Dicen que dicen que vuelven los torneos largos. Entrevistas a Grondona dieron a entender que se jugaba otra vez a 38 fechas.
Conviene, a modo de introducción, revisar un poco de historia: cuando empezaron los torneos clausura y apertura yo tenía un año. Fue en la temporada 91/92, siendo el primer torneo Apertura el de el último semestre del '91. River ganó aquel, y Newell's el clausura '92. Seis meses antes, lo que habían ganado el Millo y la Lepra correspondía a la primer y segunda ronda, respectivamente, de torneos anteriores. Para aquellos torneos seguían obteniéndose 2 puntos por victoria, por lo cual River fue campeón, por ejemplo, con 31 puntos. También se empezaba a implementar el sistema de promedios.
Ciertamente, puede alegarse tuvo sus ventajas aumentar la cantidad de torneos disputados en un año (puntualmente, duplicarlos). Por un lado, ya que en aquella época se podía mantener un equipo por cierto tiempo, sumado a la posibilidad económica más que favorable de aquel entonces para traer jugadores (no había euro y estaba el 1 a 1), se podían ver buenos equipos, y aquellos buenos rendimientos eran premiados con más lauros que antes. Ponele (?) que el equipo se caía en las ultimas 8 fechas del torneo largo y se quedaba sin nada. Con este sistema, aquel equipo podía ganar el clausura. Eso pasó con Newell's, de hecho: el Leproso terminó anteúltimo el apertura '91 pero salió campeón en el torneo de cierre de esa temporada. De esa misma manera, aquel conjunto que pegara 15 partidos en buen nivel, o una racha, podía pelear un torneo, aunque en aquella época hubiesen grandes distancias entre los equipos Grandes y los Chicos.
No obstante, las reformas tuvieron sus fallas. El sistema de promedios, concebido como cierto "premio" a los buenos rendimientos, te daba un colchón de puntos en caso de caerte en torneos subsiguientes. De la misma forma, según los detractores, a equipos que llegaban de la B Nacional, encontraban muy complicado permanecer en Primera, ya que pelear contra equipos con promedio alto y que además oscilaba menos (porque dividían por más), era más difícil. Si a eso se suma que salir último en un torneo era anímicamente devastador, a comparación de salir último en la primera ronda de un torneo largo como antes, era pues lógico que descendieran los equipos recién ascendidos.
Al desaguisado de los promedios, le siguió otra iniciativa, que al largo plazo le haría mucho más daño al fútbol vernáculo. Al cambiar los torneos largos por uno corto, se cambiaron también los calendarios. Ahora, la temporada empezaba en un año, y la segunda mitad (Clausura) se dirimía en el siguiente. La razón de este cambio fue adaptar el calendario argentino al fixture de los equipos europeos.
Los primeros perjuicios se vieron al momento de la clasificación a las copas. Habiéndose eliminado la antigua liguilla pre-Libertadores, pasando a clasificar por puntuación (como ahora), el cambio de temporada produjo un "delay" en las clasificaciones. Así, equipos campeones clasificaban directamente... ¡A las Copas del año siguiente! Racing, cuando ganó el Apertura 2001, clasificó a la copa del 2003. Un año y medio después de salir campeón. Y así con todos. Los equipos que afrontaban las copas eran otros, en algunos casos abismalmente distintos, sin sus mejores jugadores y con su buen juego desaparecido.Se tardó más de quince años en corregir.
El otro aspecto nocivo, por decantación, es el vaciamiento. Con esta variación en las temporadas, se le entregó en bandeja a los clubes grandes del Viejo Continente la potestad para contratar jugadores. El mercado largo de ellos es en invierno (ya desde antes jugaban una ronda en un año y la segunda en el otro); el nuestro es en verano, y aún a mano cambiada sigue siéndolo; vasta notar que las pretemporadas se hacen en verano, para afrontar el Clausura. Es inaudito. Pero sí: cambiamos la fecha de finalización de temporada para permitirles comprar.
La jugada de la AFA no tuvo explicación en ese entonces, y hasta hoy no la tiene. Es imposible encontrarle un punto bueno a ese sistema. Claramente fue concebida en un contexto económicamente dichoso para los clubes, pero al primer sacudón financiero del país, los jugadores emigraron en malones y luego de paulatina devaluación hoy, como era de esperarse dado lo cíclico de la economía, que nuestra moneda no vale un mango a comparación de los euros, los dólares, los pibes se van a los 20 años y no es extraño oir que terminan en Ucrania, Grecia, Rumania, Portugal, México, Suiza, entre otros destinos ignotos, que pagan dos monedas a cambio de un jugador. Y eso sin considerar la jodita de la patria potestad. De esa misma forma, los equipos de primera tentaron a jugadores de la B nacional, de Primera pero más carenciados, o a los de equipos recién ascendidos, ampliando aún más la brecha y formando un círculo vicioso, del que se salió achatando el fútbol para todos los equipos.
Pero eso, en esa época, no importó. Estaba el River de Passarella primero y Ramón después, el Velez de Bianchi, el Independiente de Brindisi, el segundo River del Pelado Díaz y el Boca de Bianchi, entre otros equipos de la década fatídica de los '90. Hoy, con todos los clubes con un pasivo gigantesco y en las mismas proporciones de decadencia (emparejados para abajo todos), se pagan esas consecuencias desastrosas. Es posible que en otro giro económico dentro de unos años, el perfil sea más favorable. Mientras, se ve el fútbol que se ve.
Los torneos cortos le infligieron al fobal nacional un daño grave. Pronto después de la reforma, se consideró campeón de un torneo legitimado por la AFA a un equipo que había jugado bien, quizá y como mucho, diez partidos. Hubo, de esa misma manera, campeones inexplicables y jugadores traspasados a Europa con menos de 30 (a veces mucho menos) partidos en primera. Entre tanta mediocridad, era lógico que muchos mediocres (a criterio de quien escribe), valga la redundancia, tomaran exagerada notoriedad y luego detentaran rangos que, en otras circunstancias irrisoriamente cercanas, no hubieran ni podido soñar con ocupar.
Desarmar esta pesadilla de veinte años le daría una nueva vitalidad al fútbol argentino. Acoplando nuevamente el mercado corto europeo (cuando los clubes sólo pueden meter hasta 4 incorporaciones) a nuestro mercado largo (donde caen los matungos (?) de a 20) impediría en gran medida el éxodo. Instaurando un torneo largo dentro de un mismo año y aboliendo los promedios, se daría a todos los equipos una tranquilidad abismalmente mayor para trabajar y una presión menor. Después de eso, el buen fútbol viene solo. Un torneo largo, además, claramente exige una regularidad mayor y cierta jerarquía, a cambio de un prestigio mucho más grande que el de un torneo partido. A eso podría agregarse la disputa de un segundo torneo (al mejor estilo Copa Italia, Copa del Rey o FA Cup), y un desquite entre el ganador de una competencia y otra. Mejorar el balompié (?) desde los escritorios es posible porque desde estos mismos se arruinó todo en primer lugar.
Por eso, un primer paso es necesario. Que vuelva el torneo largo, que vuelva ya.
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viernes, 19 de noviembre de 2010
jueves, 12 de agosto de 2010
Del partido de la selección.
Poco importa del encuentro en sí (?).
Pero importa la formación: el número fetiche (?) de este blog: 4-1-4-1. Quien escribe era más partidario de la línea de 3 y superpoblar el medio con un 3-6-1 que se desdoblara a un 3-3-4 en ataque. Pero con el tiempo, la idea de jugar con un solo delantero fue ganando terreno en nuestra concepción futbolística.
En una lectura de la formación que estuvo siempre a un costado de estas letras, se ve a las claras el 4-1-4-1 que siempre propusimos. Ahora lo pusimos a Perotti para liberar de la marca a Messi en el supuesto equipo, pero Dios sabe (?) que Aimar figuraba en lugar del jugador de Sevilla, y que el "Aimar, Mascherano, Pastore, Di María" adornó el sidebar por casi un año y medio.
Con el retroceso de Messi a la posición de wing derecho, se tiene explosión por ambos costados, técnica para el desnivel, gol (se suma Di María y el crack que es Higuaín), solventados por buen pie atrás, para tenerla.
Proponemos dos opciones. Nos gustó mucho el triple cinco con Gago y Banega, pero desde este espacio queremos algo más. Para tener más llegada, que juegue Pastore. Y para el equilibrio y, por qué no, sorpresa en ataque, proponemos el nombre de Franco Zuculini, que es apto para agarrar la lanza y marca tanto como cualquiera. Cristian Ledesma podría tomar la posta para el doble cinco. Esto último cambiaría el número a 4-2-3-1. Nos alejaríamos, quizás, de España, para acercarnos a Alemania. Quedaría un equipo muy similar.
En manos del técnico (quede quien quede) está hacer jugar bien a la selección. Un buen primer paso es entrar a VdL (?).
Pero importa la formación: el número fetiche (?) de este blog: 4-1-4-1. Quien escribe era más partidario de la línea de 3 y superpoblar el medio con un 3-6-1 que se desdoblara a un 3-3-4 en ataque. Pero con el tiempo, la idea de jugar con un solo delantero fue ganando terreno en nuestra concepción futbolística.
En una lectura de la formación que estuvo siempre a un costado de estas letras, se ve a las claras el 4-1-4-1 que siempre propusimos. Ahora lo pusimos a Perotti para liberar de la marca a Messi en el supuesto equipo, pero Dios sabe (?) que Aimar figuraba en lugar del jugador de Sevilla, y que el "Aimar, Mascherano, Pastore, Di María" adornó el sidebar por casi un año y medio.
Con el retroceso de Messi a la posición de wing derecho, se tiene explosión por ambos costados, técnica para el desnivel, gol (se suma Di María y el crack que es Higuaín), solventados por buen pie atrás, para tenerla.
Proponemos dos opciones. Nos gustó mucho el triple cinco con Gago y Banega, pero desde este espacio queremos algo más. Para tener más llegada, que juegue Pastore. Y para el equilibrio y, por qué no, sorpresa en ataque, proponemos el nombre de Franco Zuculini, que es apto para agarrar la lanza y marca tanto como cualquiera. Cristian Ledesma podría tomar la posta para el doble cinco. Esto último cambiaría el número a 4-2-3-1. Nos alejaríamos, quizás, de España, para acercarnos a Alemania. Quedaría un equipo muy similar.
En manos del técnico (quede quien quede) está hacer jugar bien a la selección. Un buen primer paso es entrar a VdL (?).
viernes, 14 de mayo de 2010
Termina el torneo.
Injustamente, el Clausura 2010 será visto como un mero aperitivo antes del Mundial. Sin rendimientos descollantes, el certamen que consagrará campeón a Argentinos Juniors o a Estudiantes - se sabrá en dos días - continuó con la impronta que se vislumbró en torneos anteriores, con los cinco grandes rezagados en la tabla (excepto el campañón de Independiente en la temporada), trayendo sinsabores a sus hinchas, y con equipos nuevos en las copas representando al país, y con chances históricas de ganar un torneo. Primero fue Banfield, y ahora Argentinos podría verse campeón luego de 25 años.
El Apertura que viene deja algunas cosas interesantes. River en promoción (que en la primera fecha podria convertirse en descenso directo), Independiente buscando reforzarse para lograr de una vez el torneo que le fue esquivo, en esta década pero especialmente este año, Racing con más de dos equipos (?) abajo en los promedios, San Lorenzo y Boca buscando recomponerse para no pensar en la permanencia luego de una temporada mediocre.
El único con objetivos a largo plazo es Estudiantes, buscando su quinta Libertadores, que se resolverá luego de Sudáfrica 2010. El Pincha es por lejos el mejor equipo argentino actual.
No obstante, cuando finalice el mundial, qué tedioso va a resultar aggiornarse otra vez al paso cansino del fútbol local. Preferimos no pensar en eso, pero saltar de ver a Iniesta, Xavi, Messi, Kaká y Cristiano Ronaldo a ver a Funes Mori, Lugüercio y Paletta (?) va a ser doloroso.
Aunque Insaurralde, Sosa, Blanco, Mercier y Garcé (?) seguro van al mundial y capaz nos hacen más sencilla la transición...
El Apertura que viene deja algunas cosas interesantes. River en promoción (que en la primera fecha podria convertirse en descenso directo), Independiente buscando reforzarse para lograr de una vez el torneo que le fue esquivo, en esta década pero especialmente este año, Racing con más de dos equipos (?) abajo en los promedios, San Lorenzo y Boca buscando recomponerse para no pensar en la permanencia luego de una temporada mediocre.
El único con objetivos a largo plazo es Estudiantes, buscando su quinta Libertadores, que se resolverá luego de Sudáfrica 2010. El Pincha es por lejos el mejor equipo argentino actual.
No obstante, cuando finalice el mundial, qué tedioso va a resultar aggiornarse otra vez al paso cansino del fútbol local. Preferimos no pensar en eso, pero saltar de ver a Iniesta, Xavi, Messi, Kaká y Cristiano Ronaldo a ver a Funes Mori, Lugüercio y Paletta (?) va a ser doloroso.
Aunque Insaurralde, Sosa, Blanco, Mercier y Garcé (?) seguro van al mundial y capaz nos hacen más sencilla la transición...
viernes, 26 de febrero de 2010
La identidad del fútbol argentino.
Mucho se habla de esta cualidad misteriosa que es la "identidad" de un equipo. Sabido es que, dados los paradigmas del fulbo, depende mayoritariamente del criterio del DT de turno, y en rol secundario de las ejecuciones de los jugadores, el plan maestro a seguir para obtener buen juego y, como lo demanda el ambiente hoy, resultados.
Lo cierto es que, aún asumiendo que, por valores subjetivos, todos los equipos van a jugar distinto, existe un modelo a seguir para alcanzar vuelo futbolístico. Hablamos del mentado 4-4-2 que irrumpiera en la década del '70.
Dicha concepción arraigó profundamente en la cultura futbolística argentina. Pronto, se le impondrían características propias, acorde al presupuesto futbolístico natural del país, deviniendo en un 4-3-1-2, "en rombo", con un volante central de marca tradicional, un enganche y volantes por los costados, no tan apegados al despliegue, éstos últimos, hace dos décadas; su influencia en la creatividad del juego propiamente dicha fue disminuyendo progresivamente con la aparición del "carrilero", cuya principal función es ganar en velocidad, quizás un poco en desmedro de la técnica o del pase. Los marcadores de punta aportando en ambos frentes (defensa y ataque), un delantero centro con potencia y olfato goleador, acompañado de un ladero más ligero, apto para desbordar y asociarse, que puede jugar también más retrasado, a punto tal que puede volverse el encargado de la creación de todo el ataque de su equipo.
La fisonomía típica de un equipo de fútbol argentino, entonces, se resume a estos vagos números y al caudal futbolístico. De ahí en más, se puede variar, y mucho. El doble y triple 5, los centrales por las bandas, el "segundo 9" o los enganches en las bandas sirven como muestra para mostrar la plasticidad del esquema ante las distintas situaciones.
Mas no referimos aquí a la configuración de un equipo, sino a la dimensión histórica del surgimiento de esta referencia unívoca.
Ahondando en la historia del "fútbol táctico", se ve que los principales movimientos revolucionarios a nivel posicional en el deporte (el 2-3-5 inicial, luego el 4-2-4, el catenaccio, el fútbol total, la presión en bloque, nuestra posición favorita, la línea de 3 y el propio 4-4-2) fueron concebidos en Europa, su lugar de nacimiento. Es así que, viendo los apegos por racionalizar, y las tendencias de importación, Argentina incorporó casi osmóticamente los conceptos del Viejo Continente, mechándolos con el talento y la garra sudamericanos.
Lo que queremos decir es que no existe una identidad futbolística argentina propia. Tan sólo se creyó que existía, inspirándose en el colectivismo sajón, en desmedro de las verdaderas raíces del denominado "fútbol criollo", que hablaban de raptos de inspiración individual, y del fútbol como un arte. Progresivamente se abandonó ese concepto del juego en general, pero ese brillo jamás se extinguió. Es así que Brasil y la región del Río de la Plata destacaron entre los mejores semilleros del mundo, acunando a tres de los mejores cuatro futbolistas de la historia y jugadores de calidad indiscutible en todos los puestos, capaces de hacer frente a cualquier deportista de otra región.
Pero lo que acontece exclusivamente a Argentina es otra cosa. Lo mismo que impide que los directores técnicos referenciados como eminencias a nivel nacional (caso Menotti, Bilardo, Bianchi) triunfen en Europa. Con la excepción de Helenio Herrera, exponente del Catenaccio italiano del '60, ningún director técnico de aquí surgido logró lauros importantes. Discutiblemente, podría decirse que Valdano y Menotti aportaron algo, aunque a todas luces es poco.
Argentina como potencia futbolística, entonces, no aportó prácticamente nada en materia de juego colectivo propiamente dicho. Porque esa forma de entender el circuito de juego no le pertenece, es importada. Esa incorporación de ideas, que a primeras luces es una mejoría, deja de serlo si no se la piensa con los parámetros propios antes de aplicarla. Como la mayoría de las importaciones que se hacen aquí, se hacen sin usar la cabeza y es así que vemos cómo hace treinta años insistimos con laterales que no hay, vemos el doble 5 como una involución aunque se use en todo el mundo, y ponderamos al carrilero por encima del volante de juego (7 y 8 típicos de acá).
Claramente, este país tiene talento futbolístico para estar asociado al buen juego que su público y el periodismo pregonan. Es lógico; ése fútbol nos gusta a todos. Pero existen formas y formas de buscarlo. El fulgor individual es lo que siempre distinguió al jugador de las Pampas, por lo general con un equipo armado en derredor de uno para poder explotarlo. Aunque eso es tampoco es "la nuestra", como tampoco lo es el gran juego de toque y rotación que Cappa quiso imponer. Fue un error del discípulo de Menotti querer venderlo como la verdadera vocación argentina, siendo esa forma de ver el juego muy acertada y placentera de ver, pero no concebida aquí.
En síntesis, difícilmente se pueda asociar al país con una forma de ver el juego; ni siquiera las selecciones campeonas del mundo que nos representaron jugaban a lo mismo. O quizás, exista un esbozo identificatorio, pero con mucha menos fuerza que el paciente Catenaccio italiano (de donde se trajo al central por la banda), el eficiente y mecanicista planteo alemán o el exhuberante despliegue del 4-4-2 con doble lateral que se usa en Brasil.
Es improbable que pueda forjarse ese estilo autóctono sin evitar el vaciamiento, pero ese es otro cantar.
Lo cierto es que, aún asumiendo que, por valores subjetivos, todos los equipos van a jugar distinto, existe un modelo a seguir para alcanzar vuelo futbolístico. Hablamos del mentado 4-4-2 que irrumpiera en la década del '70.
Dicha concepción arraigó profundamente en la cultura futbolística argentina. Pronto, se le impondrían características propias, acorde al presupuesto futbolístico natural del país, deviniendo en un 4-3-1-2, "en rombo", con un volante central de marca tradicional, un enganche y volantes por los costados, no tan apegados al despliegue, éstos últimos, hace dos décadas; su influencia en la creatividad del juego propiamente dicha fue disminuyendo progresivamente con la aparición del "carrilero", cuya principal función es ganar en velocidad, quizás un poco en desmedro de la técnica o del pase. Los marcadores de punta aportando en ambos frentes (defensa y ataque), un delantero centro con potencia y olfato goleador, acompañado de un ladero más ligero, apto para desbordar y asociarse, que puede jugar también más retrasado, a punto tal que puede volverse el encargado de la creación de todo el ataque de su equipo.
La fisonomía típica de un equipo de fútbol argentino, entonces, se resume a estos vagos números y al caudal futbolístico. De ahí en más, se puede variar, y mucho. El doble y triple 5, los centrales por las bandas, el "segundo 9" o los enganches en las bandas sirven como muestra para mostrar la plasticidad del esquema ante las distintas situaciones.
Mas no referimos aquí a la configuración de un equipo, sino a la dimensión histórica del surgimiento de esta referencia unívoca.
Ahondando en la historia del "fútbol táctico", se ve que los principales movimientos revolucionarios a nivel posicional en el deporte (el 2-3-5 inicial, luego el 4-2-4, el catenaccio, el fútbol total, la presión en bloque, nuestra posición favorita, la línea de 3 y el propio 4-4-2) fueron concebidos en Europa, su lugar de nacimiento. Es así que, viendo los apegos por racionalizar, y las tendencias de importación, Argentina incorporó casi osmóticamente los conceptos del Viejo Continente, mechándolos con el talento y la garra sudamericanos.
Lo que queremos decir es que no existe una identidad futbolística argentina propia. Tan sólo se creyó que existía, inspirándose en el colectivismo sajón, en desmedro de las verdaderas raíces del denominado "fútbol criollo", que hablaban de raptos de inspiración individual, y del fútbol como un arte. Progresivamente se abandonó ese concepto del juego en general, pero ese brillo jamás se extinguió. Es así que Brasil y la región del Río de la Plata destacaron entre los mejores semilleros del mundo, acunando a tres de los mejores cuatro futbolistas de la historia y jugadores de calidad indiscutible en todos los puestos, capaces de hacer frente a cualquier deportista de otra región.
Pero lo que acontece exclusivamente a Argentina es otra cosa. Lo mismo que impide que los directores técnicos referenciados como eminencias a nivel nacional (caso Menotti, Bilardo, Bianchi) triunfen en Europa. Con la excepción de Helenio Herrera, exponente del Catenaccio italiano del '60, ningún director técnico de aquí surgido logró lauros importantes. Discutiblemente, podría decirse que Valdano y Menotti aportaron algo, aunque a todas luces es poco.
