Este post es para el Barcelona. Sí; el primer post de un equipo extranjero en VdL así lo amerita.
Porque como bien dijo el muy acertado Mariano Closs (obviando las antipatías, un maravilloso relator), este equipo es el mejor que me tocó ver en la vida. Hoy sufrió al principio, lo llevó adelante, no se amilanó cuando le empataron, pegó en el momento justo (otra gran virtud de un campeón), y el toque incesante, rotando, inteligentísimo y rápido, que pregona siempre el equipo de Guardiola.
No hay mucho que decir de Manchester; esperó a último momento a que Mascherano se desempeñara de marcador central, y apostó a que Rooney le ganara en el pivoteo. Pudo de arriba (lo salvó Victor Valdés, muy atento a esas jugadas para salir a cortar él), porque Javier de abajo no perdió nunca. Atento a la espalda de Dani Alves, ganó en todos los cruces y dio salida clara desde el fondo, al igual que Piqué, que fue bien al juego aéreo y se mostró eficiente, bien acoplado al grosso de Abidal, quien a su vez tuvo una tarde más tranquila de lo esperado, ante un tibio Valencia. El ecuatoriano aportó poco y no pudo hacer esa banda suya.
Y eso que empezó bien el conjunto inglés. Apretando en la salida y tratando de hacer suya la pelota, aprovechando la rapidez de sus jugadores, el pique de Chicharito Hernandez y la triangulación de Giggs, Rooney y un tercero, entre Valencia, el mexicano, o Ji Sung Park esporádicamente, estando el oriental más concentrado en tapar a Dani Alves, con más pena que gloria sobre todo en el ST.
La dinámica del mediocampo de Manchester era asfixiante; volvían todos para cerrar los espacios, limitando a Barcelona a abrir la pelota sin poder profundizar, y bloqueando todos los remates de lejos. Las únicas veces que pudo el equipo de Guardiola prosperar, fueron cuando Alves empezó a desnivelar al coreano Park, y proponer juego parado de wing. Pedro tuvo una en posición de 9, y Villa tuvo un remate que pasó cercano.
No obstante, emparejó el trámite el equipo blaugrana, y cuando pudo juntar marcas, se la dio al que sabe: Xavi, brillante como de costumbre. Le metió un pase de antología a Pedro, y el canterano facturó (lindo remate al palo izquierdo, engañando a Van der Sar). Luego casi aumenta la ventaja Messi, en una gran jugada que él mismo pergenió. El bueno de Lionel se cansó de tirar caños y de ir para adelante, y lo amamos por ello (?).
La sorpresa es que la triangulación que mencionamos le dio un rédito inesperado a Manchester, la única vez que el avance inglés hizo a Piqué y Mascherano perder la línea. La diagonal hacia adentro de Giggs (en offside fino aparentemente) y la compañía del gran Rooney, con su llegada por el centro y su gran definición, pusieron el empate que fue un guantazo inesperado. Emparejó el partido, lo hizo trabado, hasta el final del primer tiempo.
La turbidez del juego se mantuvo hasta entrados los 10 minutos del complemento. Barcelona era superior pero no podía plasmarlo. El uno holandés le sacó un buen mano a mano a Alves, y en el vendaval llegó el segundo. Otra vez Lionel Andrés Messi haciendo un gol importante. Para VdL, con complicidad con Van der Sar a contrapierna y regalando el poste, sacó un latigazo desde afuera que devolvió el alma al cuerpo al equipo Culé.
Fue lo último de Manchester, que se cayó y, salvo arrestos individuales de Rooney y revulsivos estériles desde el banco, no volvió a inquietar a Valdés. El tiki tiki y a esperar el gol final. Un amigo rosarino me comentó: "tocan entre tres, los otros se abren y descansan". Se fue notando la diferencia en lo físico entre el ganador y su rival, cuya intensidad física menguó y empezó a hacer lo que hacen todos: trotar atrás de la pelota y a despelotarse en defensa.
Así llegó el tercer y último gol. Evra desconcentrado, bartolea el despeje, Busquets recupera en el punto del penal (increíble) y se la cede a Villa, que había hecho poco hasta ahí. Metió un golazo el ex Valencia.
Quedó un rato para el baile de siempre. El que parece fácil pero que a veces no parece real; parece soñado. Me pone muy contento por Mascherano - de gran partido - y por el incalificable Messi. Y por un fútbol que uno, hay que decirlo, es afortunado de ver. Y que es el mejor que uno ha visto. Lo digo y lo repito.
Felicitaciones Barcelona, y gracias por tanto.
