banco de suplentes y buscar más juego y osadía para revertir la ecuación. Eso mismo entendió Sabella, que reemplazó a un correcto Guiñazú, quien a su vez anduvo bien yendo a ambos costados, pero no aportaba llegada parado por la izquierda al cerrarse naturalmente, por el Kun Agüero y todo su repertorio en ataque. A su lugar pasó Sosa, cuyo rendimiento creció.

Punto aparte para hacer más cortos los párrafos (?). Cuando fuimos a jugar a Venezuela, hubo un primer tiempo parejo y un complemento desigual; la diferencia física se hizo notar aquella vez y nos fuimos claramente derrotados. Y si bien esperábamos un desenlace semejante esta tarde, sucedió algo totalmente diferente. El físico de todos los nuestros empezó a mermar, pero parece que los colombianos sintieron mucho más el trajín de su propio partido contra Venezuela, y aunque trataron de mantener el orden, empezaron a replegarse y cedieron lentamente en sus pretensiones de aumentar la ventaja. Los de Sabella no tenían chispa para abrir espacios arriba, con Messi en su laberinto y siempre con 2 tipos encima, Higuaín perdido y Agüero sin gravitar los primeros minutos. La pelota era otra vez nuestra, pero pasaba casi siempre por Braña y Mascherano, que trataban de arriesgar un poco más de lo que se les pide (entregarla en corto) pero no pudieron aportar volumen de juego.
Hasta que el partido se quebró. Sosa, estático y de muy mal partido hasta aquél momento, evidenció qué tanto más sencillo es todo para Messi cuando alguien le hace la banda. Bien abierto por izquierda, el ex Estudiantes buscó la pared con Lionel, parado en el centro; luego picó para la devolución y tiró un centro bajo y sin fuerza. Un centro malo. Pero inexplicablemente, entre el uno Ospina y Yepes se hicieron un terrible quilombo para terminar la jugada y el rebote le quedó a Messi, que siguió la jugada y capitalizó el regalito que le hizo la última línea del anfitrión. Yepes estuvo tentadísimo de meterle la manito a la pelota pero se arrepintió y gritamos gol. Quien escribe lo gritó con todo. 1 a 1 y a buscar los tres puntos. Iban 14 minutos.
Era evidente que Colombia no daba más, al punto de exhibir mayor agotamiento que Argentina. De a poco se diluyó su mediocampo y dejaron de hacer daño por las bandas. Daba la impresión que si la albiceleste podía doblegar a su propio cansancio, iba a ganar el partido. Pudo haber venido bien un cambio, pero Sabella lo fue dilatando cada vez más, a punto tal que Gago entraría a cinco minutos del final. Lo cierto es que ese mismo equipo, al que muy pocas piernas le quedaban, exhibió amor propio y fue para adelante. Creció, como dijimos, el principito Sosa, más que nada para que Closs se quisiera matar (?), pero eso no alcanzó para aprovechar ese envión contra un equipo también fundido en lo físico y golpeado por el empate que acababa de llegar. Pasaron los minutos, y el match se mantuvo en esa sintonía expectante, como si alguno pudiera aprovechar un error individual en cualquier momento. Zúñiga pudo ganarlo; le ganó a Clemente el mano a mano (lo favoreció el rebote), enganchó sobre un marcador, no sé si Desábato o Fede Fernández, y le pateó a Romero casi en el área chica. Aún cuando definió horrible con todo el arco a lo alto para ubicar ese balón, es de notar que Romero no dio rebote habiéndole rematado a tres metros.

Finalmente pudimos encontrar argumentos en el cansancio y conseguir la victoria: Messi, minutos antes, había sufrido un golpe de calor. No quiso saber nada con dejar la cancha y luego, otra vez cargándose el ataque del equipo en los hombros, yendo por el medio gambeteó a Yepes (no sin un poco de suerte; yepes trató de frenarla con la mano y la pelota le quedó mansita al astro), y habilitó a Higuaín, quien había buscado ese espacio con exquisitez, pero por demorar la jugada un tiempo y enganchar, remató exigido y obligó a Ospina a dar rebote. Agüero aprovechó la segunda pelota y la metió venciendo al sinmanos (?) cafetero. 2 a 1 a siete minutos del final.
Hubo tiempo para que a Agüero le tiraran un proyectil cuando fue a patear un corner y que Mascherano le dijera que se tirara (?), para una jugada clara de gol, 100% de Messi, que con un quite fantástico, una corrida de 50m y dos definiciones malogradas (una la tapó Ospina y la segunda se la sacaron al córner) hubiera coronado un partido a la altura de lo que se le exige al mejor del mundo.

El partido finalizó y el resultado nos es más que favorable, cortando una racha larga sin ganar de visitante por eliminatorias (la última vez había sido con Basile como DT). Ahora, habrá que ver si el parate por siete meses hasta nuestro próximo partido, con Ecuador, resulta propicio para elaborar estrategias de juego y corregir errores, o es más bien un freno a esta inyección anímica. Agüero, consultado por periodistas de campo, dijo: "empieza otra era". Esperamos que así sea.

