miércoles, 23 de marzo de 2011
La vida no vale nada.
si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga..."
"...La vida no vale nada
si cuatro caen por minuto
y al final por el abuso
se decide la jornada..."
Pablo Milanés lo dijo en 1975.
Ramón Aramayo falleció el pasado Domingo 20 de Marzo, en marco del partido entre San Lorenzo y Velez. Furiosos por el incidente, los hinchas del Ciclón iniciaron disturbios y el partido fue postergado. Se juega sin público esta semana. Hasta aquí este párrafo podría figurar en la edición virtual de un diario. Todo muy bonito y prolijo. Como en esta nota, y en esta otra, o por qué no en ésta.
Ahora estamos todos enojados. Soltemos la lengua. ¿A quién culpar de todo esto? El público es demasiado incivilizado para que no haya policías, y muchos de ellos son barrabravas. Si éstos no estuvieran solventados económicamente por sus propios clubes, definitivamente no irían. Asímismo, de acuerdo a los antecedentes que tienen, deberían estar presos. Los policías, de cualquier modo tampoco son civilizados y dan sobradas muestras de incapacidad para los (no) operativos, por falta de instrucción que puede a deberse a falta de presupuesto. Y ni toqué el tema de las zonas liberadas. La violencia en el fútbol es multifactorial, un cóctel explosivo de corrupción e intolerancia.
Tristemente, es normal que hechos como estos queden atrás, y que la vida siga. El olvido como indulto colectivo. Se abren causas, que en la enorme mayoría de los casos nunca se cierran. Las medidas siempre las toman otros, pensaba yo. Y asumiendo que es el fútbol un reflejo de nosotros, y que por ende lo hacemos entre todos, hay que actuar. Acaso hay una postura más activa que tomar para que esto cambie. Pedir seguridad, queda demostrado, es totalmente en vano cuando aquellos encargados de brindarla, son sospechosos de homicidio y culpables a viva voz, de innumerables afrentas contra los hinchas. Más cuando ante los partidos de alto riesgo, la medida es poner más policías.
Muchos escribimos tratando de llevar no la razón, sino la reflexión. Pero a cuántos vamos a llegar, es una incógnita. Además, dudo que alguien- al que por otro lado, no puedo convencer de nada - dispuesto a matar por una camiseta lea este blog. Y los lectores, no creo que lleguen a ese extremo jamás. Al dueño de la pelota, no se la vamos a poder sacar.
La única alternativa sería una bronca general. Una movilización. Que no vaya nadie a la cancha. Y tendría que ser una iniciativa totalmente espontánea.
Eso jamás va a suceder.
Y los motivos serían válidos: ¿Por qué no puedo ir a ver un espectáculo? Que se encarguen los que se tienen que encargar. Es así como miles y miles van (vamos) a ir a ver al nuestro, el Domingo que viene. El círculo se perpetúa, como si diéramos el brazo a torcer ante la violencia y nos sentáramos a esperar a que pase otra vez, sólo para acordarnos de nuestra inercia morbosa cuando escuchemos el nombre del flamante desgraciado. Víctimas pero también cómplices. Y en estos días la tele va a olvidar.
sábado, 19 de marzo de 2011
Sssunescándalo sssunabuso!
Son días de dicha para la Academia. La realidad del club dista de aquella de 2008 - que incluyó promoción - y de la mano de un plantel sostenido en el tiempo, un trabajo sobrio del cuerpo técnico y un crack que hoy no está, solventa más que nunca la ilusión de sus hinchas, cuándo no, y se ve puntero de este torneo. Aunque no logre ganarlo, también importa el método: Racing, podría decirse, está jugando el mejor fútbol de sus últimos diez años.
Entonces, repasemos: Buen fútbol, seriedad institucional y buena salud económica. Estamos para irnos de putas (?) entonces.
Así las cosas, mañana enfrentan los de Russo al gran equipo nacional, Estudiantes de La Plata. No es intención de este post juzgar el futuro del torneo luego de este partido, incluso sabiendo de la antimufa (?) de la que este blog hace gala desde hace dos años.
Rige para este Domingo un bono por el "día del Club". ¿Qué significa eso? Para ir a ver el partido hay que pagar cuarenta pesos extra.
Podría empezar ahora un rapto brutal de indignación blogueril (?). Lo hacen ahora que va a estar lleno. Cuarenta pesos es demasiado por un bono, casi duplica el valor de la entrada. Estuvieron esperando una chance así para recaudar, etcétera.
