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miércoles, 26 de agosto de 2009

De la argentinidad recalcitrante.

No se puede definir como un nacionalismo. Aunque ambas posturas tengan como pauta exacerbar las virtudes del país del que uno es oriundo o residente, una actitud es al menos sensata o tiene un límite delimitado por la barrera del ridículo. Ese es el nacionalismo. Cuando se pasan ciertos topes, hablamos de arlequines defendiendo sin fundamentos serios o sostenibles alguna cuestión que afecte ese sentimiento de "argentinidad", por llamarlo de alguna manera.

El fútbol es pasional. Todos lo sabemos. Se toma siempre una postura; pocos grises existen en el ámbito. Pero lamentablemente son pocos los que se mantienen en sus cabezas y no se ponen el balde, como comúnmente se dice de aquellos que hacen cosas como aquella nota.

¿Qué clase de artículo es ese? ¿Cómo es verificable o confiable esa encuesta en la que está basado?

Lo peor no es eso, de todas maneras. Hay algunos puntos remarcables dentro de la noticia, si es que así puede llamarse:

"... De repente, Diego Maradona asegura que Argentina le va a ganar a Brasil y los tipos se quedan mudos... Algo pasa en el país vecino. O, de repente, volvió a crecer el respeto por nuestra Selección o a Dunga no le creen ni un poquito..."

Esta es la mejor de todas, sin dudas. Se sabe que Dunga no es un DT con mucho concenso entre los brasileños, o al menos no lo era hasta hace seis meses. Ahora está más afianzado el equipo y posiblemente las críticas hayan amainado. Pero quedémonos con esto: la seguridad del mensaje sobre que en Brasil están asustados, como si Maradona tuviera poderes premonitorios sobrenaturales. ¿Eso lo justifica una encuesta en la que tranquilamente se pudieron modificar los números? (ni siquiera está el link del diario Lance!)

"...En la batalla de los arqueros, Julio César le ganó en las preferencias a Mariano Andújar por 63,4% a 36,6%. ¿Suena lógico? Hasta ahí."

Primero, ¿A quién carajo puede ocurrírsele comparar a Julio César, que es hace dos años titular en Inter y uno de los tres mejores arqueros del mundo, con un tipo como Andújar que, si bien es buen arquero, no tiene ni una arista de comparación? Además, cómo rematan la oración es impresentable. Esa soberbia de quienes redactan el diario, que lamentablemente es característica, muestra también ribetes de operación de prensa y todo. Falta que cuestionen la integridad ética y la inteligencia de los votantes por no elegir al ex Estudiantes, y ahí estamos hechos.

Noten también la búsqueda del redactor de buscar en los paralelismos, comparaciones favorables a Argentina. Messi en este momento es mejor jugador que Kaká, que perdió mucho terreno desde 2007, cuando ganó Champions y Mundial de Clubes con Milan y dio cátedra de fútbol con su elegancia distintiva, debido a una lesión. Pero ellos lo saben asimilar, por lo menos eso parece. Acá ganarían todos los argentinos, incluso si enfrentan a Tevez con Garrincha, porque se votaría con la camiseta. No pondría las manos en el fuego por que el diario mismo adultere los números para favorecer al Apache.

"Ahora falta que Lula grite los goles de Boca..."

Para cerrar, la última oración me daba material para otro post entero. Porque no sólo ya dan por sentado que en Brasil dan como favorita a Argentina (Si ellos lo hacen, ¿Por qué nosotros no?) aún cuando el recuento salió 5 a 5, dando un empate numérico, que no dice nada del funcionamiento de cada equipo, por ende, es poco serio. También mandan el bocadillo bostero que no puede faltar, con motivos un poco más analizados en este post.

Después, cuando nos reconocen como unos creídos, todo el mundo reacciona mal, y pasan a ser ellos los "antiargentinos" . Y cuando llegan los fracasos deportivos nadie lo puede explicar porque Argentina era el mejor. Siempre según nosotros, por supuesto.

domingo, 17 de mayo de 2009

Se repite la historia.

El torneo pasado, San Lorenzo tenía una ventaja como de ocho puntos del segundo. Estuvo puntero, solo hasta la fecha 14, creo. Empató con San Martín de Tucumán. La fecha siguiente, no pudo con Racing (perdió 2-1). A partir de ahí, se cayó y recién sobre el final se pudo meter en el triangular final, que finalmente no ganó.

Este torneo lo tuvo a Velez puntero hasta esta fecha, la 14. Empató con San Martín de Tucumán, tampoco pudo con Racing (empató 2-2) y ayer perdió con Gimnasia, y quedó segundo un punto abajo de Lanús, que si los torneos fueran largos estaría puntero y cómodo.

Lo que San Lorenzo había hecho con Russo le permitió meterse al triangular; Velez con Gareca ni en pedo va a entrar a una definición, si la hay.

Entonces, ¿Qué es la regularidad? En la B nacional, uno de los torneos medianamente bien armados que hay en el país (todavía tiene promedios), los punteros son equipos regulares, que trataban de hacerse fuertes de local y apostar a batacazos de visitante. Así ascendió San Martín ( dando ventaja sobre lo último de ese campeonato consagratorio) y Godoy Cruz, hoy dando cátedra de fútbol en primera división.