Romero (6): Nada que hacer en el gol. Tapó el segundo del local (que liquidaba el partido) con una intervención de arquero de equipo grande.
Zabaleta (3.5): timorato para ir para adelante, eligió lateralizar todas. No aportó sorpresa, regaló pelotas y perdió siempre con Armero. Sabe, y cuando juega al ataque es mucho más influyente.
F. Fernandez (5.5): Firme en el aire y por el piso. Apegado a revolearla (?), perdimos todos los pelotazos frontales que tiró.
Desábato (6.5): entró y fue inquebrantable. No perdió nunca con Martínez ni con Dayro Moreno. Más prolijo en la salida que su compañero.
Clemente (5): alternó en su duelo con Zúñiga, que casi nos cuesta perder. No pasó al ataque pero mantuvo el órden.
Sosa (4): un primer tiempo fantasmagórico; se mostró en el segundo, con más huevo, y de una jugada suya nació el primer gol. Tiró mal todos los centros, sin embargo, y le dio casi todas a los de amarillo, raro en alguien de la escuela de Bilardo (?).
Braña (4.5): dentro de todo ordenado, y con aire para bancar todo el partido. Barullero y sin argumentos cuando le tocó subir al ataque, que no es lo suyo.
Mascherano (4): Una máquina de repartir murra, zafó de la amarilla. Tratando de llevar el equipo adelante, evidenció carencias para elaborar juego. Una de cal y una de arena, tanto en los quites como en la marca. Es el primer pase argentino y debe serenarse; un error deja mal parado a todos y expone para la contra. Debe mejorar: empieza a juntar críticas por su rendimiento.
Guiñazú (5.5) el más ordenado de esa primera mitad, con criterio para barrer ambos costados y tocar para adelante. Salió injustamente, pagando derecho de piso por no se histórico o jugador del DT.
Messi (7): un mal partido (absorbido en la marca como suele pasar) rescatado por dos apariciones importantísimas. Su gol nos revivió y su juego nos hizo ganar. Casi hace el tercero. La figura.
Higuaín (4.5): Peleado con los centrales, perdió todos los envíos aéreos de frente. No pudo abrir espacios cuando se fue contra las bandas. La única clara que tuvo, fue la del gol de Agüero. Es clave en el ataque y tiene que estar.

Burdisso (5.5): Salió reemplazado después de romperse en 43 pedazos (?). Venía cumpliendo un buen papel, ganando por arriba ante la amenaza de J. Martínez y tratando de no complicarse en la salida.
Agüero (6): su entrada permitió jugar más adelante, y fue el que anotó el gol de la victoria. Tardó en hacer pie en el campo, pero apareció para anotar un gol importante. Y no es la primera vez.
Gago (-): pagó la indecisión de Sabella y entró cinco minutos. No califica.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Argentina 1 - Bolivia 1 (Elimitatorias Brasil 2014)

Qué tal amigaaasss (modo Closs off (?)), nos encontramos hoy en este humilde recinto para hablar de este magro resultado de la selección que supimos conseguir.

En estos últimos tiempos parece que el combinado del altiplano se agranda contra nosotros. Basta ver los últimos resultados; nuestra total impotencia para vulnerar un cerrojo muy limitado en su técnica pero a cuyos jugadores no les faltó enjundia y compromiso. Es así que, ante un equipo sin entrenamiento, abúlico y repetitivo en sus variantes, se afianzaron los bolivianos y consiguieron un resultado óptimo para ellos, sólo porque no pudieron mantener la ventaja que habían obtenido.

Hay que decir, sin embargo, que el equipo de Sabella recogió el guante que le correspondía y, ante muy poca gente, salió a ganar el partido acorde a lo que manda la historia entre estos conjuntos. La pelota fue nuestra los primeros 45 minutos, pero no pudimos plasmar esa diferencia en el resultado. De la mano de Gago, el más movedizo de esa primera mitad, el traslado hasta el área grande se hizo fácil. De ahí, fuimos pura impotencia. Niembro estaba en lo cierto (!) al pedir que la Argentina cambiara de ritmo, porque a partir de la movilidad del 5 de la Roma, se contagiaron todos. Puntualmente Clemente Rodríguez, Zabaleta y Pastore (que gravitó cuando se desprendió del wing izquierdo e hizo pie en el centro del campo) fueron los que acompañaron a Messi en sus incursiones y a un combativo pero deslucido Higuaín. De esta manera, una vez avanzada aquella etapa, vino lo mejor de los nuestros, combinando a Messi con Pastore y buscando al vacío al Pipita, quien hizo un gol pero le fue invalidado inentendiblemente. Al ratito el ex Huracán tiró lo que sería nuestra mejor jugada de riesgo, al rematar al palo después de un caño hermoso a su marcador (para adelante además, una delicia) y que el uno boliviano le desviara la pelota con lo justo. Asímismo, el 10 del PSG tuvo otra jugada clara pisando el área, luego de una buena combinación entre Messi y Zabaleta, pero le pegó horrible y la pelota se fue al lateral. Por otro lado, es una pena que un buen jugador como Ricky Álvarez haya desaprovechado una chance macanuda de mostrarse ante Sabella y la gente. Salvo un buen pase en corto para una irrupción de Messi, el player del Inter no tuvo un buen partido. Empecinado en tocar de primera y también recostado por la izquierda, entregó mal muchas bolas y no pudo poner a servicio del equipo su talento. Tiene crédito porque sabe y es versátil.
Del lado de los de Quinteros, podemos mencionar la saludable intención de explotar las espaldas de los laterales (sobre todo Zabaleta) con Rojas y Cardozo por izquierda y derecha respectivamente, la buena marca del doble 5 Robles-Flores sobre Messi y el juego de Moreno Martins, quien si bien no venció a la zaga central, ganó foules cerca del área de Romero por las faltas boludas de ambos centrales. Evidentemente (?) habremos de volver sobre este tema. No hubo, sin embargo, una situación clara de gol para la visita.

