No hay mucho para agregar a lo que ya se ha dicho. El partido fue muy duro, además de feo, quizás por el durísimo calor a la hora en que se jugó. Otra muestra de que, por más organizados que sean, en China no saben de fútbol.
Hoy los medios se regocijan del bronce brasileño, de la asistencia de Messi, del gol de Di María (impresionante) y del campeón invicto. Pero quisiera saber qué se diría ahora, en el caso de haber conseguido la presea plateada. Aunque no sea así, hago mención a esto porque siento que el exitismo tiene que terminar. Por más instalado que esté en nuestras tradiciones, es un germen que debe erradicarse, porque no lograr el oro de ninguna manera puede ser considerado un fracaso.
Pero es mejor referirse al espectro meramente futbolístico de todo esto: me quedo con Di María, que fue quizás el mejor a lo largo del certamen. Rescato también al inagotable Mascherano, que goza del mayor respeto y admiración de quien escribe. Por otros 100 partidos más Javier. Siguiendo con los laureados (?), destaco a Pareja, que espero que después de esto emigre del fútbol de Bélgica hacia una liga más competitiva, que le permita tener un nivel que, a su vez, le permita convocatorias en la mayor. También nombro aquí a Gago, que si al principio fue resistido, se encargó de disipar las dudas que sobre él se tenían. Completo para marcar y distribuir, técnico, es el complemento ideal del mediocampo.
En fin, estoy siendo redundante. Si quieren un análisis mejor, les recomiendo LaRedó! y/o Vale Chumbar.
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sábado, 23 de agosto de 2008
martes, 19 de agosto de 2008
Argentina 3 - Brasil 0
La selección le ganó a Brasil, jugando como Brasil, pero con toques de argentinidad: un juego amplio por las bandas y vistoso, con una efectividad goleadora terrible, y mucha firmeza a la hora de defender. El primer tiempo fue una muestra del respeto mutuo que se tienen ambas potencias. No sé el resto, pero cada vez que veía a más de dos amarillos pasando la mitad, ya estaba asustado. Argentina tuvo más la pelota, y tuvo una clarísima, de la mano de Aguero, que no entró. Brasil también avisó, con una de Hernanes, que fue la más riesgosa.
El segundo tiempo fue una bisagra: hacía tiempo que no veía jugar a la albiceleste así contra los brasileños, a quienes les quiero ganar en todo. Partamos de atrás hacia adelante: Romero cumplió con lo que se pedía y ante dos cucos (Holanda y ahora Brasil) terminó sin goles. Eso posiblemente sea consecuencia de la dupla formidable que componen Pareja y Garay, en la zaga. Sorprende lo del ex Argentinos, que demostró que su ostracismo futbolístico en Bélgica no afectó a sus notables condiciones. Zabaleta y Monzón tienen mucho criterio para la proyección, sobre todo el pibe de Boca (de quien admito que dudé en su momento, y está haciéndolo bien). Igual, a mi forma de ver el juego de este equipo, me parecen lo más flojo. El centro de la cancha es uno de los puntos altos del equipo. Gago cada día es más completo, y Mascherano... Qué decir de Javier que no se haya dicho ya. Admiro al ex River, y lo considero el mejor 5 del mundo. El bloque ofensivo del mediocampo es otro destacado: Riquelme, Messi y Di María tienen mucha química. Román redondeó ayer un gran partido, Ángel podría ser el volante por izquierda que necesita la mayor, y Messi es Messi. Huelgan mayores aclaraciones.
Mención aparte para el Kun Aguero. Durante todo el certamen olímpico achaqué al equipo la poca presencia goleadora, aduciendo que tenía que haber otro punta y que el ex Independiente no siente la función de 9. Pero bueno, hoy apareció cuando el equipo precisaba, tuvo una efectividad notable, cortó la mala racha con el arco y, por sobre todo, hizo llorar a Maradona (?).
En fin, ahora queda un último escalón para treparse a lo más alto. Nos espera la dura Nigeria, que paseó a Bélgica 4 a 1, y se metió en la final para repetir lo del 96, cuando nos vencieron 3 a 2 el fatídico día en el que Sensini (hoy DT de Estudiantes) quedó pagando cuando la última línea de los nuestros - dirigidos por Passarella en ese entonces - tiró el offside.