La regularidad de esos equipos TUVO que durar 38 fechas. Las de San Lorenzo y Velez fueron, entonces, rachas: duraron 15 partidos. Luego, vino el bajón y eso le costó el campeonato al Ciclón, y no tengo dudas de que va a costarle el campeonato a los de Liniers.
Regular, tampoco es lo de Huracán, que el torneo pasado jugaba con Barcos y Colzera y daba pena con Úbeda. Hoy por hoy, son el mejor equipo del torneo y me gustaría verlo campeón sólo como consagración del mejor fútbol que se ha visto acá en estos años, pero que sólo lleva un torneo de duración, y se va a terminar en el siguiente, cuando tipos como Pastore, Bolatti, Cesar Gonzalez y De Federico se vayan merecidamente a Europa. Consecuentemente, es un veranito lo del Quemero, como el que tuvo con el Rolfi y Lucho Gonzalez, allá por 2002.

Lo único que se puede concebir como uniforme a lo largo del tiempo es, sin dudas, lo de Lanús. Campeón en 2007, mantuvo una base coherente de jugadores, y supo reemplazar bien a los que partieron (caso Acosta, Leto, Aguirre). Desde 2006 son un equipo que se las ingenia para estar arriba, hacer excelentes campañas, desplegar un gran juego (con tipos como Salvio, Blanco, Sand, Valeri en 2007) y convertir a un equipo que hasta hace 5 años era de la B, en uno de Primera.

Otro proceso que lleva rédito es el de Estudiantes, que también mantuvo a una base de jugadores que, si bien no son de inferiores como el caso Granate, son del club y le dieron al club de Verón La Plata un título en 2006, y pegaron final de Sudamericana el año pasado, perdiendo en una gran final ante Inter de Porto Alegre. El pincha tuvo más altibajos, pero también se mantiene arriba.

Entonces, hay que pensar en otro concepto de qué es el ser "regular": eso se consigue apostando a comprar jugadores, promover a los pibes e impedir el vaciamiento. El asunto pasa, en resumidas cuentas, en mandar al carajo a los representantes transas y apostar "al largo plazo" como quien dice, porque es la única forma de conseguir éxitos.
Pero si fuera tan fácil, seguramente River no estaría donde está, Independiente no estaría donde está, Racing no estaría donde está, Central no estaría donde está.


lunes, 16 de marzo de 2009

De la Selección Argentina.

Hace un tiempo, en La Redó!, uno de sus posteadores (en mi opinión personal, uno de los mejores) definió al combinado nacional de fútbol como un equipo que no representaba al país (al menos directamente), sino a una asociación (la AFA) que se enfrentaba a otros equipos, representativos a su vez de otras asociaciones, todas ellas regidas por un ente superior: la FIFA.

El punto de vista anduvo rondando por mi cabeza desde entonces, hasta que decidí escribir estas líneas. El posteador en cuestión es un gran fanático de la selección, pero también un encarnizado disidente de la entidad que tiene lugar en Viamonte al 1300, como todos los que participan del blog. Su actitud me parece entendible. El bulo de Julio Grondona tiene muchas miserias escondidas, es corrupto y hace más de 30 años que permanece en la cima. Pero no deja de ser el que organiza la vida del equipo dirigido por Diego Armando Maradona, y el que da la cara ante cualquier inconveniente que pueda surgir.

El asunto es que dicha actitud no deja de sonar contradictoria. O al menos en un análisis superficial. Lo cierto es que "el equipo de multimillonarios" (definición que escuché por algún otro lado) es el único medianamente serio que puede hacer frente a las competencias internacionales, o intercorporativas, según cómo se mire. Difícilmente exista otra forma de poder medir el fútbol argentino ante los demás, sino esta. La AFA es una asociación regada de argentinidad, se mire por donde se la mire. Sufre una presidencia De Facto, como también las ha sufrido el país. Muestra la particularidad de tener una primera división con mayoría aplastante de equipos bonaerenses, o de Capital, siendo una liga muy centralizada, como el país. Lucha entre la pujanza de los más jóvenes y el conservadurismo de quienes más llevan en el deporte-negocio, que siguen en el poder.
Fue creada en un contexto y se mantiene vigente, pero se amoldó siempre al país y también se vio modificada. Sin AFA, no habría diferencias entre era amateur o era profesional. No existirían los Nacionales ni los Metropolitanos. Ni el clausura o el Apertura. No habría promedios. No habría Grandes o chicos. No habría puteadas a los dirigentes. No hubiera habido participaciones en Copas del Mundo; ¿Qué país sería Argentina sin el controversial '78, sin la mano de Dios, sin el mejor gol que el mundo todo haya visto... sin Maradona?

El país hizo a la AFA, y la AFA hizo al fútbol que tenemos. La lógica no miente: el fútbol nuestro no puede existir en ningún otro lugar. Pocos se sienten identificados con los dirigentes que actualmente tiene el fútbol nuestro, que ya ha dejado de ser nuestro para volverse un negocio para unos pocos. Pero es el fútbol que tenemos, el que nosotros y sólo nosotros Argentinos hemos conseguido, con todas su virtudes y miserias, que no vale la pena enumerar porque son de público conocimiento. Allá ustedes, si están conformes o no. Yo no banco a Grondona y los suyos, pero sí banco a la selección. Y también a quien inspiró este post, el hombre de LR!.

¿Es contradictorio, entonces, apoyar a la selección, pero darle la espalda a la Asociación que la maneja? Puede ser. ¿Pero quién dijo que los argentinos no somos contradictorios?

viernes, 19 de diciembre de 2008

2008 - Revisión general.

El sábado me voy de vacaciones, por lo cual voy a escribir poco y nada hasta mi vuelta, hasta los primeros días de febrero. Me las voy a ingeniar para escribir algo, de todas maneras.

Es esta, también, una buena oportunidad para repasar un poco el año que pronto termina. Un año lleno de contradicciones, de idas y de vueltas, de arreglos y desarreglos.