Argentina como potencia futbolística, entonces, no aportó prácticamente nada en materia de juego colectivo propiamente dicho. Porque esa forma de entender el circuito de juego no le pertenece, es importada. Esa incorporación de ideas, que a primeras luces es una mejoría, deja de serlo si no se la piensa con los parámetros propios antes de aplicarla. Como la mayoría de las importaciones que se hacen aquí, se hacen sin usar la cabeza y es así que vemos cómo hace treinta años insistimos con laterales que no hay, vemos el doble 5 como una involución aunque se use en todo el mundo, y ponderamos al carrilero por encima del volante de juego (7 y 8 típicos de acá).
Claramente, este país tiene talento futbolístico para estar asociado al buen juego que su público y el periodismo pregonan. Es lógico; ése fútbol nos gusta a todos. Pero existen formas y formas de buscarlo. El fulgor individual es lo que siempre distinguió al jugador de las Pampas, por lo general con un equipo armado en derredor de uno para poder explotarlo. Aunque eso es tampoco es "la nuestra", como tampoco lo es el gran juego de toque y rotación que Cappa quiso imponer. Fue un error del discípulo de Menotti querer venderlo como la verdadera vocación argentina, siendo esa forma de ver el juego muy acertada y placentera de ver, pero no concebida aquí.
En síntesis, difícilmente se pueda asociar al país con una forma de ver el juego; ni siquiera las selecciones campeonas del mundo que nos representaron jugaban a lo mismo. O quizás, exista un esbozo identificatorio, pero con mucha menos fuerza que el paciente Catenaccio italiano (de donde se trajo al central por la banda), el eficiente y mecanicista planteo alemán o el exhuberante despliegue del 4-4-2 con doble lateral que se usa en Brasil.
Es improbable que pueda forjarse ese estilo autóctono sin evitar el vaciamiento, pero ese es otro cantar.
viernes, 19 de febrero de 2010
Por qué VdL no quiere a Palermo en SA 2010.
El lobby porque Palermo vaya a un Mundial me resulta inexplicable. Sólo lo puedo entender si viene de la mano de la misma gente que quiere ver a Riquelme con la selección de nuevo.
Lo cierto es que el Loco, personaje querible como pocos y representante máximo de los goleadores de Boca Juniors, no merece a nuestro criterio ocupar un cupo entre los seleccionados para representarnos en junio allá en África. Las razones:
1 - Su edad: sin poner en tela de juicio las aptitudes técnicas o el olfato goleador del ex Estudiantes y Villarreal, estamos refiriéndonos a un jugador que en noviembre va a cumplir 37 años. El recambio que ya se realizó no se condice con su presencia. Además, su físico ya no está para cumplir ante las exigencias de los partidos mundialistas, algo que también le cabe a otros jugadores, pero esa es otra historia.
2 - Su técnica: Y sí. Podremos llenarnos la boca de cómo la mete de todos lados pero el árbol no tapa el bosque: Palermo es, paradójicamente, un árbol (?). Un tipo muy, pero muy negado con la pelota en los pies, incapaz de asociarse o bajar a buscar la pelota debido a su falta de criterio para entregarla después. No es el único 9 torpe que hay aquí, y de hecho cuenta en definitiva lo que hace con la pelota. Pero en momentos donde el equipo no cuente con la pelota o la tenencia esté complicada, no se puede contar con él para armar juego o triangular.
3 - Su estilo de juego: si bien esta crítica podría venir de la mano con la anterior, nos referimos netamente al enfoque de todo el equipo ante la presencia de Palermo. Siendo él, por defecto, el que va a meter los goles, la función primaria en ataque es dársela. ¿Cómo? Con el mentadísimo centro al área. No queremos decir que sea un recurso malo. Todo lo contrario. Es sólo que en un equipo de por sí chato como viene siendo la Argentina, buscar la cabeza de Martín va a ser el único recurso con el que se va a contar. Y eso no va ante rivales que tengan, como mínimo, una buena zaga central. Y si a eso le sumamos que los carrileros argentinos son bastante flojos (salvo Di María, por derecha no se encontró a nadie), el desborde y el centro se nos complica mucho.
4 - Relega a otro: No especialmente a uno, pero hay varios jugadores de su posición que podrían darle más al equipo que él. Dando por sentado que Gonzalo Higuaín estará en la nómina, tipos como Crespo (el más ninguneado de la historia), Diego Milito (que igual seguramente esté en el mundial), Cavenaghi, Lisandro Lopez, Alejandro Dominguez, Boselli, Zárate, sin imprimir consideraciones personales por uno solo, pueden aportarle más al equipo. Y eso que no conté a otros discutibles, como Scocco o Cvitanich, por no pertenecer a la élite, aunque personalmente opino que la liga argentina es floja, entonces no veo por qué no habría de convocarse a alguien que juegue en Mexico por ejemplo, o en Grecia.
Expuesto esto por, no sé, vigésimoséptima vez (?), agregamos que sería bueno para Palermo buscar una salida rápida e indolora de Boca. No porque no merezca un lugar; de hecho deberían retirar el dorsal número nueve. Es sólo que su presencia históricamente ha quitado lugar a pibes del club que mostraban condiciones, aunque nadie discutió su lugar por su buen rendimiento. Hoy que, sin mermar su performance, la carrera empieza a cerrarse para la mayoría, un club con una maquinaria pérfida y desagradecida instaurada, las críticas y la especulación que pueden empezar a recaer sobre sus espaldas terminarían por desgastar la comunión que entre él y los hinchas Xeneizes lograron forjar.
Lo cierto es que el Loco, personaje querible como pocos y representante máximo de los goleadores de Boca Juniors, no merece a nuestro criterio ocupar un cupo entre los seleccionados para representarnos en junio allá en África. Las razones:
1 - Su edad: sin poner en tela de juicio las aptitudes técnicas o el olfato goleador del ex Estudiantes y Villarreal, estamos refiriéndonos a un jugador que en noviembre va a cumplir 37 años. El recambio que ya se realizó no se condice con su presencia. Además, su físico ya no está para cumplir ante las exigencias de los partidos mundialistas, algo que también le cabe a otros jugadores, pero esa es otra historia.
2 - Su técnica: Y sí. Podremos llenarnos la boca de cómo la mete de todos lados pero el árbol no tapa el bosque: Palermo es, paradójicamente, un árbol (?). Un tipo muy, pero muy negado con la pelota en los pies, incapaz de asociarse o bajar a buscar la pelota debido a su falta de criterio para entregarla después. No es el único 9 torpe que hay aquí, y de hecho cuenta en definitiva lo que hace con la pelota. Pero en momentos donde el equipo no cuente con la pelota o la tenencia esté complicada, no se puede contar con él para armar juego o triangular.
3 - Su estilo de juego: si bien esta crítica podría venir de la mano con la anterior, nos referimos netamente al enfoque de todo el equipo ante la presencia de Palermo. Siendo él, por defecto, el que va a meter los goles, la función primaria en ataque es dársela. ¿Cómo? Con el mentadísimo centro al área. No queremos decir que sea un recurso malo. Todo lo contrario. Es sólo que en un equipo de por sí chato como viene siendo la Argentina, buscar la cabeza de Martín va a ser el único recurso con el que se va a contar. Y eso no va ante rivales que tengan, como mínimo, una buena zaga central. Y si a eso le sumamos que los carrileros argentinos son bastante flojos (salvo Di María, por derecha no se encontró a nadie), el desborde y el centro se nos complica mucho.
4 - Relega a otro: No especialmente a uno, pero hay varios jugadores de su posición que podrían darle más al equipo que él. Dando por sentado que Gonzalo Higuaín estará en la nómina, tipos como Crespo (el más ninguneado de la historia), Diego Milito (que igual seguramente esté en el mundial), Cavenaghi, Lisandro Lopez, Alejandro Dominguez, Boselli, Zárate, sin imprimir consideraciones personales por uno solo, pueden aportarle más al equipo. Y eso que no conté a otros discutibles, como Scocco o Cvitanich, por no pertenecer a la élite, aunque personalmente opino que la liga argentina es floja, entonces no veo por qué no habría de convocarse a alguien que juegue en Mexico por ejemplo, o en Grecia.
Expuesto esto por, no sé, vigésimoséptima vez (?), agregamos que sería bueno para Palermo buscar una salida rápida e indolora de Boca. No porque no merezca un lugar; de hecho deberían retirar el dorsal número nueve. Es sólo que su presencia históricamente ha quitado lugar a pibes del club que mostraban condiciones, aunque nadie discutió su lugar por su buen rendimiento. Hoy que, sin mermar su performance, la carrera empieza a cerrarse para la mayoría, un club con una maquinaria pérfida y desagradecida instaurada, las críticas y la especulación que pueden empezar a recaer sobre sus espaldas terminarían por desgastar la comunión que entre él y los hinchas Xeneizes lograron forjar.
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jueves, 11 de febrero de 2010
Argentina 2 - Jamaica 1.
No se esperen la gran crónica gran de este partido, a la altura de las que hago (?) cuando jugamos por los porotos. Porque fue tan poco lo que entregaron estos seleccionados que lo más sorprendente de la jornada es que casi perdemos, empatamos por esa suerte que tiene Palermo y lo ganamos en el minuto 93.
Si estos encuentros realmente aportan a las conclusiones de quiénes representarána la AFA al país, hoy determinaron que ninguno de los presentes en el Estadio Mundialista de Mar del Plata merece dicha citación. Porque Maradona plantó un equipo sin chispa, predecible, incapaz de abrir a un rival limitado pero consciente y bien paradito atrás, además de prolijo. Recién lo logró cuando moría el encuentro.
El local, no obstante, siempre fue de alguna manera superior a su rival, y trató de seguir un libreto, el clásico: compliquemos con la subida de los laterales. Sólo se logró en parte gracias a Monzón, que no resolvió con claridad sus proyecciones y entonces se abusaba del ollazo para Palermo, que con la pelota estuvo realmente mal. Flojísimo. El equipo no encontraba otro recurso, sin embargo, que el pelotazo sistemático y abrir la cancha por los costados. No sirvió para nada. Mercado jugó por el otro costado, mostrando que pone huevos y no te escatima pero que con la pelota en los pies se nubla. Tambien quizás ayudó el muy mal partido de Toranzo que, como alguna vez dijimos de otros: le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con la selección, que dicho sea de paso pegó alta camiseta. Lo peor es que a ellos les obviaron un penal, que pudo ser el 1 a 0 parcial.
Volviendo al fútbol propiamente dicho (?), el entretiempo dejó un par de remates de afuera bastante pobres de Monzón, y varias malogradas por Palermo, más una clarita de Galeano que fue a los primeros minutos. Al volver los equipos a la cancha, Argentina se durmió y con la pelota, los Jamaiquinos (no sé el nombre ni de uno, aviso ahora (?)) tiraron un centro a la medialuna del área desde poco pasada la mitad de la cancha (el costado derecho), y uno de ellos cabecea desde ahí. Ni alto ni fuerte. Galeano y Echeverría cómodamente atornillados se limitan a ver cómo Ibañez, palabras más palabras menos, bartolea la pelota, siguiéndola con la mirada hasta que se mete en el arco, previo impacto en la cara interna del primer palo del uno de Godoy Cruz. Increíblemente, los Caribeños se encontraban arriba en el tanteador, en su primera llegada, que ni siquiera fue peligrosa.
Argentina se fue al bulto. Sin claridad, pero teniéndola, aunque abusando todo el partido del pelotazo y apostar en un rebote, ya sea en un rival o un compañero, aprovechando el retroceso progresivo de los jamaiquinos, y la labor del arquero en las pelotas paradas. Tiramos cien centros y no atenazó uno. Ni uno, eh. En uno de los rebotes, Insúa tuvo el empate pero demostró el portero isleño que manos tenía (?). Hubo como seis cambios en cada equipo. Uno de los ingresados, Mendez, tiró un centro a dividir, que curiosamente también cayó en la medialuna del área, que Palermo desvió con poca claridad. Otra vez dificíl de creer, el arquero no estira las manos siquiera, y permite al Titán poner el empate en una jugada que un arquero de coeficiente normal (?) detenía sin problemas. A partir de allí, la selección local creció y eventualmente encontró el 2 a 1 final, en la última jugada del encuentro, mediante Canuto, otro ingresado en el complemento.
Poco más me merece este encuentro que, las cosas como son, se jugó completamente al pedo, aunque espero, le demuestre al Diego que los jugadores de acá, salvo alguna excepción (Boselli, Blanco si levanta, Moralez, Yacob), no están a la altura de la alta competencia que exige un mundial. Aunque, lamentablemente, no guardo muchas esperanzas de que así sea.
Un amistoso digno de verse se dará el tres de Marzo, cuando la Albiceleste enfrente a Alemania.
Ibáñez (2): lo que hace en el gol visitante no se puede explicar. El resto del partido lo miró en ubicación campo (?).
Mercado (4): Sin responsabilidad en el gol. Sobriedad y sacrificio. Debió irse expulsado por un foul tremendo, sobre la raya y con la pelota ganada. ¿Siempre lo mismo vos, boludo? (?)
Echeverría (3): Mal en el gol. Bien en el primer tiempo, entregando en corto y despejando de arriba sin complicarse. Salió con un golpe.
Galeano (2): con más responsabiliad en el gol. El penal que le hace al negro (?) no se lo puede permitir.
Monzón (4): En la primera etapa se concentró y pasó al ataque muchas veces. En el complemento abusó del centro y no gravitó en la banda.
Toranzo (2): Cómo hizo este muchacho para jugar, no sé. Pases al medio y a dividir, falta de actitud para marcar, desidia, intrascendencia en los centros. Horrible lo del metrosexual ex Cappa boy (?).
Acevedo (4): Aceptable labor del cinco de Independiente. Tratando de no sobrar la situación ni cometer errores, entregó todas limpias y aportó solidez para empezar a atacar. Bien en los centros.
Mercier (4): Sin ahorrar despliegue ni criterio. Un poco flojo a la hora de ir a los costados.
Insúa (4): Muy poco del Pocho, que empezó tratando de buscar en profundidad a Monzón, aunque luego se diluyó y cayó en la ley del rebaño que fue el pelotazo a la olla.
Jara (3): Disposición para jugar de espaldas al arco, pero sin claridad. No pudo abrir la defensa de Jamaica como a la de Racing, la última fecha. Qué bonito lo tuyo, eh (?).
Palermo (4): Hizo un gol, sí. Pero puntuarlo mejor que al resto por eso sería cruel con los demás. Porque lo de Martín con la pelota fue un desastre. Pero eso tiene él, que hace goles jugando horrible.
Hauche (3): mucho barullo del jugador de Racing. No pudo hacer gravitar su habilidad por el rigor físico del adversario.
Si estos encuentros realmente aportan a las conclusiones de quiénes representarán
El local, no obstante, siempre fue de alguna manera superior a su rival, y trató de seguir un libreto, el clásico: compliquemos con la subida de los laterales. Sólo se logró en parte gracias a Monzón, que no resolvió con claridad sus proyecciones y entonces se abusaba del ollazo para Palermo, que con la pelota estuvo realmente mal. Flojísimo. El equipo no encontraba otro recurso, sin embargo, que el pelotazo sistemático y abrir la cancha por los costados. No sirvió para nada. Mercado jugó por el otro costado, mostrando que pone huevos y no te escatima pero que con la pelota en los pies se nubla. Tambien quizás ayudó el muy mal partido de Toranzo que, como alguna vez dijimos de otros: le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con la selección, que dicho sea de paso pegó alta camiseta. Lo peor es que a ellos les obviaron un penal, que pudo ser el 1 a 0 parcial.
Volviendo al fútbol propiamente dicho (?), el entretiempo dejó un par de remates de afuera bastante pobres de Monzón, y varias malogradas por Palermo, más una clarita de Galeano que fue a los primeros minutos. Al volver los equipos a la cancha, Argentina se durmió y con la pelota, los Jamaiquinos (no sé el nombre ni de uno, aviso ahora (?)) tiraron un centro a la medialuna del área desde poco pasada la mitad de la cancha (el costado derecho), y uno de ellos cabecea desde ahí. Ni alto ni fuerte. Galeano y Echeverría cómodamente atornillados se limitan a ver cómo Ibañez, palabras más palabras menos, bartolea la pelota, siguiéndola con la mirada hasta que se mete en el arco, previo impacto en la cara interna del primer palo del uno de Godoy Cruz. Increíblemente, los Caribeños se encontraban arriba en el tanteador, en su primera llegada, que ni siquiera fue peligrosa.
Argentina se fue al bulto. Sin claridad, pero teniéndola, aunque abusando todo el partido del pelotazo y apostar en un rebote, ya sea en un rival o un compañero, aprovechando el retroceso progresivo de los jamaiquinos, y la labor del arquero en las pelotas paradas. Tiramos cien centros y no atenazó uno. Ni uno, eh. En uno de los rebotes, Insúa tuvo el empate pero demostró el portero isleño que manos tenía (?). Hubo como seis cambios en cada equipo. Uno de los ingresados, Mendez, tiró un centro a dividir, que curiosamente también cayó en la medialuna del área, que Palermo desvió con poca claridad. Otra vez dificíl de creer, el arquero no estira las manos siquiera, y permite al Titán poner el empate en una jugada que un arquero de coeficiente normal (?) detenía sin problemas. A partir de allí, la selección local creció y eventualmente encontró el 2 a 1 final, en la última jugada del encuentro, mediante Canuto, otro ingresado en el complemento.
Poco más me merece este encuentro que, las cosas como son, se jugó completamente al pedo, aunque espero, le demuestre al Diego que los jugadores de acá, salvo alguna excepción (Boselli, Blanco si levanta, Moralez, Yacob), no están a la altura de la alta competencia que exige un mundial. Aunque, lamentablemente, no guardo muchas esperanzas de que así sea.
Un amistoso digno de verse se dará el tres de Marzo, cuando la Albiceleste enfrente a Alemania.
Ibáñez (2): lo que hace en el gol visitante no se puede explicar. El resto del partido lo miró en ubicación campo (?).
Mercado (4): Sin responsabilidad en el gol. Sobriedad y sacrificio. Debió irse expulsado por un foul tremendo, sobre la raya y con la pelota ganada. ¿Siempre lo mismo vos, boludo? (?)
Echeverría (3): Mal en el gol. Bien en el primer tiempo, entregando en corto y despejando de arriba sin complicarse. Salió con un golpe.
Galeano (2): con más responsabiliad en el gol. El penal que le hace al negro (?) no se lo puede permitir.
Monzón (4): En la primera etapa se concentró y pasó al ataque muchas veces. En el complemento abusó del centro y no gravitó en la banda.
Toranzo (2): Cómo hizo este muchacho para jugar, no sé. Pases al medio y a dividir, falta de actitud para marcar, desidia, intrascendencia en los centros. Horrible lo del metrosexual ex Cappa boy (?).
Acevedo (4): Aceptable labor del cinco de Independiente. Tratando de no sobrar la situación ni cometer errores, entregó todas limpias y aportó solidez para empezar a atacar. Bien en los centros.
Mercier (4): Sin ahorrar despliegue ni criterio. Un poco flojo a la hora de ir a los costados.
Insúa (4): Muy poco del Pocho, que empezó tratando de buscar en profundidad a Monzón, aunque luego se diluyó y cayó en la ley del rebaño que fue el pelotazo a la olla.
Jara (3): Disposición para jugar de espaldas al arco, pero sin claridad. No pudo abrir la defensa de Jamaica como a la de Racing, la última fecha. Qué bonito lo tuyo, eh (?).
Palermo (4): Hizo un gol, sí. Pero puntuarlo mejor que al resto por eso sería cruel con los demás. Porque lo de Martín con la pelota fue un desastre. Pero eso tiene él, que hace goles jugando horrible.
Hauche (3): mucho barullo del jugador de Racing. No pudo hacer gravitar su habilidad por el rigor físico del adversario.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Argentina 1 - Brasil 3.
Y sí, las rachas no duran por siempre. Argentina volvió a perder de local tras el 0-5 con Colombia, hace 16 años, y no pudo aprovechar los resultados de los otros partidos en esta fecha de eliminatorias, para despegarse de sus perseguidores.
El partido en sí tiene el formato que tantas veces se vio en los últimos tiempos entre Albicelestes y Verdeamarelhos: nuestra selección tiene la pelota, juega en territorio rival y Brasil espera con muchos hombres atrás para salir rápido de contra.
Por algo hace más de cuatro años no le ganamos a Brasil.
Al Scratch no se le puede jugar tan adelante. Lo dijimos en la previa de la final de la Libertadores pasada. Ese partido, contra un combinado brasileño, es fija que lo perdés. Hay que jugar unos metros más atrasados y ATENTOS a la presión atrás y adelante de la línea de volantes. Pero mejor describamos el partido puntualmente:
Argentina empezó como se esperaba, teniendo la pelota y tratando de llegar al área rival triangulando. Los intentos de tocar de primera duraron 40 segundos, en los cuales se armó una jugada bien bielsista que no pudo prosperar. Ningún ataque prosperó. El equipo sigue sin profundidad, y por benevolencia con el equipo no conté los centros a la olla que tiramos, que siguen siendo completamente al pedo porque no hay un delantero alto. El semi-desborde y el centro al corazón del área están instaurados en el chip del volante argentino, incluso los que juegan en Europa. Jugar sin 9 sin cambiar esto es un despropósito. Tevez, le pese al pueblo que lo banca o no, hace tiempo ya que no es jugador de selección. Es un tipo, salvando diferencias técnicas, que juega como Luguercio, el de Racing. Corriendo a los defensores y capaz obligando, pero con nula claridad y con una deuda de goles de hace bastante tiempo (no sé si más de dos años). Está claro que no es 9, pero se volvió torpe en los mano a mano y no sabe profundizar.