Ahora bien, aún yéndose en tablas con una selección a priori inferior, había 45 minutos más para desnivelar y el ambiente estaba tranquilo. Qué decir cuando Demichelis mandó todo al carajo (?). En un cagadón notable, digno de un defensor total y completamente rústico e indigno de su trayectoria, se armó un terrible quilombo al bajar una pelota y se puso flojo para dejarse comer de atrás por la triple M (?), Marcelo Moreno Martins. De la misma forma, Burdisso no zafa del escrache: no le habló a su compañero y después fue pareja de baile de Moreno, que enganchó para adentro, para afuera y fusiló a Romero al primer palo. Golazo. Este gol quebró decididamente al equipo y a Demichelis en particular, que sufrió en carne viva los silbidos del público, que sospechamos acaso fuese (?) mayoritariamente bostero porque aplaudió una labor discreta de Clemente Rodriguez y no puteó como correspondía (?) a Burdisso, casi tan culpable como su partenaire. Ya se habló en VdL que era tiempo de un recambio en el fondo. No obstante, si bien no comemos vidrio y sabemos que esos infortunios te cuestan el cariño de la hinchada y quizá el puesto, jamás hubiésemos querido que un tipo como Demichelis, que supo ser figura, jugar grandes partidos y, antes que nada, entregar todo por la camiseta argentina sin tribunear, tuviera que bancarse planteos de este tipo en lo que pudo ser su triste despedida.
Decíamos también, hace casi seis meses, que no era nueva esta forma de plantearle juego a la Argentina. Habida cuenta de la insolvencia de nuestros centrales, es un desconsuelo saber que un solo punta desequilibra un partido a favor del rival. De la misma manera, no es nuevo que la Selección reaccione luego de que, hablando mal y pronto, le toquen el culo. Y va para todos; porque sólo en este momento decidió Sabella mover piezas, sacando a Álvarez para poner a Lavezzi. Y le salió bien; fue el Pocho quien hizo lo que ningún otro punta hizo al momento de recibir de espaldas: darse vuelta, buscar el hueco y patear. Sabiendo que sólo de afuera habíamos logrado inquietar, Lavezzi remató en su primer contacto con el balón y empató a los 3 minutos. Ya los imagino a los muchachos diciendo "che, empatar está bien pero no da perder con esta gente" (?). El caso está en que, años antes, cuando hacíamos un tanto en River, nos relamíamos con la goleada venidera y hoy eso ya no sucede. No obstante, tuvimos gran cantidad de chances de gol para ganar el partido. Lavezzi entró muy concentrado, con la confianza de un gol, su primero, en el bolsillo, y contagió a los que pusieron huevo y fútbol en el principio. Crecieron Zabaleta, Pastore y Gago, quienes para VdL deberían ser titulares contra Colombia. El de Napoli tuvo un cabezazo que no pudo dirigir bien, y a Javier le sacaron un gol en la línea luego de una buena escalada del lateral, y al final tuvo el gol después de una buena habilitación del ex Real Madrid, pero su remate se fue por arriba. Messi, que juega aparte porque él es un jugador aparte, buscó el gol con remates, pero qué especial será su historia con la albiceleste que el más fácil (después que Pastore le bajara la pelota en la entrada del área) lo tiró a cualquier lado...
Es de notar que la tendencia natural de Gago y Mascherano a adelantarse y retrasarse, respectivamente, terminaran por fracturar el equipo en dos y dejar 40 metros de espacio. Con el equipo 5 y 5 para el ataque y la defensa, sacó a Mascherano (con una molestia) y metió a Sosa para desbalancear y tener 6 atacantes. Sin oposición por el sector, Flores se hizo fuerte en el medio a partir de eso, y con eso a su favor, minimizó a Messi y dio bien el primer pase. Bolivia se refugió en su orden, acopló bien sus líneas, no le hizo asco a reventarla (lo hizo varias veces, muchas con suerte dispar), y nos hizo precio en las contras, principalmente por no esmerarse en usufructuarlas.