Me siento obligado a decir que, desde mi perspectiva, el país todo ha retrocedido, en todo aspecto. Los precios han subido, la inseguridad ha alcanzado picos que el periodismo insiste en ocultar, la corrupción es altísima, al igual que la ineptitud. Pero todo esto no es nuevo: es algo usual, progresivo y consecuente con una pesima gestion que no viene solo de este año, ni del anterior, ni del anterior.
Lo peor de todo es, sin duda, el nuevo sentimiento de antagonismo que se ha instalado entre la gente, de todos los sectores y de todos los lugares. Los floggers y los emos, los K y los no K, el pueblo y la oligarquia, el Gobierno y el Campo. No como vidrio: muchas de estas relaciones ya eran malas previamente. La marcada intolerancia y las posturas recias y tontas que todos los bandos han decidido tomar, guiados, en muchos casos, por el prejuicio, y en otros por los intereses, han instaurado nuevos rencores y fortalecido o revivido los viejos, que lamentablemente tardarán generaciones en desaparecer y se propagarán por el propio carácter transitivo del miedo y el prejuicio.

En lo que al fútbol argento respecta, que es lo que me impulsó a crear este blog, hay que decir que no ha sido un gran año, pero tampoco el peor. Ningún equipo argentino logró imponerse en un certamen continental (excepto la Recopa, que se jugaba entre equipos argentinos ganadores en 2007). El futbol nacional obtuvo, no obstante, el máximo logro al que se podía apuntar este año: la medalla dorada en Beijing. Los torneos locales fueron, ambos, los peores desde que rige el sistema de campeonatos cortos. El campeón del primero fue último del segundo. Hubo tres punteros en el segundo y todavía no se definió nada, aunque dudo que el campeón pase a la historia. La irregularidad fue marcada este año.
A nivel jugadores, el panorama también es gris. Sólo se me ocurre Messi como el mejor jugador argentino del año (Balón de plata y posible ganador del FIFA World Player), el resto son sólo buenos momentos: Tevez la primera mitad del año; Aguero en momentos a lo largo del año; Zárate y Milito ahora que inició el Calcio; Blanco, Fabbiani, Sand y Morel a nivel local durante este torneo; Buonanotte el anterior.
En lo que a DTs concierne, tampoco ha sido el mejor año. Sí hay que reconocer la gigante labor de Edgardo Bauza al mando de la Liga de Quito (hoy en el Mundial de Clubes), el logro de Batista en la Sub-23, Bielsa en Chile, y la designación de Diego Maradona como DT de la selección. Algunos de los entrenadores de más cartel tuvieron un semestre decididamente nefasto, caso Basile, Simeone.
Hay también novedades buenas, muy pocas, del lado institucional. Racing, después de 10 años, volvió a ser una asociación civil y tendrá elecciones. Newell's terminó con una de las dos grandes dictaduras del fútbol argentino (La otra sigue che, no todo pasa) y después de 14 años, a pesar de los saqueos y la mala leche de muchos, vuelve a ser de su gente. Pero son sólo eso. La gran mayoría del resto de los clubes padece la desidia y la deshonestidad de sus dirigentes. Casos de clubes enormes como River e Independiente, o incluso Rosario Central, con equipos horribles e intrascendentes, son los más claros. La obsecuencia periodística de los grandes medios, además, mantiene todo (y se mantiene) inalterable.
Por otra parte, también muy triste, la violencia en los estadios se cobró a varias víctimas. Lamentablemente hay que agregar, que las víctimas anteriores siguen reclamando justicia, que parece por momentos que nunca llegará.

Lo dicho acá arriba sólo puede aplicarse al fulbo. Los demás deportes siguen demasiado rezagados en popularidad y ninguno nuevo ha despegado. En los ya afianzados - basket, tenis - hubo pocas buenas y muchas malas. El tenis es el que más movimiento ha presentado, con el destape definitivo del gran Juan Martín del Potro y su racha de títulos, la vergonzosa final de la Davis con toda su interna mediante, durante y después. El Basket, con su bronce en Beijing y un destacable crecimiento en su promoción y difusión, ha avanzado muchísimo en el pais y se ha ganado, a nivel local, su lugar en los diarios y entre la gente.

Los demás deportes (y no quiero desmerecer ninguna disciplina) siguen navegando en la indiferencia del monotemático espectador promedio. Algunos batacazos dignísimos en Beijing, de los que hablé en su momento, y nada más. O posiblemente hubo algo más, pero como no los sé, no puedo decirlos. Es una actitud letárgica, prejuiciosa y desagradable de mi parte. Pero así pasa con todos aquellos que desconocemos o ignoramos, que somos muchos, y a este ritmo seguiremos siendo.

Pero como argentino, como hombre y como hincha de Racing (?), lo último que pierdo es la esperanza. Si bien me preocupa lo que viene, unidos y tirando para el mismo lado, vamos a salir adelante.

viernes, 21 de noviembre de 2008

De la Copa Davis y el argentinismo exacerbado.

¿Tan barrilete es la gente que acepta pagar 960 pesos MÍNIMO (casi una luca eh, el equivalente a 40 populares exactas) por una entrada para ver tenis? ¿Tan soberbios somos que ya damos por ganado el certamen sólo por la no inclusión de Nadal? Mucho ojo. Por experiencia (?) sé que los de Celeste y Blanco nunca son favoritos contra los de Rojo (?).

