Mostrando entradas con la etiqueta selección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta selección. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de octubre de 2011

Venezuela 1 - Argentina 0 (Eliminatorias Brasil 2014)

Sabella renunciá, Messi mentira (?) Nos convoca hoy en VdL, un duro revés para el conjunto albiceleste, que no pudo con su par venezolano y, en Puerto La Cruz, cayó derrotada por un gol, anotado por Amorebieta.

Hay que decir, para marcar un hilo conductor que lleve adelante el desarrollo del post, que la Vinotinto hizo el mayor esfuerzo por ganar el partido durante casi todo el trámite del mismo. Argentina, no obstante, apretó en los primeros minutos; la presión adelante, el mismo intento saludable de juntar a Messi, Higuaín y Di María (activo en esos minutos) y las criteriosas apariciones de Zabaleta fueron las armas que eligieron los de Sabella. No obstante, es difícil para un equipo atacar a un rival que te ubica ocho, nueve jugadores detrás de la línea del portador de la pelota. Así esperó el local a la visita, que sólo pudo vulnerar con remates desde afuera. Los mencionados arrimaron peligro al arco granate de esa manera, aunque Renny Vega (grosso total) detuvo varios disparos sin más dificultad.

Bueno... Eso fue todo lo que tengo para decir de bueno del equipo nacional. Largo, ¿No? (?). Venezuela emparejó las acciones y, con poco, empezó a crear sus propias situaciones. El equipo argentino pareció sofocarse durante la segunda parte del primer tiempo, y al no replegarse, aparecieron los espacios. A ver: una línea híbrida de tres/cinco defensores, con laterales de permanente despliegue, necesita la coordinación de ambos, más un enorme gasto físico, para poder funcionar correctamente. En una cancha grande con un clima realmente adverso para los nuestros, era lógico que empezaran a aparecer falencias. Las espaldas de Zabaleta y Rojo empezaron a convidar al desborde y exponer a una última línea muy permeable, sobre todo del centro a la izquierda, con Demichelis y Otamendi cometiendo muchas equivocaciones y perdiendo en cada centro que caía en el área. Sólo Burdisso pudo mantener la compostura. Detrás de ellos, la figura: Andújar le tapó a Arango en el PT un tiro libre difícil, con mucho veneno, y se mostró siempre seguro, a contramano de lo hecho en el partido inaugural. A medida que pasaba el tiempo, el dominio de los de Farías se hacía más evidente, de la mano de ese gran jugador, 5 de los antiguos, que es Tomás Rincón, amo y señor del medio, y de Rondón, que doblegó a Di María.

Toda la tendencia de retroceso que Argentina empezó a mostrar antes del entretiempo, se profundizó a niveles preocupantes. La selección se estancó y fue literalmente barrida de la cancha por un conjunto laburante y con buenas intenciones. Gravitó muchísimo más César González, que desniveló a Zabaleta y Rojo cuando quiso. En una pelota detenida, al principio, una segunda pelota del Maestrico - al lado del corner, abierto por la izquieda - servida para Rondón adentro del área, permitió a Andújar lucirse otra vez, tapando un remate jodidísimo, fuerte y bien esquinado. Resonaba el "ooooole, ooooole" en las tribunas locales. Era una postal del partido, del tiki tiki Vinotinto contra la pasividad criolla, amparada en el cero a cero. Así nos fue: de un córner bien tirado, Amorebieta le ganó de arriba a Rojo (que lo marcaba de atrás) y puso el gol, a la postre definitivo.

Y vieron cómo es (?), uno que se agranda, otro que se resiente... Eran dos equipos jugando a distinta velocidad, y Argentina se vio arrollada en consecuencia. Para colmo, Sabella intentó torcer la historia un poco tarde, y los cambios no le salieron ni un poco bien. Salió Zabaleta por un Banega que entró a dar una cátedra de pases al rival y traslado innecesario, y Sosa (primera y única mención en el cuerpo (?) del post) dio su lugar a un Palacio incisivo y movedizo, pero solitario e incapaz de vulnerar con sus armas a una defensa local muy bien plantada. Pastore entró diez minutos y no la tocó.
De esta manera, el equipo no reaccionó, y el único que agigantó su figura fue el uno; Andújar le ganó el duelo a Arango, tapándole un segundo tiro libre, y cacheteó una última chance clara, de Rondón. ¿La selesió'? Ni pintó por el arco de Vega, y se disolvió en su abulia.

Esto recién empieza. Es muy temprano para aseverar contra quién se perdió, o en qué circunstancias. Lo visto hoy no deja mucho aliento, lo inmediato indica que hemos de mejorar para lograr objetivos. Son dos partidos, con mal saldo en la defensa y un potencial alentador en ofensiva. Habrá que ver...

Andújar (7): tapando goles clave, transmitiendo seguridad y, por momentos, verdadero sostén del equipo.
Zabaleta (3): empezó con dinámica por su sector, llegando a gol y dejando el surco. Se desinfló temprano, y luego perdió y ganó en la marca... ¡Con Cichero!
Burdisso (4): el más firme del fondo. El único que marcó y estuvo atento todo el partido, sin descollar.
Demichelis (3): No le alcanzó con afianzarse en el segundo tiempo. En el primero no pudo tapar los huecos a su izquierda y perdió mucho de arriba.
Otamendi (2): Perdio de arriba, no cubrió las espaldas de Rojo, ni se habló con él. Entregó todos los pases al rival. Así no te afianzás, pibe.
Rojo (1): Perdió permanentemente con Rondón. Perdió la marca de Amorebieta en el gol. Hizo gala de un desconcepto total al pasar al ataque, sacándose la pelota de encima sin levantar la cabeza. Mal en las entregas. Está muy verde y, por su bien, debe salir del equipo.
Mascherano (4.5): No pudo frenar el vendaval que se le vino encima en el complemento. Correcto en los pases en corto y bien en los cambios de frente.
Sosa (2): Dos corridas al principio. Su labor (llevarle la bola a Messi bien adelante) la cumplió cinco minutos. Luego cayó en la apatía general.
Messi (4)*: Fastidioso y cansado. Pateó una vez al arco y nada más. Perdía hasta con espacios en el mano a mano. Rememorando sus épocas más sombrías.
Di María (4): empezó para confirmar todo lo bueno que hizo ante Chile. Se desinfló como todos; jugar cerrado y por el medio lo mató.
Higuaín (4): Difícil llegar sin una bocha clara. Trató de tirarse a los costados y hasta bajó a marcar, pero en lo suyo, ni siquiera inquietó.
Banega (1): entró para la tenencia y la marca, para copar el medio. No aportó ni en uno ni en otro. Abusó del traslado y entregó mal los pases. Otro que gasta sus fichas...
Palacio (4.5): aportó movilidad y trató de explotar el ancho de la banda izquierda. No pudo desnivelar.
Pastore (-): no aportó.

viernes, 1 de julio de 2011

Argentina 1 - Bolivia 1 (Copa América 2011)

Ay ay ay... Preferiríamos concentrarnos en lo linda que fue la ceremonia inaugural (?), qué lindo quedó el estadio techado y con butacas, bien europeo, con pantalla gigante y todo (?), pero no. Uno arma un blog de fútbol sin pensar en que, algún día, le va a tocar hacer un post sábana de un partido como éste.

Pero preferimos ir a los bifes. Si acaso eligiéramos ir al ritmo del equipo de Batista, este post nunca terminaría (?). Muy lento el conjunto nacional, abusando del toqueteo y retrocediendo constantemente ante la feroz marca boliviana, que ponía dos o más hombres en cada albiceleste que tuviera la pelota. Argentina trató de abrir la cancha, apostar al desborde, sea con el mano a mano (Tévez por izquierda, Lavezzi por derecha) o asociando a los extremos con los laterales, que pasaron poco al ataque. Messi trató de romper líneas, pero cometió el error de casi siempre: retrasarse mucho a buscar la redonda. Banega y Cambiasso, los encargados de llevársela, estuvieron desordenados, sin acoplarse al bloque de Mascherano, y trasladando la pelota demasiado, incluso haciendo trayectos grotescos (Cambiasso corriendo en diagonal para las bandas, Banega tratando de apilar conos), y no pudieron asociarse al Diez. Habida cuenta de la impericia para penetrar a una férrea defensa Verde con esos argumentos, el equipo no buscó otras variantes y, por momentos, parecía que quería meterse al arco con pelota y todo. Bolivia, por su parte, se plantó a especular desde un primer momento, y apostó a que Moreno le copara la parada a Milito y Burdisso, bancando los pelotazos frontales. Perdió prácticamente siempre. Los tibios intentos de salir por el medio, los abortó Mascherano, quien por el resto estuvo impreciso y abusando de esa mala costumbre que tiene de abrir con pelotazos muy jugados. Apenas tuvo la Chechoneta (?) un remate de Tévez tras una apilada de Messi, pero no vulneró - y por momentos ni siquiera trató de hacerlo - el arco de Arias.

Una lectura sencilla del partido es que faltó juego. Batista por juego entiende dos cosas, "Barcelona" y lo que hace Messi. Entonces, lo que faltó es que Messi tuviera libertades. Una forma fácil de dar libertad a un jugador, liberarlo, es ponerle al lado tipos que jueguen su mismo juego. Dejemos de dar vueltas: debió entrar Pastore. Salió Cambiasso - de mal partido - y Entró Di María para tratar de abrir la cancha. El ex Central debe ser titular; es el único jugador de la lista de 23 que entiende que tiene a Messi al lado, y le marca el pase en cortada. Es lo más parecido a un ladero que ha tenido el astro del Barcelona en la Selección. "Fideo" (?), no obstante redondeó un complemento opaco, aunque trató de desnivelar con su gambeta vertical. Lavezzi mostró con creces que no es un jugador para la Albiceleste, tirando centros a la tribuna, siendo cabeza de termo (?) y aportando el mismo barullo que Tévez. Messi retrocedió muchísimo más, y se perdió en el medio del conjunto boliviano. Conjunto que llegó al gol casi por accidente, después de un corner corto y un gran taco de Edivaldo, que Banega sacó en la línea y luego volvió a meter (?). Bizarro fue el control de la pelota del ex Boca, que vio mermada su confianza y se perdió del partido a partir de ahí. Argentina, por lo general, ante estas situaciones suele ir al frente de guapo, atropellando. Hoy, ni eso, la misma displicencia del primer tiempo, como si fuésemos nosotros los que íbamos 1 a 0 arriba.
La cara del equipo la cambió el Kun Agüero, que pide a gritos la titularidad. El comegordas (?) tocó la pelota tres veces. La primera, un remate al arco, y ya fue más que Lavezzi, a quien sustituyó. Y luego, marcando el empate casi media hora después del gol de los de Quinteros, después de un centro pasado y un muy buen pivoteo de Burdisso. Antes, Bolivia tuvo la chance de liquidar el partido, pero Romero batió a Moreno Martins en dos ocasiones, la primera esperándolo muy bien, y la segunda tapándole el arco con todo el cuerpo. Bien por el uno, que estuvo, de cualquier manera, flojo con los pies.

