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miércoles, 23 de marzo de 2011

La vida no vale nada.

"...La vida no vale nada
si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga..."

"...La vida no vale nada
si cuatro caen por minuto
y al final por el abuso
se decide la jornada..."

Pablo Milanés lo dijo en 1975.

Ramón Aramayo falleció el pasado Domingo 20 de Marzo, en marco del partido entre San Lorenzo y Velez. Furiosos por el incidente, los hinchas del Ciclón iniciaron disturbios y el partido fue postergado. Se juega sin público esta semana. Hasta aquí este párrafo podría figurar en la edición virtual de un diario. Todo muy bonito y prolijo. Como en esta nota, y en esta otra, o por qué no en ésta.


Ahora estamos todos enojados. Soltemos la lengua. ¿A quién culpar de todo esto? El público es demasiado incivilizado para que no haya policías, y muchos de ellos son barrabravas. Si éstos no estuvieran solventados económicamente por sus propios clubes, definitivamente no irían. Asímismo, de acuerdo a los antecedentes que tienen, deberían estar presos. Los policías, de cualquier modo tampoco son civilizados y dan sobradas muestras de incapacidad para los (no) operativos, por falta de instrucción que puede a deberse a falta de presupuesto. Y ni toqué el tema de las zonas liberadas. La violencia en el fútbol es multifactorial, un cóctel explosivo de corrupción e intolerancia.

Tristemente, es normal que hechos como estos queden atrás, y que la vida siga. El olvido como indulto colectivo. Se abren causas, que en la enorme mayoría de los casos nunca se cierran. Las medidas siempre las toman otros, pensaba yo. Y asumiendo que es el fútbol un reflejo de nosotros, y que por ende lo hacemos entre todos, hay que actuar. Acaso hay una postura más activa que tomar para que esto cambie. Pedir seguridad, queda demostrado, es totalmente en vano cuando aquellos encargados de brindarla, son sospechosos de homicidio y culpables a viva voz, de innumerables afrentas contra los hinchas. Más cuando ante los partidos de alto riesgo, la medida es poner más policías.

Muchos escribimos tratando de llevar no la razón, sino la reflexión. Pero a cuántos vamos a llegar, es una incógnita. Además, dudo que alguien- al que por otro lado, no puedo convencer de nada - dispuesto a matar por una camiseta lea este blog. Y los lectores, no creo que lleguen a ese extremo jamás. Al dueño de la pelota, no se la vamos a poder sacar.

La única alternativa sería una bronca general. Una movilización. Que no vaya nadie a la cancha. Y tendría que ser una iniciativa totalmente espontánea.

Eso jamás va a suceder.

Y los motivos serían válidos: ¿Por qué no puedo ir a ver un espectáculo? Que se encarguen los que se tienen que encargar. Es así como miles y miles van (vamos) a ir a ver al nuestro, el Domingo que viene. El círculo se perpetúa, como si diéramos el brazo a torcer ante la violencia y nos sentáramos a esperar a que pase otra vez, sólo para acordarnos de nuestra inercia morbosa cuando escuchemos el nombre del flamante desgraciado. Víctimas pero también cómplices. Y en estos días la tele va a olvidar.

viernes, 15 de octubre de 2010

Hay que entender el juego.

Y esta vez, no me refiero al fútbol propiamente dicho.

En los diarios y noticieros, me enteré de los incidentes que hubo, a lo largo de la semana, en las prácticas del plantel de Racing, luego de perder el clásico. Que se putearon con Bieler, que apretaron a Castromán y que le rayaron el auto a Lluy, de los más resistidos del equipo.

En este último hecho quiero hacer incapié. Las represalias tomadas por los barras ("socios" decían, ja ja) acusando al lateral de pechofrío, de salir la noche que vino luego de perder el clásico, y de ser horrible en general (?) son, como dijo el DT Russo, lógicamente repudiables. Ahora bien, preguntando entre el grueso de la gente (vía blogs y foros varios) encontré cierta simpatía para con los que fueron a hacer bardo a las prácticas. "Esa camioneta se la pagó Racing", "le chupa un huevo la camiseta", fueron algunas de las respuestas.

Pareciera que todos nos acostumbramos a cosas como estas. Cuando a los jugadores de River, no me acuerdo en qué contexto, les cortaron las gomas de los autos, cuando la barra de Independiente apretó a los jugadores para garronear pasajes a Sudáfrica, cuando hinchas de San Lorenzo increparon al Papu Gomez ("pedile perdón a la gente") o les revoleaban monedas después de quedar afuera de una Libertadores, en 2008 contra LDU Quito. De esas hay miles. Y se abordan con lamentable naturalidad porque "el fulbo tiene estas cosas".

Tener bronca por perder un clásico, en el caso específico de Racing, es comprensible porque el hincha genuino es sanguíneo por naturaleza. Pero no es un crimen perder un partido de fútbol.

"Que entienda que está en este club" me dijeron varios. Me parece que los que tienen que entender cómo es el juego son los propios hinchas.

jueves, 15 de abril de 2010

El llanto de Bonilla.

La entrevista que le hicieron al defensor de Boca deja bastante tela para cortar. La entrevista se puede ver aquí. En resumidas cuentas, el recio defensor boquense se quebró al preguntarle el periodista cuáles eran los sentimientos hacia los agravios que había recibido en el encuentro con Colón.

Lo cierto es que sería redundante, incluso desde este blog, abordar la problemática de la discriminación como algo nuevo. Tengo que admitir, no sin cierta decepción, que creo que lo dicho por Bonilla es totalmente cierto. Los antecedentes sobre violencia y racismo en una cancha de fútbol no hacen más que reforzar mi pensamiento. E incluso siento mezcla de bronca y pena, al ver cómo rompe en llanto el jugador ante los insultos. ¿Cuándo fue, acaso, la última vez que se vio algo así en una entrevista? La sola idea de que él pudiera demostrar su dolor ante nuestra actitud ante la cámara, me da la pauta de que otros tantos - muchísimos - se sienten así también muchas veces, pero no podemos ni queremos verlos, debería dar vergüenza no sólo a quienes los profirieron, sino a la comunidad por verse, en cierta manera, representados.

Más daño todavía hace el saber que tampoco se está en vías de mejorar nada. A la ya consabida fama de racistas que tenemos (y puedo aseverar, porque conozco varios países latinoamericanos), le sumamos una desidia escandalosa para revertirla, y antes que eso, una soberbia recalcitrante para asumirla siquiera.

Cosas como estas no hablan mal del "Negro", sino de nosotros. De nadie más.

domingo, 14 de febrero de 2010

A muy corto y corto plazo.

En Racing rajaron a Claudio Vivas. El ex técnico de Argentinos Juniors abandona así el club después de un periplo de once partidos, de los cuales perdió siete y ganó cuatro. No empató.

Así se cierra un ciclo en el cual el club vivió una vorágine impensada ante la cual se puso el traje de candidato, lo tuvo puesto un par de horas, y tuvo que devolverlo porque era de alquiler (?). Luego al promisorio arranque contra Central, perder tres partidos era demasiado para la paciencia de hinchas y, sobre todo, dirigentes, que invirtieron más de diez millones de dólares en el plantel profesional, para mantenerlo en la categoría.

En una retrospectiva, a Vivas le quedaba grande el banco de Racing. Sólo quince partidos dirigidos en el Bicho, de los cuales sacó doce puntos en total. Se lo respaldó por su contracción al trabajo, su apego a la táctica, el temita de los videos, los conitos, las cintitas. Que es más que loable: hay que tener tantas ganas de laburar (?). Pero su poca experiencia como DT de primera, sumado a la mala experiencia, dejaban más que serias dudas sobre su posible rendimiento.

No obstante, Racing estaba muy mal en ese momento, remando como podía con los matungos que había dejado Caruso. Conscientes de que los milagros no suceden así de sencillo, se omitieron los partidos que Vivas dirigió el torneo pasado, porque hasta con Van Gaal de DT iba a perder el equipo.