Por otro lado, el club vivió un gran progreso desde las elecciones, y estos bonos son estatutarios: es decir, por reglamento sólo pueden implementarse en dos partidos al año. Viendo el trabajo que se hizo en la institución, y que hemos pagado para ver al Racing de Caruso (?), es "un vuelto".
Pero de cualquier óptica, también es cierto que es una jugada sucia de los dirigentes, que no comen vidrio y saben que la gente va a pagar lo que pidan, porque es el de mañana un partido que puede ser crucial para las aspiraciones de pelear el torneo.
Es un vuelto y un abuso. Cosas que sólo podrían pasar acá.
jueves, 17 de marzo de 2011
Referente.
Mientras tanto, agradezco a Andrés el apoyo y la buena onda para suplir mi ausencia. Sabe él que su pluma (?) siempre es bienvenida en esta página.
Por lo pronto, este último tiempo estuve buscando algún tema que llamara mi atención para escribir. No me siento bien haciendo un cómodo resumen de la fecha, habida cuenta de que eso ya se hizo acá; aunque son pocos los temas que no se han tocado en esta órbita del balompié (?) que es VdL.
Es así que, casi por casualidad, hoy encendi la TV minutos antes de salir de casa. Vi en TyC una cámara del entrenamiento de River. Luego de un encontronazo mínimo, el Pelado Almeyda se calienta con Mauro Díaz e insólitamente, lo agarra del cuello. Otro compañero los separa y la cosa no pasa a mayores; prosigue el entrenamiento. En diferentes canales luego escuché voces sobre lo ocurrido.
Ahora bien, no sé cuánta tinta se habrá gastado en este incidente. Evidentemente ha de ser mucha. O no (?), bah; no es necesario, en este periodismo deportivo, que haya cantidad industrial para encontrar deficiente calidad. Diría, más bien todo lo contrario. Esta nota como tantas otras del Olé, si bien no particularmente vulgares, exponen, más que al bueno de Matías Jesús, al redactor de la misma.
La nota me parece un poco confusa. Muy probablemente sea mi mentalidad podrida (?), pero advierto una sutil mala leche para el ex ex (?) jugador de la Banda. Digo sutil porque la encuentro hábilmente disfrazada en el título. "La juega de líder" no es un título con la contundencia que suelen tener (cuando quieren) los títulos del diario. El mismo verbo lo delata: Almeyda la "juega" de lider; se hace el líder. Si habláramos de Palermo, ponele (?), se hablaría de impronta, o prestancia, palabras que suenan más lindas (?) y se le agregaría "un nuevo capítulo a su vida de película".
El "ni bien sacó los dedos del cuello de Mauro Díaz" es hasta cómico. Pobre Mauro che, le debe doler ahora, vayan a hacerle un reportaje a la casa. Ahora qué malo el Pelado, y qué cagón, meterse con "un pibe, que en el mano a mano, no daba con el peso que el Pelado tiene en el plantel y en la gente"es una canallada, por favor. Le hubieras dado un guantazo a Carrizo de guapo, así le pagaban doble aguinaldo a todos en la redacción.
El cinismo sutil prosigue luego del punto y aparte. No éste, el de la nota boludos (?). Miren cuánto espacio se toma el redactor para cuestionar al oriundo de Azul su actitud de aclarar los tantos con ellos. Almeyda pone la cara (cuando Riquelme criticó a mil y un compañeros y Verón llegó a borrar jugadores, caso Iberbia o Matías Sanchez) y admite su error, algo visto una vez cada mil años en el fútbol argentino, y el periodista igual lo critica. "Ah, pero quién sabe qué hubiera hecho si no hubiese estado ahí la cámara". Y no, no lo sabremos nunca, pero el tipo sale a reconocer su error y, en vez de reconocer su gesto, le achacan una cierta "impunidad" que le da connivencia a Almeyda para, supuestamente, hacer lo que se le cante en los entrenamientos, y se explica la aparición del capitán de River en los medios con que "era lo que tenía que hacer": todo el mundo lo vio en televisión. Y como si fuera poco, no te alcanza con pedir disculpas Jesú (?), igual te equivocaste, reza el final del breve artículo.
