miércoles, 29 de octubre de 2008

Es una joda esto, eh...



Se viene la contraparte de Atlas, todos los días, en el programa de Rial (?)

martes, 28 de octubre de 2008

Maradona vuelve a la selección.

Pero esta vez vuelve como DT. Sí, Diego Armando, el Diez, se sienta en el banco de la Albiceleste. De su mano llega la generación que más alto ha llevado a nuestro seleccionado en la historia: la del '86 y el '90. Además, vuelve Carlos Salvador Bilardo al ambiente, como una especie de "secretario técnico".

Grondona dejó de hacerse el pelotudo y por fin hizo lo que, creo yo, siempre quiso hacer: devolverle gentilezas a Bianchi. Si esta vez el Virrey quería asumir, era obvio que no iba a poder ser, ya que el ferretero es alguien que no olvida (cuando le conviene).

Maradona no es precisamente un DT laureado. Sus únicas experiencias como entrenador las tuvo en Mandiyú primero y en Racing después. Ambas olvidables. Pero, por otra parte, es difícil que alguien sepa, acaso, más que él sobre lo que es la Selección y, por qué no, de fútbol. Diego fue (y sigue siendo) el mejor en la historia de la disciplina. El tiempo mostrará su capacidad de transmitir ese saber a sus dirigidos.

Además... Hablamos de Maradona. Su solo apellido representa a todo el país. ¿Riquelme, Messi, Aguero o el que sea, se animará siquiera a retrucarle algo? ¿Alguien duda acerca de quién ganaría la encuesta al más querido por la gente? Él es el único que puede darse ese gusto, sólo por portar el apellido.

En fin, no es el que yo hubiera designado. Pero como se trata de Pelusa, no me opongo. No hay ningún argento, que se precie de tal, que no lo quiera. Hay que bancarlo, por todo lo que nos dio. Acá hay un hincha más, Diego.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Definiendo al 4-4-2: los marcadores centrales.

Mi objetivo durante estos escritos que voy a ir posteando es tratar de desmitificar y aclarar en qué consiste el 4-4-2 que todo el mundo conoce y que es, por afano, el dispositivo táctico más famoso del mundo futbolístico. Inventado y difundido hace cuarenta años, tiene tanta vigencia como en aquel entonces.

No vale la pena analizar a un arquero: existiendo otras posibilidades de alinear a los jugadores, el guardameta es el único que siempre está en el mismo lugar: bajo los tres palos. No desmerezco para nada el puesto; de hecho pienso que el arquero tiene que ser el mejor, el más apto y el de más carácter. Me refiero a que la táctica no lo afecta.

Los primeros en los que quiero hacer incapíe son en los integrantes de la llamada "dupla central". El 2, central derecho, y el 6, izquierdo. Los puntales de la defensa de todo el equipo.

Dispuestos simétricamente a ambos lados de la cancha, los marcadores centrales se encuentran estacionados adelante del arquero. Son, por lo general, jugadores de buena estatura, con una razonable habilidad para cabecear y con un físico portentoso. Históricamente, se ha asociado al ocupante del sector derecho como el más defensivo de la dupla, teniendo el izquierdo la responsabilidad de salir jugando, aunque esto ha quedado atrás, debido a la escasez de zagueros zurdos. Esto desemboca en que la mayoría de las parejas centrales actuales estén integradas por dos diestros, con responsabilidades de armar juego repartidas.