Así llegó la pretemporada; excelentes resultados en el verano (terminando invicto y ganándoles a River e Independiente) y el debut con Central. A esta altura los diarios estaban obnubilados. Racing era campeón. Tenía que serlo. Que coinciden tal y tal, que la ilusión de la gente, que el promedio también apretaba en ese momento. Todas excusas para vender.

Ahí empezaron las derrotas. Primero con Colón, que era esperable y hasta predecible. Luego con Arsenal, que resultó un golpe durísimo para las ambiciones del equipo. Después de un interregno de "Racing tendrá que mejorar si quiere pelear el campeonato", "el juego no aparece", se llegó al "Ayala, Licht, Hauche, Bieler, ¿Le van a alcanzar para salir del descenso?". Todo eso pasó en dos semanas.

Ahí salió a la luz lo evidente. "Cuatro refuerzos de jerarquía no alcanzan para balancear a un equipo que se iba a la B el año pasado". Y no, la verdad que no alcanza... ¿Pero qué, se dieron cuenta cuatro fechas después? Porque primero, con el "Racing se ilusiona" de las tapas, sí alcanzaba para ser campeón. Y ahora no. Aunque es discutible; a Huracán con Cappa le alcanzó, y seis meses atrás era el peor plantel de Primera.

Esa propaganda increíble que formaron los medios la compró la gente de Racing y de otros equipos. Pero como lo que atañe ahora es lo que pasó en Racing, nos centraremos en sus hinchas. Los que sí se comieron el buzón mediático, no pudieron aguantarse que su equipo de estrellas perdiera tres veces consecutivas. Empezaron las puteadas, se acordaron que el equipo estaba a dos puntos del descenso directo. Y la derrota con Gimnasia fue la gota que derramó el vaso.

Claramente es una decisión apresurada. Con Vivas trabajando, sólo se jugaron cuatro partidos a su manera. Y con eso sobre la mesa, se tomó la decisión de cesantear un trabajo que sí se venía realizando, aunque sin los resultados esperados. La fuerte apuesta económica, la urgencia de liquidez deportiva inmediata, fueron determinantes en la decisión, que deja al equipo otra vez a la deriva. Y todo, en dos semanas.

jueves, 11 de febrero de 2010

Argentina 2 - Jamaica 1.

No se esperen la gran crónica gran de este partido, a la altura de las que hago (?) cuando jugamos por los porotos. Porque fue tan poco lo que entregaron estos seleccionados que lo más sorprendente de la jornada es que casi perdemos, empatamos por esa suerte que tiene Palermo y lo ganamos en el minuto 93.

Si estos encuentros realmente aportan a las conclusiones de quiénes representarán a la AFA al país, hoy determinaron que ninguno de los presentes en el Estadio Mundialista de Mar del Plata merece dicha citación. Porque Maradona plantó un equipo sin chispa, predecible, incapaz de abrir a un rival limitado pero consciente y bien paradito atrás, además de prolijo. Recién lo logró cuando moría el encuentro.

El local, no obstante, siempre fue de alguna manera superior a su rival, y trató de seguir un libreto, el clásico: compliquemos con la subida de los laterales. Sólo se logró en parte gracias a Monzón, que no resolvió con claridad sus proyecciones y entonces se abusaba del ollazo para Palermo, que con la pelota estuvo realmente mal. Flojísimo. El equipo no encontraba otro recurso, sin embargo, que el pelotazo sistemático y abrir la cancha por los costados. No sirvió para nada. Mercado jugó por el otro costado, mostrando que pone huevos y no te escatima pero que con la pelota en los pies se nubla. Tambien quizás ayudó el muy mal partido de Toranzo que, como alguna vez dijimos de otros: le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con la selección, que dicho sea de paso pegó alta camiseta. Lo peor es que a ellos les obviaron un penal, que pudo ser el 1 a 0 parcial.

Volviendo al fútbol propiamente dicho (?), el entretiempo dejó un par de remates de afuera bastante pobres de Monzón, y varias malogradas por Palermo, más una clarita de Galeano que fue a los primeros minutos. Al volver los equipos a la cancha, Argentina se durmió y con la pelota, los Jamaiquinos (no sé el nombre ni de uno, aviso ahora (?)) tiraron un centro a la medialuna del área desde poco pasada la mitad de la cancha (el costado derecho), y uno de ellos cabecea desde ahí. Ni alto ni fuerte. Galeano y Echeverría cómodamente atornillados se limitan a ver cómo Ibañez, palabras más palabras menos, bartolea la pelota, siguiéndola con la mirada hasta que se mete en el arco, previo impacto en la cara interna del primer palo del uno de Godoy Cruz. Increíblemente, los Caribeños se encontraban arriba en el tanteador, en su primera llegada, que ni siquiera fue peligrosa.

Argentina se fue al bulto. Sin claridad, pero teniéndola, aunque abusando todo el partido del pelotazo y apostar en un rebote, ya sea en un rival o un compañero, aprovechando el retroceso progresivo de los jamaiquinos, y la labor del arquero en las pelotas paradas. Tiramos cien centros y no atenazó uno. Ni uno, eh. En uno de los rebotes, Insúa tuvo el empate pero demostró el portero isleño que manos tenía (?). Hubo como seis cambios en cada equipo. Uno de los ingresados, Mendez, tiró un centro a dividir, que curiosamente también cayó en la medialuna del área, que Palermo desvió con poca claridad. Otra vez dificíl de creer, el arquero no estira las manos siquiera, y permite al Titán poner el empate en una jugada que un arquero de coeficiente normal (?) detenía sin problemas. A partir de allí, la selección local creció y eventualmente encontró el 2 a 1 final, en la última jugada del encuentro, mediante Canuto, otro ingresado en el complemento.

Poco más me merece este encuentro que, las cosas como son, se jugó completamente al pedo, aunque espero, le demuestre al Diego que los jugadores de acá, salvo alguna excepción (Boselli, Blanco si levanta, Moralez, Yacob), no están a la altura de la alta competencia que exige un mundial. Aunque, lamentablemente, no guardo muchas esperanzas de que así sea.

Un amistoso digno de verse se dará el tres de Marzo, cuando la Albiceleste enfrente a Alemania.

Ibáñez (2): lo que hace en el gol visitante no se puede explicar. El resto del partido lo miró en ubicación campo (?).
Mercado (4): Sin responsabilidad en el gol. Sobriedad y sacrificio. Debió irse expulsado por un foul tremendo, sobre la raya y con la pelota ganada. ¿Siempre lo mismo vos, boludo? (?)
Echeverría (3): Mal en el gol. Bien en el primer tiempo, entregando en corto y despejando de arriba sin complicarse. Salió con un golpe.
Galeano (2): con más responsabiliad en el gol. El penal que le hace al negro (?) no se lo puede permitir.
Monzón (4): En la primera etapa se concentró y pasó al ataque muchas veces. En el complemento abusó del centro y no gravitó en la banda.
Toranzo (2): Cómo hizo este muchacho para jugar, no sé. Pases al medio y a dividir, falta de actitud para marcar, desidia, intrascendencia en los centros. Horrible lo del metrosexual ex Cappa boy (?).
Acevedo (4): Aceptable labor del cinco de Independiente. Tratando de no sobrar la situación ni cometer errores, entregó todas limpias y aportó solidez para empezar a atacar. Bien en los centros.
Mercier (4): Sin ahorrar despliegue ni criterio. Un poco flojo a la hora de ir a los costados.
Insúa (4): Muy poco del Pocho, que empezó tratando de buscar en profundidad a Monzón, aunque luego se diluyó y cayó en la ley del rebaño que fue el pelotazo a la olla.
Jara (3): Disposición para jugar de espaldas al arco, pero sin claridad. No pudo abrir la defensa de Jamaica como a la de Racing, la última fecha. Qué bonito lo tuyo, eh (?).
Palermo (4): Hizo un gol, sí. Pero puntuarlo mejor que al resto por eso sería cruel con los demás. Porque lo de Martín con la pelota fue un desastre. Pero eso tiene él, que hace goles jugando horrible.
Hauche (3): mucho barullo del jugador de Racing. No pudo hacer gravitar su habilidad por el rigor físico del adversario.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Se dio la lógica (2)

Y esta vez lo digo con triteza. Porque la progresiva decadencia de la selección nos impide hoy siquiera aspirar a una victoria ante un equipo con jugadores buenos. Ni siquiera menciono un Brasil, un España. Estamos hablando de un equipo que, por más jugadores que puedan ser oriundos, no existe. Lo digo literalmente; el combinado de Catalunya no es reconocido ni por la UEFA, ni por la FIFA. Es un equipo que juega tres partidos por año, sus jugadores representan a España y, además y peor: ¡Que nunca nos había hecho un gol!