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sábado, 28 de mayo de 2011
sábado, 19 de diciembre de 2009
Se dio la lógica.
Quizás es un poco mezquino titular así este post, pero me da también la posibilidad de abordar el modo; el cómo se dio la lógica.
Porque Barcelona sufrió el partido. El encuentro lo encontró incómodo, desacostumbrado a la particular marca sudamericana (especialmente, una buena marca como la de la defensa de Estudiantes). El Pincha, por su parte, se avivó de cómo había que anular a su rival (seguramente leyendo VdL (?)) y jugó el primer tiempo fiel a su apodo. Once leones se llevaron la evaluación del primer tiempo aprobada, con grandes rendimientos (Convoquen a Boselli ya), entre los que destacamos al ya mencionado Mauro Boselli y a Juan Manuel Diaz. Mucho sacrificio en Verón también, redondeando, a la larga, un partido aceptable mas no excelente.
El segundo tiempo, digámoslo cortito porque ya redundan las explicaciones, Estudiantes se quedó sin piernas. Jugar a la circulación como el Barcelona es lo mejor porque ahorrás físico (Messi jugó 54 partidos este año y está bárbaro). Cortar el tiki-tiki del Barsa requiere un gran desgaste (ya lo dijimos en el post anterior) y eso se sintio. Sabella debió cambiar a Perez y a Benitez antes de los 25 minutos del segundo tiempo, porque ya caminaban la cancha desde el primer momento. Por las bandas se hicieron fuerte los españoles, que con los cambios fueron al frente pero no podían penetrar con claridad. El Pincha tuvo algunas contras pero la poca colaboración del equipo en general para avanzar (estaban muy metidos en la marca), no las hicieron prosperar.
El empate que llevó al alargue se produjo a los 42 minutos. Qué bronca cuando eso te pasa; yo estoy acostumbradísimo (?) pero es peor que te pase contra el Barcelona. Piqué en posición de 9 gana una pelota increíble. 87 minutos de gran partido y justo ahí viene a fallar la zaga... No sé si era Cellay o Desábato, pero ir a disputar el centro con Piqué ya perfilado y en el aire para peinarla fue un error grave, poque ya había visto venir a Pedro. Lo que logró el defensor platense en cuestión fue abrirle el espacio al juvenil. Damián Albil, que tuvo un gran partido, pudo quizás salir a cortar antes, pero no anticipó la jugada y quedó pagando a mitad de camino entre el cabezazo de Pedro y el arco.
El alargue es un karma para los sudamericanos. Al jugarse tanto al físico, no hay cuerpo que aguante los 90 minutos. Por eso es que hay que racionar los esfuerzos, como bien hicieron los de Guardiola, que mantuvieron la tópica de la segunda parte y dominaron a los argentinos. Con menos claridad, ya que también era el alargue para ellos, pero dominando al fin.
Hasta que se produjo el quiebre. Fue Lionel Messi, de mal partido hasta ahí, quien se infló el pecho y pegó una diagonal eléctrica desde la izquierda, para conectar un centro que dejó paralizados tanto a Cellay como a Albil y a Desábato. Se tiró de palomita pero la contactó con el pecho. El gol valió uno igual. Estudiantes no había llegado al arco rival en el segundo tiempo, pero lo logró sobre el final. Un centro de Verón que peinó el Chavo Desábato, que se fue al lado del palo. Hubiera sido injusto, pero habría sido buenísimo (?).
Así las cosas, hay que decir que la victoria fue justa. Aunque no por eso menos dolorosa para Estudiantes, que exhibió inteligencia táctica para superar a su rival durante pasajes del partido, oportunismo extremo (una llegada clara, un gol de Boselli), precisión (en los pases y en la presión), atrevimiento para tocarle a los mejores del mundo y un libreto claro, aunque insuficiente al final. Barcelona jugó a lo suyo, que tantos resultados le dio, y ésta vez no fue la excepción.
Como nota de color, queda que eligieron a Messi el mejor jugador del partido, con claros fines comerciales, la carita de Verón recibiendo el balón de plata, las pintadas en contra de Messi en La Plata, y los festejos. Lamentablemente, no sólo de los hinchas del Barsa, sino de un sector del público futbolero ARGENTINO, pseudo-lirista, hipócrita y revanchista que festejó el resultado como propio, sin contar a los termos españoles que visitaron blogs argentinos, excediéndose y destilando algunos, por momentos, un resentimiento que creía extinto pero que fermenta hace años, atacando valores extrafutbolísticos, sociales del país y desplegando su insidia en vez de festejar. Eso da pena.
Uff... el post del pibe ese (que encima es colombiano) es tremendo, no lo había terminado de leer.