La selección se fue bajo una sinfonía de silbidos, con muchas dudas en su rendimiento y debe afrontar un partido difícil, otra vez contra el cansancio y el calor y contra una selección que, en los nombres y de local, es más que las tres anteriores y nos saldrá a ganar desde el minuto 1. Habrá que ver. Por lo pronto me despido con un pensamiento. ¿Será que realmente las eliminatorias sudamericanas son más parejas que antes por un digno ascenso de selecciones otrora relegadas, o acaso pensar que un trabajo como el de Markarian o Farías en Argentina devolvería a la selesió esa hegemonía notoria de otros tiempos? ¿Será el fóbal sudaca el de la crisis, que no pega un podio hace dos mundiales? ¿O debemos concluir, oh por dios, que la Selección fue perdiendo grandeza con los años y ahora ve su alcurnia igualada con selecciones de menor linaje y tradición; será, en otras palabras, mejor dichas, que no somos tan buenos como creemos?

Romero (5): Flojo en las pelotas aéreas, nada que hacer en el gol.
Zabaleta (6): Bien en la proyecciones, en las que sirven. Se asoció bien con Messi cuando buscó el costado. Debe aportar más en la marca o vamos a sufrir por ahí.
Demichelis (1): Y sí... El refrán dicta que es el arquero el que debe responder si acaso le llegan a un equipo grande, o al menos sacar las que van adentro. Un central debe dar las mismas garantías; él le sirvió el gol al rival.
Burdisso (2): Partícipe necesario de ese crimen (?) que fue el gol de Bolivia, un canto al foul en defensa (aún cuando tan lejos te conviene dejarlo cabecear, y volver). Al final estaba tan tenso que hasta se fue con la referencia de la pelota; la cambiaron y Chávez se iba solo, decí que lo erró...
Clemente (5.5): Buen partido de Clemeeeen, Clemeeeen (?). Con pulmón para pasar al ataque y ser referencia con sus llegadas al fondo. No vulneró tanto como Zabaleta pero retrocedió con más orden. Es útil y sirve que esté.
Gago (7): gran primer tiempo en la presión, distribución y hasta pisando el área. Mostrarse es su virtud, a eso le agregó juego. Un pase gol suyo casi gana el partido al final. Figura.
Mascherano (5): lo bueno es que su paso por el Barcelona lo llevó a perfeccionar su juego con los pies; sigue siendo una garantía en el toque en corto y hoy es el único que sabe lo que es un cambio de frente. Lo malo es que su actualidad lo ve lejos del puesto de volante central. Le faltó timing y músculo para el rol. Pruébenlo de líbero que este blog se va de joda (?).
Álvarez (3): mal en las entregas, con pocos argumentos para romper su posición en el esquema. No gravitó ni buscó a los que saben y, siendo él mismo uno de ellos, perdió pelotas conprometedoras.
Messi (5): podría decirse que fue discreto lo suyo. Pero se lo vio encarador, con ganas de jugar y encontró a Higuaín en el gol que anularon. Buscó el remate al arco y se benefició cuando crecieron los demás. Más fino en los remates y hubiera sido otra historia.
Pastore (7): empezó por izquierda, se hizo dueño del medio y mostró su mejor versión. Gambeteó para adelante, buscó el arco rival de afuera y llegando, buscó a Messi y a los laterales. Tuvo el gol al final pero lo marró. Para VdL debe seguir en cancha.
Higuaín (5): flojo partido del Pipa. Lejos del área, buscó picar al vacío, abrir espacios con su buen manejo y recuperó un número inusual de pelotas en el retroceso. Hizo un gol y mandó adentro otras que quedaron limpias, pero no valieron.
Lavezzi (6): metió su primer gol en su primer contacto con la redonda, metió otro buen testazo que no pudo ser y fue un revulsivo en el momento justo. Obligó, contagió y sumó porotos.
Sosa (-): no gravitó.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Poniéndose al día.

Y sí, vamos a robar y de la mano de la voz en off que dice "NOVIEMBRE, EN VDL" (?) les contamos que:

- Se vienen dos partidos de la selección y por ende, dos post sábana, que son por lejos los más leídos por el público. Es sabido, para contar nomás, que Di María pegó un desgarro y que en su lugar jugaría Braña (?), habrá que ver cómo se suple a Angelito que, gustos futbolísticos al margen, es un jugador con características muy particulares, y el único a ese nivel que es wing izquierdo.

- Si bien es por todos sabido que los artículos sobre los partidos de la selección son muy pedidos y los más comentados, cierto es que los posts más visitados (y por ende famosos) de este blog son los de las listas de jugadores para el Football Manager. Algunos sabrán que salió la versión 2012 del juego hace pocos días y estarán con muchas ganas de que salga una lista de players correspondiente, pero no me lo pueden pedir porque según las estadísticas son chinos, japoneses, holandeses, canadienses, etc. No es joda. Les cuento que los que arman el juego son bastante ladris, y no sólo le pusieron una activación por internet para evitar pirateo (ingenuos) sino que además los jugadores son prácticamente iguales que en ediciones anteriores, en lo que respecta a estadísticas. Es un choreo y una decepción, pero es lo que hay.