Sólo queda esperar. El fútbol suma la tercera medalla para la delegación olímpica. Esperemos que sea dorada.
El segundo tiempo fue una bisagra: hacía tiempo que no veía jugar a la albiceleste así contra los brasileños, a quienes les quiero ganar en todo. Partamos de atrás hacia adelante: Romero cumplió con lo que se pedía y ante dos cucos (Holanda y ahora Brasil) terminó sin goles. Eso posiblemente sea consecuencia de la dupla formidable que componen Pareja y Garay, en la zaga. Sorprende lo del ex Argentinos, que demostró que su ostracismo futbolístico en Bélgica no afectó a sus notables condiciones. Zabaleta y Monzón tienen mucho criterio para la proyección, sobre todo el pibe de Boca (de quien admito que dudé en su momento, y está haciéndolo bien). Igual, a mi forma de ver el juego de este equipo, me parecen lo más flojo. El centro de la cancha es uno de los puntos altos del equipo. Gago cada día es más completo, y Mascherano... Qué decir de Javier que no se haya dicho ya. Admiro al ex River, y lo considero el mejor 5 del mundo. El bloque ofensivo del mediocampo es otro destacado: Riquelme, Messi y Di María tienen mucha química. Román redondeó ayer un gran partido, Ángel podría ser el volante por izquierda que necesita la mayor, y Messi es Messi. Huelgan mayores aclaraciones.
Mención aparte para el Kun Aguero. Durante todo el certamen olímpico achaqué al equipo la poca presencia goleadora, aduciendo que tenía que haber otro punta y que el ex Independiente no siente la función de 9. Pero bueno, hoy apareció cuando el equipo precisaba, tuvo una efectividad notable, cortó la mala racha con el arco y, por sobre todo, hizo llorar a Maradona (?).
En fin, ahora queda un último escalón para treparse a lo más alto. Nos espera la dura Nigeria, que paseó a Bélgica 4 a 1, y se metió en la final para repetir lo del 96, cuando nos vencieron 3 a 2 el fatídico día en el que Sensini (hoy DT de Estudiantes) quedó pagando cuando la última línea de los nuestros - dirigidos por Passarella en ese entonces - tiró el offside.
Sólo queda esperar. El fútbol suma la tercera medalla para la delegación olímpica. Esperemos que sea dorada.
sábado, 16 de agosto de 2008
Por fin un Usain que se destaca (?)
Usain Bolt batió su propio récord en la final de atletismo. El jamaiquino corre una cuadra en un tiempo de 9s69. Por otro lado, su compatriota Asafa Powell, que es el otro más o menos conocido (?) del ámbito, terminó quinto y no alcanzó al podio.
Que Claudio y Darío aprendan de este (?)
Que Claudio y Darío aprendan de este (?)
Argentina 2 - Holanda 1
Los primeros quince minutos del partido mostraron a la mejor versión del equipo nacional, en lo que va del torneo olímpico: precisión en velocidad, juego a uno o dos toques, sólido en defensa. Se tuvieron varias chances, algunas desperdiciadas por Aguero (que no anda muy derecho para el arco). Riquelme metió muy buenos pelotazos, como el de la asistencia al gol de Messi, que en velocidad es intratable. Se pasó al arquero y definió en un rinconcito. Bien Di María y Monzón, más el aporte fundamental del incansable Mascherano.
Después, se vio a la Argentina de siempre. Dejaron crecer al rival, que de la mano de Babel y Drenthe arriba, más el lateral Pieters (que no es Fabio (?)). Toquecito para atrás, para el costado, para atrás de nuevo, imprecisiones, faltas, un tiro libre para ellos. Toque para el costado, remate que se desvía y el rebote le queda a Bakkal, que por esas casualidades queda habilitado por Monzón, que no tuvo culpa en la situación. Tampoco Ustari, que lo fusilaron a dos metros.
Después del gol, el partido entró en un pozo que duró hasta el final del primer tiempo. Los europeos eran un poco más que los nuestros, se animaban un poco más, pero no eran claros, lo cual sumado a la buena tarea de Pareja y Garay, hicieron que durante el primer tramo no se pasaran mayores sobresaltos. En la albiceleste no aparecían ni Román ni Messi, que eran los que tenían la responsabilidad de cargarse al equipo. Las pocas que se generaron fueron malogradas por el Kun.