Ahora bien, y sin defender para nada la actitud de Almeyda, me preguntaría, ¿Quién es este tipo, y qué atribuciones se arroga para venir a escribir una cosa así? Habiendo leído y escuchado que le pidió disculpas a su compañero, a quien realmente interesa este hecho, la actitud de Almeyda toma dimensión por su nobleza y por la exposición que el amarillismo le da a boludeces como estas.
Noticias donde no las hay, en fin. Como siempre.
martes, 8 de febrero de 2011
Cuando no está el gato...
Los ratones bailan. Y sí: los lectores encontrarán un doble sentido en nuestro título, dado que se dieron dos hechos que confirman por duplicado el saber popular: Argentina, aprovechando la ventaja numérica desde el vestuario y la frustración permanente de Neymar – producto de un muy buen trabajo de la defensa albiceleste en general y de Tagliafico en particular – derrota en un chivo partido del Sudamericano Sub-20 a Brasil. Y, en un evento mucho más importante para el devenir de este blog y la vida cotidiana de sus adeptos (?), el autor se está tomando unas muy merecidas vacaciones: su (nuevo) servidor desea fervientemente no bastardear tanto trabajo. Los partidos de la selección contra camisetas amarrillas comienzan a ser yeta, entonces.
Escribo en este momento para no guiarme por los resultados que se vean, a la postre, luego del partido contra Uruguay de hoy a la noche. La selección Sub-20 ha realizado hasta aquí un trabajo de menor a mayor, destacándose a partir de individualidades que supieron asentarse en desmedro de un trabajo colectivo poco aceitado, abiertamente ineficiente en un principio que mejoró ante Brasil al punto de poder decir “sólo falta un conductor” (Boca adquiere a Erviti, los hinchas de River prenden velas por D´Alessandro, All boys confía en un Ortega en el ocaso de su carrera; en fin, realidad permanente en el fútbol argentino, pareciera).
Si hay algo que se pareció siquiera a un conductor durante los partidos contra Chile y Brasil, fue el pequeño Iturbe: no quiero detenerme en él puesto que la grandeza de sus jugadas habla por si sóla. Con un pasado en un club de la primera de Paraguay con sólo 16 años, y siendo sparring del Mundial, queda claro que este chico tiene mucho para dar: su gambeta y frialdad ante el arco cerraron, consecutivamente, el partido contra Chile y Brasil. Gracias, pibe, seguí vacunando a la Verdeamarelha (?). Pero es digno de análisis la estructura del resto del equipo, y los factores que se destacan en esta nueva camada de jugadores que heredarán o no los pergaminos de una Mayor que, honestamente, entiendo de lo mejor en los últimos 15 años (a excepción de los laterales, claro está).
Destape de la Pulguita aparte, asumo que gran parte del orden táctico que ganó la selección a lo largo del torneo se debe a dos factores fundamentales: la garantía absoluta que Andrada (al que sinceramente me encantaría ver en el Mundial Sub-20 y Juegos Olímpicos) ofreció en el arco sirvió para crecer en lo defensivo en un equipo que, de movida, parecía absolutamente desorientado. Se puede aplaudir también el trabajo del cuerpo técnico, pero la mejoría de Battaglia resultó obvia al ver las salidas desde el fondo; y esto por no mencionar, en el último partido, una habilidad para ubicarse en la cancha destacable para unos jóvenes valores que empiezan a transitar su carrera en el fútbol: hubo una inteligencia desmesurada de Tagliafico (a quien en la previa le tenía más lástima que a las incorporaciones de River Plate compadecía) para neutralizar a la estrella de Brasil, quien pasó más tiempo quejándose desde el piso que jugando y ganó muy merecidamente una tarjeta amarilla sobre el ocaso del encuentro. También se destacaron sus compañeros de zaga, quienes evidentemente no se percataron de que habían salido del vestuario hasta el décimo minuto del segundo tiempo, pero por el resto del partido la descosieron.