Porque Barcelona sufrió el partido. El encuentro lo encontró incómodo, desacostumbrado a la particular marca sudamericana (especialmente, una buena marca como la de la defensa de Estudiantes). El Pincha, por su parte, se avivó de cómo había que anular a su rival (seguramente leyendo VdL (?)) y jugó el primer tiempo fiel a su apodo. Once leones se llevaron la evaluación del primer tiempo aprobada, con grandes rendimientos (Convoquen a Boselli ya), entre los que destacamos al ya mencionado Mauro Boselli y a Juan Manuel Diaz. Mucho sacrificio en Verón también, redondeando, a la larga, un partido aceptable mas no excelente.
El segundo tiempo, digámoslo cortito porque ya redundan las explicaciones, Estudiantes se quedó sin piernas. Jugar a la circulación como el Barcelona es lo mejor porque ahorrás físico (Messi jugó 54 partidos este año y está bárbaro). Cortar el tiki-tiki del Barsa requiere un gran desgaste (ya lo dijimos en el post anterior) y eso se sintio. Sabella debió cambiar a Perez y a Benitez antes de los 25 minutos del segundo tiempo, porque ya caminaban la cancha desde el primer momento. Por las bandas se hicieron fuerte los españoles, que con los cambios fueron al frente pero no podían penetrar con claridad. El Pincha tuvo algunas contras pero la poca colaboración del equipo en general para avanzar (estaban muy metidos en la marca), no las hicieron prosperar.
El empate que llevó al alargue se produjo a los 42 minutos. Qué bronca cuando eso te pasa; yo estoy acostumbradísimo (?) pero es peor que te pase contra el Barcelona. Piqué en posición de 9 gana una pelota increíble. 87 minutos de gran partido y justo ahí viene a fallar la zaga... No sé si era Cellay o Desábato, pero ir a disputar el centro con Piqué ya perfilado y en el aire para peinarla fue un error grave, poque ya había visto venir a Pedro. Lo que logró el defensor platense en cuestión fue abrirle el espacio al juvenil. Damián Albil, que tuvo un gran partido, pudo quizás salir a cortar antes, pero no anticipó la jugada y quedó pagando a mitad de camino entre el cabezazo de Pedro y el arco.
El alargue es un karma para los sudamericanos. Al jugarse tanto al físico, no hay cuerpo que aguante los 90 minutos. Por eso es que hay que racionar los esfuerzos, como bien hicieron los de Guardiola, que mantuvieron la tópica de la segunda parte y dominaron a los argentinos. Con menos claridad, ya que también era el alargue para ellos, pero dominando al fin.
Hasta que se produjo el quiebre. Fue Lionel Messi, de mal partido hasta ahí, quien se infló el pecho y pegó una diagonal eléctrica desde la izquierda, para conectar un centro que dejó paralizados tanto a Cellay como a Albil y a Desábato. Se tiró de palomita pero la contactó con el pecho. El gol valió uno igual. Estudiantes no había llegado al arco rival en el segundo tiempo, pero lo logró sobre el final. Un centro de Verón que peinó el Chavo Desábato, que se fue al lado del palo. Hubiera sido injusto, pero habría sido buenísimo (?).
Así las cosas, hay que decir que la victoria fue justa. Aunque no por eso menos dolorosa para Estudiantes, que exhibió inteligencia táctica para superar a su rival durante pasajes del partido, oportunismo extremo (una llegada clara, un gol de Boselli), precisión (en los pases y en la presión), atrevimiento para tocarle a los mejores del mundo y un libreto claro, aunque insuficiente al final. Barcelona jugó a lo suyo, que tantos resultados le dio, y ésta vez no fue la excepción.
Como nota de color, queda que eligieron a Messi el mejor jugador del partido, con claros fines comerciales, la carita de Verón recibiendo el balón de plata, las pintadas en contra de Messi en La Plata, y los festejos. Lamentablemente, no sólo de los hinchas del Barsa, sino de un sector del público futbolero ARGENTINO, pseudo-lirista, hipócrita y revanchista que festejó el resultado como propio, sin contar a los termos españoles que visitaron blogs argentinos, excediéndose y destilando algunos, por momentos, un resentimiento que creía extinto pero que fermenta hace años, atacando valores extrafutbolísticos, sociales del país y desplegando su insidia en vez de festejar. Eso da pena.
Uff... el post del pibe ese (que encima es colombiano) es tremendo, no lo había terminado de leer.
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viernes, 18 de diciembre de 2009
Qué hacer con el Barcelona.