Promediando el complemento, sucedió el incidente: bochazo largo para Pieters, sale Ustari. Se pasa. En el esfuerzo por volver y recuperar la posición, se lastima. No sé bien cómo, pero rengueando vigila que la bola se fuera, se tira al piso, y ante una multitud atónita es reemplazado por el juvenil Sergio Romero, que nadie sabe cómo ataja. Pero el pibito se la bancó bien. Igual, alguien dígale al ex Racing que debe los saques de arco, se iban todos al lateral.
En fin, sobre el final Holanda se vino con todo, y sufrimos. Una de Drenthe por la derecha, un par de remates de Babel nos dejaron con el nudo en la garganta a más de uno. Pero no quisieron entrar, por fortuna.
Y así se fue el partido. El primer tiempo extra trajo como novedad la entrada de Lavezzi, que tenía que aprovechar el cansancio de la defensa naranja. No logró mucho. El que sería determinante sería, otra vez, Messi. Metió una asistencia maravillosa para Di María (que iba a salir), para que el zurdo ex Central - de gran torneo hasta acá - la metiera, certero remate de tres dedos mediante. Esto pasó cuando acababa el primer extra. Ya para el segundo, Angelito había salido. Lo que cambió fue el ingresante: iba a entrar Buonanotte, pero después del gol, Batista no quiso arriesgar y metió al ex xeneize Banega.
La desesperación fue creciendo entre los holandeses, que se tiraron al ataque con todo, dejando algunos espacios atrás que, si bien no causaron otro gol, permitieron al equipo argentino tener la pelota con calma y ganar algunos corners, más allá de un desborde de Lio que tuvo alguna cuota de peligro.
Y entre el asedio atolondrado (que encontró a los zagueros muy bien parados) terminó el partido. Argentina se medirá con el rival de toda la vida: Brasil. Por la otra llave, chocarán Nigeria y Bélgica, dando esta última el batacazo al dejar afuera a Italia: fue 3 a 2.
Pero bueno, eso es el segundo plano. Ahora todos esperamos el partido del año, entre el equipo del pueblo (?) Boca, y el Barcelona de Guardiola. Creo que aunque medio país no sea xeneize, más de medio país siente antipatía por el club catalán, después del caso Messi, así que ojalá gane Boca.
Después, se vio a la Argentina de siempre. Dejaron crecer al rival, que de la mano de Babel y Drenthe arriba, más el lateral Pieters (que no es Fabio (?)). Toquecito para atrás, para el costado, para atrás de nuevo, imprecisiones, faltas, un tiro libre para ellos. Toque para el costado, remate que se desvía y el rebote le queda a Bakkal, que por esas casualidades queda habilitado por Monzón, que no tuvo culpa en la situación. Tampoco Ustari, que lo fusilaron a dos metros.
Después del gol, el partido entró en un pozo que duró hasta el final del primer tiempo. Los europeos eran un poco más que los nuestros, se animaban un poco más, pero no eran claros, lo cual sumado a la buena tarea de Pareja y Garay, hicieron que durante el primer tramo no se pasaran mayores sobresaltos. En la albiceleste no aparecían ni Román ni Messi, que eran los que tenían la responsabilidad de cargarse al equipo. Las pocas que se generaron fueron malogradas por el Kun.
Promediando el complemento, sucedió el incidente: bochazo largo para Pieters, sale Ustari. Se pasa. En el esfuerzo por volver y recuperar la posición, se lastima. No sé bien cómo, pero rengueando vigila que la bola se fuera, se tira al piso, y ante una multitud atónita es reemplazado por el juvenil Sergio Romero, que nadie sabe cómo ataja. Pero el pibito se la bancó bien. Igual, alguien dígale al ex Racing que debe los saques de arco, se iban todos al lateral.
En fin, sobre el final Holanda se vino con todo, y sufrimos. Una de Drenthe por la derecha, un par de remates de Babel nos dejaron con el nudo en la garganta a más de uno. Pero no quisieron entrar, por fortuna.