Así que, señores, manténgase al corriente porque NOVIEMBRE, ESTÁ LLENO DE SORPRESAS, POR VDL (?). Pronto habrá novedades.

martes, 11 de octubre de 2011

Venezuela 1 - Argentina 0 (Eliminatorias Brasil 2014)

Sabella renunciá, Messi mentira (?) Nos convoca hoy en VdL, un duro revés para el conjunto albiceleste, que no pudo con su par venezolano y, en Puerto La Cruz, cayó derrotada por un gol, anotado por Amorebieta.

Hay que decir, para marcar un hilo conductor que lleve adelante el desarrollo del post, que la Vinotinto hizo el mayor esfuerzo por ganar el partido durante casi todo el trámite del mismo. Argentina, no obstante, apretó en los primeros minutos; la presión adelante, el mismo intento saludable de juntar a Messi, Higuaín y Di María (activo en esos minutos) y las criteriosas apariciones de Zabaleta fueron las armas que eligieron los de Sabella. No obstante, es difícil para un equipo atacar a un rival que te ubica ocho, nueve jugadores detrás de la línea del portador de la pelota. Así esperó el local a la visita, que sólo pudo vulnerar con remates desde afuera. Los mencionados arrimaron peligro al arco granate de esa manera, aunque Renny Vega (grosso total) detuvo varios disparos sin más dificultad.

Bueno... Eso fue todo lo que tengo para decir de bueno del equipo nacional. Largo, ¿No? (?). Venezuela emparejó las acciones y, con poco, empezó a crear sus propias situaciones. El equipo argentino pareció sofocarse durante la segunda parte del primer tiempo, y al no replegarse, aparecieron los espacios. A ver: una línea híbrida de tres/cinco defensores, con laterales de permanente despliegue, necesita la coordinación de ambos, más un enorme gasto físico, para poder funcionar correctamente. En una cancha grande con un clima realmente adverso para los nuestros, era lógico que empezaran a aparecer falencias. Las espaldas de Zabaleta y Rojo empezaron a convidar al desborde y exponer a una última línea muy permeable, sobre todo del centro a la izquierda, con Demichelis y Otamendi cometiendo muchas equivocaciones y perdiendo en cada centro que caía en el área. Sólo Burdisso pudo mantener la compostura. Detrás de ellos, la figura: Andújar le tapó a Arango en el PT un tiro libre difícil, con mucho veneno, y se mostró siempre seguro, a contramano de lo hecho en el partido inaugural. A medida que pasaba el tiempo, el dominio de los de Farías se hacía más evidente, de la mano de ese gran jugador, 5 de los antiguos, que es Tomás Rincón, amo y señor del medio, y de Rondón, que doblegó a Di María.

Toda la tendencia de retroceso que Argentina empezó a mostrar antes del entretiempo, se profundizó a niveles preocupantes. La selección se estancó y fue literalmente barrida de la cancha por un conjunto laburante y con buenas intenciones. Gravitó muchísimo más César González, que desniveló a Zabaleta y Rojo cuando quiso. En una pelota detenida, al principio, una segunda pelota del Maestrico - al lado del corner, abierto por la izquieda - servida para Rondón adentro del área, permitió a Andújar lucirse otra vez, tapando un remate jodidísimo, fuerte y bien esquinado. Resonaba el "ooooole, ooooole" en las tribunas locales. Era una postal del partido, del tiki tiki Vinotinto contra la pasividad criolla, amparada en el cero a cero. Así nos fue: de un córner bien tirado, Amorebieta le ganó de arriba a Rojo (que lo marcaba de atrás) y puso el gol, a la postre definitivo.

Y vieron cómo es (?), uno que se agranda, otro que se resiente... Eran dos equipos jugando a distinta velocidad, y Argentina se vio arrollada en consecuencia. Para colmo, Sabella intentó torcer la historia un poco tarde, y los cambios no le salieron ni un poco bien. Salió Zabaleta por un Banega que entró a dar una cátedra de pases al rival y traslado innecesario, y Sosa (primera y única mención en el cuerpo (?) del post) dio su lugar a un Palacio incisivo y movedizo, pero solitario e incapaz de vulnerar con sus armas a una defensa local muy bien plantada. Pastore entró diez minutos y no la tocó.
De esta manera, el equipo no reaccionó, y el único que agigantó su figura fue el uno; Andújar le ganó el duelo a Arango, tapándole un segundo tiro libre, y cacheteó una última chance clara, de Rondón. ¿La selesió'? Ni pintó por el arco de Vega, y se disolvió en su abulia.

Esto recién empieza. Es muy temprano para aseverar contra quién se perdió, o en qué circunstancias. Lo visto hoy no deja mucho aliento, lo inmediato indica que hemos de mejorar para lograr objetivos. Son dos partidos, con mal saldo en la defensa y un potencial alentador en ofensiva. Habrá que ver...