El futbol que se mostró, no obsante, dio un mínimo ápice de mejoría. Aunque no hace más este resultado que evidenciar carencias ostensibles. No hay recambio por las bandas: los laterales que tenemos son bastante flojitos, no hay un volante derecho como la gente. Además, faltan cinco meses para el Mundial y seguimos rotando jugadores. Hoy incineraron a Otamendi (que es buen jugador pero aún es muy pibe para la albiceleste, a mi criterio) sacándolo en el entretiempo. Maradona borró a Carrizo, que lametablemente va a perderse el mundial para dejarle el lugar a Pozo que ganó la convocatoria atajando en el país. Lo dijimos acá cien veces. El fútbol local está bajísimo y convocar a los de acá - salvo excepciones; hoy por hoy Blanco y Bolatti que están por irse - es dar ventajas.

Este tipo de resultados no hacen más que envalentonar mi conclusión sobre la verdadera calidad de esta generación de jugadores. Los que fueron considerados cracks, han tenido actuaciones de dos mangos con la selección, que en cualquier otra coyuntura les hubiera costado la convocatoria. Gago es el principal nombre al que apunto. Inconsistente de 5, su posición natural, y desastroso por derecha, tiene que recurrir otra vez a los medios y su demagogia("resigno plata y me voy a donde tenga ritmo porque quiero ir al mundial") para ganar consideración. Ya no merece estar. Otamendi hoy cargó injustamente las culpas, pero cada presencia suya involucra tácitamente que va a mandarse una cagada (le pasó en eliminatorias). Un tipo que es figura marcando a tipos como Ramirez, Salcedo, Vizcarra, no puede ser el 6 titular. Que juegue Ezequiel Garay y dejémonos de joder.

No puedo creer que Palermo vaya a ir a un mundial. Jugó un lapso de casi tres tiempos (por lo general los segundos), en tres partidos. Metió el gol contra perú, y en 135 minutos tocó 5 veces la pelota. Hoy no existió. Y mirá que hay tipos mejores eh, por mencionar: Crespo (que igual está grande), Cavenaghi, Lisandro Lopez, el Chori Dominguez, Boselli. Menos mal que Higuain sí es un crack y se ganó el lugar (le alcanzaron tres partidos) porque si no, sería titular. Ojo, a mi me cae bien Palermo pero separemos las cosas. No somos una selección sin recambio como para depender de un jugador de 37. Eso no va.

Además, es necesario darse cuenta que Palermo no le es útil a la selección. Con él, se vuelve a los carrileros tirando centros desde 3/4 de cancha, para que la baje o cabecee parado ahi. Y esos carrileros hoy no están. Hay que apostar a jugar a otra cosa, maximizando la movilidad de los jugadores que estén para hacer una rotación que no deje marca fija. Por eso festejamos hoy el debut de Javier Pastore, que no sólo metió un golazo sino que mostró coraje para pedirla y técnica partiendo desde ambos costados, atributo escaso entre los que jugaron hoy. Por eso es que, también, apostamos a la selección que pusimos acá al costado, con dos enganches, dos extremos bien abiertos por su banda (Di María y Messi) con gol y buen mano a mano, más un nueve técnico y dúctil que gire y acompañe los movimientos del equipo en ataque. Si no hay carrileros, juguemos sin carrileros, no improvisemos volantes centrales en la posición porque queda un equipo angosto y se pierde el mediocampo. Si los laterales son malos, ponemos a los más aptos para marcar, y de ahí que el jugador confíe en su criterio para ir al ataque pero por dios NO pongamos centrales porque no saben de la posición.
No digo emular al Barcelona (no hay tiempo ya para eso) pero sí, por ejemplo, al Huracán del primer semestre, que jugaba con Toranzo, Leandro Díaz, Pastore y Defederico atrás del 9, Nieto. No había referencia para tomar la marca, llegaban todos al gol y rotaban bien. Y Díaz y Toranzo son horribles, y parecían figuras. Cappa lo logró con un mes de pretemporada, con un plantel limitadísimo. Maradona va a tener su mes, y tiene un plantel excelente para elegir. Pero si los que hoy dieron verguenza siguen estando, olvidémonos.

Si hablamos de buenos rendimientos, rescatemos de la bolsa a Pastore, Di María y el laburo de Higuaín sin pelota (le faltó el gol). Demichelis venía bien pero está adoptando la tendencia de hacer cagadas en los últimos minutos, es la segunda vez.

La selección sigue quemando jugadores, despilfarrando el prestigio, yendo con miedo a jugar los partidos, dependiendo absolutísimamente de la inspiración de alguien. Mientras, nosotros esperamos que Messi rinda en la selección, porque es más fácil caerle a uno en vez de pedirle al equipo entero que esté a la altura.

lunes, 7 de diciembre de 2009

"El fútbol no es una cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso".

Se podría interpretar de muchas maneras la frase de Bill Shankly, DT inglés que dirigiera, entre otros, al rojo bueno (?), es decir, al Liverpool. Seguramente, cuando la dijo, no pensó que en el remoto país de Argentina podrían suceder cosas que fueran una radiografía fiel de una de las aristas del significado de su frase.

Este blog nació, como la gran mayoría, de mis ganas de hablar de aspectos meramente técnicos y tácticos del fútbol. Poco tiempo me bastó para enterarme que el deporte en sí trascendía ampliamente la barrera del espectáculo. Tampoco comía vidrio en ese entonces: sabía en ese entonces que en estos lares se vivía como pocos el fútbol en sí mismo, con toda una maquinaria "folklore" montada para festejar eventos más allá de los títulos. Que tu hinchada esto, que descendiste en tal año, que abandonaste en tal otro, que rompiste carnet, corriste. No obstante, todas esas chicanas quedan de lado cuando el equipo, el equipo de uno, el de nuestros amores, pelea el campeonato. Todo es ilusión, expectativa y fiesta. En la medida sana.

Y esa medida se excede a veces. Sucede en casos especiales, difíciles de explicar, en los cuales un simpatizante se enfervoriza y transmite sus frustraciones y expectativas de su propia vida a un club de fútbol, sin ir más lejos, a 11 tipos del mismo color, atrás de una pelota. La real dimensión de un campeonato, o incluso de un descenso, queda entonces distorsionada, exacerbada y muy malinterpretada, interpretándose como un fracaso propio, que se sufre hasta en lo más profundo del alma. Se buscan explicaciones, con éxito dispar, y sólo terminan quedando las chicanas, y el vacío.

La actitud que tuvieron los hinchas de Newell's en marco del partido con Arsenal no son nuevas. Sí exageradas y violentas. Reflejo genuino de la sociedad, el fútbol. El partido fue efectivamente frenado por el conjunto de Sarandí, y se perdieron varios minutos, pero no tantos más que en otros partidos. Pongamos como ejemplo el viajar a trabajar. Siempre lo mismo, el transcurrir el mismo camino a diario. Ahora supongamos que se nos hizo muy tarde y nuestro gerente es un flor de hijo de puta (?) que nos va a descontar el día. Te tomás el café apuradísimo, salís con las ojeras y sentís que no llegás más, que todos los semáforos están en rojo, que el tren se demora demasiado, que la gente camina como idiota en la calle. En fin, es lo mismo que otros días, sólo que hoy, justo que estás retrasado, te fijás en eso. Esto mismo le pasó a Newell's.