No es un post muy largo porque no se puede hablar mucho más de lo que nos mostraron los dos equipos. Uno, pobre pero conciente, marcando bien, apretando las líneas, y viendo qué onda. Y otro, pobre e inconciente, desconectado, sin luces, sin profundidad, ni orden. Sin nada. Eso dejó nuestro debut, nada.

Romero (5.5): nada que hacer en el gol, evitó el segundo. Mal con los pies.
Zanetti (4): cerró el sector ante un rival que no atacaba. Pasó poco al ataque.
Burdisso (5.5): le ganó a Martins junto con Milito. Asistió bien a Agüero en el gol.
Milito (5): siempre salida clara, sin apurarse. Correcto.
Rojo (4): muy barullero. No sufrió por la banda.
Mascherano (5.5): muy regular, recuperando y contagiando. Mal en los pelotazos.
Cambiasso (3.5): No aportó ni la inteligencia que lo caracteriza ni manejó los tiempos. Se fue en el entretiempo.
Banega (4): trató de ir al frente. El gol en contra lo sacó de partido.
Lavezzi (3): El peor. Resolvió mal las que tuvo y se dejó llevar por los nervios.
Messi (4): Arranques en el primer tiempo, y algunos buenos pases entre líneas. Otra vez en deuda.
Tévez (3.5): no trascendió. Sólo un remate al arco en 90 minutos.

Di María (4): empezó con dos buenos desbordes, y por gambetear de más la perdió. Cuando el partido pedía eso, se apagó. Se entiende con Messi.
Agüero (6): Figura. Tocó tres veces la pelota, e hizo todo lo que había que hacer. Gol incluido. Pide minutos.

martes, 2 de noviembre de 2010

Dios sí que da pan...

En charlas con amigos, a veces café y a veces cerveza por medio, me preguntaba como Ramón Díaz no dirige la selección. Ojo, que este espacio de reflexión no engañe al lector: en vivo y en directo, mi "¿Pero QUÉ TENGO QUE HACER para que llamen a Ramón?" (?) era todo bronca.

Porque otra vez se hizo todo mal. Cuando llamaron a Maradona al banco de la selección, lamentamos la no convocatoria del Riojano para el puesto. Una vez en carrera, con las ilusiones recargadas y sabido el aprecio que le tengo al Diego, claramente deseamos que tuviera éxito. El resultado es conocido, y no vale la pena redundar sobre lo que aquí ya se dijo del desempeño del bueno del Dié. Pero desde un principio se dejó en claro en este sitio que lo queríamos al Pelado en la selección. Todavía lo pedimos y lo vamos a seguir pidiendo.

Pero en mi siRamonismo acérrimo (?) me tomé el tiempo de pensar. Acaso el equivocado será uno, que ni en los planes figura el actual técnico del Ciclón. Barajé otras opciones según mis preferencias y los nombres de Bianchi y del Tolo Gallego también eran de mi agrado para comandar a la Albiceleste.

Ninguno de ellos siquiera sonó entre los ternados esta vez. Mala suerte, entonces. Me supe vencido por el establishment (?) y tuve que rebajarme (?) a elegir un predilecto entre los candidatos reales a asumir como DT. Además del interino y ya designado Batista, estaban Sabella y Russo. Cualquiera de los dos me parece mejor DT que el bueno del Checho. Entre ambos, me da exactamente igual. Capaz Russo pero porque esa sonrisa Corega me tiene comprado (?). No sé.

Tampoco importa, venido el caso. Ya que la comisión que eligió al sucesor del Diego para afrontar un "proyecto a largo plazo" (ja) se integró con la decisión tomada. Batista, el interino, sigue en el cargo.

Ahora bien, conviene repasar la tarea del Checho como técnico para darse cuenta de lo pavoroso de la decisión. Pasos espurios por Bella Vista, Chicago, Talleres de Córdoba y Argentinos hace diez años. Un paso olvidable como ayudante de campo de Ruggeri en San Lorenzo (7 a 1 con Boca incluido). Un semestre en Godoy Cruz, equipo que a la postre ascendería a primera, y por último, la dirección del sub 20 desde 2007 al corriente, dejando afuera del mundial a la selección, que es multicampeona y reinante en la categoría de juveniles. Durante ese proceso, dirigió a la selección sub 23 en Beijing, sumando la segunda presea dorada consecutiva en fútbol masculino, con momentos de muy buen juego y una superioridad marcada de principio a fin.

No queremos insinuar que esa selección olímpica ganaba caminando, pero... (?). Ese es el único lauro de la carrera del checho como DT. Y salvo por el partido con España (que fue de Local, acá vinieron varios mejores que la Roja a comerse paseos), ningún rendimiento de la Chechona (!) fue para sacarse el sombrero.

Es nada lo de Batista comparado a lo que lograron otros. Sin mencionar que a varios los avala el buen juego mostrado por sus diversos equipos. Yo no recuerdo un gran juego de un equipo de Batista, al mejor estilo del Huracán de Cappa, el River de Ramón, el rojo del Tolo, ELP con Sabella, Boca con Bianchi o con Russo, Velez con este último, o ahora con Gareca o Lanús con Cabrero y Zubeldía, por citar a otros con menos bombo mediático.

En fin, otra vez se les escapó la tortuga a los de la AFA. VdL sigue siendo hincha de la selesió, como siempre. Pero con estas decisiones y a este ritmo, no tenemos asegurada ni la Copa América que jugamos acá el año que viene. Yo te avisé (?).

jueves, 11 de febrero de 2010

Argentina 2 - Jamaica 1.

No se esperen la gran crónica gran de este partido, a la altura de las que hago (?) cuando jugamos por los porotos. Porque fue tan poco lo que entregaron estos seleccionados que lo más sorprendente de la jornada es que casi perdemos, empatamos por esa suerte que tiene Palermo y lo ganamos en el minuto 93.

Si estos encuentros realmente aportan a las conclusiones de quiénes representarán a la AFA al país, hoy determinaron que ninguno de los presentes en el Estadio Mundialista de Mar del Plata merece dicha citación. Porque Maradona plantó un equipo sin chispa, predecible, incapaz de abrir a un rival limitado pero consciente y bien paradito atrás, además de prolijo. Recién lo logró cuando moría el encuentro.

El local, no obstante, siempre fue de alguna manera superior a su rival, y trató de seguir un libreto, el clásico: compliquemos con la subida de los laterales. Sólo se logró en parte gracias a Monzón, que no resolvió con claridad sus proyecciones y entonces se abusaba del ollazo para Palermo, que con la pelota estuvo realmente mal. Flojísimo. El equipo no encontraba otro recurso, sin embargo, que el pelotazo sistemático y abrir la cancha por los costados. No sirvió para nada. Mercado jugó por el otro costado, mostrando que pone huevos y no te escatima pero que con la pelota en los pies se nubla. Tambien quizás ayudó el muy mal partido de Toranzo que, como alguna vez dijimos de otros: le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con la selección, que dicho sea de paso pegó alta camiseta. Lo peor es que a ellos les obviaron un penal, que pudo ser el 1 a 0 parcial.

Volviendo al fútbol propiamente dicho (?), el entretiempo dejó un par de remates de afuera bastante pobres de Monzón, y varias malogradas por Palermo, más una clarita de Galeano que fue a los primeros minutos. Al volver los equipos a la cancha, Argentina se durmió y con la pelota, los Jamaiquinos (no sé el nombre ni de uno, aviso ahora (?)) tiraron un centro a la medialuna del área desde poco pasada la mitad de la cancha (el costado derecho), y uno de ellos cabecea desde ahí. Ni alto ni fuerte. Galeano y Echeverría cómodamente atornillados se limitan a ver cómo Ibañez, palabras más palabras menos, bartolea la pelota, siguiéndola con la mirada hasta que se mete en el arco, previo impacto en la cara interna del primer palo del uno de Godoy Cruz. Increíblemente, los Caribeños se encontraban arriba en el tanteador, en su primera llegada, que ni siquiera fue peligrosa.

Argentina se fue al bulto. Sin claridad, pero teniéndola, aunque abusando todo el partido del pelotazo y apostar en un rebote, ya sea en un rival o un compañero, aprovechando el retroceso progresivo de los jamaiquinos, y la labor del arquero en las pelotas paradas. Tiramos cien centros y no atenazó uno. Ni uno, eh. En uno de los rebotes, Insúa tuvo el empate pero demostró el portero isleño que manos tenía (?). Hubo como seis cambios en cada equipo. Uno de los ingresados, Mendez, tiró un centro a dividir, que curiosamente también cayó en la medialuna del área, que Palermo desvió con poca claridad. Otra vez dificíl de creer, el arquero no estira las manos siquiera, y permite al Titán poner el empate en una jugada que un arquero de coeficiente normal (?) detenía sin problemas. A partir de allí, la selección local creció y eventualmente encontró el 2 a 1 final, en la última jugada del encuentro, mediante Canuto, otro ingresado en el complemento.

Poco más me merece este encuentro que, las cosas como son, se jugó completamente al pedo, aunque espero, le demuestre al Diego que los jugadores de acá, salvo alguna excepción (Boselli, Blanco si levanta, Moralez, Yacob), no están a la altura de la alta competencia que exige un mundial. Aunque, lamentablemente, no guardo muchas esperanzas de que así sea.

Un amistoso digno de verse se dará el tres de Marzo, cuando la Albiceleste enfrente a Alemania.

Ibáñez (2): lo que hace en el gol visitante no se puede explicar. El resto del partido lo miró en ubicación campo (?).
Mercado (4): Sin responsabilidad en el gol. Sobriedad y sacrificio. Debió irse expulsado por un foul tremendo, sobre la raya y con la pelota ganada. ¿Siempre lo mismo vos, boludo? (?)
Echeverría (3): Mal en el gol. Bien en el primer tiempo, entregando en corto y despejando de arriba sin complicarse. Salió con un golpe.
Galeano (2): con más responsabiliad en el gol. El penal que le hace al negro (?) no se lo puede permitir.
Monzón (4): En la primera etapa se concentró y pasó al ataque muchas veces. En el complemento abusó del centro y no gravitó en la banda.
Toranzo (2): Cómo hizo este muchacho para jugar, no sé. Pases al medio y a dividir, falta de actitud para marcar, desidia, intrascendencia en los centros. Horrible lo del metrosexual ex Cappa boy (?).
Acevedo (4): Aceptable labor del cinco de Independiente. Tratando de no sobrar la situación ni cometer errores, entregó todas limpias y aportó solidez para empezar a atacar. Bien en los centros.
Mercier (4): Sin ahorrar despliegue ni criterio. Un poco flojo a la hora de ir a los costados.
Insúa (4): Muy poco del Pocho, que empezó tratando de buscar en profundidad a Monzón, aunque luego se diluyó y cayó en la ley del rebaño que fue el pelotazo a la olla.
Jara (3): Disposición para jugar de espaldas al arco, pero sin claridad. No pudo abrir la defensa de Jamaica como a la de Racing, la última fecha. Qué bonito lo tuyo, eh (?).
Palermo (4): Hizo un gol, sí. Pero puntuarlo mejor que al resto por eso sería cruel con los demás. Porque lo de Martín con la pelota fue un desastre. Pero eso tiene él, que hace goles jugando horrible.
Hauche (3): mucho barullo del jugador de Racing. No pudo hacer gravitar su habilidad por el rigor físico del adversario.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Se dio la lógica (2)

Y esta vez lo digo con triteza. Porque la progresiva decadencia de la selección nos impide hoy siquiera aspirar a una victoria ante un equipo con jugadores buenos. Ni siquiera menciono un Brasil, un España. Estamos hablando de un equipo que, por más jugadores que puedan ser oriundos, no existe. Lo digo literalmente; el combinado de Catalunya no es reconocido ni por la UEFA, ni por la FIFA. Es un equipo que juega tres partidos por año, sus jugadores representan a España y, además y peor: ¡Que nunca nos había hecho un gol!