Lo que quiero decir es que este tipo de eventos deportivos saca a relucir lo peor del pseudo-nacionalismo, ese que se hace carne cada vez que se juega un título importante, o un compatriota gana algo. Basta nomás recordar el mundial de Rugby hace 2 años.
Ojalá la ensaladera quede en casa, pero no sé hasta qué punto la victoria le hace bien al auténtico amor al país.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Definiendo al 4-4-2: los marcadores centrales.

Mi objetivo durante estos escritos que voy a ir posteando es tratar de desmitificar y aclarar en qué consiste el 4-4-2 que todo el mundo conoce y que es, por afano, el dispositivo táctico más famoso del mundo futbolístico. Inventado y difundido hace cuarenta años, tiene tanta vigencia como en aquel entonces.

No vale la pena analizar a un arquero: existiendo otras posibilidades de alinear a los jugadores, el guardameta es el único que siempre está en el mismo lugar: bajo los tres palos. No desmerezco para nada el puesto; de hecho pienso que el arquero tiene que ser el mejor, el más apto y el de más carácter. Me refiero a que la táctica no lo afecta.

Los primeros en los que quiero hacer incapíe son en los integrantes de la llamada "dupla central". El 2, central derecho, y el 6, izquierdo. Los puntales de la defensa de todo el equipo.

Dispuestos simétricamente a ambos lados de la cancha, los marcadores centrales se encuentran estacionados adelante del arquero. Son, por lo general, jugadores de buena estatura, con una razonable habilidad para cabecear y con un físico portentoso. Históricamente, se ha asociado al ocupante del sector derecho como el más defensivo de la dupla, teniendo el izquierdo la responsabilidad de salir jugando, aunque esto ha quedado atrás, debido a la escasez de zagueros zurdos. Esto desemboca en que la mayoría de las parejas centrales actuales estén integradas por dos diestros, con responsabilidades de armar juego repartidas.

Con una formación que incluya una línea clásica de 4 jugadores para defender (los sobrantes serían los laterales), cada central debe volcarse hacia los costados, partiendo, justamente, desde el centro de la cancha. Siendo así, existen dos formas de defender:
- En zona, abarcando todo un rango perteneciente al costado correspondiente. Quienes apliquen esta manera deben poseer un buen sentido de la ubicación y de los comúnmente llamados "tiempos", que no son más que nociones sobre distancia y velocidad, sean del balón o de un rival. Deben tener más vitalidad: al cubrir más terreno, es mayor el desgaste físico realizado. Trae como ventaja principal la mayor libertad de los laterales, que pueden volcarse más hacia la ofensiva, utilizando el trayecto por las bandas. Una desventaja es intrínseca: debido al tramo de cancha que el defensor tiene que cubrir, el equipo rival puede posicionar a más de un jugador en esa zona, lo cual deriva en el famoso "le hacen el 2-1", es decir, el central se encuentra en desventaja numérica y le es imposible defender.
- Con marca asignada, en el denominado "hombre a hombre". Esta defensa fue diseñada específicamente para bloquear a jugadores rivales que fueran decisivos en sus equipos. Lo cierto es que evolucionó hasta el punto de ser una forma efectiva de neutralizar a los atacantes, considerando que el mismo 4-4-2 lleva el mismo número de delanteros que marcadores. Los zagueros que tienen una marca personal deben ser muy completos. Rápidos, fuertes y, especialmente, buenos en lo que es comúnmente llamado "mano a mano", que es el robo del balón que lleva un adversario, lo cual puede ser muy dífícil según el adversario. Es decir, tiene que tener aptitudes para "la marca". Esta forma es muchísimo más temeraria que la marca en zona, pero puede dar resultados mucho más satisfactorios. De ser exitosa, se consigue una anulación total de los delanteros contrincantes, con la consecuente esterilidad ofensiva. Pero de no resultar, se corren riesgos muy altos, al no existir la posibilidad de un relevo de tu compañero que de una mano cuando la marca haga agua. A no ser, por supuesto, que tu lateral te cubra las espaldas. Pero eso lo dejo para otro post.

Un caso especial es el del líbero. Este tipo especial de defensor juega libre, sin marca ni terreno definidos, normalmente detrás de los centrales, siendo el "último hombre" y dando ventaja numérica en los sectores donde estuviera la pelota. Es más común, en estos tiempos, verlo en líneas de tres, que también son usadas frecuentemente. Décadas atrás, el líbero era usado conjuntamente a una línea de cuatro, pudiendo tener o no marca designada, en la formación comúnmente conocida como Catenaccio.

Ejemplos del fútbol vernáculo de un central izquierdo y uno derecho, puede ser Paletta-Cáceres en Boca. En la vereda de enfrente, Tuzzio y Cabral son diestros, y son titulares en River. Un ejemplo con defensas que lleven líbero puede verse en San Martín de Tucumán. El liberado en la defensa es Villavicencio.
La próxima un post sobre los laterales.-

sábado, 27 de septiembre de 2008

Sobre el Pepsi Music.

Los recitales que van a llevarse a cabo en el club Ciudad de Buenos Aires serán, sin dudas, los más convocantes del año. Ya en sus ediciones anteriores gozaron de una gran convocatoria, proveída por la diversidad, y la cantidad de bandas que se presentan. Pero, ¿Realmente vale la pena ir a estos festivales?