La reacción del hincha, entonces, puede entenderse por esto que describí dos parrafos más arriba. Es tan malsana la expectativa de festejar, de extrapolar los logros de una asociación civil sin fines de lucro hacia la vida de uno, en donde las sensaciones se pervierten y se vuelven viscerales. Mil personas para increpar a un árbitro, como si fuese el responsable de la miseria más grande tolerada en toda nuestra existencia. Los jugadores haciendo carne este sentimiento y apurando las jugadas, pegando muchísimo (una constante de la Lepra en este torneo, igualmente), increpando al referí en todas y cada una de sus intervenciones. El imbécil de Peratta (no se me ocurre otro calificativo para él, ni es la primera vez que tiene actitudes reprobables) yendo a maltratar a Burruchaga, como si fuera él responsable de que Newell's jugara al pelotazo a dividir para Boghossian, que hiciera agua con la línea de 3 a los costados, de que Jara tuviera una partido tremendo, de que sus compañeros no pudieran hilvanar una jugada decente de gol en noventa minutos. Y luego, todo el plantel declarando en contra de Lunati, que es definitivamente el peor árbitro del fútbol argentino, peor aún que aquellos retirados por rendimientos deplorables (Daniel Gimenez, por ejemplo), pero que tampoco es responsable del resultado. Es más, en algún punto fue hasta indulgente con Quiroga y Schiavi, tipos que ya se pasan de rústicos, y llegan a ser violentos, permitiéndoles terminar el encuentro cuando debieron irse expulsados.

Siempre descargar el alijo de las culpas es mejor que sincerarse. Ñuls no escatimó en esfuerzos, pero el encuentro lo perdió, como pudo perder si estuviera décimo en la tabla. Pero ese sacrificio debió quedar en la cancha. Llevar el "coraje" a otro lado hizo que también perdiera el encuentro afuera, y lamentablemente hoy no se puede decir que sólo por la furia de sus encolerizados hinchas. Hoy fue partícipe el mismo seno de la institución. Es entendible la indignación de los jugadores. Pero hasta ahí. Ya antes habían existido incidentes en Colón, contra Javier Collado (otra luminaria (?)), con un saldo de cinco jugadores suspendidos. Al árbitro, Rivarola le tiró un pelotazo. ¿Nadie se pone en el lugar de los árbitros? Si yo hubiera sido el bueno de Javier (?), a Rivarola le arranco la cabeza. Él se la tuvo que comer porque si no, le hacen una probation y lo suspenden para dirigir (que, viendo su rendimiento, no estaría mal, pero no es eso lo que interesa).

El fútbol no es una cuestión de vida o muerte, es más que eso, dice la frase. Tristemente certera, muestra, como tantas otras cosas muestra el deporte, lo errado que se está a veces.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Imbécil.

"Si bien, como quedó dicho, todo el equipo jugó muy mal, lo del Papu Gómez ya resulta inexplicable e indefendible. Mientras él siga siendo el conductor, estamos condenados al fracaso. Ojalá que el Tribunal de Disciplina se apiade de los hinchas y lo haga descansar un tiempo bastante prolongado."

"Que el Tribunal se apiade de los hinchas y haga descansar mucho al Papu."

Cada tanto me tienta leer la sección "De frente" que hizo famoso al Olé. Periodistas disfrazados de hinchas (o hinchas disfrazados de periodistas, podría cuadrar mejor en el balance histórico de la publicación) hablando de los rendimientos del equipo de cada cual.

Encontrarse con fragmentos como los que pueden leerse arriba en este mismo post, los cuales engalanan este descargo de un sanguíneo hincha de San Lorenzo, es a todas cuentas lamentable. El Papu Gomez le hizo gestos a la tribuna. ¿Y?
Las plumas que han dado forma al diario desde su fundación no son precisamente las más agraciadas del ámbito periodístico. Ni siquiera las más floreadas del periodismo deportivo. Empezando por su jefe de redacción (Leonardo Farinella), el pasquín (?) exhibe diariamente una cohorte de cabezas de termo que, de escribir en un blog amateur (como éste), serían hasta grotescos. Un periodista que se precie de tal (ni siquiera te exijo un título porque eso implicaría rajar a dos tercios) debe ser, aún en la bronca, un paladín de la buena palabra, de la mesura. Hay formas sutiles de pegarle a un jugador de fútbol (lo cual también está MAL, porque exacerba el sentimiento personal, sujeto a intereses, ante su labor profesional). Esto es digno de un "De Boedo vengo" o un "Mundo Azulgrana".

Pero escriben en un diario de tirada nacional. Que alguien pague $2,50 y que lea algo como eso sabiendo que le está pagando el sueldo al responsable, es triste. Mucho peor es que el mismo Alejandro Gomez tenga libre acceso a estos halagos (?) hacia él dirigidos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Pequeñas delicias de la vida Racinguista.

Y bue, Lottar Mathäus no viene. El ex crack alemán, de dudosos logros como DT en Europa, mandó un sms glorioso ("n voy x motiv pers" creo que decía) y así le canceló a los dirigentes de Racing. A los jugadores, a la gente, a todos.

Me costaría dar una apreciación personal acerca de la pérdida neta real que sufre el club. ¿Matthäus era acaso idóneo para la situación del club? ¿Era igual de bueno como DT que como jugador? ¿Podía lograr explicarle la redonda a una comparsa de 45 integrantes vistiendo la Blanca y Celeste? Sinceramente no sé. No me interesa tampoco, ya que no va a venir; el estado delicado del primer equipo, con respecto al descenso, hace urgente fijarse en otros menesteres, como el encontrar al que sí sea el sucesor de Ricardo Caruso Lombardi (a quien, en otro orden de cosas, seguiremos bancando a muerte).

Así las cosas, los popes de la institución vuelven a dejar la imagen de Racing expuesta al ridículo y el descrédito. Primero la negociación escandalosa con Vizcarra (casi queda libre por culpa nuestra; hoy está en GELP), la incumplida promesa de retener una base (qué divertido va a ser cuando traigamos a préstamo a Zucullini), son ejemplos de este manejo digno, como rezaba la pintada que hoy adornó los matutinos, de Fernando De la Rua, aquél ex Mandatario Nacional de dicción torpe y andar extraviado. Así que muchachos (?), pónganse media pila y hagan las cosas como corresponde. No me hace gracia escuchar el nombre de La Academia en el programa de Tinelli, o el de Rial.

Suena el nombre de Sergio Markarian. Vuelve esa lista B con Claudio Vivas, Ischia y Osvaldo Ardiles - técnico éste último a cuya designación suscribo - como posibles candidatos. Igualmente, yo ya no les creo una curda a los dirigentes. Tendré que ver el contrato firmado y un contrato que ratifique que firmó el contrato (?) para despejar las dudas.

Racing necesita un técnico YA. El equipo difícilmente gane tres partidos este torneo. Hay que darle la chance urgentemente a alguien que llegue, y que logre dilucidar la cuestión y limpiar a varios jugadores, muchos de ellos lamentablemente adquiridos por el club en calidad de cedidos, y tratar de armar una base aceptable, de acuerdo a compras fuertes y, por sobre todo, criteriosas en el mercado de verano. Es la única manera de apostar a pelear arriba el torneo que viene, y así rescatar este torneo magro, que posiblemente nos vea últimos como hace dos años. En resumidas cuentas, la única manera de zafar del descenso.

jueves, 15 de octubre de 2009

De la reacción de Maradona.