Dicho esto, deriva la consecuencia de la esterilidad ofensiva en tres cuartos de cancha para adelante. Brasil se limitó a esperar en su campo paciente para salir; es así el modelo Dunga '09, que salvo el encuentro anterior, siempre nos hace tres goles. Todas las incursiones por los costados eran cortadas por foul de nuestros volantes, particularmente Mascherano, que tuvo una labor muy deslucida. Puede decirse que queda pagando entre tantos jugadores con tan poco apego a marcar, pero está en bajo nivel.
Volviendo al match: falta para ellos (?). Centro anunciadísimo a la altura del penal. La defensa toma las marcas horrible (todo el partido fue así), queda solo Luisao en el área, cabecea a una esquina. Nada que hacer para Andújar: gol de Brasil, en lo que fue su primer acercamiento al arco argentino.
A ver, culpas: primero, de Maradona. Poner de titulares a dos centrales que juegan en Argentina es un error garrafal. No por nada los goles en el torneo local son de cabeza en su gran mayoría: los defensores locales no saben de posicionamiento en las pelotas paradas; sólo siguen el trayecto de la pelota, se van en masa a los costados y pierden las marcas en el centro del área de manera infantil. Eso les pasó a Otamendi, Dominguez, y también a Heinze, que hoy oficialmente pierde (?) nuestra banca. El Gringo tiene coraje, pero tampoco es de selección y sus constantes fallas en los relevos en los centros fueron, en primer lugar, los que lo alejaron del Real Madrid, donde se comió, como las que pasaron en el primer gol visitante, 20 iguales fácil en un año. Otamendi, digamos, es un tipo muy expeditivo: sale a anticipar, a veces, hasta media cancha. Pero queda pagando muchas veces y eso, sumado a una lentitud propia de su físico, deja desacoplada la línea de marcadores. Para mí, un tipo que es figura en un torneo como el argentino, marcando a tipos como Federico Nieto, Pavlovich o el Pampa Sosa, no demostró nada para jugar en la selección. De Dominguez no vamos a hablar; le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con Brasil por Eliminatorias.
Hasta el segundo gol de la selección dirigida por Dunga, el partido fue barullo. Alguna buena intención de Dátolo (que por indicaciones jugaba tratando de anular a Maicon, aunque no siente la marca). También lo vi bien a Verón, tratando de buscar a Messi y asociando, mediante pases en corto y pelotazos cruzados. Pero la segunda caída de la valla de Andújar (Carrizo titular YA) fue un golpe de K.O. para los dirigidos por Maradona.
El gol tiene un componente fortuito y uno de fallas defensivas notables. Es decir, el rebote que le queda a Kaká es casual, y pudo no pasar. Pero a partir de que el 10 del Real Madrid (crack por donde se lo mire) recibe la pelota:
- Otamendi y Heinze se quedan parados en el medio del área chica, sobrando sin marcar a Luis Fabiano ni a Maicon, que llega por atrás.
- Dominguez no alcanza a cerrar el centro atrás de Kaká
- Andújar dejando el rebote mansito para que el 9 brasileño del Sevilla anote su gol.
El resto del primer tiempo sobró. Es más, pudo aumentar la visita, pero Andújar se quedó parado en el medio del arco, y con un culo terrible le sacó un cabezazo de gol a Luis Fabiano que justo fue a su posición. El actual arquero del Catania tuvo un partido malo.
El segundo tiempo despertó dejó ver el bajísimo nivel de Aguero (salió Maxi Rodriguez, es la primera vez que lo nombro en este post) sobrando en todos los sectores. También la pasantía de Milito, que con la selección está negado. Algunas individuales de Messi levantaron al público pero no sirvieron de mucho. Es una bendición que semejante crack sea argentino, lo feo es que no haya una estructura de equipo que sepa explotarlo. El pibe siente que tiene que jugar con 10 clavos y tiene que hacer todo él solo. Y eso no va: hay que saber aprovecharlo.
Dátolo metió su segundo gol en dos partidos con la camiseta mediante su principal aporte a este equipo, el remate desde afuera (es el único que prueba asiduamente) clavándola en un ángulo. La ilusión de dar vuelta la historia duró un minuto y medio. Kaká que tira el pase en profundidad, Luis Fabiano que le gana a Otamendi a la carrera (nene, no te puede ganar semejante tanque corriendo) y se la pica (de primera) a un también lentísimo de reacción Andújar, que, hay que decirlo, se come el gol. El partido, si no se había terminado antes, se terminó en ese instante. No hubo respuestas. No hubo juego. No hubo solidez. En fin, no hubo equipo para enfrentar a Brasil. Se perdió con mucha autoridad. No hay que dar excusas. La postura de Maradona de introducir factores extrafutbolísticos al partido fracasó de movida: jugando en River no se perdía desde el '93.
Ahora viene Paraguay. Pero es necesario redefinir este equipo. Hoy más que nunca, pienso que tipos como Gonzalo Higuaín, Ezequiel Garay, Emiliano Insúa, Martín Demichelis (afuera por lesión), Aimar o Di María sencillamente no pueden no estar en las nóminas. Las deudas futbolísticas tienen que pagarse. No quiero no llegar al Mundial. Pero tampoco quiero llegar para volverme pronto. Si lamentablemente se da la eliminación argentina (cosa que, de todas maneras, creo improbable) la selección merece y precisa ser repensada para que los resultados, de una vez por todas, vuelvan a ser favorables y los lauros vuelvan a vestirse de nuestros colores.
El partido en sí tiene el formato que tantas veces se vio en los últimos tiempos entre Albicelestes y Verdeamarelhos: nuestra selección tiene la pelota, juega en territorio rival y Brasil espera con muchos hombres atrás para salir rápido de contra.
Por algo hace más de cuatro años no le ganamos a Brasil.
Al Scratch no se le puede jugar tan adelante. Lo dijimos en la previa de la final de la Libertadores pasada. Ese partido, contra un combinado brasileño, es fija que lo perdés. Hay que jugar unos metros más atrasados y ATENTOS a la presión atrás y adelante de la línea de volantes. Pero mejor describamos el partido puntualmente:
Argentina empezó como se esperaba, teniendo la pelota y tratando de llegar al área rival triangulando. Los intentos de tocar de primera duraron 40 segundos, en los cuales se armó una jugada bien bielsista que no pudo prosperar. Ningún ataque prosperó. El equipo sigue sin profundidad, y por benevolencia con el equipo no conté los centros a la olla que tiramos, que siguen siendo completamente al pedo porque no hay un delantero alto. El semi-desborde y el centro al corazón del área están instaurados en el chip del volante argentino, incluso los que juegan en Europa. Jugar sin 9 sin cambiar esto es un despropósito. Tevez, le pese al pueblo que lo banca o no, hace tiempo ya que no es jugador de selección. Es un tipo, salvando diferencias técnicas, que juega como Luguercio, el de Racing. Corriendo a los defensores y capaz obligando, pero con nula claridad y con una deuda de goles de hace bastante tiempo (no sé si más de dos años). Está claro que no es 9, pero se volvió torpe en los mano a mano y no sabe profundizar.
Dicho esto, deriva la consecuencia de la esterilidad ofensiva en tres cuartos de cancha para adelante. Brasil se limitó a esperar en su campo paciente para salir; es así el modelo Dunga '09, que salvo el encuentro anterior, siempre nos hace tres goles. Todas las incursiones por los costados eran cortadas por foul de nuestros volantes, particularmente Mascherano, que tuvo una labor muy deslucida. Puede decirse que queda pagando entre tantos jugadores con tan poco apego a marcar, pero está en bajo nivel.
Volviendo al match: falta para ellos (?). Centro anunciadísimo a la altura del penal. La defensa toma las marcas horrible (todo el partido fue así), queda solo Luisao en el área, cabecea a una esquina. Nada que hacer para Andújar: gol de Brasil, en lo que fue su primer acercamiento al arco argentino.
A ver, culpas: primero, de Maradona. Poner de titulares a dos centrales que juegan en Argentina es un error garrafal. No por nada los goles en el torneo local son de cabeza en su gran mayoría: los defensores locales no saben de posicionamiento en las pelotas paradas; sólo siguen el trayecto de la pelota, se van en masa a los costados y pierden las marcas en el centro del área de manera infantil. Eso les pasó a Otamendi, Dominguez, y también a Heinze, que hoy oficialmente pierde (?) nuestra banca. El Gringo tiene coraje, pero tampoco es de selección y sus constantes fallas en los relevos en los centros fueron, en primer lugar, los que lo alejaron del Real Madrid, donde se comió, como las que pasaron en el primer gol visitante, 20 iguales fácil en un año. Otamendi, digamos, es un tipo muy expeditivo: sale a anticipar, a veces, hasta media cancha. Pero queda pagando muchas veces y eso, sumado a una lentitud propia de su físico, deja desacoplada la línea de marcadores. Para mí, un tipo que es figura en un torneo como el argentino, marcando a tipos como Federico Nieto, Pavlovich o el Pampa Sosa, no demostró nada para jugar en la selección. De Dominguez no vamos a hablar; le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con Brasil por Eliminatorias.
Hasta el segundo gol de la selección dirigida por Dunga, el partido fue barullo. Alguna buena intención de Dátolo (que por indicaciones jugaba tratando de anular a Maicon, aunque no siente la marca). También lo vi bien a Verón, tratando de buscar a Messi y asociando, mediante pases en corto y pelotazos cruzados. Pero la segunda caída de la valla de Andújar (Carrizo titular YA) fue un golpe de K.O. para los dirigidos por Maradona.
El gol tiene un componente fortuito y uno de fallas defensivas notables. Es decir, el rebote que le queda a Kaká es casual, y pudo no pasar. Pero a partir de que el 10 del Real Madrid (crack por donde se lo mire) recibe la pelota:
- Otamendi y Heinze se quedan parados en el medio del área chica, sobrando sin marcar a Luis Fabiano ni a Maicon, que llega por atrás.
- Dominguez no alcanza a cerrar el centro atrás de Kaká
- Andújar dejando el rebote mansito para que el 9 brasileño del Sevilla anote su gol.
El resto del primer tiempo sobró. Es más, pudo aumentar la visita, pero Andújar se quedó parado en el medio del arco, y con un culo terrible le sacó un cabezazo de gol a Luis Fabiano que justo fue a su posición. El actual arquero del Catania tuvo un partido malo.
El segundo tiempo despertó dejó ver el bajísimo nivel de Aguero (salió Maxi Rodriguez, es la primera vez que lo nombro en este post) sobrando en todos los sectores. También la pasantía de Milito, que con la selección está negado. Algunas individuales de Messi levantaron al público pero no sirvieron de mucho. Es una bendición que semejante crack sea argentino, lo feo es que no haya una estructura de equipo que sepa explotarlo. El pibe siente que tiene que jugar con 10 clavos y tiene que hacer todo él solo. Y eso no va: hay que saber aprovecharlo.
Dátolo metió su segundo gol en dos partidos con la camiseta mediante su principal aporte a este equipo, el remate desde afuera (es el único que prueba asiduamente) clavándola en un ángulo. La ilusión de dar vuelta la historia duró un minuto y medio. Kaká que tira el pase en profundidad, Luis Fabiano que le gana a Otamendi a la carrera (nene, no te puede ganar semejante tanque corriendo) y se la pica (de primera) a un también lentísimo de reacción Andújar, que, hay que decirlo, se come el gol. El partido, si no se había terminado antes, se terminó en ese instante. No hubo respuestas. No hubo juego. No hubo solidez. En fin, no hubo equipo para enfrentar a Brasil. Se perdió con mucha autoridad. No hay que dar excusas. La postura de Maradona de introducir factores extrafutbolísticos al partido fracasó de movida: jugando en River no se perdía desde el '93.
Ahora viene Paraguay. Pero es necesario redefinir este equipo. Hoy más que nunca, pienso que tipos como Gonzalo Higuaín, Ezequiel Garay, Emiliano Insúa, Martín Demichelis (afuera por lesión), Aimar o Di María sencillamente no pueden no estar en las nóminas. Las deudas futbolísticas tienen que pagarse. No quiero no llegar al Mundial. Pero tampoco quiero llegar para volverme pronto. Si lamentablemente se da la eliminación argentina (cosa que, de todas maneras, creo improbable) la selección merece y precisa ser repensada para que los resultados, de una vez por todas, vuelvan a ser favorables y los lauros vuelvan a vestirse de nuestros colores.
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miércoles, 26 de agosto de 2009
De la argentinidad recalcitrante.
No se puede definir como un nacionalismo. Aunque ambas posturas tengan como pauta exacerbar las virtudes del país del que uno es oriundo o residente, una actitud es al menos sensata o tiene un límite delimitado por la barrera del ridículo. Ese es el nacionalismo. Cuando se pasan ciertos topes, hablamos de arlequines defendiendo sin fundamentos serios o sostenibles alguna cuestión que afecte ese sentimiento de "argentinidad", por llamarlo de alguna manera.
El fútbol es pasional. Todos lo sabemos. Se toma siempre una postura; pocos grises existen en el ámbito. Pero lamentablemente son pocos los que se mantienen en sus cabezas y no se ponen el balde, como comúnmente se dice de aquellos que hacen cosas como aquella nota.
¿Qué clase de artículo es ese? ¿Cómo es verificable o confiable esa encuesta en la que está basado?
Lo peor no es eso, de todas maneras. Hay algunos puntos remarcables dentro de la noticia, si es que así puede llamarse:
"... De repente, Diego Maradona asegura que Argentina le va a ganar a Brasil y los tipos se quedan mudos... Algo pasa en el país vecino. O, de repente, volvió a crecer el respeto por nuestra Selección o a Dunga no le creen ni un poquito..."
Esta es la mejor de todas, sin dudas. Se sabe que Dunga no es un DT con mucho concenso entre los brasileños, o al menos no lo era hasta hace seis meses. Ahora está más afianzado el equipo y posiblemente las críticas hayan amainado. Pero quedémonos con esto: la seguridad del mensaje sobre que en Brasil están asustados, como si Maradona tuviera poderes premonitorios sobrenaturales. ¿Eso lo justifica una encuesta en la que tranquilamente se pudieron modificar los números? (ni siquiera está el link del diario Lance!)
"...En la batalla de los arqueros, Julio César le ganó en las preferencias a Mariano Andújar por 63,4% a 36,6%. ¿Suena lógico? Hasta ahí."
Primero, ¿A quién carajo puede ocurrírsele comparar a Julio César, que es hace dos años titular en Inter y uno de los tres mejores arqueros del mundo, con un tipo como Andújar que, si bien es buen arquero, no tiene ni una arista de comparación? Además, cómo rematan la oración es impresentable. Esa soberbia de quienes redactan el diario, que lamentablemente es característica, muestra también ribetes de operación de prensa y todo. Falta que cuestionen la integridad ética y la inteligencia de los votantes por no elegir al ex Estudiantes, y ahí estamos hechos.
Noten también la búsqueda del redactor de buscar en los paralelismos, comparaciones favorables a Argentina. Messi en este momento es mejor jugador que Kaká, que perdió mucho terreno desde 2007, cuando ganó Champions y Mundial de Clubes con Milan y dio cátedra de fútbol con su elegancia distintiva, debido a una lesión. Pero ellos lo saben asimilar, por lo menos eso parece. Acá ganarían todos los argentinos, incluso si enfrentan a Tevez con Garrincha, porque se votaría con la camiseta. No pondría las manos en el fuego por que el diario mismo adultere los números para favorecer al Apache.
"Ahora falta que Lula grite los goles de Boca..."

Para cerrar, la última oración me daba material para otro post entero. Porque no sólo ya dan por sentado que en Brasil dan como favorita a Argentina (Si ellos lo hacen, ¿Por qué nosotros no?) aún cuando el recuento salió 5 a 5, dando un empate numérico, que no dice nada del funcionamiento de cada equipo, por ende, es poco serio. También mandan el bocadillo bostero que no puede faltar, con motivos un poco más analizados en este post.
Después, cuando nos reconocen como unos creídos, todo el mundo reacciona mal, y pasan a ser ellos los "antiargentinos" . Y cuando llegan los fracasos deportivos nadie lo puede explicar porque Argentina era el mejor. Siempre según nosotros, por supuesto.
El fútbol es pasional. Todos lo sabemos. Se toma siempre una postura; pocos grises existen en el ámbito. Pero lamentablemente son pocos los que se mantienen en sus cabezas y no se ponen el balde, como comúnmente se dice de aquellos que hacen cosas como aquella nota.
¿Qué clase de artículo es ese? ¿Cómo es verificable o confiable esa encuesta en la que está basado?
Lo peor no es eso, de todas maneras. Hay algunos puntos remarcables dentro de la noticia, si es que así puede llamarse:
"... De repente, Diego Maradona asegura que Argentina le va a ganar a Brasil y los tipos se quedan mudos... Algo pasa en el país vecino. O, de repente, volvió a crecer el respeto por nuestra Selección o a Dunga no le creen ni un poquito..."
Esta es la mejor de todas, sin dudas. Se sabe que Dunga no es un DT con mucho concenso entre los brasileños, o al menos no lo era hasta hace seis meses. Ahora está más afianzado el equipo y posiblemente las críticas hayan amainado. Pero quedémonos con esto: la seguridad del mensaje sobre que en Brasil están asustados, como si Maradona tuviera poderes premonitorios sobrenaturales. ¿Eso lo justifica una encuesta en la que tranquilamente se pudieron modificar los números? (ni siquiera está el link del diario Lance!)
"...En la batalla de los arqueros, Julio César le ganó en las preferencias a Mariano Andújar por 63,4% a 36,6%. ¿Suena lógico? Hasta ahí."
Primero, ¿A quién carajo puede ocurrírsele comparar a Julio César, que es hace dos años titular en Inter y uno de los tres mejores arqueros del mundo, con un tipo como Andújar que, si bien es buen arquero, no tiene ni una arista de comparación? Además, cómo rematan la oración es impresentable. Esa soberbia de quienes redactan el diario, que lamentablemente es característica, muestra también ribetes de operación de prensa y todo. Falta que cuestionen la integridad ética y la inteligencia de los votantes por no elegir al ex Estudiantes, y ahí estamos hechos.
Noten también la búsqueda del redactor de buscar en los paralelismos, comparaciones favorables a Argentina. Messi en este momento es mejor jugador que Kaká, que perdió mucho terreno desde 2007, cuando ganó Champions y Mundial de Clubes con Milan y dio cátedra de fútbol con su elegancia distintiva, debido a una lesión. Pero ellos lo saben asimilar, por lo menos eso parece. Acá ganarían todos los argentinos, incluso si enfrentan a Tevez con Garrincha, porque se votaría con la camiseta. No pondría las manos en el fuego por que el diario mismo adultere los números para favorecer al Apache.
"Ahora falta que Lula grite los goles de Boca..."


Para cerrar, la última oración me daba material para otro post entero. Porque no sólo ya dan por sentado que en Brasil dan como favorita a Argentina (Si ellos lo hacen, ¿Por qué nosotros no?) aún cuando el recuento salió 5 a 5, dando un empate numérico, que no dice nada del funcionamiento de cada equipo, por ende, es poco serio. También mandan el bocadillo bostero que no puede faltar, con motivos un poco más analizados en este post.
Después, cuando nos reconocen como unos creídos, todo el mundo reacciona mal, y pasan a ser ellos los "antiargentinos" . Y cuando llegan los fracasos deportivos nadie lo puede explicar porque Argentina era el mejor. Siempre según nosotros, por supuesto.
miércoles, 24 de junio de 2009
Todo concluye al fin.
No me imaginé que pudiera pasar, pero EE UU jugó un excelente partido y le ganó con claridad a España, en marco de las semifinales de la Copa Confederaciones.
La Furia Roja (apodo mufa si los hay de la selección europea) en ningún momento encontró el circuito de juego que mostró los 35 partidos que se mantuvo invicto. El soccer (?) de los yanquis fue simple y efectivo. La dupla central (sobre todo Onyewu) es una fiera y tuvo un partido buenísimo, anulando bien a dos delanteros que venían dulces como el Niño Torres y Villa. Pero toda la línea de fondo jugó un gran partido. Las ganas que pusieron los norteamericanos fueron más, con Dempsey comiéndose la cancha y Bradley ganando mucho en la mitad, hasta que un cambio táctico lo dejó pagando y se fue expulsado. Los goles los marcaron el grone Altidore y el ya mencionado Dempsey.
Así, Estados Unidos llega a su primer final de un campeonato medianamente serio (la Copa de Oro no existe), bajando a un candidato puesto como era España, y se afianza en instancias de eliminatorias, demostrando una vez más su crecimiento exponencial, cimentado en el desarrollo impresionante de su liga local. No tengo dudas de que pronto ir a jugar allá será lo mismo que ir a jugar al fútbol Mexicano, y quién dice, lo mismo que jugar en una liga europea de segundo orden (por la guita que mueve, podría ser lo mismo que jugar en Portugal). Cuando equipos como L.A. Galaxy jueguen la Libertadores, el día habrá llegado.