Andújar (7): tapando goles clave, transmitiendo seguridad y, por momentos, verdadero sostén del equipo.
Zabaleta (3): empezó con dinámica por su sector, llegando a gol y dejando el surco. Se desinfló temprano, y luego perdió y ganó en la marca... ¡Con Cichero!
Burdisso (4): el más firme del fondo. El único que marcó y estuvo atento todo el partido, sin descollar.
Demichelis (3): No le alcanzó con afianzarse en el segundo tiempo. En el primero no pudo tapar los huecos a su izquierda y perdió mucho de arriba.
Otamendi (2): Perdio de arriba, no cubrió las espaldas de Rojo, ni se habló con él. Entregó todos los pases al rival. Así no te afianzás, pibe.
Rojo (1): Perdió permanentemente con Rondón. Perdió la marca de Amorebieta en el gol. Hizo gala de un desconcepto total al pasar al ataque, sacándose la pelota de encima sin levantar la cabeza. Mal en las entregas. Está muy verde y, por su bien, debe salir del equipo.
Mascherano (4.5): No pudo frenar el vendaval que se le vino encima en el complemento. Correcto en los pases en corto y bien en los cambios de frente.
Sosa (2): Dos corridas al principio. Su labor (llevarle la bola a Messi bien adelante) la cumplió cinco minutos. Luego cayó en la apatía general.
Messi (4)*: Fastidioso y cansado. Pateó una vez al arco y nada más. Perdía hasta con espacios en el mano a mano. Rememorando sus épocas más sombrías.
Di María (4): empezó para confirmar todo lo bueno que hizo ante Chile. Se desinfló como todos; jugar cerrado y por el medio lo mató.
Higuaín (4): Difícil llegar sin una bocha clara. Trató de tirarse a los costados y hasta bajó a marcar, pero en lo suyo, ni siquiera inquietó.
Banega (1): entró para la tenencia y la marca, para copar el medio. No aportó ni en uno ni en otro. Abusó del traslado y entregó mal los pases. Otro que gasta sus fichas...
Palacio (4.5): aportó movilidad y trató de explotar el ancho de la banda izquierda. No pudo desnivelar.
Pastore (-): no aportó.

viernes, 7 de octubre de 2011

Argentina 4 - Chile 1 (Eliminatorias Brasil 2014)

Y bien amigos (?), aquí les traemos como siempre nuestra crónica de los partidos de la Albiceleste. Ante su gente y bajo un clima impiadoso, la selección de Sabella dio un contundente primer paso en sus aspiraciones de clasificar, y batió con facilidad a su par transandino.

La cancha estaba rápida por la lluvia, vislumbraba en mal estado y, aunque no fue del todo determinante en el desarrollo del juego, los equipos mostraron una imprecisión con la pelota en los pies por encima de la media. En un terreno tan pesado, es normal que cada mediocampo "no haga pie" y no consiga imponer su ritmo y tenencia por sobre el otro. En plena dinámica de acomodarse en el césped del Monumental, a los siete minutos se pudo ver una postal del partido completo. Argentina cortando todos los avances chilenos con foul, los de Borghi desaprovechando cada balón aéreo y sufriendo la contra letal. De un mal tiro libre de Waldo Ponce (flojísimo), surgió una contra por izquierda. El buen pelotazo cruzado de Di María se convirtió en chance manifiesta de gol gracias al magnífico control de Higuaín, que apareció por el otro frente totalmente solo, acomodó el balón y fusiló con derecha a Bravo. Golazo. Los del Bichi Borghi perdieron el hilo conductor del partido y, aunque tuvieron la pelota, no pudieron vulnerar a una defensa local que invitó a más durante todo el encuentro.

Qué crack que es Higuaín. Acaso el jugador más talentoso que puede representar a la selección, después de Messi que no es medida para nadie. El ex River, a los 25', fue el que se puso la pilcha de asistidor, y encontró al astro del Barcelona (buena diagonal de la derecha al centro), para que se saque una mufa de 16 partidos oficiales sin mojar. 2 a 0 y Knock out. La única chance que tuvo Chile en ese primer tiempo ocurrió poco después, cuando Zabaleta tiró al tacho un buen quite y cierre, con un pase al medio. Fue un error conceptual común: dar pases jugados con la cancha pesadísima, equivale a dividir la pelota. Suazo recibió entre tres zagueros, encontró el espacio y remató mordido, ya que el mismo Zabaleta corrigió su error, trabándolo justo.

Acaso en la certeza de quien tiene el resultado a pedir de boca, el entretiempo llegó y en el reinicio de las acciones, Argentina se mostró punzante, peligrosa. Con el trío Di María - Messi - Higuaín en gran nivel. Buscándose, tocando y yendo al vacío para la devolución, muy atentos en la presión (recuperaron muchas pelotas) y fueron los artífices de los cuatro goles. De una pelota recuperada y un avance vertical llegó el tercero. Di María (gran partido) otra vez asistiendo a Higuaín, que recibió muy solo y en leve offside, y mostró sus inagotables recursos de cara al arco, al convertir una media vuelta furiosa con la zurda.