En los ingresados en el segundo tiempo, y durante el torneo en general, caben destacar dos factores. Mauro Díaz, precozmente tildado de pecho frío por la San Martín, entro con la cabeza bien iluminada para manejar criteriosamente el balón en un partido que no permitía margen para los errores, con Brasil buscando incansablemente el arco argentino y la albiceleste abusando del pelotazo a Iturbe- Funes Mori (y luego Ferreira). Y hablando del chico de Banfield nacido en Lomas de Zamora, Chuky realizó un muy correcto trabajo durante el certamen, sabiendo desbordar en los momentos precisos y tirando buenos pases. Salvando los obvios, me quedo con Andrada y Ferreyra entre mis favoritos: lo único que no entiendo de Facundito es si su idea es jugar de delantero de área nato (y Wikipedia no me ayuda), dado que se ha encargado de demostrar también que está muy verde en lo que a definición se refiere. Por lo demás, resulta muy agradable a la vista su inteligencia para arrastrar marcas con la pelota en los pies, y su claridad para optar entre pase y tiro al arco, concepto que no pareció aflorar en la cabeza del delantero de River: Rogelio, considerate en deuda (?).
Cierro el post deseando fervientemente una victoria ante Uruguay, rival difícil en la previa: esta selección, al menos por la mejora exponencial que ha mostrado, merecería un lugar en los Olímpicos. Y dejo a criterio de los lectores el paso por el blog en el próximo mes, en el que estaré bastardeado reemplazando al autor original (repetimos).
- Andrés
viernes, 31 de diciembre de 2010
Se fue el 2010.
Sólo decir desde mi cómoda mecedora (?), que este año me pasó volando, a diferencia del 2009
Son muchas cosas. Para repasar todo tendría que haber hablado de todo aquello sucedido en el año en su momento. Él cumplió la consigna.
Por lo pronto, hoy es día de alzar la copa, mirarse a los ojos y desearse el bien como sólo la última semana de Diciembre puede lograr. Espero de corazón que su 2010 haya sido un buen año y que el 2011 sea mejor, para todos.
¡Felicidades!
viernes, 19 de noviembre de 2010
Que vuelva el largo, que vuelva ya (?)
Conviene, a modo de introducción, revisar un poco de historia: cuando empezaron los torneos clausura y apertura yo tenía un año. Fue en la temporada 91/92, siendo el primer torneo Apertura el de el último semestre del '91. River ganó aquel, y Newell's el clausura '92. Seis meses antes, lo que habían ganado el Millo y la Lepra correspondía a la primer y segunda ronda, respectivamente, de torneos anteriores. Para aquellos torneos seguían obteniéndose 2 puntos por victoria, por lo cual River fue campeón, por ejemplo, con 31 puntos. También se empezaba a implementar el sistema de promedios.
Ciertamente, puede alegarse tuvo sus ventajas aumentar la cantidad de torneos disputados en un año (puntualmente, duplicarlos). Por un lado, ya que en aquella época se podía mantener un equipo por cierto tiempo, sumado a la posibilidad económica más que favorable de aquel entonces para traer jugadores (no había euro y estaba el 1 a 1), se podían ver buenos equipos, y aquellos buenos rendimientos eran premiados con más lauros que antes. Ponele (?) que el equipo se caía en las ultimas 8 fechas del torneo largo y se quedaba sin nada. Con este sistema, aquel equipo podía ganar el clausura. Eso pasó con Newell's, de hecho: el Leproso terminó anteúltimo el apertura '91 pero salió campeón en el torneo de cierre de esa temporada. De esa misma manera, aquel conjunto que pegara 15 partidos en buen nivel, o una racha, podía pelear un torneo, aunque en aquella época hubiesen grandes distancias entre los equipos Grandes y los Chicos.
No obstante, las reformas tuvieron sus fallas. El sistema de promedios, concebido como cierto "premio" a los buenos rendimientos, te daba un colchón de puntos en caso de caerte en torneos subsiguientes. De la misma forma, según los detractores, a equipos que llegaban de la B Nacional, encontraban muy complicado permanecer en Primera, ya que pelear contra equipos con promedio alto y que además oscilaba menos (porque dividían por más), era más difícil. Si a eso se suma que salir último en un torneo era anímicamente devastador, a comparación de salir último en la primera ronda de un torneo largo como antes, era pues lógico que descendieran los equipos recién ascendidos.
Al desaguisado de los promedios, le siguió otra iniciativa, que al largo plazo le haría mucho más daño al fútbol vernáculo. Al cambiar los torneos largos por uno corto, se cambiaron también los calendarios. Ahora, la temporada empezaba en un año, y la segunda mitad (Clausura) se dirimía en el siguiente. La razón de este cambio fue adaptar el calendario argentino al fixture de los equipos europeos.