Dijo lo que todo el ambiente quiere decir, y sólo él puede por ser Maradona. Pocos deben ser los jugadores que realmente se bancan la obsecuencia y el manejo impune de los "periodistas" que se manejan en el ámbito deportivo.

El pseudo-periodismo queda al descubierto cuando vemos a tipos como Luis Ventura y toda su corte lamentable de panelistas atacar con todo a Maradona. ¿Es lógico que un sector del periodismo rosa, el encargado de revistas de un caudal cultural innegable como Pronto y Paparazzi salga en defensa de otros, responsables de luminarias de idéntico brillo como el Olé, o los noticieros de TyC?

¿Es lógica semejante muestra de indignación por parte de un tipo que ha sabido tranzar con mil y un popes con tal de estar donde está, reconocido hasta el hartazgo por su veletismo y obsecuencia para con el que pone la tarasca?

No pienso dividir. No voy a acudir al discurso de "esto es para los que no querían que fuera al mundial Argentina. Los quiero ver festejando después" porque no me interesa, a mí personalmente. Cada uno es responsable de sus propios intereses; eso está claro. El asunto es que muchos de los periodistas que se sintieron golpeados por el actual DT adaptan sus intereses según el vaivén. Ganan si Argentina clasifica; Ganan si Argentina queda afuera. Y se quedan en eso; adoptan una doble moral ("Esto se veía venir". "Obvio que queremos ir al Mundial").

La actitud que tomó el Dié es reprobable. Reprobable en sus formas. Si él hubiera adornado la declaración, suavizándola, las críticas le hubieran llovido igual, por esta doble moral repugnante de la que hace gala el círculo periodístico. Lamentablemente, el asidero de las fortísimas críticas es ahora la falta de modales. Pero yo, honestamente, prefiero alguien franco y malhablado antes que escritores de pluma colorida pero, salvo honrosísimas excepciones, vacíos, temerosos, condescendientes. Los arreglos con las barras, la televisación, los 30 años de Grondona, el vaciamiento de las instituciones. Omisiones voluntarias sobre temas de tamaña relevancia pesan, en el balance que yo hago, muchísimo más que un agravio de mal gusto en una conferencia de prensa.

Miren ahora mismo cómo invierten su propia posición, ellos, los creadores de "D10s es argentino".

Lo que le criticamos, sí, a Maradona desde este espacio es su forma de decir las cosas. Sabemos de la soberbia de la que hizo gala. Pero también sabemos de la soberbia del aparato que, ayer, él mismo puso en su contra. Rescatamos cierta "honestidad", muy poco diplomática, para decir lo que pensaba. Y opinamos que, como esto, a fin de cuentas, es fútbol, Maradona sabe más de fútbol que todos los pasantes juntos.

Cierto es también que el equipo deberá mejorar, y drásticamente, para aspirar a buenos resultados y acallar las feroces críticas que vendrán de ahora en adelante.

Update: buen post el de Tic Espor, sobre el tema

jueves, 1 de octubre de 2009

No vi a la selección local.

Retomando un poco luego de algunas obligaciones de índole curricular (?), qué mejor manera de agarrar ritmo sino hablando de la selección de jugadores locales que venció 2 a 0 a los saldos de la selección de Ghana.

Primero dejo algo en claro: me parece perfecto que exista un combinado argentino de jugadores que se desempeñen en la liga de acá. Puede ser que "sólo les importe la plata" como dice la mayoría, pero algunos jugadores de fútbol compatriotas son muy competitivos y realmente disfrutan representar tamaña camiseta. Además, el trabajo con jugadores de clubes locales terminaría, en definitiva por fortalecer el fútbol local. Si bien las perspectivas económicas para el país en próximos tiempos no son favorables ni mucho menos, es este orgullo deportivo de los deportistas el que puede incentivarlos a quedarse, aunque sea seis meses más, en el país para pelear un lugar en el plantel de la Selección Mayor.

No obstante, surgen varios cuestionamientos a la práctica hasta ahora llevada por Maradona (Basile tuvo jugadores locales en el predio pero no jugó ni un partido):

- Este proyecto es, lógicamente, uno de esos que necesitan un desarrollo y planificación a lo largo del tiempo. La poca seriedad que se le da al combinado argentino local, enfrentándolos con equipos tan endebles como Panamá y Ghana B (los titulares no son los que pasearon en Córdoba, no señor), no es una medida real del poderío que pueda llegar a tener (o no) el equipo.

- La condición esporádica de los entrenamientos en el predio de Ezeiza. Si lo que se quiere es tiempo de trabajo, y se alega que no se puede lograr un cometido con jugadores de Europa debido a que sus clubes no los ceden con anticipación, entonces, ¿Por qué los que sí pueden ir a entrenarse a diario a Ezeiza, lo hacen sólo una semana antes de un amistoso contra Ghana? ¿Es por las copas? Ninguno de los hoy presentes la juega. ¿Es por los torneos, entonces? No. La primera certeza que ha de tener un DT de selección es que sus posibilidades se ven supeditadas por el fútbol doméstico de cada país, y habrá de adecuar su tiempo de trabajo a las circunstancias. Entonces resulta irrisoria la queja sobre el poco tiempo disponible para trabajar, si los jugadores disponibles acá van una vez cada tres meses.

- De ésto último surge otro planteo fundamental: estos partidos de exhibición (por su casi nula seriedad, no merecen otra etiqueta), sólo se registran cada tres meses. Durante ese lapso, quizás se dictan las nóminas de convocados a las eliminatorias. Del fútbol local no van a faltar Verón, Otamendi, Papa, Battaglia. Se sumó Braña; antes estaban Montenegro, Sand, Battaglia y Angeleri (lesionado) como fijas. Ninguno de los jugadores que jugó con Panamá, a excepción de los mencionados, ligó un llamado a un partido por los puntos. Visto de esta manera, no puede evitarse comparar conjuntos como los de ayer como meras vidrieras para que los jugadores usen el prestigio de la Albiceleste como trampolín hacia Europa o México.

- Ahondando más en esta cuestión, el jugador se ve en su derecho a pensar que no tiene chances (estadísticamente así es) de integrar la lista de 23, y decide marcharse a una liga de menor orden, privilegiando el espectro económico. A fin de cuentas hablamos de un trabajo y como tal, siempre es bien vista una mejor remuneración. Obviamente. La futilidad de estos partidos no es suficiente para retener a las distintas generaciones que, hoy por hoy, migran en masa hacia otros horizontes y dejan a tipos realmente troncos como figuras del torneo.

- Ya en un terreno más propenso a interpretaciones personales, otro reclamo que podría hacerse al mal trabajo hasta ahora realizado es, ni más ni menos, que muchos jugadores que deberían ser llamados no están. Si la idea es apostar a un grupo de jugadores que tenga chances serias de ir a un Mundial, tipos como Palermo, Fuertes, Schiavi, Verón u Ortega simplemente no pueden estar. El más joven tiene 34 años. Si bien considero personalmente que hay excepciones (Bolatti y pará de contar), ¿Qué méritos hicieron Jesús Mendez, Nicolás Gaitán (suplente), Fabián Monzón (segundo suplente en Boca) o Villagra para ligar una convocatoria? Ninguno jugó aceptablemente cinco partidos seguidos acá para que los llamen y jueguen. Tipos con talento que sí han sabido jugar bien acá (y ahora ya partieron o capaz todavía están) como Maxi Moralez, Sebastián Blanco, Salvio, Yacob, Hilario Navarro, no han sido llamados nunca, o capaz una vez sola. Y tienen más merecimientos. No hace esto sino reforzar el concepto de la selección como mostrador para que los clubes vendan jugadores.
Si la idea era mantenerlos para trabajar y que no se vayan a Europa, ¿Por qué se trabaja de esta manera?