Por el lado de los Ibéricos, que el árbol no tape el bosque. El juego que pregonan les dio resultados que nunca en la historia habían conseguido. Tienen una buena base de jugadores como para aspirar a más, y el cachetazo quizás llegó a tiempo. La prensa deportiva del país no ayuda en lo más mínimo (son peores que el Olé) pero eso no debe desviar el objetivo de hacer un papel digno en 2010; aunque sea pasar los cuartos, que sería todo un mérito, para empezar a introducirse, de a poco (porque un resultado aislado lo tiene hasta Suecia), en una élite a la que nunca pertenecieron. Se puede.
La Furia Roja (apodo mufa si los hay de la selección europea) en ningún momento encontró el circuito de juego que mostró los 35 partidos que se mantuvo invicto. El soccer (?) de los yanquis fue simple y efectivo. La dupla central (sobre todo Onyewu) es una fiera y tuvo un partido buenísimo, anulando bien a dos delanteros que venían dulces como el Niño Torres y Villa. Pero toda la línea de fondo jugó un gran partido. Las ganas que pusieron los norteamericanos fueron más, con Dempsey comiéndose la cancha y Bradley ganando mucho en la mitad, hasta que un cambio táctico lo dejó pagando y se fue expulsado. Los goles los marcaron el grone Altidore y el ya mencionado Dempsey.
Así, Estados Unidos llega a su primer final de un campeonato medianamente serio (la Copa de Oro no existe), bajando a un candidato puesto como era España, y se afianza en instancias de eliminatorias, demostrando una vez más su crecimiento exponencial, cimentado en el desarrollo impresionante de su liga local. No tengo dudas de que pronto ir a jugar allá será lo mismo que ir a jugar al fútbol Mexicano, y quién dice, lo mismo que jugar en una liga europea de segundo orden (por la guita que mueve, podría ser lo mismo que jugar en Portugal). Cuando equipos como L.A. Galaxy jueguen la Libertadores, el día habrá llegado.
Por el lado de los Ibéricos, que el árbol no tape el bosque. El juego que pregonan les dio resultados que nunca en la historia habían conseguido. Tienen una buena base de jugadores como para aspirar a más, y el cachetazo quizás llegó a tiempo. La prensa deportiva del país no ayuda en lo más mínimo (son peores que el Olé) pero eso no debe desviar el objetivo de hacer un papel digno en 2010; aunque sea pasar los cuartos, que sería todo un mérito, para empezar a introducirse, de a poco (porque un resultado aislado lo tiene hasta Suecia), en una élite a la que nunca pertenecieron. Se puede.
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lunes, 16 de marzo de 2009
De la Selección Argentina.
Hace un tiempo, en La Redó!, uno de sus posteadores (en mi opinión personal, uno de los mejores) definió al combinado nacional de fútbol como un equipo que no representaba al país (al menos directamente), sino a una asociación (la AFA) que se enfrentaba a otros equipos, representativos a su vez de otras asociaciones, todas ellas regidas por un ente superior: la FIFA.
El punto de vista anduvo rondando por mi cabeza desde entonces, hasta que decidí escribir estas líneas. El posteador en cuestión es un gran fanático de la selección, pero también un encarnizado disidente de la entidad que tiene lugar en Viamonte al 1300, como todos los que participan del blog. Su actitud me parece entendible. El bulo de Julio Grondona tiene muchas miserias escondidas, es corrupto y hace más de 30 años que permanece en la cima. Pero no deja de ser el que organiza la vida del equipo dirigido por Diego Armando Maradona, y el que da la cara ante cualquier inconveniente que pueda surgir.
El asunto es que dicha actitud no deja de sonar contradictoria. O al menos en un análisis superficial. Lo cierto es que "el equipo de multimillonarios" (definición que escuché por algún otro lado) es el único medianamente serio que puede hacer frente a las competencias internacionales, o intercorporativas, según cómo se mire. Difícilmente exista otra forma de poder medir el fútbol argentino ante los demás, sino esta. La AFA es una asociación regada de argentinidad, se mire por donde se la mire. Sufre una presidencia De Facto, como también las ha sufrido el país. Muestra la particularidad de tener una primera división con mayoría aplastante de equipos bonaerenses, o de Capital, siendo una liga muy centralizada, como el país. Lucha entre la pujanza de los más jóvenes y el conservadurismo de quienes más llevan en el deporte-negocio, que siguen en el poder.
Fue creada en un contexto y se mantiene vigente, pero se amoldó siempre al país y también se vio modificada. Sin AFA, no habría diferencias entre era amateur o era profesional. No existirían los Nacionales ni los Metropolitanos. Ni el clausura o el Apertura. No habría promedios. No habría Grandes o chicos. No habría puteadas a los dirigentes. No hubiera habido participaciones en Copas del Mundo; ¿Qué país sería Argentina sin el controversial '78, sin la mano de Dios, sin el mejor gol que el mundo todo haya visto... sin Maradona?
El país hizo a la AFA, y la AFA hizo al fútbol que tenemos. La lógica no miente: el fútbol nuestro no puede existir en ningún otro lugar. Pocos se sienten identificados con los dirigentes que actualmente tiene el fútbol nuestro, que ya ha dejado de ser nuestro para volverse un negocio para unos pocos. Pero es el fútbol que tenemos, el que nosotros y sólo nosotros Argentinos hemos conseguido, con todas su virtudes y miserias, que no vale la pena enumerar porque son de público conocimiento. Allá ustedes, si están conformes o no. Yo no banco a Grondona y los suyos, pero sí banco a la selección. Y también a quien inspiró este post, el hombre de LR!.
¿Es contradictorio, entonces, apoyar a la selección, pero darle la espalda a la Asociación que la maneja? Puede ser. ¿Pero quién dijo que los argentinos no somos contradictorios?
El punto de vista anduvo rondando por mi cabeza desde entonces, hasta que decidí escribir estas líneas. El posteador en cuestión es un gran fanático de la selección, pero también un encarnizado disidente de la entidad que tiene lugar en Viamonte al 1300, como todos los que participan del blog. Su actitud me parece entendible. El bulo de Julio Grondona tiene muchas miserias escondidas, es corrupto y hace más de 30 años que permanece en la cima. Pero no deja de ser el que organiza la vida del equipo dirigido por Diego Armando Maradona, y el que da la cara ante cualquier inconveniente que pueda surgir.
El asunto es que dicha actitud no deja de sonar contradictoria. O al menos en un análisis superficial. Lo cierto es que "el equipo de multimillonarios" (definición que escuché por algún otro lado) es el único medianamente serio que puede hacer frente a las competencias internacionales, o intercorporativas, según cómo se mire. Difícilmente exista otra forma de poder medir el fútbol argentino ante los demás, sino esta. La AFA es una asociación regada de argentinidad, se mire por donde se la mire. Sufre una presidencia De Facto, como también las ha sufrido el país. Muestra la particularidad de tener una primera división con mayoría aplastante de equipos bonaerenses, o de Capital, siendo una liga muy centralizada, como el país. Lucha entre la pujanza de los más jóvenes y el conservadurismo de quienes más llevan en el deporte-negocio, que siguen en el poder.
Fue creada en un contexto y se mantiene vigente, pero se amoldó siempre al país y también se vio modificada. Sin AFA, no habría diferencias entre era amateur o era profesional. No existirían los Nacionales ni los Metropolitanos. Ni el clausura o el Apertura. No habría promedios. No habría Grandes o chicos. No habría puteadas a los dirigentes. No hubiera habido participaciones en Copas del Mundo; ¿Qué país sería Argentina sin el controversial '78, sin la mano de Dios, sin el mejor gol que el mundo todo haya visto... sin Maradona?
El país hizo a la AFA, y la AFA hizo al fútbol que tenemos. La lógica no miente: el fútbol nuestro no puede existir en ningún otro lugar. Pocos se sienten identificados con los dirigentes que actualmente tiene el fútbol nuestro, que ya ha dejado de ser nuestro para volverse un negocio para unos pocos. Pero es el fútbol que tenemos, el que nosotros y sólo nosotros Argentinos hemos conseguido, con todas su virtudes y miserias, que no vale la pena enumerar porque son de público conocimiento. Allá ustedes, si están conformes o no. Yo no banco a Grondona y los suyos, pero sí banco a la selección. Y también a quien inspiró este post, el hombre de LR!.
¿Es contradictorio, entonces, apoyar a la selección, pero darle la espalda a la Asociación que la maneja? Puede ser. ¿Pero quién dijo que los argentinos no somos contradictorios?
jueves, 12 de febrero de 2009
Francia 0 - Argentina 2
En lo que fue el primer partido serio de la selección con El Dié en el banco, la Argentina cumplió con sus deberes y venció al combinado Galo por 2 a 0. Los goles los hicieron Jonás Gutierrez, a los 40' del primer tiempo, y Lionel Messi, a los 38' del segundo.
Pero no nos quedemos sólo con los goles. Partamos por el primer tiempo:
En el inicio del partido, Francia dejaba una mejor imagen. Presionando sobre la salida de los nuestros y atorando en el medio, partían al equipo argentino en dos; Gago no manejaba la pelota, Mascherano tenía mucho trabajo y salía permanentemente hacia los costados, los carrileros perdían los duelos personales y se veían desbordados; por tanto, los laterales tampoco podían proyectarse. Esto último también repercutía en los chiquitos de arriba (Messi y Aguero) que bajaban casi hasta el mediocampo para tomar contacto con la pelota, y se encontraban siempre en desventaja numérica.
Los dirigidos por Domenech, comandados por Ribery dentro de la cancha, se mostraban incisivos por derecha y movedizos en 3/4 de cancha hacia adelante, pero fallaban en esa última estocada que le dejara el gol servido a Anelka. Es por eso que tardaron en inquietar a Carrizo; fue a partir de una diagonal de Ribery que, con un movimiento rápido, se sacó de encima a Heinze (de gran partido) y pateó a las manos de JP. Una réplica argentina, sin embargo, no tardaría en llegar: Messi y el Kun que combinan, Lio que se la lleva por el medio, mete el puntazo de zurda y Gallas corta el tiro cuando tenía destino de gol. El partido era favorable a Les Bleus, pero no se plasmaba en el resultado.
Hubo dos jugadas determinantes en el primer tiempo. La primera fue la más clara de Francia en todo el partido: pase al vacío para la corrida de Anelka que se va solo para el mano a mano, Carrizo que lo espera muy bien y le tapa el remate con el pecho. Fue la última vez que Francia acercó peligro y la gran intervención del 1 de la Lazio en el partido. La segunda, el gol nuestro: Una pelota que parecía perdida, Aguero la gana, la guapea y la duerme sobre la línea del córner. La jugada retrocede y se ensucia hasta que cambia de frente y le queda a Jonás por izquierda, que elude a Sagna (que lo marcó apenas) y patea fuerte y esquinado al palo derecho de Mandanda. 1 a 0. El volante que juega en Newcastle había tenido una clara un minuto antes, pero le reventó el pecho al arquero. Luego de eso vino el floreo y el toque y toque de la selección, hasta que vino el entretiempo, que encontró mejor parados a los dirigidos por Maradona.
El segundo tiempo empezó asperísimo. Mucha fricción, que se vio facilitada por el mal arbitraje. ¿Qué piden de un árbitro Sueco? En fin, el caso está en que la permisividad del referí permitió a los dos equipos seguir con 11, sobre todo a Francia que tuvo a Diarrá jugando de regalo todo un tiempo. Pero con el paso de los minutos se volvió a jugar a la pelota, y ahí pudo verse a una Argentina mucho más suelta, con Gago jugando en gran nivel el complemento y manijeando el equipo. Fernando estuvo impreciso al principio, pero suplió con garra las pérdidas, y en la segunda mitad aportó recuperación y claridad para distribuir la pelota. No estuvo solo; Mascherano tambiñen creció y, solventado por la dupla central (Demichelis figura) se hizo dueño de las divididas en el medio. Francia no se amedrentó y fue al frente, pero esta vez desordenado y con poca claridad, llenando el área de centros y dejando lucir a Demichelis y Heinze. Diego hizo dos cambios: Angeleri (que debutó) por Maxi Rodriguez (no la tocó), y el Apache por el Kun Aguero, que redondeó un partido aceptable. Fue el mismo Tévez que sacó, con Messi, la contra del segundo gol a partir del corner. Carlitos que recibe en mitad de cancha, la traslada unos metros, lo asiste a la Pulga que, enganchando para afuera, se libra de la marca con exquisitez y define otra vez al segundo palo del arquero Mandanda. De ahí hasta el final, la Argentina empezó con los toques y no quiso aumentar la diferencia ante un conjunto francés completamente desorientado. Maradona sigue de racha, aprobó su primer examen exigente y se perfila de buena forma para las eliminatorias.
Carrizo (7): Tapó una bravísima con el partido 0 a 0. Sólo una falla en un centro. Después, sin fisuras.
Zanetti (5): Cumplió en su tarea, aunque sigo pensando que es hora del recambio.
Demichelis (8): El mejor de los nuestros. Firme de arriba, impasable de abajo e impecable en los cierres.
Heinze (7): Gran partido del Gringo. Si bien empezó dubitativo, se afianzó y cumplió con su segunda actuación destacada, desde su vuelta a la zaga de la selección.
Papa (7): Se bancó la presencia de Ribery (el mejor de Francia) y aportó su cuota por la banda. Bien.
Maxi Rodriguez (4): El más flojito. Apenas tuvo contacto con la pelota y no contribuyó por derecha.
Mascherano (6.5): Sin hacer pie al principio, mejoró mucho sobre el final del primer tiempo y en todo el complemento.
Gago (7.5): Jugó más o menos en el primer tiempo. Fue el mejor en el segundo. No fue el mejor por la regularidad de Micho en los 90 minutos.
Jonás (7): Puso sacrificio por la izquierda y ganó la pulseada por el costado. Metió el primer gol.
Aguero (6): Poco. Luchó y guapeó todas, con poco éxito en la mayoría. Empezó la jugada del primer gol.
Messi (6): Metió un golazo para liquidarlo. Pero se borró durante un rato largo. Esperamos más de él.
Angeleri (5): Se hizo presente para trepar en ataque, aunque apenas la tuvo.
tévez (6): Asistió a Messi en la jugada previa al gol. Puso la garra que lo caracteriza.
Pero no nos quedemos sólo con los goles. Partamos por el primer tiempo:
En el inicio del partido, Francia dejaba una mejor imagen. Presionando sobre la salida de los nuestros y atorando en el medio, partían al equipo argentino en dos; Gago no manejaba la pelota, Mascherano tenía mucho trabajo y salía permanentemente hacia los costados, los carrileros perdían los duelos personales y se veían desbordados; por tanto, los laterales tampoco podían proyectarse. Esto último también repercutía en los chiquitos de arriba (Messi y Aguero) que bajaban casi hasta el mediocampo para tomar contacto con la pelota, y se encontraban siempre en desventaja numérica.
Los dirigidos por Domenech, comandados por Ribery dentro de la cancha, se mostraban incisivos por derecha y movedizos en 3/4 de cancha hacia adelante, pero fallaban en esa última estocada que le dejara el gol servido a Anelka. Es por eso que tardaron en inquietar a Carrizo; fue a partir de una diagonal de Ribery que, con un movimiento rápido, se sacó de encima a Heinze (de gran partido) y pateó a las manos de JP. Una réplica argentina, sin embargo, no tardaría en llegar: Messi y el Kun que combinan, Lio que se la lleva por el medio, mete el puntazo de zurda y Gallas corta el tiro cuando tenía destino de gol. El partido era favorable a Les Bleus, pero no se plasmaba en el resultado.
Hubo dos jugadas determinantes en el primer tiempo. La primera fue la más clara de Francia en todo el partido: pase al vacío para la corrida de Anelka que se va solo para el mano a mano, Carrizo que lo espera muy bien y le tapa el remate con el pecho. Fue la última vez que Francia acercó peligro y la gran intervención del 1 de la Lazio en el partido. La segunda, el gol nuestro: Una pelota que parecía perdida, Aguero la gana, la guapea y la duerme sobre la línea del córner. La jugada retrocede y se ensucia hasta que cambia de frente y le queda a Jonás por izquierda, que elude a Sagna (que lo marcó apenas) y patea fuerte y esquinado al palo derecho de Mandanda. 1 a 0. El volante que juega en Newcastle había tenido una clara un minuto antes, pero le reventó el pecho al arquero. Luego de eso vino el floreo y el toque y toque de la selección, hasta que vino el entretiempo, que encontró mejor parados a los dirigidos por Maradona.
El segundo tiempo empezó asperísimo. Mucha fricción, que se vio facilitada por el mal arbitraje. ¿Qué piden de un árbitro Sueco? En fin, el caso está en que la permisividad del referí permitió a los dos equipos seguir con 11, sobre todo a Francia que tuvo a Diarrá jugando de regalo todo un tiempo. Pero con el paso de los minutos se volvió a jugar a la pelota, y ahí pudo verse a una Argentina mucho más suelta, con Gago jugando en gran nivel el complemento y manijeando el equipo. Fernando estuvo impreciso al principio, pero suplió con garra las pérdidas, y en la segunda mitad aportó recuperación y claridad para distribuir la pelota. No estuvo solo; Mascherano tambiñen creció y, solventado por la dupla central (Demichelis figura) se hizo dueño de las divididas en el medio. Francia no se amedrentó y fue al frente, pero esta vez desordenado y con poca claridad, llenando el área de centros y dejando lucir a Demichelis y Heinze. Diego hizo dos cambios: Angeleri (que debutó) por Maxi Rodriguez (no la tocó), y el Apache por el Kun Aguero, que redondeó un partido aceptable. Fue el mismo Tévez que sacó, con Messi, la contra del segundo gol a partir del corner. Carlitos que recibe en mitad de cancha, la traslada unos metros, lo asiste a la Pulga que, enganchando para afuera, se libra de la marca con exquisitez y define otra vez al segundo palo del arquero Mandanda. De ahí hasta el final, la Argentina empezó con los toques y no quiso aumentar la diferencia ante un conjunto francés completamente desorientado. Maradona sigue de racha, aprobó su primer examen exigente y se perfila de buena forma para las eliminatorias.
Carrizo (7): Tapó una bravísima con el partido 0 a 0. Sólo una falla en un centro. Después, sin fisuras.
Zanetti (5): Cumplió en su tarea, aunque sigo pensando que es hora del recambio.
Demichelis (8): El mejor de los nuestros. Firme de arriba, impasable de abajo e impecable en los cierres.
Heinze (7): Gran partido del Gringo. Si bien empezó dubitativo, se afianzó y cumplió con su segunda actuación destacada, desde su vuelta a la zaga de la selección.
Papa (7): Se bancó la presencia de Ribery (el mejor de Francia) y aportó su cuota por la banda. Bien.
Maxi Rodriguez (4): El más flojito. Apenas tuvo contacto con la pelota y no contribuyó por derecha.
Mascherano (6.5): Sin hacer pie al principio, mejoró mucho sobre el final del primer tiempo y en todo el complemento.
Gago (7.5): Jugó más o menos en el primer tiempo. Fue el mejor en el segundo. No fue el mejor por la regularidad de Micho en los 90 minutos.
Jonás (7): Puso sacrificio por la izquierda y ganó la pulseada por el costado. Metió el primer gol.
Aguero (6): Poco. Luchó y guapeó todas, con poco éxito en la mayoría. Empezó la jugada del primer gol.
Messi (6): Metió un golazo para liquidarlo. Pero se borró durante un rato largo. Esperamos más de él.
Angeleri (5): Se hizo presente para trepar en ataque, aunque apenas la tuvo.
tévez (6): Asistió a Messi en la jugada previa al gol. Puso la garra que lo caracteriza.
lunes, 9 de febrero de 2009
Sobre el sub 20.
No es lo mio hacer mella del árbol caído. Para eso están los del Olé. Sólo decir lo obvio; que la no inclusión de Argentina en el Mundial de Egipto es consecuencia de lo mal que se jugó y, también, por el exceso de confianza que tuvo el cuerpo técnico. Llevar a una resaca de jugadores a jugar un sudamericano es muestra de una soberbia que, ahora sí, podría desaparecer para siempre.
Lo peor es cómo van a quedar los pibes después de haber sido reemplazados, durante el torneo, en innumerables ocasiones, o cómo los afectará saberse artífices del que será, posiblemente, el gran fracaso del año, a nivel deportivo. Otra duda que tengo es si este torneo le costará el puesto a Batista, otrora candidato a dirigir la mayor. Desde la prensa lo destruyeron; veremos si desde la cúpula lo mantienen o si la "Generación del '86" se incendia para siempre.
Lo malo ya está hecho. Estoy seguro que, esta vez, cundió el ejemplo.
Lo peor es cómo van a quedar los pibes después de haber sido reemplazados, durante el torneo, en innumerables ocasiones, o cómo los afectará saberse artífices del que será, posiblemente, el gran fracaso del año, a nivel deportivo. Otra duda que tengo es si este torneo le costará el puesto a Batista, otrora candidato a dirigir la mayor. Desde la prensa lo destruyeron; veremos si desde la cúpula lo mantienen o si la "Generación del '86" se incendia para siempre.
Lo malo ya está hecho. Estoy seguro que, esta vez, cundió el ejemplo.
miércoles, 4 de febrero de 2009
De vuelta (o Tesis sobre la Popularidad de los equipos argentinos en el exterior) (?)
Bueno, después de cuarenta días de vacaciones vuelvo al ruedo con el blog. Estuve de vacaciones por Perú, Ecuador y el norte de Chile.
Lo cierto es que en esta época de ocio no pude con mi espíritu periodístico (?), así que elaboré durante este tiempo una tesis sobre la popularidad de los diferentes equipos del país en esos pagos lejanos. Los resultados fueron minuciosamente anotados (?) en su debido registro (?) para poder divulgarlos.