Con una formación que incluya una línea clásica de 4 jugadores para defender (los sobrantes serían los laterales), cada central debe volcarse hacia los costados, partiendo, justamente, desde el centro de la cancha. Siendo así, existen dos formas de defender:
- En zona, abarcando todo un rango perteneciente al costado correspondiente. Quienes apliquen esta manera deben poseer un buen sentido de la ubicación y de los comúnmente llamados "tiempos", que no son más que nociones sobre distancia y velocidad, sean del balón o de un rival. Deben tener más vitalidad: al cubrir más terreno, es mayor el desgaste físico realizado. Trae como ventaja principal la mayor libertad de los laterales, que pueden volcarse más hacia la ofensiva, utilizando el trayecto por las bandas. Una desventaja es intrínseca: debido al tramo de cancha que el defensor tiene que cubrir, el equipo rival puede posicionar a más de un jugador en esa zona, lo cual deriva en el famoso "le hacen el 2-1", es decir, el central se encuentra en desventaja numérica y le es imposible defender.
- Con marca asignada, en el denominado "hombre a hombre". Esta defensa fue diseñada específicamente para bloquear a jugadores rivales que fueran decisivos en sus equipos. Lo cierto es que evolucionó hasta el punto de ser una forma efectiva de neutralizar a los atacantes, considerando que el mismo 4-4-2 lleva el mismo número de delanteros que marcadores. Los zagueros que tienen una marca personal deben ser muy completos. Rápidos, fuertes y, especialmente, buenos en lo que es comúnmente llamado "mano a mano", que es el robo del balón que lleva un adversario, lo cual puede ser muy dífícil según el adversario. Es decir, tiene que tener aptitudes para "la marca". Esta forma es muchísimo más temeraria que la marca en zona, pero puede dar resultados mucho más satisfactorios. De ser exitosa, se consigue una anulación total de los delanteros contrincantes, con la consecuente esterilidad ofensiva. Pero de no resultar, se corren riesgos muy altos, al no existir la posibilidad de un relevo de tu compañero que de una mano cuando la marca haga agua. A no ser, por supuesto, que tu lateral te cubra las espaldas. Pero eso lo dejo para otro post.

Un caso especial es el del líbero. Este tipo especial de defensor juega libre, sin marca ni terreno definidos, normalmente detrás de los centrales, siendo el "último hombre" y dando ventaja numérica en los sectores donde estuviera la pelota. Es más común, en estos tiempos, verlo en líneas de tres, que también son usadas frecuentemente. Décadas atrás, el líbero era usado conjuntamente a una línea de cuatro, pudiendo tener o no marca designada, en la formación comúnmente conocida como Catenaccio.

Ejemplos del fútbol vernáculo de un central izquierdo y uno derecho, puede ser Paletta-Cáceres en Boca. En la vereda de enfrente, Tuzzio y Cabral son diestros, y son titulares en River. Un ejemplo con defensas que lleven líbero puede verse en San Martín de Tucumán. El liberado en la defensa es Villavicencio.
La próxima un post sobre los laterales.-

martes, 21 de octubre de 2008

Los promedios como medida de todas las cosas (?).

Hace quince minutos, más o menos (?), me encontré con la simpática sorpresa que significa enterarse que los promedios nefastos, instaurados por Grondona, ahora también determinan quién entra en las copas internacionales, además de marcar los descensos.

Hace poco recuerdo haber sentido alegría, porque los campeones de un torneo volvían a participar en la Libertadores del año siguiente, contrariamente a lo que pasaba antes, donde por ejemplo si ganabas el Apertura 2003, jugabas la edición del 2005, con otro equipo completamente modificado, incluso hasta en el técnico. Esta buena decisión se implementó en 2007, siendo Lanús el último campeón que ganó una plaza para una copa a jugarse en dos años (jugó la 2008 gracias a la plaza extra, por ser Boca el campeón de la edición 2007, sí un quilombo total (?)).

Según lo que leí en LR!, Lanús y River ya están clasificados. A ellos se sumaría el campeón de el torneo vigente, muy probablemente San Lorenzo. Los otros dos lugares se definirán por promedio: los más altos que correspondan a equipos no campeones, participarán del certamen continental. Siendo así, Boca y Estudiantes serían, hasta el momento, los que tomarían las vacantes. De Boca no hay dudas: tiene más de 2 de promedio, una barbaridad. El Pincha también tiene un promedio altísimo.
Los que podrían pelear por un lugar serían Velez, Tigre e Independiente, aunque corren desde atrás.

Pero inmediatamente después de leer este informe pensé en... los equipos ascendidos. Si bien tendrían que lograr una campaña formidable para arrebatarles el lugar a los demás, eso ya no es un imposible: Tigre salió subcampeón recién ascendido. Las oscilaciones en los promedios de los equipos promovidos son más sensibles que en las de aquellos con años de permanencia. Pero como el sistema de promedios se impuso para proteger a una élite de clubes de perder la categoría en prejuicio de los de los recién llegados de la B Nacional, se produce una especie de dicotomía. Porque clubes como, por ejemplo, Godoy Cruz tienen que sumar muchos puntos, ya que de perder 4 partidos seguidos cae en el descenso directo (gracias al bendito sistema), pero si gana muchos partidos... ¡Juega copas!