-
Otro punto de vista alternativo puede tratarse por el lado de la angosta visión del ambiente en general. Siempre es "los de acá" Vs. "los de allá". ¿Qué clase de soberbia intangible enaltece al pobrísimo fútbol vernáculo en desmedro del Brasileirao por ejemplo, o la liga de Mexico? Si Claudio Bieler, actualmente en Liga de Quito, le hace tres goles a uno de los equipos más respetados del país - Lanús - ¿No merece una convocatoria, más sabiendo que la mete a docenas en Ecuador, mientras Palermo en todo el año no lleva ni diez goles? Para meditar (?).

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Otro punto de tantos (es un blanco fácil, lo sé) es el mal momento. Después de tanto vaciamiento, apostar al fútbol local en este momento no es seguro. El saneamiento debe hacerse de a poco para recaptar a aquellos que hayan ido a ligas de poca jerarquía (Grecia, Ucrania, incluso Portugal son ejemplos), y que de a poco esos jugadores jerarquizen el fútbol para atraer a aquellos más alejados económicamente. Es obvio que los jugadores que hoy juegan en España, Italia o Inglaterra son mejores que los que están acá, porque la migración data de largo tiempo atrás; eso no es culpa de Diego. Sin embargo, si bien las intenciones son nobles y con el tiempo pueden dar sus frutos, poner en manos de jugadores que se desempeñan en una competencia tan chata como lo es el Apertura hoy un objetivo tan magno como la clasificación a un Mundial, es arriesgado e insensato.

Pero bueno. Palermo metió dos goles (?) y seguro va a ser titular. Ojalá fuera una joda.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Paraguay 1 - Argentina 0.

Es difícil analizar este partido, en frío, más cuando terminó hace apenas una hora, Argentina está en posición de repechaje - emulando aquellas fatídicas eliminatorias del mundial '94 - y, más importante inclusive, considerando que entraron Palermo y Schiavi. Mucho peor me pondría si pensara que la transmisión del canal 13 los consideraba a ambos como los capaces del milagro.

El encuentro no tiene mucho para decir. Fue un equipo hecho y derecho contra un rejunte de casados. Un rejunte que tiene unas falencias en la última línea que, de tratarse de otro equipo, haría las delicias de la familia toda, a saber:
  • Total incapacidad para salir jugando, sumado a un talento natural para tirar la pelota al medio y dividirla (e incluso perderla) ante la mínima presión de los delanteros rivales.
  • Permeabilidad para las marcas uno a uno. Para evitar que Salvador Cabañas (jugadorazo) penetrara en el área, había que ponerle tres marcadores, Mascherano, un balde de cerezita y doble capa de membrana.
  • Total displicencia de los laterales, de partido mucho más que olvidable. Subidas intrascendentes y nulo compromiso para volver a cerrar las espaldas de los centrales (que no nos olvidemos que son Heinze y Dominguez) y, siendo ellos los únicos escuderos de cada costado (jugamos sin carrileros el segundo tiempo), prácticamente regalamos las bandas todo el partido.
Dicho ésto, sabemos que el medio mucho no puede hacer. Sumando catástrofes para los volantes, hay que volver sobre la tópica de los volantes laterales. Jugó Verón de 8, que tiene menos recorrido que el trencito de Puerto Madero. Un tipo que es volante central y tiene 34 años que hizo lo que pudo y otra vez buscó zafar del escarnio que hago (?) hoy acá en este descargo. Argentina tuvo los mismos defectos que tuvo en el último partido de la era Basile. Y eso es culpa de Maradona. Los mismos jugadores que hicieron historia al perder con primera vez con Chile por eliminatorias son los que pasaron un papelón hoy. Si el fútbol nacional posee "la generación más prolífica de su historia" no se nota. El recambio ya es una exigencia.

En fin, la línea del medio la completaban Gago que volvía a la titularidad, y Dátolo que poco pudo aportar, considerando que su mejor complemento al equipo era el remate desde afuera, y ésta vez ni probó. Ninguno de los tres tenía indicación de marcar y, salvo Verón, ninguno lo hizo. Por eso Mascherano volvió a quedar pagando y, aún jugando un partido sin dudas horrible, se las ingenió para recuperar. Contra un mediocampo que funciona corriendo como el paraguayo (que además era una línea de 5) era esperable perder el duelo en esa zona y que el equipo quedara descompensado. El fútbol son números y líneas rectas; hay que ganar mayoría numérica y jugar con las diagonales por los costados para llevarse marcas y, valga la redundancia, tener más jugadores propios que contrarios en determinados sectores de la cancha. Argentina perdió todas las divididas por no jugar con inteligencia y raspando cuando tenía que hacerlo.

Los delanteros, siguiendo esta cadena de "razonamiento" (porque sigo caliente, aún tratando de entregarme a la objetividad), es aún más que esperable que tengan que hacer un partido a 30 metros del arco defendido por el buen arquero que es Justo Villar. Pero si a todas las falencias del andamiaje mencionadas a nivel de los jugadores atrás de los puntas le sumás un mal posicionamiento de los mismos, ahí decididamente hablamos de un gol como la concepción de un milagro.
Aguero jugando como siempre en la selección (en un puesto ajeno a su naturaleza y, por ende, muy mal), un Messi que tiene que lidiar con su propia frustración, la inercia de sus compañeros y cuatro marcadores para poder hacer algo que nunca llegó, jugando por momentos en el círculo central y partiendo desde ahí. Muy lejos.

En fin, durante los 90 minutos tuve la impresión de estar ante la inminencia del primer y segundo gol paraguayos, éste último ausente al final, debido a la claridad pasmosa para llegar al área de los dirigidos por Gerardo Martino. El gol que nos hacen es una perla digna de un discípulo de Bielsa; tres toques de primera, rotación, triangulación y pivoteo. Los centrales que entran en la joda como locos y se van a encimar, dejando a Haedo solo, que lo fusila al pibe Romero (lo vi bien) y sentencia la historia. Antes de eso, el arquero que se come a Eliana Guercio juega en el AZ holandés había intervenido en dos situaciones clarísimas, con sendas pelotas impactando en el palo.

Si ya era difícil esperar una reacción, Verón se fue expulsado, supongo que por protestar como un boludo (hacía quince minutos que jugaba de garpe) y el equipo, aún mostrando una mejora, ni mosqueó, podríamos decir. No hubo llegada al gol, no hubo sorpresa, irrupción de un volante o un lateral (¡JA!) y Argentina siguió con el mismo argumento monocromático y deslucido: tirar centros al lungo... que no estaba. En el segundo tiempo entró Lavezzi, dando un poco más de la misma intrascendencia que aporta Tevez o Aguero, pero un poco mejor ubicado y con más contacto con la pelota.

Después, entraron Palermo y Schiavi. Y entre ambos pudieron convertir en el último minuto, pero Schiavi no pudo estirarse a conectar el cabezazo del 9 de Boca. Que dos jugadores que están de vuelta y tienen 36 ambos hayan sido los que entraron para dar el batacazo, terminaron de cerrar mi impresión de que el equipo había tocado fondo.

Argentina no puede clasificar, ya, sin depender de otros resultados. Al menos no directamente. Si bien seguimos pensando en positivo acerca de la clasificación a Sudáfrica, esta tanda de partidos no hace más que abrir interrogantes que necesitan sangre nueva (?) para ser contestados.

miércoles, 26 de agosto de 2009

De la argentinidad recalcitrante.

No se puede definir como un nacionalismo. Aunque ambas posturas tengan como pauta exacerbar las virtudes del país del que uno es oriundo o residente, una actitud es al menos sensata o tiene un límite delimitado por la barrera del ridículo. Ese es el nacionalismo. Cuando se pasan ciertos topes, hablamos de arlequines defendiendo sin fundamentos serios o sostenibles alguna cuestión que afecte ese sentimiento de "argentinidad", por llamarlo de alguna manera.

El fútbol es pasional. Todos lo sabemos. Se toma siempre una postura; pocos grises existen en el ámbito. Pero lamentablemente son pocos los que se mantienen en sus cabezas y no se ponen el balde, como comúnmente se dice de aquellos que hacen cosas como aquella nota.