Partamos del principio. Yo fui: al Gesell Rock en 2005 y a la pasada edición del Pepsi Music, en ambas ocasiones a ver a Attaque 77. En ninguna de las dos presentaciones me fui conforme; las funciones que dan los grupos que tocan son muy genéricas. Es decir, tocan los "grandes éxitos" más algunas canciones festejadas pero no célebres, con el objetivo de cumplir un buen papel y, más que nada, GUSTAR a la mayor cantidad de asistentes posible. Todas las presentaciones son muy compactas, pero no están pensadas para el público propio, seguidor, de siempre, sino para la audiencia en general. Esto desemboca en una hora y media de canciones por las cuales no pagaste 60 pesos para escuchar, y que te vayas de ahí con la sensación de que, pagando 30, ibas a verlos, por ejemplo, a La Trastienda, y la hubieras pasado mejor. Eso no quita que puedas encontrarte con grupos que te sorprendan (de hecho, creo que estos eventos son más útiles para las bandas "chicas" que para las ya consagradas), pero para eso, es mejor bajarse (o comprarse, copiarse, pedir prestado o como sea) uno o más CDs de distintos intérpretes, escucharlos y de ahí elegir.

Tampoco me chupo el clavo de la apertura mental. Son miles los que llegan a ver a una banda, o los que luego se van, una vez terminado un grupo.
Es mejor entonces, para mí, no asistir, aunque te gusten dos bandas de la grilla. Para eso, es mejor ir a verlas por separado, cuando den un show solos, y no toquen para impresionar a la gran mayoría que no fue a verlos.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Equivalencias.

El fútbol argentino es, sin lugar a dudas, un reflejo, una ventana si se quiere, que nos muestra la sociedad en que vivimos. Esto se da por las características únicas del país, que es uno especialmente futbolero. Distinto sería comparar, digamos, el rugby nacional, o el tenis, con la sociedad argentina. Y no digo esto en desmedro de tamaños deportes, sino porque es la redonda la que despierta las más profundas emociones del criollo promedio. Lo sé: muchísimos prefieren otros deportes, pero el fútbol, guste o no, manda en estos pagos.

Si nombré esta entrada "equivalencias" es porque no creo que el fútbol sea una vitina un cien por cien fidedigna. Por ejemplo, la presidencia De Facto que ostenta la cúpula de la AFA (sumada a otras presidencias que atentan contra las instituciones, como la de López en Newell's, o Vila en Independiente de Rivadavia), no coincide con el mando nacional, elegido democráticamente, y a terminar (espero) en 2011. Aunque todos estos mandatos tienen la coincidencia de haber sido elegidos en su momento, sea cuando este haya sido.

Pero no quiero centrarme en las diferencias. Mejor hacer un recuento, lo más objetivo posible, sobre los parecidos:
  • El primero que pensé, que es el que me dio la idea de escribir estas líneas, es el germen de la violencia instalado. Se podría decir que el alto contenido violento en todo espectro social hace que haya violencia en el fútbol. Pero también puede decirse que la violencia en las canchas es diferente al resto, porque dudo que un plateísta que grita desaforado sea igual en, digamos, la oficina en donde trabaja. Entonces, la violencia, que toma su punto cúlmine cuando toma vidas, existe. Y existe un paralelismo, porque se mata sin sentido. Por el aguante en un lado, por un robo en el otro.
  • La intolerancia, que es la que desemboca en la violencia. Porque puede manifestarse en prejuicios, por ejemplo, pero un acto tan común como chiflar al visitante lleva consigo un nivel de agresividad superlativo. La intolerancia para todo lo que no es del palo: sea una hinchada, un equipo, u otro deporte.
  • La falsa moral. Porque cada vez que tiene lugar una tragedia, surge una infinidad de indignaciones, de propagandas (como la de Clarín y la pelota con medias), las críticas, y toda una parafernalia detestable. Pero en el fondo nada cambia, y los hechos puntuales nunca se esclarecen, y así pasa el tiempo. Tomo el caso del hincha de Tigre, asesinado el día de su vuelta a primera, ¿Se hizo justicia? Lo mismo con Cromañón, por ejemplo: cuatro años y contando. Y quién sabe si irán presos todos los verdaderos responsables.
  • La Negligencia dirigencial. Los popes de la AFA se mantienen hace casi treinta años. Mirá si tuvieron tiempo de corregir cosas. Pero los gobiernos cortos de los distintos presidentes no escapan: Alfonsín estuvo seis años, Menem estuvo diez. Los Kirchner estarán ocho años. Y las cosas siguen estando en un nivel mediocre. Tiempo es lo que sobró.
  • La estructura mediática. Obviamente, no es lo mismo cubrir las noticias del mundo del fóbal que de un país. Hago incapié en el enfoque de estos medios, que responden al capital. En el caso del Olé (u otros diarios, o incluso segmentos o canales de TV), casi todo el espacio se asigna a Primera división, y en menor medida a otras divisionales, otras ligas, u otros deportes. En los medios, estoy harto del crimen de los narcos, de la reestatización de Aerolineas. Pero no sé qué carajo pasa en, por ejemplo, Catamarca. Hay temas que llegan a todo el país, porque afectan al Estado, o en caso del fútbol, a hinchadas numerosas, como Boca y River, que son tremenda mayoría. Y a eso se le da excesiva cobertura, llegando al punto del mal gusto, como el caso del Burrito Ortega, o de Nora Dalmasso.
  • Otro punto relacionado a lo de arriba, es la tranza. Las noticias que comprometen a pesos pesados no están en TV. Skanska, el tema de los pasaportes falsos para los futbolistas, los balances de River, los fondos para la campaña de Kirchner, o la sola aparición de Arsenal en primera, no tienen la repercusión que deberían. El arreglo entre corporaciones y dirigentes es histórico.
  • El nacionalismo exacerbado. Esto se hace carne en cada evento, llámese mundial, juegos olímpicos, como sea. Parecería un defecto exclusivamente del fútbol, si no fuera porque cada ganador-revelación-figura es entrevistado/a por la presidenta, es recibido con una placa en su pueblo natal y aparece en El muro infernal (?).
Estas cosas pueden cambiar. Pero el cambio es del sector más complejo al más simple. La maquinaria social convierte al fútbol en lo que es. La única salida es mejorar la sociedad. Y eso se puede lograr contribuyendo individualmente, apostando al largo plazo y tomando medidas que corten las cabezas necesarias.

martes, 9 de septiembre de 2008

Gran DT (?).