No sé si me explico. Yo soy de Racing, pero hinchas de otros clubes, como Rosario Central, Newell's, Gimnasia (LP) o Banfield, me van a entender. Gracias a esta nueva disposición, voy a tener que esperar un tiempo larguísimo para volver a ver a La Academia en la Santander (?). Porque el promedio que tenemos es bajísimo (al igual que los clubes que nombré, que son de tener participaciones seguido) y para levantarlo tiene que pasar una temporada, puede que incluso dos, y esto suponiendo que vamos a levantar el nivel, porque si no la cuenta asciende mucho. Ni hablar de salir campeón.

Lo peor es que encima me tengo que bancar que equipos como San Martín de Tucumán, Tigre, Arsenal o Godoy Cruz tengan más chances que mi equipo, o que cualquiera de los que nombré que están en la misma situación, y que merecen muchísimo más (sobre todo Racing y los rosarinos) representar al país.

domingo, 19 de octubre de 2008

Fecha 10 - Apertura 2008

- Argentinos se abusó de Huracán. Fue 2 a 0 en el Maradona, con goles de la figura junto a Quiroga, Ortigoza (de penal) y de Pavlovich. Fecha a fecha el Globo dilapida todo lo bueno que se hizo con Ardiles, y se acerca a la promoción. La gente lo sabe, pero igual le pide milagros a un equipo limitadísimo. Por otro lado, el Bicho salió del último puesto del torneo, en pos de zafar y volcarse a la copa con más tranquilidad.

- Estudiantes sigue con su racha ganadora. El equipo del Jefe Astrada venció 2 a 0 a un pobre Gimnasia de Jujuy, que hace rato que está en un pozo futbolístico. Con goles de Verón (golazo) y de Boselli, muy constante a lo largo de todo el torneo. El Pincha ahora piensa en el cruce por la Sudamericana, mientras que el Lobo ve cada vez más complicado el panorama.

- Independiente volvió al triunfo, después de tres fechas y de dejar colgado a Totono (?). En el mal llamado "Cementerio de los elefantes", el que se hizo enorme fue Nuñez, que metió los dos de su equipo para el 2 a 1 ante Colón. Pepé Santoro tiene una especie de mística cuando dirige al Rojo; cada vez que debuta gana, sea con quien sea. El Bichi Fuertes descontó para el Sabalero, que hace una vida que no gana y pierde chances de alejarse de los puestos de promoción.

- San Lorenzo ganó uno de esos partidos chivos. Le ganó inmerecidamente a San Martín de Tucumán, 1 a 0 en el gasómetro. El Ciclón juega horrible cuando Ledesma está mal, y en consecuencia no hace goles, a menos, claro, que se vea favorecido por una secuencia sincronizada y sistemática de cagadas en la defensa visitante, como fue el caso. Lo dejaron solo a Silvera abajo del arco. En fin, respecto al match, fue entretenido y el Santo tuvo chances de descontar, pero no las terminó bien. Los de Russo (al que le hacen lobby para la selección) están encaminados, y hoy mostraron la suerte que necesita el campeón. Mención aparte para Carlitos Roldán: entrevístenlo cuando termina el partido, porque lo que dice no tiene desperdicio.

- Tigre paseó a Lanús. 3 a 0 implacable, Morel (por dos) la rompió y Altobelli metió por fin un gol en primera. Lanús sigue siendo la cara de la irregularidad en este torneo. Bastó que pusiera a cierto delantero de Corrientes en cierto juego de cierto diario (?) para que los de Zubeldía se comieran tres pepas. Los de Victoria no le pierden pisada a San Lorenzo, y mantienen firmes sus expectativas de alcanzar la cima.

- Vélez, como dije antes, es un equipo del que no podés esperar un resultado, porque siempre te va a cagar. Bueno, con sus jugadores pasa lo mismo. Saqué a Cristaldo del Gran DT y metió un gol. Puse a Somoza y en el 2º tiempo las vio pasar todas. El Fortín ganaba 3 a 0, con goles del Burrito Martinez (crack), del ya mencionado Cristaldo y uno del Chapa Zapata. Pero empezó a fallar y no paró más. Primero Matellán, y despues dos veces el gran Papu Gomez pusieron el empate. ¿Por qué digo fallar? Fácil: si te hace un gol el Papu de cabeza, es porque tenes que replantearte cosas (?).