¿Qué clase de artículo es ese? ¿Cómo es verificable o confiable esa encuesta en la que está basado?

Lo peor no es eso, de todas maneras. Hay algunos puntos remarcables dentro de la noticia, si es que así puede llamarse:

"... De repente, Diego Maradona asegura que Argentina le va a ganar a Brasil y los tipos se quedan mudos... Algo pasa en el país vecino. O, de repente, volvió a crecer el respeto por nuestra Selección o a Dunga no le creen ni un poquito..."

Esta es la mejor de todas, sin dudas. Se sabe que Dunga no es un DT con mucho concenso entre los brasileños, o al menos no lo era hasta hace seis meses. Ahora está más afianzado el equipo y posiblemente las críticas hayan amainado. Pero quedémonos con esto: la seguridad del mensaje sobre que en Brasil están asustados, como si Maradona tuviera poderes premonitorios sobrenaturales. ¿Eso lo justifica una encuesta en la que tranquilamente se pudieron modificar los números? (ni siquiera está el link del diario Lance!)

"...En la batalla de los arqueros, Julio César le ganó en las preferencias a Mariano Andújar por 63,4% a 36,6%. ¿Suena lógico? Hasta ahí."

Primero, ¿A quién carajo puede ocurrírsele comparar a Julio César, que es hace dos años titular en Inter y uno de los tres mejores arqueros del mundo, con un tipo como Andújar que, si bien es buen arquero, no tiene ni una arista de comparación? Además, cómo rematan la oración es impresentable. Esa soberbia de quienes redactan el diario, que lamentablemente es característica, muestra también ribetes de operación de prensa y todo. Falta que cuestionen la integridad ética y la inteligencia de los votantes por no elegir al ex Estudiantes, y ahí estamos hechos.

Noten también la búsqueda del redactor de buscar en los paralelismos, comparaciones favorables a Argentina. Messi en este momento es mejor jugador que Kaká, que perdió mucho terreno desde 2007, cuando ganó Champions y Mundial de Clubes con Milan y dio cátedra de fútbol con su elegancia distintiva, debido a una lesión. Pero ellos lo saben asimilar, por lo menos eso parece. Acá ganarían todos los argentinos, incluso si enfrentan a Tevez con Garrincha, porque se votaría con la camiseta. No pondría las manos en el fuego por que el diario mismo adultere los números para favorecer al Apache.

"Ahora falta que Lula grite los goles de Boca..."

Para cerrar, la última oración me daba material para otro post entero. Porque no sólo ya dan por sentado que en Brasil dan como favorita a Argentina (Si ellos lo hacen, ¿Por qué nosotros no?) aún cuando el recuento salió 5 a 5, dando un empate numérico, que no dice nada del funcionamiento de cada equipo, por ende, es poco serio. También mandan el bocadillo bostero que no puede faltar, con motivos un poco más analizados en este post.

Después, cuando nos reconocen como unos creídos, todo el mundo reacciona mal, y pasan a ser ellos los "antiargentinos" . Y cuando llegan los fracasos deportivos nadie lo puede explicar porque Argentina era el mejor. Siempre según nosotros, por supuesto.

sábado, 27 de junio de 2009

Por fin llegó la veda.

La vedettización de la campaña política me tiene harto. No voy a tomar ninguna postura, sólo decir que la campaña consistió en desacreditar al oponente con una bajeza por momentos insoportable, de parte de todos los candidatos fuertes a quienes se les dio lugar y momento para opinar. Y todo para elegir a representantes del pueblo que no son tales: cuando hay 51% de presencia monopartidaria, chau democracia.

Así que, también, chau demagogia, chau propagandas que abrazan el ridículo, chau programas de periodistas impresentables haciendo lobby para el candidato que puso la tarasca, chau a la prepotencia oficialista, chau a la intolerancia de la oposición, chau descrédito, chau campaña, chau a lo mismo de siempre, siempre. Chau, hasta nunca.

viernes, 12 de junio de 2009

Lecciones de cómo ningunear a un jugador de fútbol. (II)

Existe una polémica a la hora de hablar de un crack como Gonzalo Higuaín. Uno se da cuenta, por la forma de desenvolverse del Pipita, que es un pibe poco dado a las declaraciones rimbombantes que rayan la demagogia (esas que tanto declaran tipos como Aguero y Tevez) .
Por no decir "me saca el sueño una convocatoria en la selección" o "Cuando escucho que Diego me llama me cago encima", queda como un Antipatria. Hablando con muchas personas distintas, esta queja fue la principal, entre otras, que se le hacen al ex River. "Dudó cuando tuvo que elegir Argentina o Francia" o "No quiso ir al sub 23" son las más comunes. También se dice - ya en ambientes más metidos en el asunto - que no hace bien a los grupos, que es pata de lana (se comio a la mina de Gago, dicen, yo no sé), que con Heinze y Gago no se habla, ídem con Aguero... y muchos etcéteras.

Acá se está hablando de una confusión muy grande. El hecho de que no declare ante la prensa, lo hace ver como un tipo "que no siente jugar con la albiceleste", generando una antipatía en la gente este personaje que hicieron del verdadero Higuaín. Esta animadversión es fomentada por la prensa, que prefiere a los jugadores del pueblo y directamente omite la presencia de quien metiera 22 goles en 34 partidos esta temporada. Está claro que el Diario que cada vez queremos más (?), es un bastión Anti-River (como también fue Anti-Boca, aunque no a éste nivel, en la época de la Riversión) pero esto ya es irse al carajo:


Imagen sacada de Pajashare

Claro, resulta que ahora no existe el muchacho. Me revienta que haya tanto favoritismo hacia algunos jugadores, estando algunos de estos (Tévez, Aguero, Gago. Heinze no está inflado, pero ya no le pegan como antes) inflados terriblemente por la prensa deportiva, y que este lobby le cueste el puesto a jugadores que deberían estar, o que estuvieron y fueron injustamente sacados, como el Pipita, Saviola que era figura, Cristian Ledesma (juega en Lazio, para ellos no existe) o Ezequiel Garay, que tampoco existe. Lo cierto es que mientras el pibe, como bien dijo este muchacho, los salva del papelón al Gringo y a Gago Domingo tras Domingo (los dos tuvieron una temporada mala y serían declarados prescindibles), ellos se encargan de cerrarle las puertas de la selección. Pero esto no queda acá. Maradona también se encarga de dar entidad a estas quejas de camarilla y negarle a este pibe la posibilidad de jugar en la selección, cuando debería ser titular en el equipo que él dirige. Porque, como se dijo en el segundo post de este blog, a la selección se viene a jugar y los vestuarios quedan en el club donde uno juega. No hay lugar para las camarillas porque no te garpan para salir a representar a tu país (bue, a la AFA, que es la que regentea el fútbol del país), sino que es un privilegio. Las diferencias deberían quedar de lado.

Pero tampoco como vidrio. Sé que esta selección argentina es dirigida por los representantes de jugadores (o mismo por dirigentes) que quieren que sus protegidos peguen transferencias para cobrar sus comisiones astronómicas. Si no, es inexplicable cómo Bergessio, Sand, Fuertes, Lisandro Lopez, Montenegro o Denis hayan ligado convocatorias y no un pibe que es titular en el Real Madrid, que seguro me equivoco (?) al pensar que es mejor jugar en Madrid que en Portugal, Lanús, Boca o San Lorenzo.

lunes, 9 de marzo de 2009

Banderas de la discordia.

La hinchada de Independiente tuvo un gesto bastante innovador para con la de Boca, en el marco del clásico de ayer. Las banderas representativas de Bolivia y Paraguay, en clara referencia a la nacionalidad de los integrantes de La 12, tuvo un impacto tremendo en los medios.