Los primeros perjuicios se vieron al momento de la clasificación a las copas. Habiéndose eliminado la antigua liguilla pre-Libertadores, pasando a clasificar por puntuación (como ahora), el cambio de temporada produjo un "delay" en las clasificaciones. Así, equipos campeones clasificaban directamente... ¡A las Copas del año siguiente! Racing, cuando ganó el Apertura 2001, clasificó a la copa del 2003. Un año y medio después de salir campeón. Y así con todos. Los equipos que afrontaban las copas eran otros, en algunos casos abismalmente distintos, sin sus mejores jugadores y con su buen juego desaparecido.Se tardó más de quince años en corregir.
El otro aspecto nocivo, por decantación, es el vaciamiento. Con esta variación en las temporadas, se le entregó en bandeja a los clubes grandes del Viejo Continente la potestad para contratar jugadores. El mercado largo de ellos es en invierno (ya desde antes jugaban una ronda en un año y la segunda en el otro); el nuestro es en verano, y aún a mano cambiada sigue siéndolo; vasta notar que las pretemporadas se hacen en verano, para afrontar el Clausura. Es inaudito. Pero sí: cambiamos la fecha de finalización de temporada para permitirles comprar.
La jugada de la AFA no tuvo explicación en ese entonces, y hasta hoy no la tiene. Es imposible encontrarle un punto bueno a ese sistema. Claramente fue concebida en un contexto económicamente dichoso para los clubes, pero al primer sacudón financiero del país, los jugadores emigraron en malones y luego de paulatina devaluación hoy, como era de esperarse dado lo cíclico de la economía, que nuestra moneda no vale un mango a comparación de los euros, los dólares, los pibes se van a los 20 años y no es extraño oir que terminan en Ucrania, Grecia, Rumania, Portugal, México, Suiza, entre otros destinos ignotos, que pagan dos monedas a cambio de un jugador. Y eso sin considerar la jodita de la patria potestad. De esa misma forma, los equipos de primera tentaron a jugadores de la B nacional, de Primera pero más carenciados, o a los de equipos recién ascendidos, ampliando aún más la brecha y formando un círculo vicioso, del que se salió achatando el fútbol para todos los equipos.
Pero eso, en esa época, no importó. Estaba el River de Passarella primero y Ramón después, el Velez de Bianchi, el Independiente de Brindisi, el segundo River del Pelado Díaz y el Boca de Bianchi, entre otros equipos de la década fatídica de los '90. Hoy, con todos los clubes con un pasivo gigantesco y en las mismas proporciones de decadencia (emparejados para abajo todos), se pagan esas consecuencias desastrosas. Es posible que en otro giro económico dentro de unos años, el perfil sea más favorable. Mientras, se ve el fútbol que se ve.
Los torneos cortos le infligieron al fobal nacional un daño grave. Pronto después de la reforma, se consideró campeón de un torneo legitimado por la AFA a un equipo que había jugado bien, quizá y como mucho, diez partidos. Hubo, de esa misma manera, campeones inexplicables y jugadores traspasados a Europa con menos de 30 (a veces mucho menos) partidos en primera. Entre tanta mediocridad, era lógico que muchos mediocres (a criterio de quien escribe), valga la redundancia, tomaran exagerada notoriedad y luego detentaran rangos que, en otras circunstancias irrisoriamente cercanas, no hubieran ni podido soñar con ocupar.
Desarmar esta pesadilla de veinte años le daría una nueva vitalidad al fútbol argentino. Acoplando nuevamente el mercado corto europeo (cuando los clubes sólo pueden meter hasta 4 incorporaciones) a nuestro mercado largo (donde caen los matungos (?) de a 20) impediría en gran medida el éxodo. Instaurando un torneo largo dentro de un mismo año y aboliendo los promedios, se daría a todos los equipos una tranquilidad abismalmente mayor para trabajar y una presión menor. Después de eso, el buen fútbol viene solo. Un torneo largo, además, claramente exige una regularidad mayor y cierta jerarquía, a cambio de un prestigio mucho más grande que el de un torneo partido. A eso podría agregarse la disputa de un segundo torneo (al mejor estilo Copa Italia, Copa del Rey o FA Cup), y un desquite entre el ganador de una competencia y otra. Mejorar el balompié (?) desde los escritorios es posible porque desde estos mismos se arruinó todo en primer lugar.