Y así se fue el partido. El primer tiempo extra trajo como novedad la entrada de Lavezzi, que tenía que aprovechar el cansancio de la defensa naranja. No logró mucho. El que sería determinante sería, otra vez, Messi. Metió una asistencia maravillosa para Di María (que iba a salir), para que el zurdo ex Central - de gran torneo hasta acá - la metiera, certero remate de tres dedos mediante. Esto pasó cuando acababa el primer extra. Ya para el segundo, Angelito había salido. Lo que cambió fue el ingresante: iba a entrar Buonanotte, pero después del gol, Batista no quiso arriesgar y metió al ex xeneize Banega.
La desesperación fue creciendo entre los holandeses, que se tiraron al ataque con todo, dejando algunos espacios atrás que, si bien no causaron otro gol, permitieron al equipo argentino tener la pelota con calma y ganar algunos corners, más allá de un desborde de Lio que tuvo alguna cuota de peligro.
Y entre el asedio atolondrado (que encontró a los zagueros muy bien parados) terminó el partido. Argentina se medirá con el rival de toda la vida: Brasil. Por la otra llave, chocarán Nigeria y Bélgica, dando esta última el batacazo al dejar afuera a Italia: fue 3 a 2.
Pero bueno, eso es el segundo plano. Ahora todos esperamos el partido del año, entre el equipo del pueblo (?) Boca, y el Barcelona de Guardiola. Creo que aunque medio país no sea xeneize, más de medio país siente antipatía por el club catalán, después del caso Messi, así que ojalá gane Boca.
viernes, 15 de agosto de 2008
LLegué a una conclusión.
Capaz es muy mala leche lo que voy a decir, y seguro es algo que más de uno debe haber pensado.
Pero lo cierto es que viendo ahora el mambo de Beijing, cómo los chinos y los yanquis se matan por ver quién consigue más medallas que el otro, en disciplinas que acá varios deben haber pensado - me incluyo - "¿Pero quién carajo puede ser aficionado a esto?", me dio a pensar que nuestro país, que Argentina, literalmente no existe en deporte.
Porque, si bien se han conseguido lauros en algunos deportes, como ser el bendito fútbol, rugby, básquet, hockey femenino, golf, boxeo y tenis (éstos más regularmente) sumado a algunas victorias aisladas, como en natación por ejemplo, o en clase tornado, ciclismo, me aventuraría a nombrar al voley, o ahora con el Judo (con el bronce que se ganó), que han sido muy esporádicos, Argentina sólo cubre un porcentaje mínimo de todos los juegos, y por eso nunca se aspira a ganar, por ejemplo, quince medallas de oro.
Ningún tipo de gimnasia tiene alguna historia reciente, no hay velocistas, nadie practica lanzamiento de nada (ni disco, ni jabalina, ni nada) y los pocos que compiten en deportes que acá sin ninguna duda son "raros" por la poca difusión, por ejemplo los garrochistas García y Chiaraviglio, Santiago Fernandez en remo, Gonzalez Viaggio en esgrima, y otros más seguramente, no están a la altura de la élite de su propia competencia. Y digo esto con la menor mala leche, trato de ser objetivo. Porque es posible que pudieran dar más.
Aunque "posible" es muy optimista de mi parte. Porque cada evento nos hace recibir noticias al estilo "Fulano (representante argentino) tuvo un buen desempeño pero quedó lejos. Su bote (por ejemplo) estaba en pésimas condiciones y tenía 15 años de uso". Lo que significa que el deporte acá no es subsidiado, ni promovido, ni nada. Acá te televisan hasta la primera C (o al menos se quiso) y en televisión laburan no sé cuántos periodistas deportivos que lo único que saben es de fútbol, y ese "saber" es MUY subjetivo. Pero ahora, si me preguntás cuántos periodistas expertos en, ponele, gimnasia artística hay en el país, no tengo idea, pero te diría que no debe haber acá, porque cada vez que tengo la chance de ver algo de eso por TyC sports lo conduce Gonzalo Bonadeo, que también está en remo, esgrima y en lo que sea que le pongan en pantalla. Lo que labura el gordo es impresionante. ¿Duerme?
Lo que quiero decir es que todas las esperanzas están puestas en la selección de fútbol y en básquet, porque sabemos que son los que ganaron en 2004, y después esperamos siempre batacazos. Batacazos que no se producen porque los competidores no están a la altura de las circunstancias (salvo excepciones). Y si a eso le sumás un posible recambio generacional (en natación por ejemplo), las posibilidades son muy pocas. Ahí salen todos como idiotas diciendo que es una verguenza (como yo acá), que no puede ser la poca manija que se le da a algunos deportes. Se hace un poco de escándalo y después nada cambia, para dentro de 4 años volver a rompernos la cabeza contra la pared.