Lo cierto de todo esto es que hemos caído bajísimo, no sólo si consideramos una determinada nacionalidad diferente como un insulto (nadie te dice Checo, o Español como insulto) sino por creer que es algo nuevo; todas las hinchadas tienen esa alusión despectiva para con la parcialidad Xeneize, por lo menos desde los cánticos. El INADI salta ahora, de repente, a repudiar con fervor el hecho sólo para figurar. ¿Por qué no intervino antes? ¿Acaso estaba esperando una evidencia concreta para tomar cartas en el asunto? No me jodan, por favor. Es un acto más de hipocresía como tantos ha habido por parte de estas instituciones, siempre que se trata de violencia en el fútbol. Basta recordar el deleznable episodio ocurrido entre Saúl Laverni y Raúl Ulloa, presidente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Todos indignados, nadie hizo nada.

Debieran saber, como premisa, que la lucha en contra de la discriminación arranca a partir de la culturización y revalorización de cuestiones básicas como el respeto hacia los demás y sus tradiciones, mediante la socialización de los responsables. La violenta intolerancia que se muestra entre hinchadas es un flagelo que se transmite a los nuevos que llegan, que también eran barra bravas: esto ya muestra, por sí solo, que la inoperancia de los organismos en contra de la discriminación data de muchos años atrás. Es cuestión de ponerse a trabajar...

lunes, 1 de diciembre de 2008

Pseudo-deidades terrenales.

Juan Román Riquelme será indagado por "incitación a la violencia" debido a los incidentes provocados ayer, cuando Boca - con dos tantos del 10 - le ganó a Racing 2 a 1, en la Bombonera.

Lo que se vio en la transmisión fue, en primer lugar, un altercado del jugador con un plateista que, aparentemente, lo insultó, agravió, o lo que sea. El caso es que Román lo fichó y, cuando marcó el segundo gol, fue a festejarle en la cara al espectador. Aparentemente, los dichos del 10 habrían sido del tipo "Grita el gol ahora". No importan los dichos de Riquelme, lo que importa es el gesto omnipotente y desafiante que implica ir a contestarle al hincha, quien instantáneamente se vio increpado por otros, que también estaban en la platea. El pibe en cuestión tuvo que ser RETIRADO de la cancha para evitar "inconvenientes", o dicho más claro, para que no lo recagaran a trompadas.

Hoy, los diarios se desayunaron con la noticia que un tribunal de La Boca le inició una causa al enganche Xeneize, alegando una falta de "conducta profesional", y que éste último podría ser multado económicamente (una sanción de dos lucas que casi roza lo ridículo) u obligado a cumplir horas de trabajo comunitario, o en su defecto días de prisión. Ja, ¿Se imaginan a Riquelme en la carcel con el Rafa Di Zeo? (?).

En fin, estas cosas hacen al folklore del futbol, le guste a quien le guste. Los jugadores son insultados así todo el tiempo, todos los domingos. Muchos por hinchas de otros equipos (prácticamente todos) y otros, no tantos, por su propia gente. Pero el oriundo de Don Torcuato parece no saber que todos los hinchas de Boca (que son muchísimos) que van a la cancha fecha a fecha pagan su sueldo, que es el más alto de la historia del club; que los presentes NO tienen la obligación de rendirle culto, de hacerle banderas y de corear su nombre; que su actitud desganada y deficitaria en una cancha exaspera a casi todos los extraños pero también puede molestar a algunos del riñón; que la gente no le debe nada, sino que ÉL, como jugador, SE DEBE a su hinchada, porque VIVE de ellos, de la plata de sus entradas, de la actividad que, en definitiva, es de la gente y para la gente.

Es por eso que, desde este blog, se repudia abiertamente la acción de Riquelme. Y quien escribe no tiene nada contra el jugador en cuestión, afinidades al margen. Es más, pienso que es uno de los tres mejores jugadores - acaso el mejor - que haya lucido la azul y oro en toda su historia. Pero su actitud como persona, la extrafutbolística, quedó en evidencia y es deleznable. Como tal, merece ser penada y duramente.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Sobre las medidas anticrisis.

¿No era que no había crisis?



No dejen de leer la entrada en Mutantes

sábado, 1 de noviembre de 2008

Infinita tristeza.

Hoy, en el centenario de un club gigante como lo es Huracán, el marco festivo vuelve a quedar manchado. A la salida del partido que el Globo ganó 1 a 0, ante Estudiantes, fueron atacados tres hinchas Quemeros a tiros. Uno de ellos, lamentablemente, fue intervenido para sacarle una bala del torax y está muy grave.
Lo triste es que este herido tiene sólo 22 años.

No quiero ser obvio con decir que con esto se empañan los festejos. Lo que quiero remarcar es que este crimen se suma a los incontables crímenes que han acontecido en nuestro lacerado fútbol vernáculo, apañados y encubiertos por la cúpula. Espero, con el alma, que este hecho repudiable no se sume a los otros que, por desgracia, siguen sin resolverse.

martes, 21 de octubre de 2008

Los promedios como medida de todas las cosas (?).

Hace quince minutos, más o menos (?), me encontré con la simpática sorpresa que significa enterarse que los promedios nefastos, instaurados por Grondona, ahora también determinan quién entra en las copas internacionales, además de marcar los descensos.

Hace poco recuerdo haber sentido alegría, porque los campeones de un torneo volvían a participar en la Libertadores del año siguiente, contrariamente a lo que pasaba antes, donde por ejemplo si ganabas el Apertura 2003, jugabas la edición del 2005, con otro equipo completamente modificado, incluso hasta en el técnico. Esta buena decisión se implementó en 2007, siendo Lanús el último campeón que ganó una plaza para una copa a jugarse en dos años (jugó la 2008 gracias a la plaza extra, por ser Boca el campeón de la edición 2007, sí un quilombo total (?)).

Según lo que leí en LR!, Lanús y River ya están clasificados. A ellos se sumaría el campeón de el torneo vigente, muy probablemente San Lorenzo. Los otros dos lugares se definirán por promedio: los más altos que correspondan a equipos no campeones, participarán del certamen continental. Siendo así, Boca y Estudiantes serían, hasta el momento, los que tomarían las vacantes. De Boca no hay dudas: tiene más de 2 de promedio, una barbaridad. El Pincha también tiene un promedio altísimo.
Los que podrían pelear por un lugar serían Velez, Tigre e Independiente, aunque corren desde atrás.

Pero inmediatamente después de leer este informe pensé en... los equipos ascendidos. Si bien tendrían que lograr una campaña formidable para arrebatarles el lugar a los demás, eso ya no es un imposible: Tigre salió subcampeón recién ascendido. Las oscilaciones en los promedios de los equipos promovidos son más sensibles que en las de aquellos con años de permanencia. Pero como el sistema de promedios se impuso para proteger a una élite de clubes de perder la categoría en prejuicio de los de los recién llegados de la B Nacional, se produce una especie de dicotomía. Porque clubes como, por ejemplo, Godoy Cruz tienen que sumar muchos puntos, ya que de perder 4 partidos seguidos cae en el descenso directo (gracias al bendito sistema), pero si gana muchos partidos... ¡Juega copas!

No sé si me explico. Yo soy de Racing, pero hinchas de otros clubes, como Rosario Central, Newell's, Gimnasia (LP) o Banfield, me van a entender. Gracias a esta nueva disposición, voy a tener que esperar un tiempo larguísimo para volver a ver a La Academia en la Santander (?). Porque el promedio que tenemos es bajísimo (al igual que los clubes que nombré, que son de tener participaciones seguido) y para levantarlo tiene que pasar una temporada, puede que incluso dos, y esto suponiendo que vamos a levantar el nivel, porque si no la cuenta asciende mucho. Ni hablar de salir campeón.

Lo peor es que encima me tengo que bancar que equipos como San Martín de Tucumán, Tigre, Arsenal o Godoy Cruz tengan más chances que mi equipo, o que cualquiera de los que nombré que están en la misma situación, y que merecen muchísimo más (sobre todo Racing y los rosarinos) representar al país.