Por eso, un primer paso es necesario. Que vuelva el torneo largo, que vuelva ya.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Jugadores buenos y baratos para el Football Manager 2011.
Recién ahora, que le pegué una mirada a muchos jugadores, puedo empezar a recomendar a algunos. Mi primera campaña como técnico la empecé, como no podía ser de otra manera, en Racing. La primera experiencia fue mala: me rajaron a los seis partidos (?). Pero ahí me hicieron la cama me hicieron (?) loco. Tuve que armarme otro usuario y empezar de nuevo con la Acadé. En este me fue un poquito mejor: con un solo refuerzo (el equipo está casi armado pero no tiene recambio) salí campeón invicto y estiré la racha sin perder hasta 26 (2 partidos por copa y el resto torneo local partidos hasta que me atendió Godoy Cruz. Y 20 de esos los gané, eh, incluido un 5-0 al River de Cappa, al que le va peor de lo que le fue en la realidad.
Update (?): mi equipo hecho con dos mangos salio tercero en su segundo campeonato local (sólo por perder con los que estaban adelante mio, Velez y Boca), pero eso queda en un segundo plano porque por segunda edición consecutiva (del juego eh (?)) logré alzarme con la Copa Libertadores. Me cargué mano a mano a Inter y Gremio de Porto alegre (octavos y cuartos, respectivamente), Chivas en semis y Corinthians en la última instancia. Nah, si estos juegos pedorros SON lo mío. Update 2: y me volteé a la Roma en el mundial de Clubes. ¿Qué tal, eh?
Los refuerzos que traje hasta el momento (360 mil euros en total por todos, vendi a Lucero (?) por 600 mil y pagué todo). Ojo con los cupos, que algunos son extranjeros.
- Rodrigo Marangoni (Tolima, a préstamo apenas empecé) - Enganche
- Fabio Rodriguez (a prestamo de Quindío) - Lateral - Volante por izquierda.
- Maximiliano Lugo y Luciano Balbi (Lanús) - laterales izquierdos.
- Jorge Serrano (San Martín de Tucumán) - Lateral-volante por derecha, volante central
- Jonathan Charquero (libre) - delantero. Uruguayo.
- Jorge Correa (Instituto) - Delantero.
- Pedro Galván (crack total, Bnei Yehuda (?) de Israel) - Enganche versatil (?)
- Juan Ojeda (Unión) - Arquero.
- Leonardo Torres (Ñuls) - Arquero.
- Gabriel Moyano (Godoy Cruz) - volante por las dos bandas.
- Carlos Marinelli (Libre) enganche.
- Jonatan Gomez (central) enganche y carrilero por derecha.
- Jonathan cristaldo (Velez): delantero.
- Facundo Agustinoy(instituto): volante central.
- Salvador Ichazo (Uruguay (?)): Arquero. Libre.
- Matias Lequi (libre): Central.
- José Gonçalves (es portugués): Lateral izquierdo.
tip (?): estén siempre atentos a los contratos, cuando vencen (el mismo juego les avisa si un jugador que venis siguiendo rechaza una propuesta de renovación). Ofrecerle un contrato bueno al player puede acercarlo al club. Hice eso con Cristaldo y Gomez, y a mi me la hicieron con Toranzo (así se mueve la mayoria de las transferencias en el juego).
tip 2 (?): miren siempre las inferiores (U20) de los clubes. Sobre todo los de la B nacional. Sí, sí, ya sé. Es saqueo. Pero o se mudan a tu equipo o se van a Europa. Es una guerra esto (?). Ya encontré dos que son cracks, pero no los pongo porque los inventó el juego.
Cualquiera de esos sirve y van bien (los tengo del FM 2010), se les pueden sumar:
- Mota (juega en China (??) pero después cayó en Blackburn, no son boludos en el juego) Delantero. Brasileño
- Marcos Tavares (Eslovenia (?), estos dos tienen valor sentimental, no me juzguen). Delantero brasileño.
- Juan Iturbe (Quilmes). Wing por las dos bandas.
- Alejandro Cabral (Velez). Volante central.
- Denilson (hay varios, el bueno es el que está en EEUU). Wing y delantero. Brasuca claramente.
- Paolo Hurtado (Creo que Alianza Lima) enganche pero muy versatil. Peruano.
- Bruno Montelongo (River (URU)) Volante por izquierda. Supongo que es bueno porque esta a prestamo en Milan y juega (?).