Sé que no gano nada escribiendo esto, pero siento que podríamos lograr mejores papeles, porque si se producen revelaciones en algunas de las competencias, es porque existen deportistas argentinos no-futbolistas que tienen talento. Y si ese talento se fomenta, a lo mejor uno de esos pibes que gana el oro en las pesas, podría ser compatriota. Y como todo argentino, me gusta el éxito.

El único método para lograr esto es trabajando. De cualquier otra forma, el único medallero que se llena es el de las desilusiones.
Pero lo cierto es que viendo ahora el mambo de Beijing, cómo los chinos y los yanquis se matan por ver quién consigue más medallas que el otro, en disciplinas que acá varios deben haber pensado - me incluyo - "¿Pero quién carajo puede ser aficionado a esto?", me dio a pensar que nuestro país, que Argentina, literalmente no existe en deporte.
Porque, si bien se han conseguido lauros en algunos deportes, como ser el bendito fútbol, rugby, básquet, hockey femenino, golf, boxeo y tenis (éstos más regularmente) sumado a algunas victorias aisladas, como en natación por ejemplo, o en clase tornado, ciclismo, me aventuraría a nombrar al voley, o ahora con el Judo (con el bronce que se ganó), que han sido muy esporádicos, Argentina sólo cubre un porcentaje mínimo de todos los juegos, y por eso nunca se aspira a ganar, por ejemplo, quince medallas de oro.
Ningún tipo de gimnasia tiene alguna historia reciente, no hay velocistas, nadie practica lanzamiento de nada (ni disco, ni jabalina, ni nada) y los pocos que compiten en deportes que acá sin ninguna duda son "raros" por la poca difusión, por ejemplo los garrochistas García y Chiaraviglio, Santiago Fernandez en remo, Gonzalez Viaggio en esgrima, y otros más seguramente, no están a la altura de la élite de su propia competencia. Y digo esto con la menor mala leche, trato de ser objetivo. Porque es posible que pudieran dar más.
Aunque "posible" es muy optimista de mi parte. Porque cada evento nos hace recibir noticias al estilo "Fulano (representante argentino) tuvo un buen desempeño pero quedó lejos. Su bote (por ejemplo) estaba en pésimas condiciones y tenía 15 años de uso". Lo que significa que el deporte acá no es subsidiado, ni promovido, ni nada. Acá te televisan hasta la primera C (o al menos se quiso) y en televisión laburan no sé cuántos periodistas deportivos que lo único que saben es de fútbol, y ese "saber" es MUY subjetivo. Pero ahora, si me preguntás cuántos periodistas expertos en, ponele, gimnasia artística hay en el país, no tengo idea, pero te diría que no debe haber acá, porque cada vez que tengo la chance de ver algo de eso por TyC sports lo conduce Gonzalo Bonadeo, que también está en remo, esgrima y en lo que sea que le pongan en pantalla. Lo que labura el gordo es impresionante. ¿Duerme?
Lo que quiero decir es que todas las esperanzas están puestas en la selección de fútbol y en básquet, porque sabemos que son los que ganaron en 2004, y después esperamos siempre batacazos. Batacazos que no se producen porque los competidores no están a la altura de las circunstancias (salvo excepciones). Y si a eso le sumás un posible recambio generacional (en natación por ejemplo), las posibilidades son muy pocas. Ahí salen todos como idiotas diciendo que es una verguenza (como yo acá), que no puede ser la poca manija que se le da a algunos deportes. Se hace un poco de escándalo y después nada cambia, para dentro de 4 años volver a rompernos la cabeza contra la pared.
Sé que no gano nada escribiendo esto, pero siento que podríamos lograr mejores papeles, porque si se producen revelaciones en algunas de las competencias, es porque existen deportistas argentinos no-futbolistas que tienen talento. Y si ese talento se fomenta, a lo mejor uno de esos pibes que gana el oro en las pesas, podría ser compatriota. Y como todo argentino, me gusta el éxito.


El único método para lograr esto es trabajando. De cualquier otra forma, el único medallero que se llena es el de las desilusiones.

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