Bueno, en realidad soy DT, como los otros 40 millones (?). Pero no es eso a lo que voy. Como tengo un espacio que no estoy pagando (?), quiero aprovecharlo para dar algunos de mis puntos de vista sobre la alineación de mi Selección Argentina de fútbol. Si me quieren tildar de golpista del fóbal (?), está perfecto. Porque quiero que el mamarracho este se vaya del banco, y que agarre uno que labure.

Carrizo.
Ferrari, Milito (cuando esté bien), Demichelis, Garay
Messi, Gago, Mascherano, Di María
Aguero, Higuaín


Ojo, no soy cerrado. Pero me gusta el juego con un 9. Y el que más me convence es el pipita, que es el más joven y tiene mucho talento. Jugar, pueden jugar Denis, el Licha Lopez, Cavenaghi o Di Santo. Ya no llamaría a Crespo o a Cruz. Quizás a Hernán algunas veces, pero no lo llevaría al mundial, porque no quiero un titular de 35 o 36 años.

Carrizo es mi arquero de acá a 8 años mínimo. Tiene cualidades notables y una mentalidad gigante.

El delantero que cubre las espaldas del grandote también puede cambiar. Tévez puede ser tranquilamente, o Aguero, o Saviola (que siempre rindió, no jodamos), o Lautaro Acosta, más el Licha o el mismo Higuaín, si ponemos a otro 9.

Respecto a la defensa, incluyo al bueno de Paulo porque me parece no sólo un gran lateral, sino también un jugador muy constante. Milito es sólo una opción: puede correrse a Garay al lugar del central y dejar la banda a la izquierda para, por ejemplo, Lucas Licht, que es de mi gusto (?). Demichelis tiene que estar, y el pibe ex Newell's es un formidable defensor. Otras variantes, si se quieren, podían incluir a Federico Fazio (en Sevilla) o a Gonzalo rodriguez, o a Fabricio Fuentes, todos ellos centrales.

El medio es un bardo, porque es difícil elegir entre tantos jugadores. El asunto pasa por elegir dos, porque Mascherano y Messi son, en mi (?) equipo, una fija. Entre los volantes centrales que hay elijo a Gago, porque creo que es el más completo de todos. Pero no quita que puedan jugar otros, según la circunstancia, como Almirón, Ledesma (el de Lazio), o Banega. Si elijo a Gago es porque me gusta su vocación agresiva: no es un cinco que conserve mucho su posición, y va mucho al frente, lo cual daría más manejo en 3/4 de cancha y mucha sorpresa en ataque. El volante por izquierda es el mayor problema del conjunto: apenas se me ocurren Maxi Rodriguez y el pibe Di María. Al ex Central hay que llevarlo y va a cumplir, porque tiene condiciones. Y de la fiera, es sabida ya su entrega y su calidad como carrilero. Pero de ahí, no conozco a otros que tengan lo que hace falta.

El caso de Riquelme es particular: me gusta el enganche xeneize, pero detesto que juegue en la selección sabiéndose inamovible. Si perdiera ese lugar de privilegio, seguro andaría mucho mejor, porque tendría que dar el plus que dan todos los que saben que no tienen el puesto comprado. Además, su puesto de enganche natural, más su poca adaptabilidad a las bandas, hacen que Román necesite un equipo que se mueva a su ritmo, que no es el que más me gusta.

El equipo que me gusta es el equipo que abre la cancha, que entra por los costados y llega por el medio con muchos. El 4-4-2 es muy relativo, porque Ferrari difícilmente puede ser considerado un marcador de punta cuando es un cuasi volante, que cubre la banda que deja la pulga cuando se desprende. Messi es el diferente de mi equipo, y lo sustenta el buen toque de Gago y el aporte de Di María (o Maxi, claro) por la banda izquierda, sumado al aporte de un posible lateral, como dije arriba. Además, no hay que olvidarse que Aguero también es un crack, y que Higuaín no es ningún negado con la pelota en los pies. Pero si no gusta el virtuosismo del Kun, está la calidad y el oficio de Saviola, la rapidez de Acosta, o la potencia y las ganas del apache. Los recursos pueden cambiar, porque de sacar a Higuaín y poner a otro chiquito, tenés mucho vértigo adelante, muchas ideas y muy buen juego, pero perdés la posibilidad de un buen centro, que siempre funciona cuando es bien tirado. Si se pierde la pelota, hay tres centrales más Mascherano para recuperarla, si es que los demás no cortan antes por presión ofensiva.

Ejemplos de un futbol que me gusta son Holanda en la pasada Euro (aunque con ejecutantes guapos), Liga de Quito en la Libertadores, que tenía unos extremos notables y hacía ancho el campo, o la Roma de Spalletti que ataca con 6 o 7 jugadores.

Sólo estoy tirando ejemplos. Nada de este post tendría lugar en mi blog si viera que el actual técnico trabajase, aunque sea en un aspecto, para que la selección saliera adelante. Pero como eso no sucede, y con este hombre en el banco no va a suceder, hago este post para tirarle ideas, porque sé que lee este maravilloso blog y le importa lo que opine el escritor de estas líneas. (?).

miércoles, 3 de septiembre de 2008

¿El mejor equipo argentino de los últimos 50 años?