El futbol que se mostró, no obsante, dio un mínimo ápice de mejoría. Aunque no hace más este resultado que evidenciar carencias ostensibles. No hay recambio por las bandas: los laterales que tenemos son bastante flojitos, no hay un volante derecho como la gente. Además, faltan cinco meses para el Mundial y seguimos rotando jugadores. Hoy incineraron a Otamendi (que es buen jugador pero aún es muy pibe para la albiceleste, a mi criterio) sacándolo en el entretiempo. Maradona borró a Carrizo, que lametablemente va a perderse el mundial para dejarle el lugar a Pozo que ganó la convocatoria atajando en el país. Lo dijimos acá cien veces. El fútbol local está bajísimo y convocar a los de acá - salvo excepciones; hoy por hoy Blanco y Bolatti que están por irse - es dar ventajas.

Este tipo de resultados no hacen más que envalentonar mi conclusión sobre la verdadera calidad de esta generación de jugadores. Los que fueron considerados cracks, han tenido actuaciones de dos mangos con la selección, que en cualquier otra coyuntura les hubiera costado la convocatoria. Gago es el principal nombre al que apunto. Inconsistente de 5, su posición natural, y desastroso por derecha, tiene que recurrir otra vez a los medios y su demagogia("resigno plata y me voy a donde tenga ritmo porque quiero ir al mundial") para ganar consideración. Ya no merece estar. Otamendi hoy cargó injustamente las culpas, pero cada presencia suya involucra tácitamente que va a mandarse una cagada (le pasó en eliminatorias). Un tipo que es figura marcando a tipos como Ramirez, Salcedo, Vizcarra, no puede ser el 6 titular. Que juegue Ezequiel Garay y dejémonos de joder.

No puedo creer que Palermo vaya a ir a un mundial. Jugó un lapso de casi tres tiempos (por lo general los segundos), en tres partidos. Metió el gol contra perú, y en 135 minutos tocó 5 veces la pelota. Hoy no existió. Y mirá que hay tipos mejores eh, por mencionar: Crespo (que igual está grande), Cavenaghi, Lisandro Lopez, el Chori Dominguez, Boselli. Menos mal que Higuain sí es un crack y se ganó el lugar (le alcanzaron tres partidos) porque si no, sería titular. Ojo, a mi me cae bien Palermo pero separemos las cosas. No somos una selección sin recambio como para depender de un jugador de 37. Eso no va.

Además, es necesario darse cuenta que Palermo no le es útil a la selección. Con él, se vuelve a los carrileros tirando centros desde 3/4 de cancha, para que la baje o cabecee parado ahi. Y esos carrileros hoy no están. Hay que apostar a jugar a otra cosa, maximizando la movilidad de los jugadores que estén para hacer una rotación que no deje marca fija. Por eso festejamos hoy el debut de Javier Pastore, que no sólo metió un golazo sino que mostró coraje para pedirla y técnica partiendo desde ambos costados, atributo escaso entre los que jugaron hoy. Por eso es que, también, apostamos a la selección que pusimos acá al costado, con dos enganches, dos extremos bien abiertos por su banda (Di María y Messi) con gol y buen mano a mano, más un nueve técnico y dúctil que gire y acompañe los movimientos del equipo en ataque. Si no hay carrileros, juguemos sin carrileros, no improvisemos volantes centrales en la posición porque queda un equipo angosto y se pierde el mediocampo. Si los laterales son malos, ponemos a los más aptos para marcar, y de ahí que el jugador confíe en su criterio para ir al ataque pero por dios NO pongamos centrales porque no saben de la posición.
No digo emular al Barcelona (no hay tiempo ya para eso) pero sí, por ejemplo, al Huracán del primer semestre, que jugaba con Toranzo, Leandro Díaz, Pastore y Defederico atrás del 9, Nieto. No había referencia para tomar la marca, llegaban todos al gol y rotaban bien. Y Díaz y Toranzo son horribles, y parecían figuras. Cappa lo logró con un mes de pretemporada, con un plantel limitadísimo. Maradona va a tener su mes, y tiene un plantel excelente para elegir. Pero si los que hoy dieron verguenza siguen estando, olvidémonos.

Si hablamos de buenos rendimientos, rescatemos de la bolsa a Pastore, Di María y el laburo de Higuaín sin pelota (le faltó el gol). Demichelis venía bien pero está adoptando la tendencia de hacer cagadas en los últimos minutos, es la segunda vez.

La selección sigue quemando jugadores, despilfarrando el prestigio, yendo con miedo a jugar los partidos, dependiendo absolutísimamente de la inspiración de alguien. Mientras, nosotros esperamos que Messi rinda en la selección, porque es más fácil caerle a uno en vez de pedirle al equipo entero que esté a la altura.

domingo, 15 de noviembre de 2009

España 2 - Argentina 1

Difícil resulta hacer un análisis intensivo del partido visto ayer en la tarde. La selección dirigida por Maradona cumplió con las expectativas que teníamos la mayoría de espectadores futboleros asiduos: no estuvo a la altura de la que es, hoy por hoy, una de las dos mejores selecciones del mundo, junto a Brasil.
Dentro del contexto de la derrota esperable, basta decir como reseña que hubo baile el primer tiempo, la segunda parte fue un poco más pareja, y que si bien el resultado es justo bajo cualquier óptica, la Albiceleste fabricó muchas chances de gol, lo que a su vez desnudó otra carencia en el equipo: la falta de precisión para definirlas.

La Roja se las trae. Aprendieron a jugar al toque de primera, con una precisión que en Argentina hace mucho no se ve, presionando en bloque, abriendo espacios, armando triángulos y por momentos rectángulos en los toques, desplazamientos y jugadas.
Argentina, por su lado, sigue presentando a los que una camiseta bicampeona del mundo les queda enorme (e-nor-me), no pudiendo alinear el mismo equipo dos veces seguidas, quemando jugadores, sin una idea clara de juego, extrañando a Verón que tiene 34 años y no corre porque no le da el físico. Formamos con Coloccini (un central sobrio pero muy lento) en el lateral derecho y el errático Ansaldi (jugó muy mal pero merece otra chance) por el otro costado, con Maxi "vivo de la renta del gol a Mexico en 2006" Rodriguez y Ángel Di María como respectivos volantes. Por lo mencionado, se entiende que la selección padeció por la derecha. La lentitud de Fabricio (improvisado lateral; no es culpa suya) sumada al desgano de Maxi en la marca hicieron de la izquierda española el cimiento por donde empezar los ataques. Iniesta - un crack - se recostó por ese costado, y en compañía del pivoteo de David Silva y las subidas de Busquets perforó con facilidad por aquella banda. Siempre la misma jugada: Busquets arrastraba las marcas, Iniesta metia un pase horizontal desde el costado hacia adentro y David Villa llegaba al fondo por adentro del área, casi sin marca. Así llegaron al gol: remate cruzado de Villa, Romero no puede contener (iba fortísimo), la pelota va al medio del área y cuando Ansaldi la tiene para cerrar hace lo que en VdL denominamos "la Gran Aveldaño" (?), es decir, quedarse parado como un pelotudo (?) mientras la pelota te pasa a 30 centímetros esperando a que venga un rival y te la birle. Eso pasó. Llegó Xabi Alonso (el mejor del partido) y a cobrar. 1 a 0.

Argentina no mostró guapeza futbolística para dar otra imagen. Descargaba su impotencia con golpes arteros (Salvo Demichelis, la zaga entera debio ser expulsada) que igualmente no impedían que el equipo hiciera agua por todos lados. El árbitro un sacapartidos tremendo, cobrando hasta los contactos en mitad de cancha pero comiéndose no menos de tres penales a favor de ellos, no sé si en una postura intencional pero beneficiando en gran medida a nuestro equipo, que sólo tuvo las ganas de Mascherano, Di Maria e Higuaín (siempre 1 contra 3 ambos), teniendo el ex Central el empate, pero por picarla se fue arriba del travesaño. También puede destacarse la solidez de Sergio Romero, que parece afianzado. Así, después de 45 minutos con momentos de baile, nos vimos sólo un gol abajo.

La mentalidad cambió para el segundo tiempo. Argentina salió a pararse un poco más adelante (la medida justa, hay que decir), de modo tal que le alcanzaba para presionar pero no para jugarse. Los marcadores españoles se vieron perdiendo con Higuaín más seguido. El Pipita se fabricó un jugadón, aguantando con el físico a 2 zagueros, que era el empate pero se fue al lado del palo. Cuando era el mejor, salio por Tevez, que ya ni convocatoria merece, pero es el mejor puntuado por el Olé. El Apache no concretó un solo pase para un compañero, o se iban fuertes o iban para uno de rojo.

No obstante, ya sin un 9 en cancha llegó el empate. Después de una jugada con reclamo de penal por los españoles (dentro de las que no les cobraron, la más discutible), llegó un penal para Argentina. Maxi Rodriguez llegó al fondo con la diagonal al medio y su marca lo barrió con mucha torpeza. Penal y gol de Messi, que es la primera vez que lo nombro. El pibe obviamente quiere rendir, y gritó el gol con todo. Desde acá pensamos que no es culpa suya tener a tantos burros como compatriotas, así que lo bancamos a muerte, aunque pensamos que individualmente podría hacer un poco más.

Así las cosas, a la selección pareció conformarle no perder contra un equipo que tenía potencial para humillarla y se replegó. Otra vez. Por ende, España creció y empezó con la circulación hasta que apareciera algún espacio. Pero varias jugadas con peligro terminaron mal definidas, ya sea mucho antes o mucho después de lo que pedía la situación (especialmente por Negredo; si era Torres hablábamos de papelón).
Hasta que llegó el penal. Podríamos pensar "bue, no le cobró como cinco, quiso compensar" pero no, lo peor es que ¡También fue penal! Demichelis era el único que medianamente podíamos rescatar en la cueva. Chau, la pudrió. Metió la mano y el árbitro decretó. Xabi Alonso nuevamente puso el 2 -1 definitivo. Hubo tiempo para los ingresos de Perotti y Lavezzi, pero no tuvieron contacto con la redonda.
Hubo tiempo para una más, pero el mismo Demichelis no pudo dirigir el cabezazo (el segundo dentro del área española) y se perdió el empate que hubiera rescatado su actuación.