A decir verdad, aprovechando que me fui en auto hasta allá, lo que hice fue contar las camisetas de los diferentes clubes que vi y anotar. Los resultados dejan poco para la sorpresa, pero hay algunas cosas curiosas.
Chile:
- 3 camisetas de Boca.
- 2 camisetas de River.
- 1 de San Lorenzo.
Perú:
- 10 camisetas de Boca.
- 4 camisetas de Racing.
- 3 camisetas de River.
- 1 de San Lorenzo.
Ecuador:
- 10 camisetas de River.
- 9 camisetas de Boca.
- 3 camisetas de Racing
- 1 camiseta de Rosario Central.
Total: 22 xeneizes, 15 de River, 7 de Racing, 2 de San Lorenzo, 1 de Central.
Algunas observaciones:
- Primero, la más obvia: no vi ni una sola camiseta de Independiente. Y no es joda: que sea de Racing no significa que me divierta ocultar la verdad. Lo cierto es que el Rojo es, de todas formas, muy conocido en Ecuador y Perú, y digo esto gracias a distintas conversaciones que tuve con lugareños. No obstante, no vi una casaca roja ni siquiera en locales de venta.
- Suponiendo que mis datos fueran un índice fidedigno, podría decir que Boca es el más conocido en Perú y en Chile, pero no en Ecuador, donde el que manda es River. El tercer equipo, viendo el total, sería Racing. En cada país por separado, no obstante, San Lorenzo se impone en Chile como el tercero, dejando a La Academia tercera en Ecuador e, increíblemente, segunda en Perú, siendo River tercero en el país de los Incas.
- Lo de la camiseta de Central es una sorpresa. Sería el quinto en popularidad en Perú. La cosa no es muy lejana en la realidad argentina: según tengo entendido, es el sexto con más hinchas; el primero abajo de los Grandes.
- Supuse, en un principio, que si veía pocas camisetas de Racing era por el claro parecido con la camiseta de la selección. Es obvio que un extranjero preferiría una camiseta que vistió el Dié antes que una que vistió... no sé, Avalos (?). Pero 6 de las 7 camisetas que vi tenían el formato de una suplente, con el azul oscuro y, en la mayoria, los cuadritos que le puso Nike. Sólo una celeste y blanca a bastones, en Perú.
- Lo mismo supuse con la camiseta de River y su similitud con la de Perú. Lo cierto es que, aparentemente, la similitud es algo que le juega en contra al equipo de Nuñez, ya que las pocas remeras que vi en el país eran todas suplentes. Muy probablemente, los peruanos prefieran su propia casaca nacional antes que la de River.
- Por último: la camiseta que más se repitió a lo largo de mi tour sudamericano fue la de la selesió. En total, sólo entre las de Messi y Tevez juntas sumo más que todas las de todos los clubes que anote, sumadas. El futbol argentino es muy consumido por donde estuve, se sigue hasta por radio. ¿Alguno me sabría nombrar más de 5 clubes de Ecuador?
Lo cierto es que en esta época de ocio no pude con mi espíritu periodístico (?), así que elaboré durante este tiempo una tesis sobre la popularidad de los diferentes equipos del país en esos pagos lejanos. Los resultados fueron minuciosamente anotados (?) en su debido registro (?) para poder divulgarlos.
A decir verdad, aprovechando que me fui en auto hasta allá, lo que hice fue contar las camisetas de los diferentes clubes que vi y anotar. Los resultados dejan poco para la sorpresa, pero hay algunas cosas curiosas.
Chile:
- 3 camisetas de Boca.
- 2 camisetas de River.
- 1 de San Lorenzo.
Perú:
- 10 camisetas de Boca.
- 4 camisetas de Racing.
- 3 camisetas de River.
- 1 de San Lorenzo.
Ecuador:
- 10 camisetas de River.
- 9 camisetas de Boca.
- 3 camisetas de Racing
- 1 camiseta de Rosario Central.
Total: 22 xeneizes, 15 de River, 7 de Racing, 2 de San Lorenzo, 1 de Central.
Algunas observaciones:
- Primero, la más obvia: no vi ni una sola camiseta de Independiente. Y no es joda: que sea de Racing no significa que me divierta ocultar la verdad. Lo cierto es que el Rojo es, de todas formas, muy conocido en Ecuador y Perú, y digo esto gracias a distintas conversaciones que tuve con lugareños. No obstante, no vi una casaca roja ni siquiera en locales de venta.
- Suponiendo que mis datos fueran un índice fidedigno, podría decir que Boca es el más conocido en Perú y en Chile, pero no en Ecuador, donde el que manda es River. El tercer equipo, viendo el total, sería Racing. En cada país por separado, no obstante, San Lorenzo se impone en Chile como el tercero, dejando a La Academia tercera en Ecuador e, increíblemente, segunda en Perú, siendo River tercero en el país de los Incas.
- Lo de la camiseta de Central es una sorpresa. Sería el quinto en popularidad en Perú. La cosa no es muy lejana en la realidad argentina: según tengo entendido, es el sexto con más hinchas; el primero abajo de los Grandes.
- Supuse, en un principio, que si veía pocas camisetas de Racing era por el claro parecido con la camiseta de la selección. Es obvio que un extranjero preferiría una camiseta que vistió el Dié antes que una que vistió... no sé, Avalos (?). Pero 6 de las 7 camisetas que vi tenían el formato de una suplente, con el azul oscuro y, en la mayoria, los cuadritos que le puso Nike. Sólo una celeste y blanca a bastones, en Perú.
- Lo mismo supuse con la camiseta de River y su similitud con la de Perú. Lo cierto es que, aparentemente, la similitud es algo que le juega en contra al equipo de Nuñez, ya que las pocas remeras que vi en el país eran todas suplentes. Muy probablemente, los peruanos prefieran su propia casaca nacional antes que la de River.
- Por último: la camiseta que más se repitió a lo largo de mi tour sudamericano fue la de la selesió. En total, sólo entre las de Messi y Tevez juntas sumo más que todas las de todos los clubes que anote, sumadas. El futbol argentino es muy consumido por donde estuve, se sigue hasta por radio. ¿Alguno me sabría nombrar más de 5 clubes de Ecuador?
viernes, 19 de diciembre de 2008
2008 - Revisión general.
El sábado me voy de vacaciones, por lo cual voy a escribir poco y nada hasta mi vuelta, hasta los primeros días de febrero. Me las voy a ingeniar para escribir algo, de todas maneras.
Es esta, también, una buena oportunidad para repasar un poco el año que pronto termina. Un año lleno de contradicciones, de idas y de vueltas, de arreglos y desarreglos.
Me siento obligado a decir que, desde mi perspectiva, el país todo ha retrocedido, en todo aspecto. Los precios han subido, la inseguridad ha alcanzado picos que el periodismo insiste en ocultar, la corrupción es altísima, al igual que la ineptitud. Pero todo esto no es nuevo: es algo usual, progresivo y consecuente con una pesima gestion que no viene solo de este año, ni del anterior, ni del anterior.
Lo peor de todo es, sin duda, el nuevo sentimiento de antagonismo que se ha instalado entre la gente, de todos los sectores y de todos los lugares. Los floggers y los emos, los K y los no K, el pueblo y la oligarquia, el Gobierno y el Campo. No como vidrio: muchas de estas relaciones ya eran malas previamente. La marcada intolerancia y las posturas recias y tontas que todos los bandos han decidido tomar, guiados, en muchos casos, por el prejuicio, y en otros por los intereses, han instaurado nuevos rencores y fortalecido o revivido los viejos, que lamentablemente tardarán generaciones en desaparecer y se propagarán por el propio carácter transitivo del miedo y el prejuicio.
En lo que al fútbol argento respecta, que es lo que me impulsó a crear este blog, hay que decir que no ha sido un gran año, pero tampoco el peor. Ningún equipo argentino logró imponerse en un certamen continental (excepto la Recopa, que se jugaba entre equipos argentinos ganadores en 2007). El futbol nacional obtuvo, no obstante, el máximo logro al que se podía apuntar este año: la medalla dorada en Beijing. Los torneos locales fueron, ambos, los peores desde que rige el sistema de campeonatos cortos. El campeón del primero fue último del segundo. Hubo tres punteros en el segundo y todavía no se definió nada, aunque dudo que el campeón pase a la historia. La irregularidad fue marcada este año.
A nivel jugadores, el panorama también es gris. Sólo se me ocurre Messi como el mejor jugador argentino del año (Balón de plata y posible ganador del FIFA World Player), el resto son sólo buenos momentos: Tevez la primera mitad del año; Aguero en momentos a lo largo del año; Zárate y Milito ahora que inició el Calcio; Blanco, Fabbiani, Sand y Morel a nivel local durante este torneo; Buonanotte el anterior.
En lo que a DTs concierne, tampoco ha sido el mejor año. Sí hay que reconocer la gigante labor de Edgardo Bauza al mando de la Liga de Quito (hoy en el Mundial de Clubes), el logro de Batista en la Sub-23, Bielsa en Chile, y la designación de Diego Maradona como DT de la selección. Algunos de los entrenadores de más cartel tuvieron un semestre decididamente nefasto, caso Basile, Simeone.
Hay también novedades buenas, muy pocas, del lado institucional. Racing, después de 10 años, volvió a ser una asociación civil y tendrá elecciones. Newell's terminó con una de las dos grandes dictaduras del fútbol argentino (La otra sigue che, no todo pasa) y después de 14 años, a pesar de los saqueos y la mala leche de muchos, vuelve a ser de su gente. Pero son sólo eso. La gran mayoría del resto de los clubes padece la desidia y la deshonestidad de sus dirigentes. Casos de clubes enormes como River e Independiente, o incluso Rosario Central, con equipos horribles e intrascendentes, son los más claros. La obsecuencia periodística de los grandes medios, además, mantiene todo (y se mantiene) inalterable.
Por otra parte, también muy triste, la violencia en los estadios se cobró a varias víctimas. Lamentablemente hay que agregar, que las víctimas anteriores siguen reclamando justicia, que parece por momentos que nunca llegará.
Lo dicho acá arriba sólo puede aplicarse al fulbo. Los demás deportes siguen demasiado rezagados en popularidad y ninguno nuevo ha despegado. En los ya afianzados - basket, tenis - hubo pocas buenas y muchas malas. El tenis es el que más movimiento ha presentado, con el destape definitivo del gran Juan Martín del Potro y su racha de títulos, la vergonzosa final de la Davis con toda su interna mediante, durante y después. El Basket, con su bronce en Beijing y un destacable crecimiento en su promoción y difusión, ha avanzado muchísimo en el pais y se ha ganado, a nivel local, su lugar en los diarios y entre la gente.
Los demás deportes (y no quiero desmerecer ninguna disciplina) siguen navegando en la indiferencia del monotemático espectador promedio. Algunos batacazos dignísimos en Beijing, de los que hablé en su momento, y nada más. O posiblemente hubo algo más, pero como no los sé, no puedo decirlos. Es una actitud letárgica, prejuiciosa y desagradable de mi parte. Pero así pasa con todos aquellos que desconocemos o ignoramos, que somos muchos, y a este ritmo seguiremos siendo.
Pero como argentino, como hombre y como hincha de Racing (?), lo último que pierdo es la esperanza. Si bien me preocupa lo que viene, unidos y tirando para el mismo lado, vamos a salir adelante.
Es esta, también, una buena oportunidad para repasar un poco el año que pronto termina. Un año lleno de contradicciones, de idas y de vueltas, de arreglos y desarreglos.
Me siento obligado a decir que, desde mi perspectiva, el país todo ha retrocedido, en todo aspecto. Los precios han subido, la inseguridad ha alcanzado picos que el periodismo insiste en ocultar, la corrupción es altísima, al igual que la ineptitud. Pero todo esto no es nuevo: es algo usual, progresivo y consecuente con una pesima gestion que no viene solo de este año, ni del anterior, ni del anterior.
Lo peor de todo es, sin duda, el nuevo sentimiento de antagonismo que se ha instalado entre la gente, de todos los sectores y de todos los lugares. Los floggers y los emos, los K y los no K, el pueblo y la oligarquia, el Gobierno y el Campo. No como vidrio: muchas de estas relaciones ya eran malas previamente. La marcada intolerancia y las posturas recias y tontas que todos los bandos han decidido tomar, guiados, en muchos casos, por el prejuicio, y en otros por los intereses, han instaurado nuevos rencores y fortalecido o revivido los viejos, que lamentablemente tardarán generaciones en desaparecer y se propagarán por el propio carácter transitivo del miedo y el prejuicio.
En lo que al fútbol argento respecta, que es lo que me impulsó a crear este blog, hay que decir que no ha sido un gran año, pero tampoco el peor. Ningún equipo argentino logró imponerse en un certamen continental (excepto la Recopa, que se jugaba entre equipos argentinos ganadores en 2007). El futbol nacional obtuvo, no obstante, el máximo logro al que se podía apuntar este año: la medalla dorada en Beijing. Los torneos locales fueron, ambos, los peores desde que rige el sistema de campeonatos cortos. El campeón del primero fue último del segundo. Hubo tres punteros en el segundo y todavía no se definió nada, aunque dudo que el campeón pase a la historia. La irregularidad fue marcada este año.
A nivel jugadores, el panorama también es gris. Sólo se me ocurre Messi como el mejor jugador argentino del año (Balón de plata y posible ganador del FIFA World Player), el resto son sólo buenos momentos: Tevez la primera mitad del año; Aguero en momentos a lo largo del año; Zárate y Milito ahora que inició el Calcio; Blanco, Fabbiani, Sand y Morel a nivel local durante este torneo; Buonanotte el anterior.
En lo que a DTs concierne, tampoco ha sido el mejor año. Sí hay que reconocer la gigante labor de Edgardo Bauza al mando de la Liga de Quito (hoy en el Mundial de Clubes), el logro de Batista en la Sub-23, Bielsa en Chile, y la designación de Diego Maradona como DT de la selección. Algunos de los entrenadores de más cartel tuvieron un semestre decididamente nefasto, caso Basile, Simeone.
Hay también novedades buenas, muy pocas, del lado institucional. Racing, después de 10 años, volvió a ser una asociación civil y tendrá elecciones. Newell's terminó con una de las dos grandes dictaduras del fútbol argentino (La otra sigue che, no todo pasa) y después de 14 años, a pesar de los saqueos y la mala leche de muchos, vuelve a ser de su gente. Pero son sólo eso. La gran mayoría del resto de los clubes padece la desidia y la deshonestidad de sus dirigentes. Casos de clubes enormes como River e Independiente, o incluso Rosario Central, con equipos horribles e intrascendentes, son los más claros. La obsecuencia periodística de los grandes medios, además, mantiene todo (y se mantiene) inalterable.
Por otra parte, también muy triste, la violencia en los estadios se cobró a varias víctimas. Lamentablemente hay que agregar, que las víctimas anteriores siguen reclamando justicia, que parece por momentos que nunca llegará.
Lo dicho acá arriba sólo puede aplicarse al fulbo. Los demás deportes siguen demasiado rezagados en popularidad y ninguno nuevo ha despegado. En los ya afianzados - basket, tenis - hubo pocas buenas y muchas malas. El tenis es el que más movimiento ha presentado, con el destape definitivo del gran Juan Martín del Potro y su racha de títulos, la vergonzosa final de la Davis con toda su interna mediante, durante y después. El Basket, con su bronce en Beijing y un destacable crecimiento en su promoción y difusión, ha avanzado muchísimo en el pais y se ha ganado, a nivel local, su lugar en los diarios y entre la gente.
Los demás deportes (y no quiero desmerecer ninguna disciplina) siguen navegando en la indiferencia del monotemático espectador promedio. Algunos batacazos dignísimos en Beijing, de los que hablé en su momento, y nada más. O posiblemente hubo algo más, pero como no los sé, no puedo decirlos. Es una actitud letárgica, prejuiciosa y desagradable de mi parte. Pero así pasa con todos aquellos que desconocemos o ignoramos, que somos muchos, y a este ritmo seguiremos siendo.
Pero como argentino, como hombre y como hincha de Racing (?), lo último que pierdo es la esperanza. Si bien me preocupa lo que viene, unidos y tirando para el mismo lado, vamos a salir adelante.
martes, 16 de diciembre de 2008
Repaso general del Clausura.
El último torneo del año se fue tras 19 fechas. No voy a andar con rodeos: este torneo fue peor que el anterior (aquel que ganara River) y por consiguiente el peor torneo corto de todos los que se han jugado, superando también al Apertura 2004 del Ñuls de Gallego o al apertura 2001 del Racing de Merlo. Aquellos torneos presentaron campeones mediocres futbolísticamente pero otros equipos eran bastante buenos.
En fin, quien salga campeón será el campeón del torneo más irregular de los últimos 15 años.
Pero no es mi intención hablar de eso, sino de quiénes fueron, en mi humilde opinión, los mejores y los peores jugadores de este semestre. Es por eso que armé (?) dos equipos, del tipo 4-4-2 (no me vengan a joder con las posiciones, es mi equipo y acá mando yo (?)), con las figuras y con los olvidables del semestre.
Los mejores:
Daniel Islas
Marcos Angeleri
Gastón Aguirre
Matías Caruzzo
Aureliano Torres
Nicolás Bertolo
Nestor Ortigoza
Sebastián Blanco
Martín Morel
Cristian Fabbiani
José Sand
Suplentes: Gastón Sessa, Juan Manuel Insaurralde, Germán Re, Eduardo Salvio, Pablo Barrientos, El Papu Gomez, Esteban Fuertes.
Los peores:
Carlos Bossio (las encuestas no mienten, Chiquito)
Ricardo Moreira
Eduardo Tuzzio
Guillermo Rodriguez
Carlos Arano
Leandro Díaz
Oscar Ahumada
Gervasio Nuñez
Patricio Perez
Gustavo Ibañez
Ariel Colzera
Suplentes: Jorge Broun, Jorge Nuñez, Lucas Mareque, Damián Ledesma, Hernán Encina, Emanuel Centurión, Pablo Calandria, Andrés Franzoia.
El mejor del torneo: Martín Morel.
Revelación: Eduardo Salvio.
El peor del torneo: sería muy injusto elegir.
Mejor equipo: Lanús.
Peor equipo: River.
En fin, quien salga campeón será el campeón del torneo más irregular de los últimos 15 años.
Pero no es mi intención hablar de eso, sino de quiénes fueron, en mi humilde opinión, los mejores y los peores jugadores de este semestre. Es por eso que armé (?) dos equipos, del tipo 4-4-2 (no me vengan a joder con las posiciones, es mi equipo y acá mando yo (?)), con las figuras y con los olvidables del semestre.
Los mejores:
Daniel Islas
Marcos Angeleri
Gastón Aguirre
Matías Caruzzo
Aureliano Torres
Nicolás Bertolo
Nestor Ortigoza
Sebastián Blanco
Martín Morel
Cristian Fabbiani
José Sand
Suplentes: Gastón Sessa, Juan Manuel Insaurralde, Germán Re, Eduardo Salvio, Pablo Barrientos, El Papu Gomez, Esteban Fuertes.
Los peores:
Carlos Bossio (las encuestas no mienten, Chiquito)
Ricardo Moreira
Eduardo Tuzzio
Guillermo Rodriguez
Carlos Arano
Leandro Díaz
Oscar Ahumada
Gervasio Nuñez
Patricio Perez
Gustavo Ibañez
Ariel Colzera
Suplentes: Jorge Broun, Jorge Nuñez, Lucas Mareque, Damián Ledesma, Hernán Encina, Emanuel Centurión, Pablo Calandria, Andrés Franzoia.
El mejor del torneo: Martín Morel.
Revelación: Eduardo Salvio.
El peor del torneo: sería muy injusto elegir.
Mejor equipo: Lanús.
Peor equipo: River.
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lunes, 10 de noviembre de 2008
Fecha 14 - Apertura 2008
La fecha que tuvo, con sus limitaciones claras, los mejores arbitrajes en lo que va del torneo nos dejó estos partidos:
- El Viernes, Rosario Central perdió con Lanús, 2 a 1, y agudizó su crisis. Empezó ganando con un gol del pibe Paglialunga, desviándola con la mano al lado de Bossio. Pensar que este casi va a Boca, ja. El Grana, con huevos y fútbol, lo iba a dar vuelta, de la mano de su crack, Seba Blanco, quien metió dos asistencias para los goles de Lagos, primero, y del Pepe Sand, después. Se buscan infinitas variantes para el costado izquierdo de la selección. Por eso, este blog boga abiertamente por la presencia del 10 de Lanús en la Albiceleste. Volviendo al partido, Broun otra vez evitó una goleada (tal como pasó contra San Lorenzo), pero igual se fue abucheado como todo el equipo. Lanús pelea arriba y Central se hunde en promoción.
- Por otro encuentro entre Rosario y el sur del Gran Buenos Aires, Banfield venció en su cancha a Newell's. Fue, también, 2 a 1. Abrió la cuenta el debutante García (jugó un gran partido), pero poco después empató el gran - en todo sentido - delantero que tiene la Lepra: Cristian Fabbiani. El empate fue transitorio ya que Bustamante puso en ventaja al Taladro nuevamente. A partir de ahí, el partido bajó muchísimo el nivel. La derrota enfría muchísimo a los rosarinos, que de haber ganado llegaban dulces al partido contra San Lorenzo.