Leí un post imperdible en El blog de Toto, acerca de la publicación de Juan Pablo Varsky, quien así define al Boca '98-'08. Sobre esto me gustaría hacer una reflexión.

Es muy difícil determinar qué parámetros sirven para medir la calidad de un equipo de fútbol. Es decir, cuando uno menciona, por ejemplo, a la Naranja Mecánica del '74 (equipo al que no vi nunca), relucen enseguida cuestiones como la del famoso fútbol total, o se exacerba la figura de Johann Cruyff. Lo mismo con el Santos de Telé Santana, a nivel local el Argentinos del '84, u otros menos afortunados, pero quizás igual de buenos.

Sería suicida afirmar que un equipo es el mejor de un período de tiempo, sabiendo que es imposible compararlo, o mejor dicho enfrentarlo, con otros que han trascendido en el país a lo largo de la historia del deporte, como el River de Ramón (por citar alguno), que también tuvieron lugar en el último medio siglo.

Pero prefiero focalizar sobre el equipo en cuestión, al que sí pude ver. Boca, en los últimos 10 años, ha ganado infinidad de títulos. Algunos de enorme magnitud internacional, y otros no tanto. Nadie va a decir que la Intercontinental contra el Real Madrid es menos que la Recopa que obtuvieron hace poco. Pero todos, en su conjunto, han puesto al club xeneize en lo más alto a nivel lauros internacionales, superando a grossos del ámbito como Juventus o Independiente. Muchos dirán que las copas que ostenta Boca no son comparables a las siete Libertadores del club de Avellaneda, por ejemplo. Tantos otros podrían agregar que el fútbol es mucho más parejo ahora, o que era más difícil conseguir un título antes. Pero eso no tiene que ver con la cuestión: quién sabe cómo resultaría un partido entre el Rojo del '85, que con Bochini paseaba a todos, y el Boca de Bianchi que ganó todo.
A nivel futbolístico, sí me aventuraría a decir que no he visto a la azul y oro desplegar un fútbol revolucionario en ningún momento, ni nada por el estilo. Podría decir a su favor que es un fútbol tremendamente efectivo (sobre todo con el Virrey), pero muy repetitivo en sus variantes y a veces tedioso. Nada que no se haya visto en su momento, ni una maravilla para los ojos. No obstante, una década le sobró para posicionarse en la élite mundial. Creo que esto podría atribuirse a infinidad de cuestiones:
- La existencia de más certámenes internacionales para jugar, que permiten engrosar el palmarés más rápidamente.
- El momento económico, social y cultural del país, por ejemplo. Hace 30 años, el fútbol argentino era, se podría decir, más "jerárquico": los jugadores no se escapaban a Europa con 25 partidos en primera, y algunos hasta jugaban toda su carrera en un club, como Bochini, o en menor medida Passarella, que fue a Europa pero volvió.
- Otro aliciente podría ser llamado "momento futbolístico": no creo que haya habido tantos jugadores de calidad en una generación, como ahora. Argentina se encuentra en un momento prolífico en la formación de jugadores, y los equipos del viejo continente se encuentran atestados de compatriotas.
- Otro item tiene que ver con el momento que atraviesa Sudamerica, porque la mayor parte de los títulos que ostenta Boca son a nivel continental. La incapacidad de los clubes para retener a sus jóvenes los debilita tanto a nivel local, como frente a otros países.
- Sólo Argentina y Brasil son canteras renombradas de jugadores. Las demás naciones, en muchas ocasiones, no cuentan con el presupuesto humano ni económico para afrontar apropiadamente las copas, o presentar equipos competitivos.


Y aquí existe un aspecto único: El hecho de que Boca haya mantenido a una camada que es conocida como la "generación ganadora".
Ésta generación es la que ha festejado infinidad de títulos, y que incluye a gente como Battaglia, Ibarra, Palermo, el Mellizo, Riquelme, Abbondanzieri o el Chelo Delgado, y en menor medida algunos como Serna o el patrón Bermudez. Sin contar a los que fueron baluartes en un determinado momento, y después partieron: Burdisso, Cagna, Samuel, o ahora Palacio, que no se fue pero tampoco está hace 15 años en el club. Todos ellos jugadores de nivel, convocados más de una vez a su selección, pero pocos (Riquelme, el Pato, Burdisso acá ) de real trascendecia con esa camiseta. Todos ellos curtidos en esto del triunfo, pero casi nunca la primera variante para lucir la casaca de su patria.
El hecho de que se mantenga una base de veteranos permite identificar una especie de columna vertebral, que no ha tenido ningún otro equipo en el continente durante este tiempo. Esto puede comprobarse observando que Boca no tiene un "gran rival", un equipo que haya perdurado en Latinoamérica en estos diez años. Esto habla de una enorme viveza dirigencial, principalmente llevada a cabo por Macri.