Estamos de acuerdo en que, con el resultado puesto, es esperable que los jugadores se relajen. Pero cuando en esa tranquilidad uno empieza a perder la concentración, la tarea de todo un equipo se termina desdibujando. Es así que Argentina regaló la pelota y se dejó atacar. Y Chile podrá haber tenido un partido de pesadilla en el fondo, pero ciertamente ataca con ambición, y sabe cómo hacerlo. De la mano de Isla (el mejor de ellos, volvió loco a Rojo), empezó a poner de costado a nuestra zaga, llegando al fondo y tirando buenos centros. Suazo malogró tres chance que en otra circunstancia eran gol seguro. Se ubicaba bien el pelado, copando la espalda de Zabaleta, el más endeble en el juego aéreo, y aprovechando las recaídas de Burdisso y Otamendi. De uno de esos desbordes llegó el 1-3, de la mano de un cagadón monumental (?), obra de varios de los nuestros. Anotá: Banega despejando para arriba, Andujar rechazando con una mano y dejándose empujar por Suazo en el área chica, y los centrales por ir en bulto a la pelota y dejar a Matías Fernandez solo. Chile amagó repuntar y expuso, con poco, que podemos tener mucho poder ofensivo pero que, sin colaboración ni orden, se defiende mal.

De cualquier manera, el gol resultó anecdótico. Otra perlita de la noche, el mal juego con los pies de ambos arqueros, le permitió a Messi tomar un rebote de un pelotazo de Bravo (dicen que con la mano, no me pareció), descargar de espaldas con Higuaín, hacerle el loco al zaguero chileno que quedó pagando y dejar al Pipita definir con clase al ángulo.
Así las cosas, el partido entró en un ritmo cansino, estacionario. Los ingresos de Salvio, Rinaudo y Jonás no aportaron en el juego y Chile dilapidó alguna que otra chance más. Ya estaba todo dicho.

Es un buen debut para nuestro seleccionado, que aspira a clasificarse cómodo, siendo el máximo candidato a terminar primero, y se dio un primer espaldarazo a un equipo que promete ver buen fútbol. Sabella merecía crédito. Hoy lo pagó con creces.

Andujar (3): muy mal con los pies. No cortó un centro, perdió con suazo en la jugada del gol, que además lo tuvo rechazando para adentro.
Zabaleta (5): Firme. Controló a Beausejour y cerró el sector. Sólo un error en un mal pase al medio. No aportó en ataque.
Otamendi (4): Comenzó con sobriedad y se fue perdiendo. Suazo le ganó muchas.
Burdisso (3): nunca se habló con Rojo ni lo ayudó contra Isla, no se afirmó y redondeó un mal partido.
Rojo (3): Perdió los 90 minutos con el lateral chileno. No aportó en ataque. Repartió leña de más.
Sosa (4): Buenas entregas, claras, y voluntad de buscar al compañero con un pase al vacío. No pesó en el área ni remató de afuera.
Braña (3): Nunca se afirmó en una cancha pesada y pegó de más. De no tener peso por nombre propio, debió irse expulsado. Sin complicarse en las entregas.
Banega (2): desconectado. No se acopló con el Chapu ni llevó la pelota adelante. Su zona fue de tránsito libre para Valdivia y Fernández.
Di María (7.5): Dos asistencias (la primera, exquisita), desequilibrio en todo momento. Presionó en bloque con los delanteros y se mostró permanentemente.
Messi (7.5): ¡Por fin mojaste! Se cortó la mala racha para Lionel, que mostró su cuota de compromiso y estuvo concentrado. Buscó permanentemente a Higuaín y fue eje del equipo en su debut como capitán.
Higuaín (9.5): tres goles de elite y una asistencia. Se entendió de maravillas con Lio y Di María, estuvo bien cuando fue a los costados, rápido en las entregas y bien posicionado para vulnerar. La figura.

martes, 23 de agosto de 2011

Del visitante, y su castigo.

Y sí, me valgo de una canción de Almafuerte. Que sea Rock y que sea VdL. El blog vuelve después después de un tiempo largo en el cual, entre obligaciones primero y falta de inspiración después, no hubo actividad posteril (?).

Podrá el lector darse cuenta por dónde viene la mano de este post leyendo el título. La decisión tomada por la AFA, en desacuerdo con el CoProSeDe, devuelve a los partidos de ascenso el público visitante. Primero, quiero recalcar que leí en varios lados que "vuelve la fiesta de visitante" y eso no hace sino explicar varios aspectos de la degeneración de límites en los espectáculos. La fiesta no es patrimonio del público. A partir de esa confusión, suceden tragedias, y acá lo aprendemos de la peor manera.
Asímismo, conviene hacer un repaso histórico de la medida prohibitiva. Allá por 2007, en contexto de la Promo que Tigre le ganó a Chicago por el ascenso. Además de un golazo de chilena de Lázzaro, aquellos partidos dejaron como legado incidentes muy graves (sobre todo en la vuelta) que condujeron a la muerte de un hincha de tigre. Provisoriamente, la AFA dispuso el veto para las hinchadas visitantes para partidos de todas las categorías del ascenso, salvaguardando el derecho de piso de los de Primera División, aún cuando Chicago (y luego Tigre) era de primera en el momento de los partidos. La medida se extendió en el tiempo hasta estos días, cuando la B nacional es más taquillera que nunca.