Así las cosas, se dio un resultado que era a todas cuentas esperable. Un golpe, de todas formas, muy duro para aquellos que pensamos que la selección debería ganarle a todos porque hay con qué. Voy a insistir en que medio equipo de los que jugaron ayer ya no pueden ni deben ni merecen estar. Coloccini, Gago, Tevez, Heinze y Maxi Rodriguez, a nuestro criterio.
Viendo el vaso medio lleno, es un amistoso y el segundo tiempo puede dar esperanza de un equipo compacto, con dos líneas de cuatro muy bien paradas, presionando bien y todos al mismo tiempo y dirigiendo las contras como un violín cuando se defiende, y atacando con virtuosismo y orden cuando se puede. Hay que trabajar. Todavía falta, pero no podemos dejar pasar el tiempo pensando que tenemos tiempo.

-Romero (5.5): el mejor de estos últimos partidos. Mucha sobriedad. Nada que hacer en los goles.
-Coloccini (3): Mal. No es marcador de punta, y su lentitud hizo las delicias de la ofensiva española.
-Demichelis (3,5): Hizo un penal indigno de su trayectoria. Marcó algo y fue el que menos pegó.
-Heinze (3): Debió irse expulsado. No paró a nadie.
-Ansaldi (3): No subió ni cerró al 6. Incapaz de asociarse.
-M. Rodriguez (4): intrascendencia. Le hicieron el penal pero nada más.
-Mascherano (4): perdió casi siempre. Es el único que marca y contra un rival así, es obvio que eso no alcanza. Necesita compañía.
-Gago (3,5): Un pase gol para Di María fue lo único que hizo. Apenas participó del juego.
-Di María (5,5): con ganas y con viveza para picar al vacío. Decidió casi siempre mal.
-Messi (4): el gol. No más.
-Higuaín (5): otro que solito se las ingenió. Así casi lega al gol. Cuando mejor estaba lo sacaron.
-Tevez (3,5): errando pases hasta por tirarlos muy fuerte. Pone ganas pero no alcanza.
- Cambiasso, Perotti, Lavezzi: no participaron.

jueves, 15 de octubre de 2009

De la reacción de Maradona.

Dijo lo que todo el ambiente quiere decir, y sólo él puede por ser Maradona. Pocos deben ser los jugadores que realmente se bancan la obsecuencia y el manejo impune de los "periodistas" que se manejan en el ámbito deportivo.

El pseudo-periodismo queda al descubierto cuando vemos a tipos como Luis Ventura y toda su corte lamentable de panelistas atacar con todo a Maradona. ¿Es lógico que un sector del periodismo rosa, el encargado de revistas de un caudal cultural innegable como Pronto y Paparazzi salga en defensa de otros, responsables de luminarias de idéntico brillo como el Olé, o los noticieros de TyC?

¿Es lógica semejante muestra de indignación por parte de un tipo que ha sabido tranzar con mil y un popes con tal de estar donde está, reconocido hasta el hartazgo por su veletismo y obsecuencia para con el que pone la tarasca?

No pienso dividir. No voy a acudir al discurso de "esto es para los que no querían que fuera al mundial Argentina. Los quiero ver festejando después" porque no me interesa, a mí personalmente. Cada uno es responsable de sus propios intereses; eso está claro. El asunto es que muchos de los periodistas que se sintieron golpeados por el actual DT adaptan sus intereses según el vaivén. Ganan si Argentina clasifica; Ganan si Argentina queda afuera. Y se quedan en eso; adoptan una doble moral ("Esto se veía venir". "Obvio que queremos ir al Mundial").

La actitud que tomó el Dié es reprobable. Reprobable en sus formas. Si él hubiera adornado la declaración, suavizándola, las críticas le hubieran llovido igual, por esta doble moral repugnante de la que hace gala el círculo periodístico. Lamentablemente, el asidero de las fortísimas críticas es ahora la falta de modales. Pero yo, honestamente, prefiero alguien franco y malhablado antes que escritores de pluma colorida pero, salvo honrosísimas excepciones, vacíos, temerosos, condescendientes. Los arreglos con las barras, la televisación, los 30 años de Grondona, el vaciamiento de las instituciones. Omisiones voluntarias sobre temas de tamaña relevancia pesan, en el balance que yo hago, muchísimo más que un agravio de mal gusto en una conferencia de prensa.

Miren ahora mismo cómo invierten su propia posición, ellos, los creadores de "D10s es argentino".

Lo que le criticamos, sí, a Maradona desde este espacio es su forma de decir las cosas. Sabemos de la soberbia de la que hizo gala. Pero también sabemos de la soberbia del aparato que, ayer, él mismo puso en su contra. Rescatamos cierta "honestidad", muy poco diplomática, para decir lo que pensaba. Y opinamos que, como esto, a fin de cuentas, es fútbol, Maradona sabe más de fútbol que todos los pasantes juntos.

Cierto es también que el equipo deberá mejorar, y drásticamente, para aspirar a buenos resultados y acallar las feroces críticas que vendrán de ahora en adelante.

Update: buen post el de Tic Espor, sobre el tema

miércoles, 14 de octubre de 2009

Uruguay 0 - Argentina 1

Cuando todos los pronósticos (incluso los de este blog, para qué mentir) daban como máximo un empate de la selección, los dirigidos por Diego Armando Maradona lograron clasificar a Sudáfrica 2010 rompiendo una racha sin triunfos en Montevideo desde 1976. Quedó definido el tema del repechaje: Uruguay enfrentará a un equipo de la CONCACAF. Ecuador, equipo que demostró un gran fútbol durante las eliminatorias, quedó afuera de todo. Una muestra más de la injusticia de este certamen clasificatorio. A ver para cuándo dejamos de joder y hacemos un premundial como el basket.

El partido empezó con la tónica que propuso el local. Sabiendo que la clasificación se aseguraba ganando, Uruguay salió a atropellar a Argentina, ganando por momentos las espaldas de Heinze y el improvisado Otamendi, que sufieron en esos primeros minutos.
Es más, creí que en algun momento se iban a ir expulsados, ya que pronto en el primer tiempo estaban ambos con amarilla.
Argentina paró dos líneas de 4 muy juntas, tratando de cerrar bien los espacios entre ambas, y de salir abriendo la cancha rápidamente. Se hizo especial incapié en salir con Di María; el pibe del Benfica otra vez tuvo un gran partido, pero se mostró irresoluto en varias ocasiones, abusando del traslado de la pelota y perdiéndola en reiteradas ocasiones por eso. Trataba el ex Central de asociarse con los hombres de ataque que se le acercaban. Encontró a Verón e Higuaín con suerte dispar, razón por la cual trató de romper la línea uruguaya individualmente quizás demasiadas veces. Heinze (de buen desempeño en defensa) no le pasó prácticamente nunca.
Por el otro costado, Jonás Gutierrez no hacía pie y hacía fuerza para hacerle la segunda a Otamendi que tenía inconvenientes serios para cerrar con solvencia, que fue solucionando con el correr de los partidos. Messi otra vez con 3 o 4 tipos en su marca, desaparecido durante tramos largos del partido.
En el medio presentó un partido bueno de Mascherano, a Verón fino con la pelota e inteligente para lateralizar, pero estando muchos minutos sin pedirla. Higuaín arriba mostró categoría para jugar de espaldas al arco pero estuvo demasiado lejos del arco rival.
Los primeros 45 minutos fueron improductivos para la selección en el rubro Ofensiva. Si bien la zaga central y ambos laterales se afianzaron y redondearon un gran partido, el equipo no pudo generar chances de gol. Los defensores uruguayos son más férreos y más aptos para marcar.
Hay que decir también que el ábitro Amarilla cobró faltas que ya eran contactos, cortando de más el partido y haciéndolo todavía más lento.
Las chances fueron de Uruguay. Al principio, una mala salida de Schiavi, la pelota que llega al medio y Romero afuera del área grande que la revienta; rebota en Luis Suarez y se va al saque de arco. Después, un cabezazo que se fue al lado del palo en uno de los muchos centros envenenados que tuvo Uruguay. Nada más. Argentina no pateó al arco.

La segunda etapa mostró más de lo mismo. Argentina ya no penó en defensa. Creció mucho Demichelis y los de Tabarez se volvieron más al pelotazo frontal. Ahí los centrales (altos todos) se lucieron y se hicieron impasables. Uruguay metió tres cambios ofensivos pero no se le cayó una idea. A Argentina tampoco eh: entró Bolatti por Higuaín, Monzón por Di María para la línea de 5. La gente pedía a palermo, Die (?).
La selección ligó un gol totalmente inmerecido. Como si fuera el Racing de Caruso, pateó una vez al arco, metió uno: Cáceres (que ya estaba jugando de arriba por una murra hermosa (?) a Otamendi) lo tacklea a Jonás Gutierrez y se va expulsado. Del centro de la derecha se juega a la medialuna para Verón; éste último que patea horrible pero el rebote favorece a uno de los tipos al que más hemos bancado: Mario Bolatti. Gol del gringo y delirio total. Cinco minutos de tiki tiki y nada más.

Después, la conferencia de prensa, el "chúpenla", la gloriosísima "Vos la tenes adentro Pasman, eh" y Argentina en Sudáfrica.
Que el árbol no tape el bosque; el nivel de juego tiene que preocupar. Contra los rivales de jerarquía se jugó muy mal. Se perdieron demasiados partidos. Pero bueno, es importante saber que está el objetivo próximo para el cual laburar.

Romero (6): sin mayores intervenciones. Mucha presencia en los centros.
Otamendi (5,5): le costó al principio pero terminó cerrando el flanco derecho de la línea de fondo.
Demichelis(7,5): para VdL, la figura del partido. Tapando baches en todos los sectores, cerrando con criterio, saliendo con solvencia. Sobrio de arriba.
Schiavi (4): flojo otra vez. Saliendo a anticipar realmente lejos. Seguro de arriba.
Heinze (5,5): poniendo lo que hay que poner. Hoy cumplió en la marca, pero quedó en debe a la hora de la proyección.
Jonás (4,5): poco del Galgo; ocupado en marcar consiguió anular la izquierda de los uruguayos, pero tampoco llegó al fondo. Bien para luchar la pelota de la roja a Cáceres y el posterior gol.
Mascherano (6): correcto para salir. Impreciso en el pase en largo. Discreto en la recuperación.
Di María (6,5): Mucha voluntad y buenas intenciones. Lo cierto es que pocas veces terminó la jugada bien. Muchos cierres impecables.
Verón (6): por momentos, preciso en el pase. Tambien buscó asociarse con Messi, y jugó bien la pelota a los costados.
Messi (4): flojísimo. Pero es lógico; tenía 3 marcadores.
Higuaín (6): buen juego asociado, pero lejos del arco de Muslera.
Bolatti (6): la metió. Por eso va con nota.
Monzón y tevez: tocaron muy poco la pelota.

sábado, 10 de octubre de 2009

Argentina 2 - Perú 1

Pasó poco del partido. Estoy ronco. Fuera de joda.

Tengo que decir, nobleza obliga, que me opuse fervientemente a la presencia de Martín Palermo en la selección. Por edad, por rendimiento, por Lobby. Hoy me tapó la boca. Para bien, pero lo hizo.


Prefiero analizar el partido de movida. Argentina empezó con el control de la pelota y lo mantendría durante el primer tiempo. Para aclarar los tantos y facilitar la comprensión, podemos mencionar que Perú no pateó al arco en los primeros minutos. Las únicas pelotas que tocó Romero fueron con los pies. Fuera de joda.
El equipo que paró Maradona tenía una vocación ofensiva importante. Dos volantes con llegada (Enzo Perez y Di Maria), Aimar de enganche, Messi y nuestro pollo (?) Gonzalo Higuaín de puntas. Tratando de ganar verticalidad en pocos toques, se avanzaba triangulando y preferentemente por la izquierda.