- Banfield y Racing jugaron un partido feito. Más preocupados por neutralizar al rival que por ir al frente, dieron pocas situaciones de gol. El taladro lo ganó 1 a 0 gracias a un centro preciso, un testazo de Barrales y la ayuda del Wally Martinez Gullota, que aunque lo banque admito que hace méritos para pegar un par de votos en la encuesta de acá al costado. La Academia es el equipo más dependiente de un jugador de todo el torneo. Ese jugador es Maxi Moralez, y como no apareció (Bustos se lo comió crudo) el equipo no tuvo ideas. Los de Burruchaga sacaron así un pequeño ápice de ventaja sobre los de Llop, ya que se alejaron a cinco puntos en la tabla de los promedios.

- El Superclásico volvió a vestirse de azul y oro. Boca venció 1 a 0, aún cuando se había quedado con diez jugadores, por la expulsión de Ibarra (raro en el formoseño hacerse echar así). No hizo mucho para ganar, pero Viatri metió un lindo gol y River, le pese a quien le pese, por rendimientos como estos hoy está último, como bien dijo Ischia. Del partido, poco y nada, ya que en lo individual también fue muy pobre. Los medios bosteros, dando asco como siempre. Riquelme figura universal indiscutida... Por favor, ganar cuatro faltas y meter un centro a la olla no hacen figura a nadie. El hincha de River cortó relación con el equipo, volvió a copar el Hall y quiere que rueden cabezas. La situación de Simeone es como la de Passarella antes que él: si no gana nada en Diciembre, se va del club. Curiosamente lo único que queda es la Sudamericana. Boca aparentemente dejó atrás el cabaret, por lo menos por ahora.

- Godoy Cruz y Newell's jugaron el único 0 a 0 de la fecha. Poco para destacar: la magia de Fabbiani, el rendimiento de Figueroa en el Tomba y cómo quemaron a Machín, que es un milagro inexplicable del fútbol. Los de Oldrá están en el descenso y los de Gamboa perdieron terreno ante San Lorenzo.

- Gimnasia de La Plata volvió a ganar de visitante después de un año y pico. 1 a 0 a Rosario Central, que estrenaba técnico, en el siempre jodido Gigante de Arroyito. A Madelón lo ovacionaron como se ovaciona a un técnico campeón, y el vendehumo de Carol se floreó ante los hinchas Canallas. El partido fue merecido para los platenses, que debieron haber metido como cuatro goles. Pero aparentemente siguen con el arco corrido, porque el único gol lo hizo el tronco Ribonetto, en contra. Así, el Lobo gana confianza y Alfaro comienza su ciclo en Central con el pie izquierdo. De todas formas, el Tripero la tiene dura: está a quince puntos de los puestos de promoción.

EL MEJOR: No, Riquelme no. Leonel Nuñez (Independiente)
El PEOR: De la línea de fondo de Lanús, el que quiera. No paran a nadie.
MEJOR EQUIPO: Tigre.
PEOR EQUIPO: Lanús.

jueves, 16 de octubre de 2008

Crónica de una muerte anunciada.

O no tan anunciada. Porque, si bien la renuncia del DT de la selección, Alfio Basile, concretada hoy, era la concupiscencia de muchos, pocos en el fondo creían posible que esto sucediera: Basile tenía la banca de la cúpula dirigencial en la AFA, y si bien el rendimiento mermó muchísimo en los últimos partidos, su nombre jamás había sido puesto en duda.

Las estadísticas del hombre de los códigos y el Rond Point (?), los pueden encontrar en LR!. Pero supongo que son los últimos resultados los que aceleraron su dimisión. De los últimos ocho partidos, contando amistosos, sólo se ganó contra Uruguay, se perdió con Chile y se empató el resto.

Los posibles sucesores del ex DT de Boca, para el banco, son los mismos de siempre más un par: a los nombres (siempre vigentes) de Bianchi, Bilardo y Ramón Díaz se suman algunos como el de Sergio Batista, campeón en Beijing y actual DT de las juveniles; Miguel Angel Russo, un tapado que arrastra un imponente palmarés como director técnico, Américo Gallego y Diego Simeone. En algunas encuestas también figura el diez, Diego Armando Maradona.

Por mi parte, vuelco mis fichas para La Rioja: quiero a Ramón en el banco de mi seleccionado.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Nada cambió, mi amor (Chile 1 - Argentina 0)

Bueno, durante la semana se habló hasta el hartazgo del duelo Bielsa-Basile, se ostentaron las estadísticas demoledoras a nuestro favor, y toda una parafernalia para decorar la previa. Pero en la cancha se ven los pingos, como dice el viejísimo refrán.