La presencia estelar de River en la divisional, fue un revulsivo que, se ve, empujó a los cráneos de la AFA a pensar varias cosas. Caída la aberración que era el torneo de 38 equipos, se despachan con esto. Daniel Vila (la cabeza detrás de "El show del Fútbol" que va por América, y poseedor del segundo multimedios del país, Grupo uno), presidente de Independiente Rivadavia, último rival del Millo, corrió con la vaina a varios en la AFA y sacó una tajada jugosa, todo en el mismo tiro: al permitir la entrada de "hinchas neutrales" con la excusa de que todos querrían ver a River jugar por el interior, pegó la guita de doce mil entradas extra, hizo a su propio equipo visitante (?), y obligó a los popes a rever su postura en torno al público de visita. Este fue el último empujón para tomar la medida.

Ahora, ¿Qué lecturas permite este hecho? Primero, la más importante, esta medida no ha servido de nada. En estos cuatros años, la única categoría que permitió dos hinchadas en el mismo sitio, le mostró al mundo incidentes variopintos, como aquellos en un San Lorenzo - Velez (con muerte de un pibe incluida, no recuerdo el nombre). Ni hablar los que no se vieron por TV, que uno presenció por estar en la cancha, como los sucedidos en la estación de Avellaneda luego del último Racing - River. Las barras bravas siguen existiendo y han cobrado más poder que antes, basta ver quiénes fueron de garpe a Sudáfrica el año pasado. Tomando en cuenta que otro aliciente para la prohibición fue la pelea interna de la barra de Almirante Brown en Racing, también en 2007, cuando su equipo jugaba por el ascenso al Nacional B, no hay nada que garantice que no vuelvan a suceder incidentes. Ha habido tiempo para, siquiera, hacer algún avance en la erradicación de la violencia, pero nadie hizo nada. Los clubes sólo se adaptaron a la nueva realidad en el ascenso.

La segunda consecuencia es ver la ineptitud y desidia de varios dirigentes en muchos clubes. Esa adaptación a la realidad que decíamos antes, se puede ver así de fácil: en canchas aún en construcción, como aquellas de Chacarita y Atlanta, no existen aún tribunas para los visitantes. Si es ésto una consecuencia o una de las muchas causas que llevaron a la medida de la AFA, no se sabe. Se podría esgrimir que las posibilidades económicas de clubes más chicos son limitadas. Eso no quita que las canchas nuevas se hicieron igual, ¿justo quedaron sin hacer esas tribunas? Pucha, che, qué casualidad. Esto podría interpretarse como que los clubes de la B no tienen interés en que su propio público vuelva a otras canchas, si no pensaron en que otras hinchadas pudieran ingresar a su propio estadio.
De la misma manera, puede hablarse de la inoperancia del propio CoProSeDe, que no acatará la medida en partidos de la B metro, C, D, Argentino A y Argentino B, asegurando que "no hay garantías" para que esos partidos se realicen sin incidentes. ¿Cuánto tendrá que ver el mango que se ahorran por los operativos? No lo sé...

La tercera lectura se deriva de lo anterior: ésta postura sólo beneficia a River. Acaso Rosario Central, y en menor medida Gimnasia (LP), Huracán, Chacarita y Quilmes logren aventajarse de la vuelta del público visitante. La gran mayoría de clubes que disputan el torneo hoy, equipos regionales y con pocos hinchas, no sólo no ganan nada, sino que acaso pasarían a perder guita a partir de ahora. Por ejemplo, ¿Cuántos hinchas de Deportivo Merlo podrán pagar su entrada e ir a ver al suyo a la Tacita del Plata, contra Gimnasia de Jujuy? De esa misma manera, la barra obviamente no garpa, lo que significa una erogación extra que antes no estaba. Serán pocos los clubes que puedan trasladar su partido contra River a estadios más grandes, para poder recibir mayor dinero por las entradas. Y eso sólo implica un ingreso, contra el egreso monetario antes señalado. Por ende, la gran mayoría pierde. Esto no es un favor que River le hace al resto, como leí acá, sino que es un guiño para el club de Núñez.
Los otros que podrían beneficiarse serían los clubes que actualmente militan en la B metropolitana, por la cercanía de los rivales. Pero en esta categoría (y en las inferiores) el público no volverá, como se dijo arriba, lo cual refuerza la conclusión.

La fecha que viene vuelve a rodar la pelota. Vuelven los visitantes, y aquellos hinchas sanos reciben la noticia con alegría. Acaso vuelva la violencia, sin embargo, y nada habrá cambiado.