Ya al minuto hubo una llegada clarita, desarrollada entre Messi y Aimar tocando de Primera, y éste último tocando al medio para la llegada clara de Enzo Perez por el medio, pero le pegó horrible a la pelota y se la dio en bandeja al arquero. Hubo otra poco tiempo después: Di María (de buen partido) tira el buscapie, Higuaín que la agarra cuando se estaba pasando de largo y no la logra cruzar, se va al lado del palo. Otra vez Higuaín se pierde al toque un gol tremendo pegándole mordido a la pelota. Messi con un remate a colocar al lado del palo, y no mucho más. Poca profundidad y, a partir de los '30 , mucha imprecisión en los pases, especialmente del lado de Aimar, Heinze para salir y Jonás Gutierrez. Mascherano cortaba muchas pelotas y pegado a los centrales

El segundo tiempo empezó con otra tónica. Entró Palermo por Enzo Perez (flojísimo). Devolviendo gentilezas, Perú llegó al minuto, a partir de un corner pegó un pelotazo en el travesaño (la rozó Romero, de gran rendimiento). Argentina contestó con un gol. Lo que no pudo lograr en el primer tiempo lo hizo en una ráfaga de un minuto.
Gran pase gol de Aimar (que igual redondeó un partido discreto) para, ahora sí, el gol de Gonzalo Higuaín, que hasta lo gritó como merecía la situación.
Perú respondió al toque. Muy mal Schiavi saliendo a marcar tan lejos. Muy mal él los '90. Pase en cortada, Fano que entra por ese sector (el de Rolandito (?)) y Romero que tapa con todo el cuerpo. Después en la segunda jugada pedían penal de Insúa, pero para mí pone el brazo sin intención.

Cuando todos pensamos que el equipo iba a levantar en su rendimiento, con la confianza del primer gol, no pasó nada. Salió Higuaín (que tenía que seguir) y entró Demichelis. Clarito el mensaje: "a tirarla pa rriba a dividir" (?). Se hizo crecer a un rival que poco a poco perdió el respeto. Cada vez con más peligrosidad se acercaron los de Del Solar. Revolcando a Romero, de buen partido.

Hasta el minuto 90. Llegan por derecha, Mascherano llega a cerrar sobre la linea de fondo y en vez de mandarla a la reputa que lo parió, ¡Tira un taco, de espaldas! La pelota obviamente le queda al jugador peruano que había participado de la jugada antes. Tiran el centro para Vargas (el mejor de Perú) que la vuelve a meter en el área para Rengifo que cabecea SOLO EN EL ÁREA CHICA.

Culpas: Mascherano primero. Un partido excelente opacado por tamaña cagada. Schiavi y Heinze dejando a Rengifo solo. Más discutiblemente, podríamos decir que Romero no sale a cortar con los puños.

Faltaba poco y nada. Y vino el gol suyo. Sí, de él. Del Titáaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaannnn (?). ¿Vieron, manga de forros (?), que yendo al frente atropellando alcanzaba? Bueno, quedó como una hazaña. Palermo no tocó una pelota en 45 minutos. Metió el gol que, hay que decirlo, no sé si otro delantero hubiera tenido el oportunismo de hacer. Al toque sacaron del medio y Rengifo casi manda el gol de Palermo al carajo (?) pero la pelota dio en el travesaño.

En fin, así las cosas, que quede claro que no se jugó bien. Se parió mucho un partido contra el último de la tabla, de Local. La mística del monumental sigue intacta. Argentina se juega el partido que será el más emotivo de los últimos - mínimo - cinco años contra Uruguay, que también ganó, en Quito, 2 a 1 ante Ecuador (los uruguayos van al frente como locos; no entienden de "altura"). El partido es en Montevideo. Ahí, Rioplatenses buscarán un lugar para la clasificación directa o, en su defecto, el repechaje. Argentina depende otra vez de sí mismo. Perú jugó un primer tiempo horrible, un segundo tiempo dignísimo y no mereció perder. Pero esta vez estuvo la suerte de nuestro lado. Bah, del lado de Palermo.


-Romero (6): buen rendimiento en el segundo tiempo. Sobrio con los pies. Quizás pudo hacer algo más en el empate. Mucha presencia.
-J. Gutierrez (4): intrascendente por la banda. No siente la posición.
-Schiavi (3): Mal para salir a anticipar. Mal de arriba. Pagando en el empate. El más flojo.
-Heinze (4): Seguro de arriba. Impreciso con la pelota. También pagando en el empate.
-Insúa (4,5): intrascendencia en la mayoría de las subidas. Solvente para cerrar.
-Enzo Perez (3): poquísimo del jugador de ELP. Sólo un remate mordido. No pudo asociarse con Jonás.
-Mascherano (4): De no ser por el taco atroz reloaded (?), hubiera sido figura. Muy bien en la marca, poniendo incluso buenos bochazos y cambios de frente para arrancar ataques.
- Di María (5): Buen primer tiempo del pibe. Dinámica por ese sector, técnica aceptable y despliegue. Quedó en falta por no llegar al fondo.
- Aimar (5): errando pases tan boludos por momentos que me hizo acordar a Lucero (?). Salvó la pilcha con un excelente pase-gol para Higuaín. Buscó a Messi pero no lo encontró.
- Messi (3,5): Nada de Lionel. Un remate apenas desviado, después no la tocó durante lagunas de tiempo.
- Higuaín (5,5): Buen debut del pibe, insistentemente pedido en este blog. Aceptable de espaldas al arco, fabricó jugadas con piques al vacío. Se comió dos increíbles pero hizo uno.
- Palermo (6): No la tocó en todo el partido. Pero hizo el de la victoria.
- Demichelis (4,5): discreto como lateral, bien en la marca.
- Insúa: no participó.

martes, 6 de octubre de 2009

El Dié lee VdL (?).

Del post del partido con Brasil:

"Ahora viene Paraguay. Pero es necesario redefinir este equipo. Hoy más que nunca, pienso que tipos como Gonzalo Higuaín, Ezequiel Garay, Emiliano Insúa, Martín Demichelis (afuera por lesión), Aimar o Di María sencillamente no pueden no estar en las nóminas."

Y bue, el que sabe, sabe (?). No se cumplió del todo porque Garay (excelente marcador central izquierdo) todavía no ligó su merecidísima convocatoria. Pero llamando a estos jugadores, creemos, se va por el buen camino.

También nos parece bien (aunque no lo nombramos casi nunca) que Pablo Zabaleta tenga sus chances en la selección. A ver si alguien retira a Zanetti.

jueves, 1 de octubre de 2009

No vi a la selección local.

Retomando un poco luego de algunas obligaciones de índole curricular (?), qué mejor manera de agarrar ritmo sino hablando de la selección de jugadores locales que venció 2 a 0 a los saldos de la selección de Ghana.

Primero dejo algo en claro: me parece perfecto que exista un combinado argentino de jugadores que se desempeñen en la liga de acá. Puede ser que "sólo les importe la plata" como dice la mayoría, pero algunos jugadores de fútbol compatriotas son muy competitivos y realmente disfrutan representar tamaña camiseta. Además, el trabajo con jugadores de clubes locales terminaría, en definitiva por fortalecer el fútbol local. Si bien las perspectivas económicas para el país en próximos tiempos no son favorables ni mucho menos, es este orgullo deportivo de los deportistas el que puede incentivarlos a quedarse, aunque sea seis meses más, en el país para pelear un lugar en el plantel de la Selección Mayor.

No obstante, surgen varios cuestionamientos a la práctica hasta ahora llevada por Maradona (Basile tuvo jugadores locales en el predio pero no jugó ni un partido):

- Este proyecto es, lógicamente, uno de esos que necesitan un desarrollo y planificación a lo largo del tiempo. La poca seriedad que se le da al combinado argentino local, enfrentándolos con equipos tan endebles como Panamá y Ghana B (los titulares no son los que pasearon en Córdoba, no señor), no es una medida real del poderío que pueda llegar a tener (o no) el equipo.

- La condición esporádica de los entrenamientos en el predio de Ezeiza. Si lo que se quiere es tiempo de trabajo, y se alega que no se puede lograr un cometido con jugadores de Europa debido a que sus clubes no los ceden con anticipación, entonces, ¿Por qué los que sí pueden ir a entrenarse a diario a Ezeiza, lo hacen sólo una semana antes de un amistoso contra Ghana? ¿Es por las copas? Ninguno de los hoy presentes la juega. ¿Es por los torneos, entonces? No. La primera certeza que ha de tener un DT de selección es que sus posibilidades se ven supeditadas por el fútbol doméstico de cada país, y habrá de adecuar su tiempo de trabajo a las circunstancias. Entonces resulta irrisoria la queja sobre el poco tiempo disponible para trabajar, si los jugadores disponibles acá van una vez cada tres meses.

- De ésto último surge otro planteo fundamental: estos partidos de exhibición (por su casi nula seriedad, no merecen otra etiqueta), sólo se registran cada tres meses. Durante ese lapso, quizás se dictan las nóminas de convocados a las eliminatorias. Del fútbol local no van a faltar Verón, Otamendi, Papa, Battaglia. Se sumó Braña; antes estaban Montenegro, Sand, Battaglia y Angeleri (lesionado) como fijas. Ninguno de los jugadores que jugó con Panamá, a excepción de los mencionados, ligó un llamado a un partido por los puntos. Visto de esta manera, no puede evitarse comparar conjuntos como los de ayer como meras vidrieras para que los jugadores usen el prestigio de la Albiceleste como trampolín hacia Europa o México.

- Ahondando más en esta cuestión, el jugador se ve en su derecho a pensar que no tiene chances (estadísticamente así es) de integrar la lista de 23, y decide marcharse a una liga de menor orden, privilegiando el espectro económico. A fin de cuentas hablamos de un trabajo y como tal, siempre es bien vista una mejor remuneración. Obviamente. La futilidad de estos partidos no es suficiente para retener a las distintas generaciones que, hoy por hoy, migran en masa hacia otros horizontes y dejan a tipos realmente troncos como figuras del torneo.

- Ya en un terreno más propenso a interpretaciones personales, otro reclamo que podría hacerse al mal trabajo hasta ahora realizado es, ni más ni menos, que muchos jugadores que deberían ser llamados no están. Si la idea es apostar a un grupo de jugadores que tenga chances serias de ir a un Mundial, tipos como Palermo, Fuertes, Schiavi, Verón u Ortega simplemente no pueden estar. El más joven tiene 34 años. Si bien considero personalmente que hay excepciones (Bolatti y pará de contar), ¿Qué méritos hicieron Jesús Mendez, Nicolás Gaitán (suplente), Fabián Monzón (segundo suplente en Boca) o Villagra para ligar una convocatoria? Ninguno jugó aceptablemente cinco partidos seguidos acá para que los llamen y jueguen. Tipos con talento que sí han sabido jugar bien acá (y ahora ya partieron o capaz todavía están) como Maxi Moralez, Sebastián Blanco, Salvio, Yacob, Hilario Navarro, no han sido llamados nunca, o capaz una vez sola. Y tienen más merecimientos. No hace esto sino reforzar el concepto de la selección como mostrador para que los clubes vendan jugadores.
Si la idea era mantenerlos para trabajar y que no se vayan a Europa, ¿Por qué se trabaja de esta manera?