- Colón amargó a Victoria. En Santa Fé, Tigre se vio perdiendo desde el arranque por un gol de penal, mal cobrado, que convirtió Fuertes. No obstante, de a poco se acomodó en la cancha y lo dio vuelta. Arruabarrena (hacía ocho años que no la metía en el país) y la revelación Morel metieron su gol cada uno, para desatar la fiesta entre los que habían ido a alentarlos. El Matador, a lo largo del partido, tuvo las más claras, pero no lo definió. Y a los 48' del complemento, cuando el partido moría, apareció Rubén Ramirez de pescador y empató la historia. El bueno de Tito estaba parado abajo del arco, le llegó la pelota de un cabezazo y él facturó, favorecido por un jugador de Tigre que estaba parado en el primer palo para evitar el gol. A veces sirve, a veces no. Para destacar lo del delantero Sabalero: silbando bajito, ya tiene 15 goles en el año, siendo 7 en este torneo.
- Godoy Cruz sigue sin ganar de local. Empató 1 a 1 con la reserva de Argentinos. Digo reserva porque sólo Ortigoza (para alegría del Gran DT) es titular en ese plantel, ni siquiera estuvo Torrico. El Tomba mereció, otra vez, mejor suerte. Pero no convierte muchos goles, y eso se paga caro, se sabe. Franco Quiroga abrió el marcador para el Bichito, después de comerse un gol increíble. Cinco minutos después de eso, empataron los mendocinos, de la mano de Caruso, que después del gol barrileteó de lo lindo, siendo fiel al apellido (?). El Tomba está en descenso directo, mientras que los de La Paternal esperan los encuentros ante Estudiantes por la copa.
- Gimnasia rompió una racha larguísima de frustraciones en Liniers. Jugando, de a ratos, bien y aprovechando las falencias defensivas notorias del local, le ganó 2 a 0 a Velez, que siiiigue dándole de comer a Hugo Tocalli. Primero el Pampa Sosa, de cabeza, convirtió su primer gol con la camiseta de sus amores y lo gritó hasta el llanto. Luego aumentó el enano Franco Niell, en una contra. En ambos goles hubo notorias asistencias de Nacho Piatti. Al Fortín no se le cayó una idea en todo el partido e hizo figura a Sessa, justo un hombre de la casa, que se tapó todo. Velez sigue en su rumbo inexorable a mitad de tabla y el Lobo se ilusiona con mantener la categoría. Quien escribe les tiene mucha fe.
- Estudiantes venció 1 a 0 a Independiente, en el Estadio Único. Lo del Pincha en esa cancha es una racha diabólica: hace 41 partidos (4 torneos y monedas) que no pierde ahí. El único gol del partido lo hizo Mauro Boselli. El Rojo, de repente, está peor que cuando estaba Borghi, aunque hay que decir que hasta el gol estaba jugando bien. Santoro debe encargarse, en Diciembre, de limpiar a varios jugadores, y terminar este torneo de la manera más digna posible. También destacamos desde acá la vuelta al futbol de Juan Huerta, después de dos años arrastrando lesiones jodidas. Bien por él. Estudiantes, si bien juega la Sudamericana, no descuida la clasificación a la Libertadores '09. Por ahora le está yendo bien.
- San Lorenzo volvió a ganar de culo. En Boedo, el equipo de Russo ganó 2 a 1, con goles de Aureliano Torres (de gran torneo hasta acá) y de Bergessio, que volvió a meterla después de un tiempo. El empate transitorio lo había metido Pablo Calandria, que no sólo se formó en Huracán, sino que también hizo su primer gol en Primera. El Lobo jujeño merece siempre algo más, porque tiene buenos jugadores (Ricky Gomez, Carranza, Luna) y tiene una idea clarísima al jugar al futbol. Hoy reventaron los palos varias veces y al final casi lo empatan. Labruna ha hecho un gran trabajo. No obstante hay que decir que Luna tiene que estar sí o sí, y desde acá te lo dije mil veces, Omar (?). El Ciclón quedó puntero con Boca, pero sigue sin mostrar el nivel superlativo que tuvo en las primeras fechas, donde consiguió la diferencia que ahora le permite seguir en la cima.
- Boca ganó un partido chivísimo ante Arsenal, en el Viaducto. El partido fue favorable para los de Garnero en todo momento, pero no tuvieron claridad. Boca, por su parte, jugó horrible y salvo honrosas excepciones (Battaglia y los centrales, Gaitán cuando entró) se vio superado por el rival. Riquelme metió, con un tiro libre soberbio, el gol a los 45' del segundo tiempo, para mantener vivo a su equipo en la pelea. No obstante, antes de eso hubo un partido exacto (90 minutos) de Román, que fueron, simplemente, tétricos. Nunca vi al enganche tan mal en la cancha como ayer. Pero sacó las papas del fuego y eso vale mucho.
- Racing no gana de visitante muy seguido, pero gana en las canchas más duras. Venció con autoridad a San Martín de Tucumán, en la Ciudadela, por 2 a 0. Los goles llegaron al minuto de juego, cuando José Luis Fernandez (apenas tenido en cuenta durante este tiempo) le dio la ventaja a la Academia. Después de ahí, Racing se tiró atrás y dejó crecer al rival, que con empuje acorraló a los de Avellaneda contra el arco de Migliore. Un punto determinante se dio a los 27 minutos, cuando le concedieron un penal al Santo, el primero desde su irrupción en Primera. Ibañez se encargó de patearlo y el propio arquero ex Boca contuvo el disparo. Tres minutos después, llegaría el gol de Peppino, para decretar el 2 a 0. Ahí, los dirigidos por Carlitos Roldán se cayeron. Salvo un bombazo de Dani Vega, que Migliore sacó al corner, no volvieron a llegar con claridad. Racing, no obstante, sufrió su falta de definición y no liquidó el encuentro, dejando lugar a los fantasmas de siempre. Los del Chocho Llop llegaron a 20 puntos (impensado en el inicio del torneo) y sacaron una luz de ventaja sobre Central, su perseguidor en la promo. El Santo, por su parte, por no ganar un par de partidos está de nuevo revisando el promedio.
- El último partido de la fecha fue, también, el último de Simeone al mando de River. El cholo se despidió como correspondía: ovacionado por la hinchada del Millonario, que no olvidó quién sacó campeones a los responsables de la peor racha de la historia del club. Mucho se habló acerca de esta etapa del Cholo en River: que les transmitió la mentalidad ganadora a los jugadores, que dejó en banda a Ortega, que fracasó en las copas, que estaba metido en tranzas con representantes de jugadores que no son precisamente los más "idóneos" para lucir tamaña camiseta (Archubi, Cabral, Galmarini, Salcedo, Ponzio, Rosales). Lo cierto es que el fútbol, como ya se ha dicho acá, es un ESPECTÁCULO en el fondo, y la gente lo que quiere es festejar torneos y copas; no discutir sobre internas o manejos turbios. Simeone llegó y fue campeón después de 4 años. La gente lo sabe y se lo hizo saber.
Pero bueno, hubo un partido, que no empezó favorable a la Banda Roja. A los 4 minutos apareció Hernán Barcos, metiendo su segundo gol en Primera. Yo dije en este post (el tercer párrafo (?)) que este pibe se iba a destapar. Y lo hizo, porque a los 31 minutos la volvió a meter, y de forma excelente, para poner en ventaja de 2 tantos al Globo, que estrenaba al vendehumo de Cappa en el banco. Yo no entiendo cómo Pastore no jugaba más seguido, che. Lo increíble de todo esto fue que, tres minutos más tarde, el capo Hugo Barrientos iba a meter el 3 a 0. Lo de Huracán pintaba para histórico.
El segundo tiempo mostró a otro River. Un River fiel a lo del River campeón: un equipo avasallador, que atropelló al rival. Apuntalado por Ahumada en el medio (es odiado y con razón, pero cuando quiere es un gran 5) y con Abelairas (otro que juega cuando tiene ganas) en la distribución y con gran solidaridad en todas las líneas. Precisión en velocidad, salida rápida y presión asfixiante en 3/4 de cancha. Eso se vio durante el complemento. Abelairas (de tiro libre, su especialidad) mostró el camino para la remontada, que se vio confirmada por los goles de Falcao - de penal - y Tuzzio. Fue 3 a 3 para dejar una imagen discreta, reforzando más que nunca el pensamiento de que el plantel no puso la patita cuando había que ponerla. Hoy Simeone se va, el que llegue deberá tener mano dura para borrar a algunos y liderazgo para conducir a los otros. Si no, se lo van a comer crudo.
MEJOR EQUIPO: Ninguno que destacara.
PEOR EQUIPO: Independiente.
MEJOR JUGADOR DE LA FECHA: Hernán Barcos (Huracán)
PEOR JUGADOR DE LA FECHA: Ramiro Leone (San Martín)
- El Viernes, Rosario Central perdió con Lanús, 2 a 1, y agudizó su crisis. Empezó ganando con un gol del pibe Paglialunga, desviándola con la mano al lado de Bossio. Pensar que este casi va a Boca, ja. El Grana, con huevos y fútbol, lo iba a dar vuelta, de la mano de su crack, Seba Blanco, quien metió dos asistencias para los goles de Lagos, primero, y del Pepe Sand, después. Se buscan infinitas variantes para el costado izquierdo de la selección. Por eso, este blog boga abiertamente por la presencia del 10 de Lanús en la Albiceleste. Volviendo al partido, Broun otra vez evitó una goleada (tal como pasó contra San Lorenzo), pero igual se fue abucheado como todo el equipo. Lanús pelea arriba y Central se hunde en promoción.
- Por otro encuentro entre Rosario y el sur del Gran Buenos Aires, Banfield venció en su cancha a Newell's. Fue, también, 2 a 1. Abrió la cuenta el debutante García (jugó un gran partido), pero poco después empató el gran - en todo sentido - delantero que tiene la Lepra: Cristian Fabbiani. El empate fue transitorio ya que Bustamante puso en ventaja al Taladro nuevamente. A partir de ahí, el partido bajó muchísimo el nivel. La derrota enfría muchísimo a los rosarinos, que de haber ganado llegaban dulces al partido contra San Lorenzo.
- Colón amargó a Victoria. En Santa Fé, Tigre se vio perdiendo desde el arranque por un gol de penal, mal cobrado, que convirtió Fuertes. No obstante, de a poco se acomodó en la cancha y lo dio vuelta. Arruabarrena (hacía ocho años que no la metía en el país) y la revelación Morel metieron su gol cada uno, para desatar la fiesta entre los que habían ido a alentarlos. El Matador, a lo largo del partido, tuvo las más claras, pero no lo definió. Y a los 48' del complemento, cuando el partido moría, apareció Rubén Ramirez de pescador y empató la historia. El bueno de Tito estaba parado abajo del arco, le llegó la pelota de un cabezazo y él facturó, favorecido por un jugador de Tigre que estaba parado en el primer palo para evitar el gol. A veces sirve, a veces no. Para destacar lo del delantero Sabalero: silbando bajito, ya tiene 15 goles en el año, siendo 7 en este torneo.
- Godoy Cruz sigue sin ganar de local. Empató 1 a 1 con la reserva de Argentinos. Digo reserva porque sólo Ortigoza (para alegría del Gran DT) es titular en ese plantel, ni siquiera estuvo Torrico. El Tomba mereció, otra vez, mejor suerte. Pero no convierte muchos goles, y eso se paga caro, se sabe. Franco Quiroga abrió el marcador para el Bichito, después de comerse un gol increíble. Cinco minutos después de eso, empataron los mendocinos, de la mano de Caruso, que después del gol barrileteó de lo lindo, siendo fiel al apellido (?). El Tomba está en descenso directo, mientras que los de La Paternal esperan los encuentros ante Estudiantes por la copa.
- Gimnasia rompió una racha larguísima de frustraciones en Liniers. Jugando, de a ratos, bien y aprovechando las falencias defensivas notorias del local, le ganó 2 a 0 a Velez, que siiiigue dándole de comer a Hugo Tocalli. Primero el Pampa Sosa, de cabeza, convirtió su primer gol con la camiseta de sus amores y lo gritó hasta el llanto. Luego aumentó el enano Franco Niell, en una contra. En ambos goles hubo notorias asistencias de Nacho Piatti. Al Fortín no se le cayó una idea en todo el partido e hizo figura a Sessa, justo un hombre de la casa, que se tapó todo. Velez sigue en su rumbo inexorable a mitad de tabla y el Lobo se ilusiona con mantener la categoría. Quien escribe les tiene mucha fe.
- Estudiantes venció 1 a 0 a Independiente, en el Estadio Único. Lo del Pincha en esa cancha es una racha diabólica: hace 41 partidos (4 torneos y monedas) que no pierde ahí. El único gol del partido lo hizo Mauro Boselli. El Rojo, de repente, está peor que cuando estaba Borghi, aunque hay que decir que hasta el gol estaba jugando bien. Santoro debe encargarse, en Diciembre, de limpiar a varios jugadores, y terminar este torneo de la manera más digna posible. También destacamos desde acá la vuelta al futbol de Juan Huerta, después de dos años arrastrando lesiones jodidas. Bien por él. Estudiantes, si bien juega la Sudamericana, no descuida la clasificación a la Libertadores '09. Por ahora le está yendo bien.
- San Lorenzo volvió a ganar de culo. En Boedo, el equipo de Russo ganó 2 a 1, con goles de Aureliano Torres (de gran torneo hasta acá) y de Bergessio, que volvió a meterla después de un tiempo. El empate transitorio lo había metido Pablo Calandria, que no sólo se formó en Huracán, sino que también hizo su primer gol en Primera. El Lobo jujeño merece siempre algo más, porque tiene buenos jugadores (Ricky Gomez, Carranza, Luna) y tiene una idea clarísima al jugar al futbol. Hoy reventaron los palos varias veces y al final casi lo empatan. Labruna ha hecho un gran trabajo. No obstante hay que decir que Luna tiene que estar sí o sí, y desde acá te lo dije mil veces, Omar (?). El Ciclón quedó puntero con Boca, pero sigue sin mostrar el nivel superlativo que tuvo en las primeras fechas, donde consiguió la diferencia que ahora le permite seguir en la cima.
- Boca ganó un partido chivísimo ante Arsenal, en el Viaducto. El partido fue favorable para los de Garnero en todo momento, pero no tuvieron claridad. Boca, por su parte, jugó horrible y salvo honrosas excepciones (Battaglia y los centrales, Gaitán cuando entró) se vio superado por el rival. Riquelme metió, con un tiro libre soberbio, el gol a los 45' del segundo tiempo, para mantener vivo a su equipo en la pelea. No obstante, antes de eso hubo un partido exacto (90 minutos) de Román, que fueron, simplemente, tétricos. Nunca vi al enganche tan mal en la cancha como ayer. Pero sacó las papas del fuego y eso vale mucho.
- Racing no gana de visitante muy seguido, pero gana en las canchas más duras. Venció con autoridad a San Martín de Tucumán, en la Ciudadela, por 2 a 0. Los goles llegaron al minuto de juego, cuando José Luis Fernandez (apenas tenido en cuenta durante este tiempo) le dio la ventaja a la Academia. Después de ahí, Racing se tiró atrás y dejó crecer al rival, que con empuje acorraló a los de Avellaneda contra el arco de Migliore. Un punto determinante se dio a los 27 minutos, cuando le concedieron un penal al Santo, el primero desde su irrupción en Primera. Ibañez se encargó de patearlo y el propio arquero ex Boca contuvo el disparo. Tres minutos después, llegaría el gol de Peppino, para decretar el 2 a 0. Ahí, los dirigidos por Carlitos Roldán se cayeron. Salvo un bombazo de Dani Vega, que Migliore sacó al corner, no volvieron a llegar con claridad. Racing, no obstante, sufrió su falta de definición y no liquidó el encuentro, dejando lugar a los fantasmas de siempre. Los del Chocho Llop llegaron a 20 puntos (impensado en el inicio del torneo) y sacaron una luz de ventaja sobre Central, su perseguidor en la promo. El Santo, por su parte, por no ganar un par de partidos está de nuevo revisando el promedio.
- El último partido de la fecha fue, también, el último de Simeone al mando de River. El cholo se despidió como correspondía: ovacionado por la hinchada del Millonario, que no olvidó quién sacó campeones a los responsables de la peor racha de la historia del club. Mucho se habló acerca de esta etapa del Cholo en River: que les transmitió la mentalidad ganadora a los jugadores, que dejó en banda a Ortega, que fracasó en las copas, que estaba metido en tranzas con representantes de jugadores que no son precisamente los más "idóneos" para lucir tamaña camiseta (Archubi, Cabral, Galmarini, Salcedo, Ponzio, Rosales). Lo cierto es que el fútbol, como ya se ha dicho acá, es un ESPECTÁCULO en el fondo, y la gente lo que quiere es festejar torneos y copas; no discutir sobre internas o manejos turbios. Simeone llegó y fue campeón después de 4 años. La gente lo sabe y se lo hizo saber.
Pero bueno, hubo un partido, que no empezó favorable a la Banda Roja. A los 4 minutos apareció Hernán Barcos, metiendo su segundo gol en Primera. Yo dije en este post (el tercer párrafo (?)) que este pibe se iba a destapar. Y lo hizo, porque a los 31 minutos la volvió a meter, y de forma excelente, para poner en ventaja de 2 tantos al Globo, que estrenaba al vendehumo de Cappa en el banco. Yo no entiendo cómo Pastore no jugaba más seguido, che. Lo increíble de todo esto fue que, tres minutos más tarde, el capo Hugo Barrientos iba a meter el 3 a 0. Lo de Huracán pintaba para histórico.
El segundo tiempo mostró a otro River. Un River fiel a lo del River campeón: un equipo avasallador, que atropelló al rival. Apuntalado por Ahumada en el medio (es odiado y con razón, pero cuando quiere es un gran 5) y con Abelairas (otro que juega cuando tiene ganas) en la distribución y con gran solidaridad en todas las líneas. Precisión en velocidad, salida rápida y presión asfixiante en 3/4 de cancha. Eso se vio durante el complemento. Abelairas (de tiro libre, su especialidad) mostró el camino para la remontada, que se vio confirmada por los goles de Falcao - de penal - y Tuzzio. Fue 3 a 3 para dejar una imagen discreta, reforzando más que nunca el pensamiento de que el plantel no puso la patita cuando había que ponerla. Hoy Simeone se va, el que llegue deberá tener mano dura para borrar a algunos y liderazgo para conducir a los otros. Si no, se lo van a comer crudo.
MEJOR EQUIPO: Ninguno que destacara.
PEOR EQUIPO: Independiente.
MEJOR JUGADOR DE LA FECHA: Hernán Barcos (Huracán)
PEOR JUGADOR DE LA FECHA: Ramiro Leone (San Martín)
viernes, 7 de noviembre de 2008
Boca y River, afuera.
Los dos gigantes del fulbo argento quedaron afuera de la Copa Sudamericana. Sí, aquella que ganó Arsenal en 2007 no será ni para el Millo ni para el Xeneize.
Boca perdió, en condición de local, ante el Inter de Porto Alegre por un marcador de 2 a 1. Los goles los hicieron Magrao y Alex, mientras que Riquelme (con un penal mal cobrado) había empatado transitoriamente. Hay que decir, sin el menor ánimo de ofender, que los de Ischia se comieron un baile importante durante el segundo tiempo. Al estar tan jugado atrás (estaban en desventaja numérica los defensores) los brasileros, que contaron con D'alessandro en el campo, les hicieron precio. Boca ahora se volcará con todo al torneo doméstico, donde comparten la punta junto a San Lorenzo y Tigre
River, por su parte, empató 2 a 2 con las Chivas de Guadalajara, en Mexico. El partido fue lo mejor de la era Simeone. A los cinco minutos, metió un gol Cabral (?) y luego aumentó Falcao, con un golazo. Cuando todo Nuñez se iba de putas (?) vinieron, nuevamente en un certamen continental, cinco minutos realmente olvidables. Errores conjuntos de Villagra, Ahumada, Quiroga y Cabral permitieron que el conjunto mexicano (de bajísimo nivel hasta ahí) empatara un partido en el que se había visto avasallado, pisoteado por el conjunto argentino. De la Mora primero, y Medina después permitieron la remontada. Los del Cholo Simeone, con verguenza, intentaron ponerse en ventaja nuevamente, pero no se pudo, aunque River debió haber marcado, mínimo, cinco o seis goles. Muy factiblemente Simeone abandone el cargo de DT, pero este partido lo redime: el plantel, cuando quiso, demostró que son los jugadores los que salen a jugar los partidos, y que pudieron haber jugado a este nivel durante, por ejemplo, el partido de ida de la serie perdida hoy, o a lo largo de los 11 (once) partidos que River lleva sin victorias en el Apertura. Si el técnico renuncia, el que llegue debe tener la mano dura suficiente como para hacer una limpieza profunda, borrando a unos cuantos. River ya perdió el semestre. Por el bien de semejante institución, espero que no sea en vano.
Pero, volviendo a "la otra mitad de la gloria" (?) las semifinales serán Chivas-Internacional y Estudiantes-Argentinos. Mi equipo, como ya lo he dicho infinitas veces, es el Bicho de La Paternal.