Bajo un aspecto meramente futbolístico, no creo que esta versión de Boca quede en los archivos como un equipo que haya dado cátedra de fútbol champagne, o uno cuyos integrantes hayan sido los mejores en su posición. Un equipo, se sabe, trasciende a los once apellidos. Y hablamos de un equipo que, definitivamente, conoce su propia dimensión, y aprovecha sus talentos individuales muy bien. De ahí su destacada efectividad. Pero afirmar que fue el mejor me parece, según mis gustos en el fútbol, temerario.
Pero bajo otra óptica, podemos decir que el fútbol es, ni más ni menos, un espectaculo. Un show, aunque su propio "folklore" trascienda estos límites. En este espectro del deporte, Boca fue el más exitoso, el que más alegrías le dio a sus simpatizantes. En ese sentido - que es fundamental - muy probablemente haya sido el mejor. Y eso es a lo que se refiere Varsky

Capaz me chupé el clavo del Olé. Pero algo para mí es seguro: este Boca definitivamente se instauró en la historia del fútbol argentino.

martes, 19 de agosto de 2008

La historia sin fin.

Estoy triste, triste de verdad. La nota sobre Racing que figura en el olé me remite a épocas muy oscuras. Épocas en las que se tenían que jugar amistosos para pagar deudas, en las que síndicos atormentaban a tantos otros como yo con sus frases hirientes.
No tengo ningún reparo en admitir que soy hincha de la Academia. Es el club al que amo, como muchísimos aman los colores de otras camisetas. Y por eso no puedo ser objetivo. La retrospectiva hacia una década atrás me pone la piel de gallina.
Sólo quiero saber que, cuando me hablen de fútbol, pueda contestar con el fútbol de mi equipo. Quiero festejar títulos, verlo jugar en las copas. Pero nada de eso pasa. Veo a 11 jugadores que corren atrás de lo que venga, con la moral dos metros bajo tierra.
Lo que quiero decir, es que en estos momentos es muy frustrante ser hincha de Racing. No tiene nada de malo decir que tu club pasa por un mal momento. Pero cuando el momento se prolonga por tanto tiempo, es muy doloroso. La hinchada, la verdadera, le da el corazón la institución. Y siempre recibe desengaños. Y da muchísima bronca leer declaraciones como las de Gilberto. No por lo que dijo en sí, ni porque lo haya dicho él, sino porque es otra estocada. Y tantas juntas son insoportables.

viernes, 15 de agosto de 2008

LLegué a una conclusión.

Capaz es muy mala leche lo que voy a decir, y seguro es algo que más de uno debe haber pensado.
Pero lo cierto es que viendo ahora el mambo de Beijing, cómo los chinos y los yanquis se matan por ver quién consigue más medallas que el otro, en disciplinas que acá varios deben haber pensado - me incluyo - "¿Pero quién carajo puede ser aficionado a esto?", me dio a pensar que nuestro país, que Argentina, literalmente no existe en deporte.
Porque, si bien se han conseguido lauros en algunos deportes, como ser el bendito fútbol, rugby, básquet, hockey femenino, golf, boxeo y tenis (éstos más regularmente) sumado a algunas victorias aisladas, como en natación por ejemplo, o en clase tornado, ciclismo, me aventuraría a nombrar al voley, o ahora con el Judo (con el bronce que se ganó), que han sido muy esporádicos, Argentina sólo cubre un porcentaje mínimo de todos los juegos, y por eso nunca se aspira a ganar, por ejemplo, quince medallas de oro.
Ningún tipo de gimnasia tiene alguna historia reciente, no hay velocistas, nadie practica lanzamiento de nada (ni disco, ni jabalina, ni nada) y los pocos que compiten en deportes que acá sin ninguna duda son "raros" por la poca difusión, por ejemplo los garrochistas García y Chiaraviglio, Santiago Fernandez en remo, Gonzalez Viaggio en esgrima, y otros más seguramente, no están a la altura de la élite de su propia competencia. Y digo esto con la menor mala leche, trato de ser objetivo. Porque es posible que pudieran dar más.
Aunque "posible" es muy optimista de mi parte. Porque cada evento nos hace recibir noticias al estilo "Fulano (representante argentino) tuvo un buen desempeño pero quedó lejos. Su bote (por ejemplo) estaba en pésimas condiciones y tenía 15 años de uso". Lo que significa que el deporte acá no es subsidiado, ni promovido, ni nada. Acá te televisan hasta la primera C (o al menos se quiso) y en televisión laburan no sé cuántos periodistas deportivos que lo único que saben es de fútbol, y ese "saber" es MUY subjetivo. Pero ahora, si me preguntás cuántos periodistas expertos en, ponele, gimnasia artística hay en el país, no tengo idea, pero te diría que no debe haber acá, porque cada vez que tengo la chance de ver algo de eso por TyC sports lo conduce Gonzalo Bonadeo, que también está en remo, esgrima y en lo que sea que le pongan en pantalla. Lo que labura el gordo es impresionante. ¿Duerme?
Lo que quiero decir es que todas las esperanzas están puestas en la selección de fútbol y en básquet, porque sabemos que son los que ganaron en 2004, y después esperamos siempre batacazos. Batacazos que no se producen porque los competidores no están a la altura de las circunstancias (salvo excepciones). Y si a eso le sumás un posible recambio generacional (en natación por ejemplo), las posibilidades son muy pocas. Ahí salen todos como idiotas diciendo que es una verguenza (como yo acá), que no puede ser la poca manija que se le da a algunos deportes. Se hace un poco de escándalo y después nada cambia, para dentro de 4 años volver a rompernos la cabeza contra la pared.
Sé que no gano nada escribiendo esto, pero siento que podríamos lograr mejores papeles, porque si se producen revelaciones en algunas de las competencias, es porque existen deportistas argentinos no-futbolistas que tienen talento. Y si ese talento se fomenta, a lo mejor uno de esos pibes que gana el oro en las pesas, podría ser compatriota. Y como todo argentino, me gusta el éxito.
El único método para lograr esto es trabajando. De cualquier otra forma, el único medallero que se llena es el de las desilusiones.