Los dirigidos por Pep guardiola se han ganado justamente el mote de Mejor equipo del mundo. Siendo esta aseveración cierta, ¿Es siquiera necesario salir a jugarle? Ojo, el fútbol es la dinámica de lo impensado y son 11 personas contra 11 personas con otra camiseta. Todo es posible.
El Barcelona es un equipo que se para, en los números de cimiento, con un 4-3-3. Un mediocampo con Xavi e Iniesta manejando al equipo, capaces del pase en cortada y del bochazo para el desborde por el costado, y de muchas otras cosas. Normalmente Busquets oficia de volante por izquierda, aportando salida clara por el sector, pero también sumándose a la fluida rotación de la línea. Henry, Ibrahimovic y Messi son el tridente ofensivo, combinando técnica, gol e inteligencia como ningún otro conjunto en el planeta. Ellos seis se encargan de moverse por todo el frente, intercambiando posiciones con frecuencia y sin destino fijo. A ellos se les agregan Dani Alves (la mayoría del partido, un atacante más) y Piqué, un tipo con huevos pero como lateral, un poco torpe. Van a donde la jugada los lleva y, siendo tantos, siempre hay una opción de pase, alargando la tenencia del balón hasta que se abra un espacio. Ésto último lo logran, claramente, mediante la confusión de la línea de fondo rival, que al no tener marca fija empieza a ir en masa hacia la pelota, inclinándose eventualmente hacia un costado, o tomando dos jugadores el mismo jugador, dejando una brecha.
Estudiantes, a nuestro criterio, debería plantar una línea de 3 con dos laterales volantes con mucha marca y salida rápida. Clemente Rodriguez es una fija. Lamentablemente, no hay otro lateral que posea las características del ex Boca por el sector derecho. Es una picardía que Angeleri se haya roto de esa manera. Cuadraba perfecto en el esquema. Personalmente, eligiría a Germán Ré, cuya experiencia y notable efectividad en defensa pueden darle ventaja, considerando que, aunque no un lateral, es un central muy rápido.
Respecto a la línea de 3, debería constar de dos stoppers, preferentemente sólo uno debería ser alto (en defensa deben mantenerse pegados a los laterales) y un líbero con rapidez y buena lectura para adivinar por dónde pueden abrirse huecos. Esto es clave para abordar a los atacantes Culés con superioridad numérica, ya que son tremendos en el mano a mano y arrancan todos desde los costados, cerrándose.
Delante de la línea, braña deberá jugar de líbero adelantado, preferentemente tomando la marca de Xavi, aprovechando que Iniesta no va a estar. Messi posiblemente tenga problemas con la áspera marca sudamericana, pero en eso va a ser clave la rigidez de los árbitros (que posiblemente juegue en contra de Estudiantes; Messi es una estrella y van a cobrarle todas).
Es clave que el medio y la defensa jueguen juntos. Dejar espacio entre las líneas va a implicar más gasto físico en un partido en el que se le exigirá al Pincha un gran desgaste.
Si es posible neutralizar las armas blaugranas, a partir de ahí Estudiantes tiene chances de ganar. Fuera de joda. Barcelona ataca con seis y usa las bandas como nadie, pero defiende mal y no sabe hacerlo durante mucho tiempo. Si logran los de Sabella desconectar a los catalanes, empezará a notarse la flaqueza defensiva en la que resaltan las bandas por detrás. Alves es un monstruo pero es mal marcador, obligando a la dupla central (que no es la mejor del mundo ni ahí) a abrirse a los costados. Si a ello le sumamos el poco apego a la marca del equipo en general (prácticamente nunca necesitan recuperar), se puede lograr meterles goles.
No obstante, y por más teoría aplicable al encuentro, es, en los papeles, un trámite muy difícil para el León, ya que la diferencia de calidad lo desfavorece evidentemente, línea por línea. Será clave la viveza de los volantes para picar al vacío y, más que nunca, el brillo de Verón para comandar la gesta.
Estudiantes la tiene más que jodida, pero es un Grande en esto de las heroicas.
UPDATE: Están en el entretiempo. Con gol de Boselli, Estudiantes gana 1 a 0. Buena primera mitad de Verón, Juan Manuel Díaz de 3 y del propio Boselli que solito se las ingenia para crear peligro. Fíjense el buen laburo de las líneas de Estudiantes, jugando juntas; Díaz y benitez se turnan para marcar a Dani Alves, que no pudo sumarse al ataque. Es desde ese costado, como dijimos, que arranca elaborando jugadas el Pincha.
Está muy bien Estudiantes en la marca, forzando a los puntas a abrirse demasiado pero sin perseguirlos para no descuidar el medio. Con sacrificio vuelven Verón, Braña y Benitez y casi siempre lograron encimar con mayoría numérica a los jugadores de Barcelona.