-
Otro punto de vista alternativo puede tratarse por el lado de la angosta visión del ambiente en general. Siempre es "los de acá" Vs. "los de allá". ¿Qué clase de soberbia intangible enaltece al pobrísimo fútbol vernáculo en desmedro del Brasileirao por ejemplo, o la liga de Mexico? Si Claudio Bieler, actualmente en Liga de Quito, le hace tres goles a uno de los equipos más respetados del país - Lanús - ¿No merece una convocatoria, más sabiendo que la mete a docenas en Ecuador, mientras Palermo en todo el año no lleva ni diez goles? Para meditar (?).

-
Otro punto de tantos (es un blanco fácil, lo sé) es el mal momento. Después de tanto vaciamiento, apostar al fútbol local en este momento no es seguro. El saneamiento debe hacerse de a poco para recaptar a aquellos que hayan ido a ligas de poca jerarquía (Grecia, Ucrania, incluso Portugal son ejemplos), y que de a poco esos jugadores jerarquizen el fútbol para atraer a aquellos más alejados económicamente. Es obvio que los jugadores que hoy juegan en España, Italia o Inglaterra son mejores que los que están acá, porque la migración data de largo tiempo atrás; eso no es culpa de Diego. Sin embargo, si bien las intenciones son nobles y con el tiempo pueden dar sus frutos, poner en manos de jugadores que se desempeñan en una competencia tan chata como lo es el Apertura hoy un objetivo tan magno como la clasificación a un Mundial, es arriesgado e insensato.

Pero bueno. Palermo metió dos goles (?) y seguro va a ser titular. Ojalá fuera una joda.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Paraguay 1 - Argentina 0.

Es difícil analizar este partido, en frío, más cuando terminó hace apenas una hora, Argentina está en posición de repechaje - emulando aquellas fatídicas eliminatorias del mundial '94 - y, más importante inclusive, considerando que entraron Palermo y Schiavi. Mucho peor me pondría si pensara que la transmisión del canal 13 los consideraba a ambos como los capaces del milagro.

El encuentro no tiene mucho para decir. Fue un equipo hecho y derecho contra un rejunte de casados. Un rejunte que tiene unas falencias en la última línea que, de tratarse de otro equipo, haría las delicias de la familia toda, a saber:
  • Total incapacidad para salir jugando, sumado a un talento natural para tirar la pelota al medio y dividirla (e incluso perderla) ante la mínima presión de los delanteros rivales.
  • Permeabilidad para las marcas uno a uno. Para evitar que Salvador Cabañas (jugadorazo) penetrara en el área, había que ponerle tres marcadores, Mascherano, un balde de cerezita y doble capa de membrana.
  • Total displicencia de los laterales, de partido mucho más que olvidable. Subidas intrascendentes y nulo compromiso para volver a cerrar las espaldas de los centrales (que no nos olvidemos que son Heinze y Dominguez) y, siendo ellos los únicos escuderos de cada costado (jugamos sin carrileros el segundo tiempo), prácticamente regalamos las bandas todo el partido.
Dicho ésto, sabemos que el medio mucho no puede hacer. Sumando catástrofes para los volantes, hay que volver sobre la tópica de los volantes laterales. Jugó Verón de 8, que tiene menos recorrido que el trencito de Puerto Madero. Un tipo que es volante central y tiene 34 años que hizo lo que pudo y otra vez buscó zafar del escarnio que hago (?) hoy acá en este descargo. Argentina tuvo los mismos defectos que tuvo en el último partido de la era Basile. Y eso es culpa de Maradona. Los mismos jugadores que hicieron historia al perder con primera vez con Chile por eliminatorias son los que pasaron un papelón hoy. Si el fútbol nacional posee "la generación más prolífica de su historia" no se nota. El recambio ya es una exigencia.

En fin, la línea del medio la completaban Gago que volvía a la titularidad, y Dátolo que poco pudo aportar, considerando que su mejor complemento al equipo era el remate desde afuera, y ésta vez ni probó. Ninguno de los tres tenía indicación de marcar y, salvo Verón, ninguno lo hizo. Por eso Mascherano volvió a quedar pagando y, aún jugando un partido sin dudas horrible, se las ingenió para recuperar. Contra un mediocampo que funciona corriendo como el paraguayo (que además era una línea de 5) era esperable perder el duelo en esa zona y que el equipo quedara descompensado. El fútbol son números y líneas rectas; hay que ganar mayoría numérica y jugar con las diagonales por los costados para llevarse marcas y, valga la redundancia, tener más jugadores propios que contrarios en determinados sectores de la cancha. Argentina perdió todas las divididas por no jugar con inteligencia y raspando cuando tenía que hacerlo.

Los delanteros, siguiendo esta cadena de "razonamiento" (porque sigo caliente, aún tratando de entregarme a la objetividad), es aún más que esperable que tengan que hacer un partido a 30 metros del arco defendido por el buen arquero que es Justo Villar. Pero si a todas las falencias del andamiaje mencionadas a nivel de los jugadores atrás de los puntas le sumás un mal posicionamiento de los mismos, ahí decididamente hablamos de un gol como la concepción de un milagro.
Aguero jugando como siempre en la selección (en un puesto ajeno a su naturaleza y, por ende, muy mal), un Messi que tiene que lidiar con su propia frustración, la inercia de sus compañeros y cuatro marcadores para poder hacer algo que nunca llegó, jugando por momentos en el círculo central y partiendo desde ahí. Muy lejos.

En fin, durante los 90 minutos tuve la impresión de estar ante la inminencia del primer y segundo gol paraguayos, éste último ausente al final, debido a la claridad pasmosa para llegar al área de los dirigidos por Gerardo Martino. El gol que nos hacen es una perla digna de un discípulo de Bielsa; tres toques de primera, rotación, triangulación y pivoteo. Los centrales que entran en la joda como locos y se van a encimar, dejando a Haedo solo, que lo fusila al pibe Romero (lo vi bien) y sentencia la historia. Antes de eso, el arquero que se come a Eliana Guercio juega en el AZ holandés había intervenido en dos situaciones clarísimas, con sendas pelotas impactando en el palo.

Si ya era difícil esperar una reacción, Verón se fue expulsado, supongo que por protestar como un boludo (hacía quince minutos que jugaba de garpe) y el equipo, aún mostrando una mejora, ni mosqueó, podríamos decir. No hubo llegada al gol, no hubo sorpresa, irrupción de un volante o un lateral (¡JA!) y Argentina siguió con el mismo argumento monocromático y deslucido: tirar centros al lungo... que no estaba. En el segundo tiempo entró Lavezzi, dando un poco más de la misma intrascendencia que aporta Tevez o Aguero, pero un poco mejor ubicado y con más contacto con la pelota.

Después, entraron Palermo y Schiavi. Y entre ambos pudieron convertir en el último minuto, pero Schiavi no pudo estirarse a conectar el cabezazo del 9 de Boca. Que dos jugadores que están de vuelta y tienen 36 ambos hayan sido los que entraron para dar el batacazo, terminaron de cerrar mi impresión de que el equipo había tocado fondo.

Argentina no puede clasificar, ya, sin depender de otros resultados. Al menos no directamente. Si bien seguimos pensando en positivo acerca de la clasificación a Sudáfrica, esta tanda de partidos no hace más que abrir interrogantes que necesitan sangre nueva (?) para ser contestados.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Argentina 1 - Brasil 3.

Y sí, las rachas no duran por siempre. Argentina volvió a perder de local tras el 0-5 con Colombia, hace 16 años, y no pudo aprovechar los resultados de los otros partidos en esta fecha de eliminatorias, para despegarse de sus perseguidores.

El partido en sí tiene el formato que tantas veces se vio en los últimos tiempos entre Albicelestes y Verdeamarelhos: nuestra selección tiene la pelota, juega en territorio rival y Brasil espera con muchos hombres atrás para salir rápido de contra.

Por algo hace más de cuatro años no le ganamos a Brasil.

Al Scratch no se le puede jugar tan adelante. Lo dijimos en la previa de la final de la Libertadores pasada. Ese partido, contra un combinado brasileño, es fija que lo perdés. Hay que jugar unos metros más atrasados y ATENTOS a la presión atrás y adelante de la línea de volantes. Pero mejor describamos el partido puntualmente:

Argentina empezó como se esperaba, teniendo la pelota y tratando de llegar al área rival triangulando. Los intentos de tocar de primera duraron 40 segundos, en los cuales se armó una jugada bien bielsista que no pudo prosperar. Ningún ataque prosperó. El equipo sigue sin profundidad, y por benevolencia con el equipo no conté los centros a la olla que tiramos, que siguen siendo completamente al pedo porque no hay un delantero alto. El semi-desborde y el centro al corazón del área están instaurados en el chip del volante argentino, incluso los que juegan en Europa. Jugar sin 9 sin cambiar esto es un despropósito. Tevez, le pese al pueblo que lo banca o no, hace tiempo ya que no es jugador de selección. Es un tipo, salvando diferencias técnicas, que juega como Luguercio, el de Racing. Corriendo a los defensores y capaz obligando, pero con nula claridad y con una deuda de goles de hace bastante tiempo (no sé si más de dos años). Está claro que no es 9, pero se volvió torpe en los mano a mano y no sabe profundizar.

Dicho esto, deriva la consecuencia de la esterilidad ofensiva en tres cuartos de cancha para adelante. Brasil se limitó a esperar en su campo paciente para salir; es así el modelo Dunga '09, que salvo el encuentro anterior, siempre nos hace tres goles. Todas las incursiones por los costados eran cortadas por foul de nuestros volantes, particularmente Mascherano, que tuvo una labor muy deslucida. Puede decirse que queda pagando entre tantos jugadores con tan poco apego a marcar, pero está en bajo nivel.
Volviendo al match: falta para ellos (?). Centro anunciadísimo a la altura del penal. La defensa toma las marcas horrible (todo el partido fue así), queda solo Luisao en el área, cabecea a una esquina. Nada que hacer para Andújar: gol de Brasil, en lo que fue su primer acercamiento al arco argentino.
A ver, culpas: primero, de Maradona. Poner de titulares a dos centrales que juegan en Argentina es un error garrafal. No por nada los goles en el torneo local son de cabeza en su gran mayoría: los defensores locales no saben de posicionamiento en las pelotas paradas; sólo siguen el trayecto de la pelota, se van en masa a los costados y pierden las marcas en el centro del área de manera infantil. Eso les pasó a Otamendi, Dominguez, y también a Heinze, que hoy oficialmente pierde (?) nuestra banca. El Gringo tiene coraje, pero tampoco es de selección y sus constantes fallas en los relevos en los centros fueron, en primer lugar, los que lo alejaron del Real Madrid, donde se comió, como las que pasaron en el primer gol visitante, 20 iguales fácil en un año. Otamendi, digamos, es un tipo muy expeditivo: sale a anticipar, a veces, hasta media cancha. Pero queda pagando muchas veces y eso, sumado a una lentitud propia de su físico, deja desacoplada la línea de marcadores. Para mí, un tipo que es figura en un torneo como el argentino, marcando a tipos como Federico Nieto, Pavlovich o el Pampa Sosa, no demostró nada para jugar en la selección. De Dominguez no vamos a hablar; le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con Brasil por Eliminatorias.