Boca perdió, en condición de local, ante el Inter de Porto Alegre por un marcador de 2 a 1. Los goles los hicieron Magrao y Alex, mientras que Riquelme (con un penal mal cobrado) había empatado transitoriamente. Hay que decir, sin el menor ánimo de ofender, que los de Ischia se comieron un baile importante durante el segundo tiempo. Al estar tan jugado atrás (estaban en desventaja numérica los defensores) los brasileros, que contaron con D'alessandro en el campo, les hicieron precio. Boca ahora se volcará con todo al torneo doméstico, donde comparten la punta junto a San Lorenzo y Tigre
River, por su parte, empató 2 a 2 con las Chivas de Guadalajara, en Mexico. El partido fue lo mejor de la era Simeone. A los cinco minutos, metió un gol Cabral (?) y luego aumentó Falcao, con un golazo. Cuando todo Nuñez se iba de putas (?) vinieron, nuevamente en un certamen continental, cinco minutos realmente olvidables. Errores conjuntos de Villagra, Ahumada, Quiroga y Cabral permitieron que el conjunto mexicano (de bajísimo nivel hasta ahí) empatara un partido en el que se había visto avasallado, pisoteado por el conjunto argentino. De la Mora primero, y Medina después permitieron la remontada. Los del Cholo Simeone, con verguenza, intentaron ponerse en ventaja nuevamente, pero no se pudo, aunque River debió haber marcado, mínimo, cinco o seis goles. Muy factiblemente Simeone abandone el cargo de DT, pero este partido lo redime: el plantel, cuando quiso, demostró que son los jugadores los que salen a jugar los partidos, y que pudieron haber jugado a este nivel durante, por ejemplo, el partido de ida de la serie perdida hoy, o a lo largo de los 11 (once) partidos que River lleva sin victorias en el Apertura. Si el técnico renuncia, el que llegue debe tener la mano dura suficiente como para hacer una limpieza profunda, borrando a unos cuantos. River ya perdió el semestre. Por el bien de semejante institución, espero que no sea en vano.
Pero, volviendo a "la otra mitad de la gloria" (?) las semifinales serán Chivas-Internacional y Estudiantes-Argentinos. Mi equipo, como ya lo he dicho infinitas veces, es el Bicho de La Paternal.
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domingo, 2 de noviembre de 2008
Fecha 13 - Apertura 2008
- El único partido del viernes enfrentó a Independiente y a Godoy Cruz. El Tomba, en el debut de Diego Cocca como DT, lentamente fue arrinconando a su rival, y finalmente llegó al primer gol. Lo ayudó mucho la ventaja numérica, y con ventaja numérica me refiero a la presencia de Guillermo Rodriguez en Independiente. El uruguayo es, a mi forma de ver, el peor 6 del campeonato. Volviendo al encuentro, el Rojo encontró el empate gracias a un gran tiro libre del Rolfi Montenegro, cuando terminaba el primer tiempo. No obstante, la relación de los Diablos con el plantel está rota hace ya un tiempo. Los mendocinos merecieron, quizás, un poco más, pero al final fue 1 a 1. El Rojo todavía no pudo ganarle a Godoy Cruz en Primera, nace una paternidad (?). Para destacar: lo de Victor Figueroa.
- Huracán ganó y extendió la fiesta. Fue 1 a 0 merecido ante Estudiantes, que hasta ese momento venía dulce con Astrada. El mérito se hace mayor si tenemos en cuenta que el Globo estuvo un rato largo (70 minutos) con 10 jugadores, por la expulsión del horrible de Colzera, quien antes de eso marró un gol abajo del arco y, en esa misma jugada, casi le arranca la cabeza a Andujar. El gol fue un latigazo del baldosero Gastón Esmerado, cuando terminaba el partido. Por último, el autor de estas líneas admite haberse cagado de risa de cómo le revientan la espalda al árbitro del partido. Los Pinchas gritando "Laaaveeerni, Laaaveeerni" dieron la postal de la fecha.
- Argentinos venció 2 a 0 a Tigre, en su cancha. Los dos tantos vinieron de sendas pelotas paradas, provenientes de faltas mal cobradas (caso 1) o inexistentes (caso 2). Mención para el gol del paragua Recalde, que la metió desde un angulo imposible, ayudado por el bueno de Islas, que no anduvo bien. Con la ventaja, el Bicho se confió y, por momentos, le dio un paseo al Matador de Cagna, que hizo agua por todos lados. No obstante, sería mezquino decir que Tigre no hizo nada: a Morel le sacaron un gol en la raya y Luna casi vuelve a meterla, pero su remate dio en el palo. Los de Victoria perdieron así la chance de ser únicos punteros. Lo peor es que los resultados los acompañaron. Los de La Paternal llegan entonados al cruce por la copa Sudamericana, el Miércoles ante Palmeiras.
- Lanús contribuyó a la peor racha en la historia de River, que hace 11 que no gana. Ganó 2 a 0 de local, con goles de Lagos (¿Por qué era suplente de Biglieri?) y del bueno de Velazquez. El equipo de Simeone caminó la cancha otra vez, y tiene el ánimo bajo tierra. ¿Cómo puede sucederle eso al campeón defensor? La verdad no me lo explico. En Lanús (que se prende a la punta del torneo), excelente lo de Seba Blanco, que es uno de los mejores del campeonato. En el Millo, mal Vega, mal parado en los dos goles. Pero no todo es malo en Nuñez: al igual que en Racing, son los juveniles los que van a sacar al club adelante. Pibes como Mussachio (si no lo rematan al Real Madrid), Gimenez o Mauro Díaz son el futuro.
- Colón y San Martín de Tucumán empataron 1 a 1. Para los Santafecinos la metió el Bichi Fuertes, que ya se metió en el podio de goleadores del torneo, detrás de Sand y Morel. Para el Santo empató Dani Vega, que fecha a fecha se consolida y muestra que tiene condiciones. El empate era lo más justo, pero si los tucumanos enfocaran un poquito mejor del arco, no sólo habrían ganado el partido, sino que estarían mucho más arriba.
- Leguizamón, en el Bosque, le dio la victoria a Arsenal, justamente, ante el club de sus amores (?), Gimnasia de La Plata. El Lobo mereció, a mi entender, mejor suerte, pero si las chances le quedan al Milagro charrúa (?) Diego Alonso, es obvio que no hacen un gol nunca más. Lo de Leguitraidor (?) es punto de discusión. Yo lo veo así: los dirigentes platenses hicieron muy, MUY mal en rescindirle el contrato por cambiar una camiseta. Pero el bueno de Luciano podría tener un poquito más de altura y no besarse la camiseta ante la furibunda (?) popular local. Pero bueno, lo que importa acá es el partido; fue 1 a 0.
- Contrariamente a lo que vaticiné, el clásico comegatos rosarino tuvo dueño. Newell's venció 1 a 0 con un gol de penal (qué falta boluda de Paglialunga) que convirtió el Flaco Schiavi. El Canalla no tuvo ideas y nunca estuvo cerca del gol. En la Lepra, por su lado, deberían ser más vivos y darle continuidad a varios que son suplentes, principalmente a Sperdutti que, en quince minutos, hizo más que la carreta de Machín en todo el torneo. Ojo, tampoco como vidrio: es en parte culpa suya que su equipo haya ganado sólo 1 a 0. Cuando el pibe aprenda a largarla, va a consolidarse. Mención aparte para el casi-gol del Ogro Fabbiani. Ay, Cristian... Si lo hacías, te ibas en andas, boludo, si es que podían levantarte (?). Otra cosa: el ego de los hinchas de ambos equipos. ¿Qué es eso del segundo clásico del fútbol argentino? Más respeto hacia Avellaneda.
- Por lo menos pegué uno de dos pronósticos. Boca ganó el clásico con autoridad. Fue 1 a 0 a San Lorenzo, que cada vez parece menos puntero (aunque siga arriba), cosa similar a lo que le pasó al Independiente de Troglio. El gol lo hizo Riquelme, repitiendo una tendencia desagradable, como es patear esperando engañar al arquero amagando el desvío. El gol, de todas formas, valió y le dio una victoria justa al Xeneize. Román festejó el gol ante el palco de los familiares del difunto presidente del Club, Pedro Pompilio, acompañado de varios compañeros. Bien ahí. Los que antes pensamos que el triunfo del Ciclón ante los Tucumanos había sido el partido clave, ahora debemos admitir que el rótulo ha cambiado. Ahora ambos grandes comparten la cima, junto a Tigre.
- Racing y Velez aburrieron con un 0 a 0. Pocas jugadas de gol, imprecisiones todo el partido... En fin, quedaron en deuda. El Fortín, quizás, mereció un poco más, porque tuvo más chances (en el segundo tiempo sobre todo), pero las tiró afuera o se encontró, para sorpresa de quien escribe, con un Migliore en buen nivel. El punto no le sirve a los de Liniers (¡Rajen a Tocalli, por favor!), pero tampoco es de gran utilidad para La Academia que, si bien viene sumando de a poco, necesita formar un colchón de puntos para el promedio y aprovechar las ventajas que le dan sus competidores en el descenso.
- Por último, Gimnasia de Jujuy venció 2 a 0 a banfield, en el Norte, donde los de Labruna se hacen fuertes. Los goles fueron de Ricky "Maravilla" (?) Gomez (de gran campeonato, hay que decirlo) y de Arraya, para liquidarlo. Banfield sigue en deuda, y tampoco aprovecha el marco favorable para escaparle a la promo. Los bolingas jujeños hacen bien los deberes a medias, porque ganan en su cancha, pero flaquean demasiado afuera de la provincia.
MEJOR EQUIPO: Lanús. Al menos metió dos goles.
PEOR EQUIPO: River.
Mejor jugador de la fecha: Vacante. Siendo generoso, Seba Blanco (Lanús).
Peor jugador de la fecha: Colzera (Huracán).
- Huracán ganó y extendió la fiesta. Fue 1 a 0 merecido ante Estudiantes, que hasta ese momento venía dulce con Astrada. El mérito se hace mayor si tenemos en cuenta que el Globo estuvo un rato largo (70 minutos) con 10 jugadores, por la expulsión del horrible de Colzera, quien antes de eso marró un gol abajo del arco y, en esa misma jugada, casi le arranca la cabeza a Andujar. El gol fue un latigazo del baldosero Gastón Esmerado, cuando terminaba el partido. Por último, el autor de estas líneas admite haberse cagado de risa de cómo le revientan la espalda al árbitro del partido. Los Pinchas gritando "Laaaveeerni, Laaaveeerni" dieron la postal de la fecha.
- Argentinos venció 2 a 0 a Tigre, en su cancha. Los dos tantos vinieron de sendas pelotas paradas, provenientes de faltas mal cobradas (caso 1) o inexistentes (caso 2). Mención para el gol del paragua Recalde, que la metió desde un angulo imposible, ayudado por el bueno de Islas, que no anduvo bien. Con la ventaja, el Bicho se confió y, por momentos, le dio un paseo al Matador de Cagna, que hizo agua por todos lados. No obstante, sería mezquino decir que Tigre no hizo nada: a Morel le sacaron un gol en la raya y Luna casi vuelve a meterla, pero su remate dio en el palo. Los de Victoria perdieron así la chance de ser únicos punteros. Lo peor es que los resultados los acompañaron. Los de La Paternal llegan entonados al cruce por la copa Sudamericana, el Miércoles ante Palmeiras.
- Lanús contribuyó a la peor racha en la historia de River, que hace 11 que no gana. Ganó 2 a 0 de local, con goles de Lagos (¿Por qué era suplente de Biglieri?) y del bueno de Velazquez. El equipo de Simeone caminó la cancha otra vez, y tiene el ánimo bajo tierra. ¿Cómo puede sucederle eso al campeón defensor? La verdad no me lo explico. En Lanús (que se prende a la punta del torneo), excelente lo de Seba Blanco, que es uno de los mejores del campeonato. En el Millo, mal Vega, mal parado en los dos goles. Pero no todo es malo en Nuñez: al igual que en Racing, son los juveniles los que van a sacar al club adelante. Pibes como Mussachio (si no lo rematan al Real Madrid), Gimenez o Mauro Díaz son el futuro.
- Colón y San Martín de Tucumán empataron 1 a 1. Para los Santafecinos la metió el Bichi Fuertes, que ya se metió en el podio de goleadores del torneo, detrás de Sand y Morel. Para el Santo empató Dani Vega, que fecha a fecha se consolida y muestra que tiene condiciones. El empate era lo más justo, pero si los tucumanos enfocaran un poquito mejor del arco, no sólo habrían ganado el partido, sino que estarían mucho más arriba.
- Leguizamón, en el Bosque, le dio la victoria a Arsenal, justamente, ante el club de sus amores (?), Gimnasia de La Plata. El Lobo mereció, a mi entender, mejor suerte, pero si las chances le quedan al Milagro charrúa (?) Diego Alonso, es obvio que no hacen un gol nunca más. Lo de Leguitraidor (?) es punto de discusión. Yo lo veo así: los dirigentes platenses hicieron muy, MUY mal en rescindirle el contrato por cambiar una camiseta. Pero el bueno de Luciano podría tener un poquito más de altura y no besarse la camiseta ante la furibunda (?) popular local. Pero bueno, lo que importa acá es el partido; fue 1 a 0.
- Contrariamente a lo que vaticiné, el clásico
- Por lo menos pegué uno de dos pronósticos. Boca ganó el clásico con autoridad. Fue 1 a 0 a San Lorenzo, que cada vez parece menos puntero (aunque siga arriba), cosa similar a lo que le pasó al Independiente de Troglio. El gol lo hizo Riquelme, repitiendo una tendencia desagradable, como es patear esperando engañar al arquero amagando el desvío. El gol, de todas formas, valió y le dio una victoria justa al Xeneize. Román festejó el gol ante el palco de los familiares del difunto presidente del Club, Pedro Pompilio, acompañado de varios compañeros. Bien ahí. Los que antes pensamos que el triunfo del Ciclón ante los Tucumanos había sido el partido clave, ahora debemos admitir que el rótulo ha cambiado. Ahora ambos grandes comparten la cima, junto a Tigre.
- Racing y Velez aburrieron con un 0 a 0. Pocas jugadas de gol, imprecisiones todo el partido... En fin, quedaron en deuda. El Fortín, quizás, mereció un poco más, porque tuvo más chances (en el segundo tiempo sobre todo), pero las tiró afuera o se encontró, para sorpresa de quien escribe, con un Migliore en buen nivel. El punto no le sirve a los de Liniers (¡Rajen a Tocalli, por favor!), pero tampoco es de gran utilidad para La Academia que, si bien viene sumando de a poco, necesita formar un colchón de puntos para el promedio y aprovechar las ventajas que le dan sus competidores en el descenso.
- Por último, Gimnasia de Jujuy venció 2 a 0 a banfield, en el Norte, donde los de Labruna se hacen fuertes. Los goles fueron de Ricky "Maravilla" (?) Gomez (de gran campeonato, hay que decirlo) y de Arraya, para liquidarlo. Banfield sigue en deuda, y tampoco aprovecha el marco favorable para escaparle a la promo. Los
MEJOR EQUIPO: Lanús. Al menos metió dos goles.
PEOR EQUIPO: River.
Mejor jugador de la fecha: Vacante. Siendo generoso, Seba Blanco (Lanús).
Peor jugador de la fecha: Colzera (Huracán).
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Definiendo al 4-4-2: los laterales.
La segunda entrega de mi intento por definir al cliché más famoso del fútbol, el 4-4-2. La anterior la pueden leer haciendo click acá.
En ese post, el primero de la saga (?), intenté describir cómo jugaban los centrales. Analizándolos en un punto aislado saqué conclusiones mientras escribía. La principal es que el puesto de zaguero central está pensado y dispuesto de forma tal que la presencia de laterales resulta fundamental en el esquema. Los también llamados "marcadores de punta" han evolucionado muchísimo, al punto de ser un puesto clave, no sólo para la vocación defensiva, sino también para el momento de atacar, ya que el fútbol de hoy tiene una tendencia exagerada a abrir la cancha, es decir, jugar por los extremos.
El lateral izquierdo es, según la tradición, el número 3. El derecho lleva el número 4. Si bien siempre hubo formación de laterales en inferiores, el número de jugadores en esa posición es cada vez menor. A medida que pasa el tiempo es más habitual ver, en distintos equipos, a un central ocupando alguna de las bandas defensivas. En Argentina, la carencia de laterales (especialmente en el lado izquierdo) es marcada. Una consecuencia directa de esta escasez es la línea de 3, que al funcionar con stoppers y líbero no necesita de jugadores que ocupen los costados, ya que la ventaja numérica la provee el que está sin marca. El parar a un central en un costado es una improvisación, ya que éste no sabe el oficio, el arte, de pasar al ataque y desbordar, ya que su labor es la de marcar. Otra alternativa muy vista es utilizar sólo a un lateral nato, y a un central en el otro. La idea de usar un sólo lateral es la de tener una pseudo-línea de 3 para los relevos en caso de que el ladero pase al ataque, o cubra la espalda de un mediocampista. De eso escribiré más adelante.
Los laterales son, por lo general, jugadores con buena velocidad y con lo que podría denominarse "bajo centro de gravedad". Esto último, en términos más futboleros, sería el "pique corto", lo que permite al jugador tomar velocidad en pocos pasos. Es por este pique, necesario, que la mayoría son de baja estatura. Eso no quita, sin embargo, que existan laterales de gran tranco y de piernas largas, que si bien pueden ser más torpes, son más rápidos una vez acelerados. Por último, debido a la constante transición entre atacar y defender, estos jugadores deben tener sí o sí un gran estado físico, que les permita el desgaste. Otro aspecto fundamental, si bien no se ve en todos, es la pegada: si bien los laterales hoy en día abusan del centro, es fundamental que sepan darle al arco como corresponde, ya que en muchas ocasiones quedan mano a mano con el arquero rival.
Dividamos la función de estos jugadores en dos aristas, la ofensiva y la defensiva:
- En defensa, los laterales tienen la función de "cubrirle las espaldas" al central, de "cerrar". Esto significa que, ante un cruce temerario de un zaguero (es decir, si el zaguero en cuestión se va hacia el costado y se aleja de su zona), el marcador de punta tiene que estar detrás de él ó, en su defecto, ayudarlo en la marca. De otra forma, le sería imposible a la dupla central cubrir la totalidad del terreno de juego, de ahí su importancia en la defensa.
No obstante, la situación arriba descrita tendría lugar ante un solo rival: cuando el rival ataca con varios, la obligación del ladero es cubrir su costado, lo que comúnmente se conoce como "tapar" al mediocampista rival, que está en frente. Muchos de los laterales cometen el error de irse hacia el medio cuando un mediocampista contrario avanza en diagonal hacia adentro. Eso descubre completamente el flanco y da la chance al rival de desbordar con su propio lateral. Además, la presencia de un delantero de área (un "9") en el contrincante limita mucho a los centrales propios, teniendo el lateral la obligación de cubrir la totalidad del espacio.
- En ataque, el asunto es diferente y muy versátil. La función principal es, a grandes rasgos, asociarse con el volante de su correspondiente sector (que está más adelantado) con el fin de adquirir la dichosa ventaja numérica. Esto puede suceder de distintas formas. Una se da cuando el mediocampista avanza hacia adentro: en este caso el lateral debe ocupar el puesto dejado por su compañero y, si se puede, acompañar la "diagonal" del volante con un desborde, con el objetivo de ser opción de pase. Otra tiene lugar cuando es el mediocampista el que desborda: el lateral otra vez debe cubrir la espalda de su compañero, pero no debe desentenderse de la jugada, ya que si el carrilero tiene a dos rivales encima y no puede eludirlos individualmente, lo menos perjudicial para el ataque es dar el pase atrás, justamente, al lateral para que mande el centro u otra cosa. Otra variante es ingresar al área combinando lateral-volante. Sin dudas, este tándem es vital para el ataque de un equipo.
La transición ataque-defensa debe ser lo más rápida posible. Cuando se dice que un marcador de punta "no vuelve", ya sea por cansancio o negligencia, tiene que ver con este punto. Asímismo, cuando uno por TV ve que un volante retiene la pelota y espera demasiado para hacer un toque porque está esperando que el lateral le pase, también hablamos de una falla del defensor, porque no sigue la jugada y no hace lo que ésta le pide. Los laterales, además, deberían intentar el desborde siempre. Cuando, por ejemplo, el 4 de mi equipo tira un centro un poco más atrás del área grande, está desperdiciando energía, ya que eso puede hacerlo tranquilamente el 8.
Otro error muy frecuente es el adelantar a un lateral hasta el mediocampo. El lateral sólo conoce el desborde pegado a la raya, no sabe de diagonales. De la misma forma, es malo ubicar a un volante como marcador de punta, ya que carece de la marca necesaria para el puesto y, posiblemente, no sea bueno en los trayectos por el extremo.
Ejemplos locales de laterales "puros" son Villagra y Ferrari, 3 y 4 de River. Una línea de 4 con un único lateral puede verse en Racing; Shaffer es lateral, Sosa (que juega por derecha) es central. El ejemplo más claro de un lateral adelantado es Lucas Mareque, en Independiente. Existen, a su vez, jugadores que son muy flexibles en los puestos defensivos y que pueden jugar en cualquier puesto, según la situación lo amerite. Posiblemente el más destacado del Apertura, de este tipo de player, sea Marcos Angeleri (Estudiantes).
Con esto concluyo la primera línea de 4. El próximo post será del mediocampo.
En ese post, el primero de la saga (?), intenté describir cómo jugaban los centrales. Analizándolos en un punto aislado saqué conclusiones mientras escribía. La principal es que el puesto de zaguero central está pensado y dispuesto de forma tal que la presencia de laterales resulta fundamental en el esquema. Los también llamados "marcadores de punta" han evolucionado muchísimo, al punto de ser un puesto clave, no sólo para la vocación defensiva, sino también para el momento de atacar, ya que el fútbol de hoy tiene una tendencia exagerada a abrir la cancha, es decir, jugar por los extremos.