El Barcelona es un equipo que se para, en los números de cimiento, con un 4-3-3. Un mediocampo con Xavi e Iniesta manejando al equipo, capaces del pase en cortada y del bochazo para el desborde por el costado, y de muchas otras cosas. Normalmente Busquets oficia de volante por izquierda, aportando salida clara por el sector, pero también sumándose a la fluida rotación de la línea. Henry, Ibrahimovic y Messi son el tridente ofensivo, combinando técnica, gol e inteligencia como ningún otro conjunto en el planeta. Ellos seis se encargan de moverse por todo el frente, intercambiando posiciones con frecuencia y sin destino fijo. A ellos se les agregan Dani Alves (la mayoría del partido, un atacante más) y Piqué, un tipo con huevos pero como lateral, un poco torpe. Van a donde la jugada los lleva y, siendo tantos, siempre hay una opción de pase, alargando la tenencia del balón hasta que se abra un espacio. Ésto último lo logran, claramente, mediante la confusión de la línea de fondo rival, que al no tener marca fija empieza a ir en masa hacia la pelota, inclinándose eventualmente hacia un costado, o tomando dos jugadores el mismo jugador, dejando una brecha.
Estudiantes, a nuestro criterio, debería plantar una línea de 3 con dos laterales volantes con mucha marca y salida rápida. Clemente Rodriguez es una fija. Lamentablemente, no hay otro lateral que posea las características del ex Boca por el sector derecho. Es una picardía que Angeleri se haya roto de esa manera. Cuadraba perfecto en el esquema. Personalmente, eligiría a Germán Ré, cuya experiencia y notable efectividad en defensa pueden darle ventaja, considerando que, aunque no un lateral, es un central muy rápido.
Respecto a la línea de 3, debería constar de dos stoppers, preferentemente sólo uno debería ser alto (en defensa deben mantenerse pegados a los laterales) y un líbero con rapidez y buena lectura para adivinar por dónde pueden abrirse huecos. Esto es clave para abordar a los atacantes Culés con superioridad numérica, ya que son tremendos en el mano a mano y arrancan todos desde los costados, cerrándose.
Delante de la línea, braña deberá jugar de líbero adelantado, preferentemente tomando la marca de Xavi, aprovechando que Iniesta no va a estar. Messi posiblemente tenga problemas con la áspera marca sudamericana, pero en eso va a ser clave la rigidez de los árbitros (que posiblemente juegue en contra de Estudiantes; Messi es una estrella y van a cobrarle todas).
Es clave que el medio y la defensa jueguen juntos. Dejar espacio entre las líneas va a implicar más gasto físico en un partido en el que se le exigirá al Pincha un gran desgaste.
Si es posible neutralizar las armas blaugranas, a partir de ahí Estudiantes tiene chances de ganar. Fuera de joda. Barcelona ataca con seis y usa las bandas como nadie, pero defiende mal y no sabe hacerlo durante mucho tiempo. Si logran los de Sabella desconectar a los catalanes, empezará a notarse la flaqueza defensiva en la que resaltan las bandas por detrás. Alves es un monstruo pero es mal marcador, obligando a la dupla central (que no es la mejor del mundo ni ahí) a abrirse a los costados. Si a ello le sumamos el poco apego a la marca del equipo en general (prácticamente nunca necesitan recuperar), se puede lograr meterles goles.
No obstante, y por más teoría aplicable al encuentro, es, en los papeles, un trámite muy difícil para el León, ya que la diferencia de calidad lo desfavorece evidentemente, línea por línea. Será clave la viveza de los volantes para picar al vacío y, más que nunca, el brillo de Verón para comandar la gesta.
Estudiantes la tiene más que jodida, pero es un Grande en esto de las heroicas.
UPDATE: Están en el entretiempo. Con gol de Boselli, Estudiantes gana 1 a 0. Buena primera mitad de Verón, Juan Manuel Díaz de 3 y del propio Boselli que solito se las ingenia para crear peligro. Fíjense el buen laburo de las líneas de Estudiantes, jugando juntas; Díaz y benitez se turnan para marcar a Dani Alves, que no pudo sumarse al ataque. Es desde ese costado, como dijimos, que arranca elaborando jugadas el Pincha.
Está muy bien Estudiantes en la marca, forzando a los puntas a abrirse demasiado pero sin perseguirlos para no descuidar el medio. Con sacrificio vuelven Verón, Braña y Benitez y casi siempre lograron encimar con mayoría numérica a los jugadores de Barcelona.
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