Hasta el segundo gol de la selección dirigida por Dunga, el partido fue barullo. Alguna buena intención de Dátolo (que por indicaciones jugaba tratando de anular a Maicon, aunque no siente la marca). También lo vi bien a Verón, tratando de buscar a Messi y asociando, mediante pases en corto y pelotazos cruzados. Pero la segunda caída de la valla de Andújar (Carrizo titular YA) fue un golpe de K.O. para los dirigidos por Maradona.
El gol tiene un componente fortuito y uno de fallas defensivas notables. Es decir, el rebote que le queda a Kaká es casual, y pudo no pasar. Pero a partir de que el 10 del Real Madrid (crack por donde se lo mire) recibe la pelota:
- Otamendi y Heinze se quedan parados en el medio del área chica, sobrando sin marcar a Luis Fabiano ni a Maicon, que llega por atrás.
- Dominguez no alcanza a cerrar el centro atrás de Kaká
- Andújar dejando el rebote mansito para que el 9 brasileño del Sevilla anote su gol.

El resto del primer tiempo sobró. Es más, pudo aumentar la visita, pero Andújar se quedó parado en el medio del arco, y con un culo terrible le sacó un cabezazo de gol a Luis Fabiano que justo fue a su posición. El actual arquero del Catania tuvo un partido malo.
El segundo tiempo despertó dejó ver el bajísimo nivel de Aguero (salió Maxi Rodriguez, es la primera vez que lo nombro en este post) sobrando en todos los sectores. También la pasantía de Milito, que con la selección está negado. Algunas individuales de Messi levantaron al público pero no sirvieron de mucho. Es una bendición que semejante crack sea argentino, lo feo es que no haya una estructura de equipo que sepa explotarlo. El pibe siente que tiene que jugar con 10 clavos y tiene que hacer todo él solo. Y eso no va: hay que saber aprovecharlo.
Dátolo metió su segundo gol en dos partidos con la camiseta mediante su principal aporte a este equipo, el remate desde afuera (es el único que prueba asiduamente) clavándola en un ángulo. La ilusión de dar vuelta la historia duró un minuto y medio. Kaká que tira el pase en profundidad, Luis Fabiano que le gana a Otamendi a la carrera (nene, no te puede ganar semejante tanque corriendo) y se la pica (de primera) a un también lentísimo de reacción Andújar, que, hay que decirlo, se come el gol. El partido, si no se había terminado antes, se terminó en ese instante. No hubo respuestas. No hubo juego. No hubo solidez. En fin, no hubo equipo para enfrentar a Brasil. Se perdió con mucha autoridad. No hay que dar excusas. La postura de Maradona de introducir factores extrafutbolísticos al partido fracasó de movida: jugando en River no se perdía desde el '93.

Ahora viene Paraguay. Pero es necesario redefinir este equipo. Hoy más que nunca, pienso que tipos como Gonzalo Higuaín, Ezequiel Garay, Emiliano Insúa, Martín Demichelis (afuera por lesión), Aimar o Di María sencillamente no pueden no estar en las nóminas. Las deudas futbolísticas tienen que pagarse. No quiero no llegar al Mundial. Pero tampoco quiero llegar para volverme pronto. Si lamentablemente se da la eliminación argentina (cosa que, de todas maneras, creo improbable) la selección merece y precisa ser repensada para que los resultados, de una vez por todas, vuelvan a ser favorables y los lauros vuelvan a vestirse de nuestros colores.

jueves, 16 de julio de 2009

Las cosas en su lugar.

Rodrigo Palacio finalmente pegó un pase a Europa. Irá a jugar a Genoa, por una suma de 5 millones de euros para Boca, club donde ganó muchos títulos y donde es ídolo. Finalmente, después de inventarle intereses por 20 millones de euros de Barcelona, Lazio, Deportivo La Coruña, Sevilla y demás clubes durante 3 años, se fue a Genoa por 5 palos, menos que Falcao, un tipo resistido por estos pagos, que se fue a Porto por 5,5 millones de la misma moneda. Está bien que Palacio no estuviera en su mejor momento, pero cuando sí lo estuvo, nunca se fue. Y después del Mundial 2006, nunca fue el mismo.

Hace más o menos cinco años, después de que Boca se consagrara campeón de la Copa Libertadores 2003 (la que ayer ganó Estudiantes, reitero mis felicitaciones para el León), el periodismo deportivo, gráfico, radial y televisivo, se dio cuenta de que había una brecha muy grande para explotar. Y actuó en consecuencia.

Canal 13 adquirió los derechos de televisación de los partidos del Xeneize en la Copa, cuando en toda su historia había transmitido un partido que no fuera de la Selección, pagándole una fortuna a un relator insoportable como Vignolo y a una eminencia (a mi forma de ver un poco gastada) como Macaya Marquez para relatarlos y comentarlos, respectivamente. Programas de fútbol en la televisión de cable se vieron primero copados, luego infestados por "hinchas con micrófono" pagos por ensalzar las virtudes del Boca multicampeón del universo conocido e incluso estuvieron al aire programas enteramente partidarios al mejor estilo Boca TV, siendo el más desagradable de todos, por lejos, el que condujo por Fox la hija de Maradona. Periodistas con más prestigio fueron convencidos económicamente, también, pera exacerbar las virtudes del club de la Ribera, que obviamente existían, pero eran llevadas al punto del ridículo para el lector/televidente con dos dedos de frente.

Los jugadores de Boca que evidentísimamente no estaban (ni están) a la altura de la selección eran pedidos constantemente, con una maquinaria de publicidad (el lobby existía desde antes) pocas veces vista hasta ese momento, pero con una efectividad notable. Pronto, jugadores como Insúa, Bilos, Battaglia, Tévez, Palermo, Palacio, Banega, Gago, Riquelme, e incluso el paraguayo Morel Rodriguez (en un acto cúlmine de la estupidez de los periodistas groupies), en distintas épocas, fueron pedidos por este pseudo-periodismo en muchísimos espacios, y todos ellos (salvo Morel, por supuesto) fueron correspondidos con convocatorias, e incluso participaciones en Mundiales, siendo en todos los casos (excepto Gago, en mi opinión), jugadores no aptos para representar al fútbol Argentino, la mayoría, o jugadores de gran desempeño a nivel clubes y de pases millonarios a Europa, pero actuaciones endebles con la Albiceleste, donde no convencieron a nadie. Esto sigue ocurriendo. Riquelme y Tévez son los casos más claros: ninguno de los dos ha pagado realmente su deuda futbolística con la selección, pero aún son convocados, e indiscutibles en su momento, teniendo actitudes que, en otro contexto, les hubieran costado su lugar, como sin margen de dudas les costó a otros jugadores; basta citar a Redondo, marginado por mucho menos que eso.

Todo este circo que montó el "Mundo Boca" sirvio (y todavía opera) para satisfacer la voracidad de quienes manejan pases de jóvenes promesas, surgidas de inferiores o llevadas de otros clubes a Boca. Es así como pibes con poquísimos partidos en primera, como Monzón, Cahais, Banega, Nery Cardozo en su momento, Pablo Ledesma o Maidana se fueron a Europa en grandes sumas, y ahora tuvieron que volver, o se fueron a una liga de segundo orden, un equipo chico de alguna liga importante en el mejor de los casos. A esos jugadores (quizás excelentes, no sé, porque tuvieron 10 partidos para juzgar y no es medida) los quemaron, vendiéndolos como cracks. Al primer bajón en su rendimiento, cosa lógica y hasta esperable en un juvenil, estos juveniles no fueron tenidos en cuenta por sus nuevos clubes. Y si a eso se le suma una más que posible falta de talento, la edad de estos jugadores y las circunstancias adversas, lo más factible es que les cortaran la carrera. Así es como Banega vagabundea por el fútbol español sin poder hacerse un lugar en ningún lado después de ser pagado 27 millones de dólares.

Asímismo, la factoría de humo pro-Boca sirvió de precedente para el negocio de otros clubes, o de representantes. Y el fútbol dio muchos pasos hacia el negociado. Las convocatorias a la selección para usarla de vidriera le sirvieron no sólo al club de la Ribera: Estudiantes fue quien mejor supo aprovechar eso y metió a Andujar de arquero titular en la selección, para venderlo a ¡Catania! por 3 millones de euros. Independiente hizo lo mismo con Ustari, obteniendo mayores dividendos, y con Denis. Vélez también, primero con Somoza, Papa y Jonás Gutierrez y ahora para salvar la década económica con Otamendi. Así, jugadores excelentes que no necesitaron lobby para irse a Europa se ven relegados ante un grupo de colegas que, en caso de jugar en serio eliminatorias o un Mundial, no le gana a nadie.

Pero todo este sistema no se instaló solo. Los hinchas del éxito fueron quienes le dieron entidad a la mentira, empañando el juicio propio y el ajeno, categorizándolo como "Antiboca" y negándole la posibilidad de crítica constructiva, lo que generó obvias antipatías por parte de hinchas otrora neutrales o incluso con cierta simpatía por la institución. De tanto bombardeo propagandístico, mucho público consumidor terminó realmente convencido de que poniendo a 9 jugadores de Boca (o identificados con el club, como el caso del Cata Díaz) más alguno que otro de Europa "indiscutible" (Mascherano, Messi) como titulares en la selección, Argentina iba a ganar un Mundial. Es de esta manera que tipos como Aimar, Saviola, Cristian Ledesma, Carrizo, Ezequiel Garay, Gonzalo Higuaín, Mauro Zárate o Cavenaghi son suplentes o, en mayor número, ni siquiera convocados.

Toda esta parafernalia boquense dejó muchísimo rédito, mientras el Club tuvo que desprenderse del "mejor delantero del país de los últimos 5 años", supuestamente regalándolo, para cerrar en verde el balance, a un club de medio pelo que está en racha, pero que ni en pedo puede tener expectativas de, por ejemplo, un Scudetto. ¿Quién ganó con todo esto?

martes, 30 de junio de 2009

A éste no le hicieron bombo.


Llegó a Huracán desde Talleres de Córdoba y jugaba poco. Llegó Cappa y le dio titularidad, confianza y la llave del equipo. Empezó a jugar. La rompió en un partido, luego en otro, y en otro. Sustentado por otro flor de crack (Bolatti) desde más atrás.

Los elogios empezaron a caer. A lloverle. Pero antes no era nadie; no tuvo la cuna de oro que tuvieron otros, que no demostraron ni un cuarto de lo que hizo él, en este torneo, faltando la última fecha.

Sin bombo, sin mecenas. Se dice que lo compraron a 21 millones de dolares, comparable sólo a las ventas de Gago y Banega, ambos salidos de un club con mucha prensa (sin negar sus condiciones propias) como lo es Boca.

Lo cierto es que, sea el precio que sea, este pibe demostró que valen oro sus movimientos. Su habilidad para ponerse como segundo 9 y retroceder con una calidad que no veía desde el Enzo. Su simpleza para jugar, sus pases-gol, que las pida todas.