El lateral izquierdo es, según la tradición, el número 3. El derecho lleva el número 4. Si bien siempre hubo formación de laterales en inferiores, el número de jugadores en esa posición es cada vez menor. A medida que pasa el tiempo es más habitual ver, en distintos equipos, a un central ocupando alguna de las bandas defensivas. En Argentina, la carencia de laterales (especialmente en el lado izquierdo) es marcada. Una consecuencia directa de esta escasez es la línea de 3, que al funcionar con stoppers y líbero no necesita de jugadores que ocupen los costados, ya que la ventaja numérica la provee el que está sin marca. El parar a un central en un costado es una improvisación, ya que éste no sabe el oficio, el arte, de pasar al ataque y desbordar, ya que su labor es la de marcar. Otra alternativa muy vista es utilizar sólo a un lateral nato, y a un central en el otro. La idea de usar un sólo lateral es la de tener una pseudo-línea de 3 para los relevos en caso de que el ladero pase al ataque, o cubra la espalda de un mediocampista. De eso escribiré más adelante.
Los laterales son, por lo general, jugadores con buena velocidad y con lo que podría denominarse "bajo centro de gravedad". Esto último, en términos más futboleros, sería el "pique corto", lo que permite al jugador tomar velocidad en pocos pasos. Es por este pique, necesario, que la mayoría son de baja estatura. Eso no quita, sin embargo, que existan laterales de gran tranco y de piernas largas, que si bien pueden ser más torpes, son más rápidos una vez acelerados. Por último, debido a la constante transición entre atacar y defender, estos jugadores deben tener sí o sí un gran estado físico, que les permita el desgaste. Otro aspecto fundamental, si bien no se ve en todos, es la pegada: si bien los laterales hoy en día abusan del centro, es fundamental que sepan darle al arco como corresponde, ya que en muchas ocasiones quedan mano a mano con el arquero rival.
Dividamos la función de estos jugadores en dos aristas, la ofensiva y la defensiva:
- En defensa, los laterales tienen la función de "cubrirle las espaldas" al central, de "cerrar". Esto significa que, ante un cruce temerario de un zaguero (es decir, si el zaguero en cuestión se va hacia el costado y se aleja de su zona), el marcador de punta tiene que estar detrás de él ó, en su defecto, ayudarlo en la marca. De otra forma, le sería imposible a la dupla central cubrir la totalidad del terreno de juego, de ahí su importancia en la defensa.
No obstante, la situación arriba descrita tendría lugar ante un solo rival: cuando el rival ataca con varios, la obligación del ladero es cubrir su costado, lo que comúnmente se conoce como "tapar" al mediocampista rival, que está en frente. Muchos de los laterales cometen el error de irse hacia el medio cuando un mediocampista contrario avanza en diagonal hacia adentro. Eso descubre completamente el flanco y da la chance al rival de desbordar con su propio lateral. Además, la presencia de un delantero de área (un "9") en el contrincante limita mucho a los centrales propios, teniendo el lateral la obligación de cubrir la totalidad del espacio.
- En ataque, el asunto es diferente y muy versátil. La función principal es, a grandes rasgos, asociarse con el volante de su correspondiente sector (que está más adelantado) con el fin de adquirir la dichosa ventaja numérica. Esto puede suceder de distintas formas. Una se da cuando el mediocampista avanza hacia adentro: en este caso el lateral debe ocupar el puesto dejado por su compañero y, si se puede, acompañar la "diagonal" del volante con un desborde, con el objetivo de ser opción de pase. Otra tiene lugar cuando es el mediocampista el que desborda: el lateral otra vez debe cubrir la espalda de su compañero, pero no debe desentenderse de la jugada, ya que si el carrilero tiene a dos rivales encima y no puede eludirlos individualmente, lo menos perjudicial para el ataque es dar el pase atrás, justamente, al lateral para que mande el centro u otra cosa. Otra variante es ingresar al área combinando lateral-volante. Sin dudas, este tándem es vital para el ataque de un equipo.
La transición ataque-defensa debe ser lo más rápida posible. Cuando se dice que un marcador de punta "no vuelve", ya sea por cansancio o negligencia, tiene que ver con este punto. Asímismo, cuando uno por TV ve que un volante retiene la pelota y espera demasiado para hacer un toque porque está esperando que el lateral le pase, también hablamos de una falla del defensor, porque no sigue la jugada y no hace lo que ésta le pide. Los laterales, además, deberían intentar el desborde siempre. Cuando, por ejemplo, el 4 de mi equipo tira un centro un poco más atrás del área grande, está desperdiciando energía, ya que eso puede hacerlo tranquilamente el 8.
Otro error muy frecuente es el adelantar a un lateral hasta el mediocampo. El lateral sólo conoce el desborde pegado a la raya, no sabe de diagonales. De la misma forma, es malo ubicar a un volante como marcador de punta, ya que carece de la marca necesaria para el puesto y, posiblemente, no sea bueno en los trayectos por el extremo.
Ejemplos locales de laterales "puros" son Villagra y Ferrari, 3 y 4 de River. Una línea de 4 con un único lateral puede verse en Racing; Shaffer es lateral, Sosa (que juega por derecha) es central. El ejemplo más claro de un lateral adelantado es Lucas Mareque, en Independiente. Existen, a su vez, jugadores que son muy flexibles en los puestos defensivos y que pueden jugar en cualquier puesto, según la situación lo amerite. Posiblemente el más destacado del Apertura, de este tipo de player, sea Marcos Angeleri (Estudiantes).
Con esto concluyo la primera línea de 4. El próximo post será del mediocampo.
jueves, 30 de octubre de 2008
Fecha 12 - Apertura 2008
- Tigre le ganó de pedo a Independiente. Los que pensamos que el Chino Luna nunca iba a volver a meter un gol, ahora nos lamentamos de no tenerlo en el Gran DT (?). El partido un bajón, con una superioridad del Rojo. No marcada, pero los de Santoro lograron imponer un juego que les convenía. Desde la llegada de Pepé, el equipo tiene una idea clarita. Un tanto conservadora, si se quiere, pero fácil de ejecutar, lo cual le vino bárbaro a un desorientado plantel. De todas formas, los tres puntos quedaron en Victoria. Los de Cagna son punteros porque San Lorenzo empezó a desmoronarse solo.
- Estudiantes sigue invicto y de fiesta con Astrada: 1 a 0 a Lanús en el Único. El gol lo hizo el gran Boselli, que hizo más goles desde que está en el Pincha que en tres años en Boca. Mauro es, a mi criterio, el doble de Viatri, pero los talentosos no siempre tienen suerte en el Xeneize. Sand se comió todos los goles que no se comió antes, pero es mejor que esté torcido un partido y que el resto la rompa como lo hace siempre. En el Grana debutó Grana (?), pero las vio pasar todas. Ah, volvió Valeri. Los dos quedaron con 18 puntos, a 8 de la cima.
- El partido de la fecha se jugó en Mendoza. Huracán le ganó 3 a 2 a Godoy Cruz, y se cagaron a pelotazos. Qué partido bizarro fue, que hasta Barcos hizo un gol (un golazo encima, picándola). Un pronóstico (los que leen (?) saben que pego varios): el Barcogol (?) se destapa ahora. Oldrá llegó ya renunciado al partido y se ve que le chupa un huevo (?), porque si dejás a Aguirre y a Figueroa en el banco y metés al muerto de Encina, definitivamente algún rencor tenés (?).
- Vélez volvió al triunfo. Le ganó al duro Santo Tucumano 2 a 0. El partido fue siempre favorable al Fortín, pero la pelotita no entraba. No obstante, en el segundo tiempo bastó apenas un minuto (de hecho, 40 segundos) para que la metieran Papa (en la mira del Dié) y Cristaldo, que está redondeando un campeonato destacable. Tocalli siempre tiene el culo de salvar la pilcha cuando está a un resultado de la renuncia, pero igual tiene los días contados. Igual, los dirigentes de Velez son boludos: ya duró demasiado.
- Central aplastó a Gimnasia y venció 3 a 0. Alfaro festejó su primera victoria de, creo yo, muchas que van a venir, con goles del Nuñez bueno (el lateral izquierdo no, el volante), de Vizcarra después de una vida y de Franzoia, que si le dan confianza va a rendir. Igual, por lo que sé de cómo juega Alfaro, el ex Boca y Huracán va a jugar más seguido. El lobo, que venía dulce por ganarle a River por primera vez, poco pudo hacer. Igual, si Carranza y Luna no juegan desde el arranque, es difícil... no, jodidísimo que el Lobo gane. La gente no se olvidó del clásico, eso es imposible. Otro pronóstico (estoy entrando mucho a TPP (?)): el clásico se empata. Esta vez es una fija.
- Cómo lo cagaron a Banfield, por dios. Le anularon un gol legítimo en cualquier otra circunstancia, y por eso perdió. Fue 1 a 0 con un gol de Pablo Mouche, que es muchísimo más que Noir (cada vez está peor este). El Tala sufrió una banda que Bertolo no pudiera estar en la cancha; la impotencia ofensiva se notó mucho. Boca no hizo mucho más, de hecho tuvo que esperar los ingresos del mencionado Mouche y de Gaitán (es bueno este) a los 25 del segundo tiempo para tener un poco de chispa. El arbitraje, pésimo. Boca recibirá al Ciclón con la esperanza de alcanzarlo. En este clásico, para mí, gana el Xeneize.
- River y Newell's empataron 1 a 1 en el Monumental. El gol Millonario lo hicieron al minuto, de la mano del pibe Bou, que fue el mejorcito. El pasegol lo dio Augusto, que parece levantar de a poco, pero igual está lejos de ser el 8 de selección que era hace un año. La única manera que tiene la Banda de hacer un gol es así, a los instantes de empezado el match, porque el resto de los encuentros los juega horrible. Simeone, además, se contradice: Bou era el mejor de la cancha el primer tiempo, en el segundo tiempo lo saca. Flores no la toca en todo el primer tiempo, pero extrañamente no lo cambia y, cuando el uruguayo repunta, tira el cambio. El gol del empate leproso, merecido en ese momento, lo hizo el ex Chacarita Insaurralde. El pibe es central, y se la metió a los dos gigantes del país. Bien por él. Bien, también, por el Ogro Fabbiani, que aunque no metió goles, sigue demostrando que es de los mejores del campeonato. El punto no le sirve a ninguno de los dos.
- San Lorenzo sigue en caída libre. Lo que empezó ante San Martín de Tucumán (aún habiendo ganado, se notó mucho la merma en el juego) parece no haber acabado aún. Empató 1 a 1, de local, con Gimnasia de La Plata que, de la mano de Madelón, da pasos grandes hacia adelante. El lobo jugó, (no tan) increíblemente, mejor que su rival, como pasó varias veces, pero sigue fallando de forma inexplicable en la definición. Los de Boedo, por el contrario, son efectivos, y se pusieron en ventaja con un testazo de Silvera. Salió lesionado Sessa (había tapado varias) y entró Bangardino, que respondió. El Tripero sólo llegó al merecido gol de la mano de Franco Niell, con un zapatazo genial y para deleite de los que ponen los títulos en el Olé. Después de eso, la hinchada (la platea) de San Lorenzo dio, y no tengo miedo a decirlo, cátedra de amargura. Al típico "Movete dejá de joder" de la popu se sumaron ¡Las puteadas a Russo y a los jugadores! ¿Y los diarios quieren hacerme creer que esa gente se merece un equipo como el que tienen, y al técnico que tienen? No, no me jodan. El Cuervo comparte la punta con Tigre, pero estaba a cinco puntos del escolta la semana pasada, y ahora visita a Boca el Domingo.
- Colón le pegó un pesto a Argentinos gracias al fútbol total (?) del grosso de Mohamed. 5 a 2, con tres del máximo goleador de la historia Sabalera (me pongo de pie): Esteban Fuertes, que está más vigente que nunca y que, además, se da el gusto de verduguear a la gente del Bicho. Los otros tantos los hicieron los Ramirez: Alfredo y Rubén, este último afianzadísimo en el once titular. En Argentinos se fue expulsado, a los 10 minutos, el forro de Escudero, que cuando le salta el CD no entra en razones hasta que ve la roja. Aún sin él, y aunque el equipo perdió un jugador clave, se las ingenió el Bicho para meter dos goles, uno del Rengo Díaz y otro de Andrés Romero, que ya había vacunado a Independiente.
- La fecha se cerró en Sarandí, donde Racing (que sigue sin ganar 2 al hilo) le arrancó un empate a Arsenal. El equipo del Dani Garnero ganaba 2 a 0, merecidamente, con dos de Leguizamón. Oración aparte para el primer gol, que fue bárbaro, con lujos del gran Papu Gomez incluidos. El Chocho Llop movió el tablero y los cambios le dieron frutos. Tal es la moral que tiene La Acadé ahora, que ahora remonta los partidos como antes se los daban vuelta a ellos. El fútbol, señores, no es más que un estado de ánimo. El cambio fundamental en la Acadé fue el ingreso de Pablo Caballero, que en 25 minutos fabricó un penal (bien cobrado) y luego metió un golazo, el segundo de su carrera en primera. El lungo, de a poco, se afianza y empieza a responder con goles. Otro punto alto de la noche fue, sin dudas, Pablo Lugüercio. El Payasito me hace acordar muchísimo a Bergessio, en su etapa en el Club: mete una barbaridad, es molesto y deja todo en cada pelota, aunque tiene el arco cerrado. Igual que Lavandina, ya se ganó a la gente. Otra cosa, ¿Por qué ataja Migliore, Chocho? Gullota no está bien y atrás damos ventajas, estamos de acuerdo, pero el bueno de Pablo, en sus dos partidos, dio menos seguridad y también hizo cagadas. Metelo al Wally de nuevo, por favor.
EL MEJOR: Colón
EL PEOR: Gimnasia de Jujuy
Mejor Jugador de la fecha: El Bichi Fuertes (Colón)
Peor jugador de la fecha: Escudero (Argentinos). Sacate el termo, querido.
- Estudiantes sigue invicto y de fiesta con Astrada: 1 a 0 a Lanús en el Único. El gol lo hizo el gran Boselli, que hizo más goles desde que está en el Pincha que en tres años en Boca. Mauro es, a mi criterio, el doble de Viatri, pero los talentosos no siempre tienen suerte en el Xeneize. Sand se comió todos los goles que no se comió antes, pero es mejor que esté torcido un partido y que el resto la rompa como lo hace siempre. En el Grana debutó Grana (?), pero las vio pasar todas. Ah, volvió Valeri. Los dos quedaron con 18 puntos, a 8 de la cima.
- El partido de la fecha se jugó en Mendoza. Huracán le ganó 3 a 2 a Godoy Cruz, y se cagaron a pelotazos. Qué partido bizarro fue, que hasta Barcos hizo un gol (un golazo encima, picándola). Un pronóstico (los que leen (?) saben que pego varios): el Barcogol (?) se destapa ahora. Oldrá llegó ya renunciado al partido y se ve que le chupa un huevo (?), porque si dejás a Aguirre y a Figueroa en el banco y metés al muerto de Encina, definitivamente algún rencor tenés (?).
- Vélez volvió al triunfo. Le ganó al duro Santo Tucumano 2 a 0. El partido fue siempre favorable al Fortín, pero la pelotita no entraba. No obstante, en el segundo tiempo bastó apenas un minuto (de hecho, 40 segundos) para que la metieran Papa (en la mira del Dié) y Cristaldo, que está redondeando un campeonato destacable. Tocalli siempre tiene el culo de salvar la pilcha cuando está a un resultado de la renuncia, pero igual tiene los días contados. Igual, los dirigentes de Velez son boludos: ya duró demasiado.
- Central aplastó a Gimnasia y venció 3 a 0. Alfaro festejó su primera victoria de, creo yo, muchas que van a venir, con goles del Nuñez bueno (el lateral izquierdo no, el volante), de Vizcarra después de una vida y de Franzoia, que si le dan confianza va a rendir. Igual, por lo que sé de cómo juega Alfaro, el ex Boca y Huracán va a jugar más seguido. El lobo, que venía dulce por ganarle a River por primera vez, poco pudo hacer. Igual, si Carranza y Luna no juegan desde el arranque, es difícil... no, jodidísimo que el Lobo gane. La gente no se olvidó del clásico, eso es imposible. Otro pronóstico (estoy entrando mucho a TPP (?)): el clásico se empata. Esta vez es una fija.
- Cómo lo cagaron a Banfield, por dios. Le anularon un gol legítimo en cualquier otra circunstancia, y por eso perdió. Fue 1 a 0 con un gol de Pablo Mouche, que es muchísimo más que Noir (cada vez está peor este). El Tala sufrió una banda que Bertolo no pudiera estar en la cancha; la impotencia ofensiva se notó mucho. Boca no hizo mucho más, de hecho tuvo que esperar los ingresos del mencionado Mouche y de Gaitán (es bueno este) a los 25 del segundo tiempo para tener un poco de chispa. El arbitraje, pésimo. Boca recibirá al Ciclón con la esperanza de alcanzarlo. En este clásico, para mí, gana el Xeneize.
- River y Newell's empataron 1 a 1 en el Monumental. El gol Millonario lo hicieron al minuto, de la mano del pibe Bou, que fue el mejorcito. El pasegol lo dio Augusto, que parece levantar de a poco, pero igual está lejos de ser el 8 de selección que era hace un año. La única manera que tiene la Banda de hacer un gol es así, a los instantes de empezado el match, porque el resto de los encuentros los juega horrible. Simeone, además, se contradice: Bou era el mejor de la cancha el primer tiempo, en el segundo tiempo lo saca. Flores no la toca en todo el primer tiempo, pero extrañamente no lo cambia y, cuando el uruguayo repunta, tira el cambio. El gol del empate leproso, merecido en ese momento, lo hizo el ex Chacarita Insaurralde. El pibe es central, y se la metió a los dos gigantes del país. Bien por él. Bien, también, por el Ogro Fabbiani, que aunque no metió goles, sigue demostrando que es de los mejores del campeonato. El punto no le sirve a ninguno de los dos.
- San Lorenzo sigue en caída libre. Lo que empezó ante San Martín de Tucumán (aún habiendo ganado, se notó mucho la merma en el juego) parece no haber acabado aún. Empató 1 a 1, de local, con Gimnasia de La Plata que, de la mano de Madelón, da pasos grandes hacia adelante. El lobo jugó, (no tan) increíblemente, mejor que su rival, como pasó varias veces, pero sigue fallando de forma inexplicable en la definición. Los de Boedo, por el contrario, son efectivos, y se pusieron en ventaja con un testazo de Silvera. Salió lesionado Sessa (había tapado varias) y entró Bangardino, que respondió. El Tripero sólo llegó al merecido gol de la mano de Franco Niell, con un zapatazo genial y para deleite de los que ponen los títulos en el Olé. Después de eso, la hinchada (la platea) de San Lorenzo dio, y no tengo miedo a decirlo, cátedra de amargura. Al típico "Movete dejá de joder" de la popu se sumaron ¡Las puteadas a Russo y a los jugadores! ¿Y los diarios quieren hacerme creer que esa gente se merece un equipo como el que tienen, y al técnico que tienen? No, no me jodan. El Cuervo comparte la punta con Tigre, pero estaba a cinco puntos del escolta la semana pasada, y ahora visita a Boca el Domingo.
- Colón le pegó un pesto a Argentinos gracias al fútbol total (?) del grosso de Mohamed. 5 a 2, con tres del máximo goleador de la historia Sabalera (me pongo de pie): Esteban Fuertes, que está más vigente que nunca y que, además, se da el gusto de verduguear a la gente del Bicho. Los otros tantos los hicieron los Ramirez: Alfredo y Rubén, este último afianzadísimo en el once titular. En Argentinos se fue expulsado, a los 10 minutos, el forro de Escudero, que cuando le salta el CD no entra en razones hasta que ve la roja. Aún sin él, y aunque el equipo perdió un jugador clave, se las ingenió el Bicho para meter dos goles, uno del Rengo Díaz y otro de Andrés Romero, que ya había vacunado a Independiente.
- La fecha se cerró en Sarandí, donde Racing (que sigue sin ganar 2 al hilo) le arrancó un empate a Arsenal. El equipo del Dani Garnero ganaba 2 a 0, merecidamente, con dos de Leguizamón. Oración aparte para el primer gol, que fue bárbaro, con lujos del gran Papu Gomez incluidos. El Chocho Llop movió el tablero y los cambios le dieron frutos. Tal es la moral que tiene La Acadé ahora, que ahora remonta los partidos como antes se los daban vuelta a ellos. El fútbol, señores, no es más que un estado de ánimo. El cambio fundamental en la Acadé fue el ingreso de Pablo Caballero, que en 25 minutos fabricó un penal (bien cobrado) y luego metió un golazo, el segundo de su carrera en primera. El lungo, de a poco, se afianza y empieza a responder con goles. Otro punto alto de la noche fue, sin dudas, Pablo Lugüercio. El Payasito me hace acordar muchísimo a Bergessio, en su etapa en el Club: mete una barbaridad, es molesto y deja todo en cada pelota, aunque tiene el arco cerrado. Igual que Lavandina, ya se ganó a la gente. Otra cosa, ¿Por qué ataja Migliore, Chocho? Gullota no está bien y atrás damos ventajas, estamos de acuerdo, pero el bueno de Pablo, en sus dos partidos, dio menos seguridad y también hizo cagadas. Metelo al Wally de nuevo, por favor.
EL MEJOR: Colón
EL PEOR: Gimnasia de Jujuy
Mejor Jugador de la fecha: El Bichi Fuertes (Colón)
Peor jugador de la fecha: Escudero (Argentinos). Sacate el termo, querido.
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