Desde el primer minuto del partido, Chile salió con todo. La presión insoportable (típica de los equipos del Loco) pronto quebró al frágil mediocampo argentino, que otra vez mostraba el triple 5 (con Mascherano jugando por derecha y Cambiasso por izquierda) y a Messi como una especie de enganche, suplantando a Riquelme y, por momentos, formando un doble enlace con el Lobo, que era el otro volante central. Los primeros quince minutos fueron muy equilibrados, aunque podía notarse una tónica que se mantendría a lo largo de todo el encuentro: los rojos presionando, cortando el circuito de los nuestros, atacando con muchísima gente (seis personas por momentos) y corriendo una barbaridad. A los 16' ocurre un hecho desgraciado: chocan las cabezas en el área Burdisso y Mark Gonzalez, que salen reemplazados, en ambulancia en el caso de Nicolás, que cada tanto se come un viaje en la cabeza y tiene que salir. Por el defensor del Inter entró el muerto de Díaz (jugador del técnico) y por Gonzalez entró Droguett, que sólo por su apellido me cayó bien (?). Los locales fueron, de a poco, metiendo a Argentina contra su arco, y eventualmente llegó al gol. Gran combinación por derecha, desborde de Medel, centro atrás, llega Orellana y listo, a cobrar. Las culpas, a mi entender, las tienen Heinze y Díaz, que estaban metiditos adentro del área y dejaron crecer al lateral chileno, que se asociaba con los volantes y siempre le hacía el loco a Cambiasso.

De esa forma, el partido tomó otro color y Chile, más calmado, empezó a manejar la pelota mejor, sin perder por un minuto el orden y corriendo como nunca. Jugó por los costados (Medel y Boseyur - no sé cómo se escribe (?)- figuras) y, de la mano de Matías Fernandez (la rompió), avasallaba a las líneas argentinas, que no daban tres pases seguidos. En serio. El combinado chileno jugó a un nivel superior todo el partido (todos sus jugadores) y me animaría a decir que fue baile por momentos. ¿Los nuestros? Sólo Mascherano (jugó solo) y Aguero que la pedía y terminaba mal todas. Nada más. No le caigan a Milito porque aunque estuviera Ronaldo jugando, no le iba a llegar ninguna.

El complemento fue un calco exacerbado del primer tiempo. Chile atropelló al combinado albiceleste; con varios goles salvados en la línea, intervenciones de Carrizo (alternó buenas y malas) más los centrales, y errores inentendibles de Suazo (que es una sombra del de otras épocas) la diferencia se mantuvo en un gol. Argentina fue al frente como pudo, jugando por el medio (había en todas las jugadas 6 jugadores amontonados por el centro y las bandas vacías) y dejando espacios para las contras, que siempre daban ventaja numérica para los transandinos, que en todas las jugadas quedaban como mínimo 5 contra 3. Pero no las supo aprovechar bien, aunque Fernandez resolvió bien todas las jugadas y por eso fue figura. Entraron Sand (que entró inesperadamente bien, y mostró cosas interesantes) por Cambiasso, que por izquierda NO VA, y Bergessio por Milito, que fue poco menos que incendiado por el DT con códigos, como fueron quemados tantos otros. De todas formas no alcanzó; la esterilidad ofensiva fue superior, con un Messi totalmente ausente, acompañado por un Ledesma demasiado tibio. En 90 minutos no se pateó al arco, no hubo un desborde y por ende no hubo ni un centro.

Nada para rescatar de la Argentina, que le cedio el partido en bandeja a un equipo que, si bien es muy inferior individualmente, está muy trabajado y supo hacer de ese trabajo la diferencia. Bielsa ganó el "duelo de estilos" con contundencia y autoridad. Y de Basile... Mejor resguardarse a silencio. Porque no quiero desperdiciar palabras para hablar de este monigote, que es impresentable hasta en las conferencias.

Pero bueno. Antes que nada sigo siendo argentino. Amo a mi país y amo el fútbol, por lo tanto amo a mi selección. Incluso ante el nivel paupérrimo que estamos mostrando, hay que estar junto a la albiceleste. En las buenas, y en las malas mucho más.

Argentina quedó así con 16 puntos, los mismos que Chile, y a 7 de Paraguay, que con 23 está casi clasificado.