Por eso, desde VdL bregamos abiertamente por la presencia y Titularidad de Javier Pastore en la selección. Que no va a estar ni en pedo, seguro. Pero ojalá llegue. El pibe este se la ganó.

viernes, 12 de junio de 2009

Lecciones de cómo ningunear a un jugador de fútbol. (II)

Existe una polémica a la hora de hablar de un crack como Gonzalo Higuaín. Uno se da cuenta, por la forma de desenvolverse del Pipita, que es un pibe poco dado a las declaraciones rimbombantes que rayan la demagogia (esas que tanto declaran tipos como Aguero y Tevez) .
Por no decir "me saca el sueño una convocatoria en la selección" o "Cuando escucho que Diego me llama me cago encima", queda como un Antipatria. Hablando con muchas personas distintas, esta queja fue la principal, entre otras, que se le hacen al ex River. "Dudó cuando tuvo que elegir Argentina o Francia" o "No quiso ir al sub 23" son las más comunes. También se dice - ya en ambientes más metidos en el asunto - que no hace bien a los grupos, que es pata de lana (se comio a la mina de Gago, dicen, yo no sé), que con Heinze y Gago no se habla, ídem con Aguero... y muchos etcéteras.

Acá se está hablando de una confusión muy grande. El hecho de que no declare ante la prensa, lo hace ver como un tipo "que no siente jugar con la albiceleste", generando una antipatía en la gente este personaje que hicieron del verdadero Higuaín. Esta animadversión es fomentada por la prensa, que prefiere a los jugadores del pueblo y directamente omite la presencia de quien metiera 22 goles en 34 partidos esta temporada. Está claro que el Diario que cada vez queremos más (?), es un bastión Anti-River (como también fue Anti-Boca, aunque no a éste nivel, en la época de la Riversión) pero esto ya es irse al carajo:


Imagen sacada de Pajashare

Claro, resulta que ahora no existe el muchacho. Me revienta que haya tanto favoritismo hacia algunos jugadores, estando algunos de estos (Tévez, Aguero, Gago. Heinze no está inflado, pero ya no le pegan como antes) inflados terriblemente por la prensa deportiva, y que este lobby le cueste el puesto a jugadores que deberían estar, o que estuvieron y fueron injustamente sacados, como el Pipita, Saviola que era figura, Cristian Ledesma (juega en Lazio, para ellos no existe) o Ezequiel Garay, que tampoco existe. Lo cierto es que mientras el pibe, como bien dijo este muchacho, los salva del papelón al Gringo y a Gago Domingo tras Domingo (los dos tuvieron una temporada mala y serían declarados prescindibles), ellos se encargan de cerrarle las puertas de la selección. Pero esto no queda acá. Maradona también se encarga de dar entidad a estas quejas de camarilla y negarle a este pibe la posibilidad de jugar en la selección, cuando debería ser titular en el equipo que él dirige. Porque, como se dijo en el segundo post de este blog, a la selección se viene a jugar y los vestuarios quedan en el club donde uno juega. No hay lugar para las camarillas porque no te garpan para salir a representar a tu país (bue, a la AFA, que es la que regentea el fútbol del país), sino que es un privilegio. Las diferencias deberían quedar de lado.

Pero tampoco como vidrio. Sé que esta selección argentina es dirigida por los representantes de jugadores (o mismo por dirigentes) que quieren que sus protegidos peguen transferencias para cobrar sus comisiones astronómicas. Si no, es inexplicable cómo Bergessio, Sand, Fuertes, Lisandro Lopez, Montenegro o Denis hayan ligado convocatorias y no un pibe que es titular en el Real Madrid, que seguro me equivoco (?) al pensar que es mejor jugar en Madrid que en Portugal, Lanús, Boca o San Lorenzo.

miércoles, 10 de junio de 2009

Apuntes sobre el magro desempeño de la selección.

  • Se perdió un partido que era perfectamente perdible, eh. Que no vengan a romper las pelotas con el tema de la altura y esas yerbas porque la Selección ganó una sola vez en Quito. El asunto es que esta vez se había hecho un planteo inteligente, y por dos fallas en 90 minutos nos hicieron dos goles. Mala suerte, podría ser, pero este tipo de fallas son producto de desentendimientos acentuados por el cansancio.
  • Buen partido de Gago (obviando el gol increíble que se pierde), y la sensación de que el equipo estaba bien como estaba antes, cuando él hacía dupla con Mascherano. El partido de los dos del costado, Jonás y Maxi Rodriguez, también fue bueno, pero aportaron poco en ataque y la falta de salida clara por las bandas se notó en la incapacidad en ataque del segundo tiempo, cuando ambos mediocampistas estaban sin aire.
  • Mal partido de Battaglia. No encontró su lugar en la cancha y no aportó en la recuperación. La selección le queda grande. Mascherano necesita suplente, sí, pero él no es solución; su reemplazo juega en Lazio, compañero de Carrizo, y se llama Cristian Ledesma.
  • Qué cagada el penal, Apache... porque lo pateaste horrible, sí, pero Elizaga se adelantó y se debió haber repetido. Después de eso, barullo. Pero antes fue otro partido y siempre trataste. Seguís en deuda.
  • Messi me da la impresión que juega cuidándose las piernas, porque en caso de lesionarse, el Barcelona no lo deja venir más. Si es así, a Lio desde acá le decimos: Lio (?), no sea tibio y juéguesela, porque en estos partidos te necesitamos, y a media máquina no le hacés bien al equipo.
  • Bien por los tres centrales, que a pesar del segundo gol, dieron mucha seguridad. Otamendi es, definitivamente, más que el Cata Díaz, por donde se lo mire.
  • Otra vez sin meter goles, viejo. Contra Brasil, que defiende de puta madre y tiene al mejor arquero del mundo, se nos va a hacer cuesta arriba meterla. Hay que ponerse a trabajar en eso, y bancar a un 9 que de más variantes que Tevez, que podrá ser de mi gusto (no lo niego) pero si "en la selección juega el que mejor esté" como dicen por ahí, que se dejen de joder y lo convoquen a Higuaín, que podrá tener problemas personales con Gago y Heinze (aún cuando le salva las papas a estos dos, todos los Domingos [Toto Dixit]), pero es un flor de crack y merece una chance.
  • Todo el mundo dice (incluso acá se dijo, no vamos a ser caretas) que esta generación de jugadores es de las mejores del mundo, y una de las más prolíficas en toda nuestra historia. Lo cierto es que jugadores que realmente son excelentes no están convocados, y la resaca de esta generación, sumada a tipos que nunca cumplen con la camiseta, es la que llena las listas de convocados cada vez que juega Argentina. Entonces, me animo a decir que este equipo no es ni la mitad de bueno de lo que la gente cree.

jueves, 4 de junio de 2009

El 11 titular contra Colombia.

Andujar
Cata díaz - Demichelis - Heinze
Gago - Verón - mascherano - Jonás
Messi - Tevez - Aguero

Bueno... el equipo ciertamente tiene dinámica, de eso estén seguros. El asunto no pasa por ahí.

El Diego, claramente, quiere imitar el juego europeo del Barcelona o el Manchester, principalmente del Culé. Entonces, quiere un equipo con jugadores rápidos de media cancha hacia adelante, aptos para largar la pelota a uno o dos toques y rotar posiciones, más la dinámica de los carrileros (en ese equipo sólo hay uno: Jonás) y abastecidos por un pasador en corto (Gago) y uno en largo (verón). De salir el partido que queremos, el equipo va a atacar mucho por los costados y va a haber muchos cambios de ritmo, apostando a dormir la pelota y tocar hasta que aparezcan los espacios, con Tevez y Aguero haciendo el trabajo de jugar de espaldas y cambiando posiciones.

Pero hay un par de falencias en el equipo. En ese tipo moderno de fútbol, poco individual, por momentos casi mecanizado, Necesitas tirangular para abrir espacios y ganar los costados. En fin, para la ventaja numérica. Pasa que después de que triangulás para el costado te queda únicamente tirar un centro. Y para eso tiene que haber un delantero de buen porte, no por el cliché del "9 tanque", sino porque como se juega mucho al físico, necesitas alguien que te aguante mejor la pelota y que después vaya a buscar. Lo dijimos siempre desde acá: juegan el Kun, Tevez y Messi y somos puro centro.

El otro ítem que nos parece mal sobre el equipo, además de que juegue el Cata Díaz, es que no nos explicamos por qué regalamos el costado derecho. Gago es 5, no tiene despliegue y sencillamente NO SABE jugar por los costados. El injerto de un volante central de 8 nos costó perder con Chile (¡Con Chile!) porque jugaba Cambiasso, que hoy es figura jugando en su posición natural (5 adelantado) y nunca más jugó en la selección porque quedó estigmatizado. Lo peor es que el equipo juega con una línea de 3 y, en caso de que Jonás se repliegue para formar la línea de 4, que sería el mejor de los casos, te queda el Cata Díaz de lateral.
A ver si me explico, o no marca nadie atrás de Gago, o marca Díaz que es demasiado lento para el puesto (gustos al margen, es marcador central y no siente el puesto). La otra es que Messi retroceda a la posición de volante por derecha, pero si a Lio le proponés el ida y vuelta lo gastás a la media hora. Es por eso que debería haber, en lugar de Gago (que me parece un gran jugador pero si juega Verón, alguno de los dos tiene que salir), un 8 natural, como Maxi Rodriguez, por ejemplo.

El equipo de este blog está acá al costado. Nos bancamos la que venga. Ojo, también bancamos a Diego.

martes, 2 de junio de 2009

Diego también cayó...

En el humo del Olé. Porque no sólo era el mejor momento para bancar a Carrizo como el 1 de la selección (que gana ahora la titularidad de nuevo), sino porque Andújar está terriblemente inflado. Es un buen arquero, de hecho, pero el campeón con el Pincha en 2006 simplemente no está a la altura del arco albiceleste.

Los que me caen con que se comió seis goles en Bolivia, que se vayan a la puta que los parió. Porque lo triste de ese partido (que fue una verguenza general) es que fue figura JP.

Por eso, Diego, te remarco (?) tu error porque caíste en lo que anuncié hace tiempo acá. Se sabe que esta selección tiene mucho de amiguismo. Pero cierto es también que desde acá te bancamos. Portate, No le pongas el equipo a Niembro y Palacios...

miércoles, 1 de abril de 2009

De la goleada de Bolivia.

No vi el partido, la verdad. Pero es uno de esos resultados que, como indican la estadística y la historia, se dan cada 50 años. El último país que nos había hecho 6 goles no existe más. No quiero decir nada con eso (?), pero es evidente que esos partidos no se dan seguido, y que si para algo sirve es para alejar arlequines (igual, cuando Argentina meta 4 goles van a resurgir de abajo de las baldosas) y para dar cuenta de que lejos está el mundial, y que si queremos ser parte del mismo hay que pelarse el orto en los partidos que quedan, porque la situación no es la mejor, respecto a los puntos.

Ahora otra cosa, ¿Qué hubiera pasado si el técnico no sólo fuera otra persona, sino que también hiciera un tiempo largo que estuviera en el banco?