jueves, 17 de junio de 2010

Argentina 4 - Corea del Sur 1

La selección ganó con claridad un partido muy chivo, contra quien era - para VdL - el más serio rival del grupo, y abrochó su clasificación a octavos.

Los de Diego trataron de hacerse fuertes en la tenencia. Sorprendió el planteo táctico coreano, sin salir a presionar, abroquelando bien las líneas y evitando quedar en inferioridad numérica. Pasaron varios minutos hasta que los asiáticos pudieron hacerse con la pelota. Tratando de desnivelar por izquierda, aprovechando que Di María estaba metido, trató Argentina de forzar su camino hacia el arco protegido por el Mediocre Sung-Ryong, que va a soñar con la Jabulani.

Se buscó vulnerar el cerrojo defensivo con desbordes pero muy pocos tuvieron relativa claridad. Tévez y Di María mostraron en esos primeros minutos - y en todo el resto del primer tiempo - un gran gasto físico pero cierta futilidad ante una marca tan persistente. Lo cierto es que por ese costado, se ganaron muchas faltas que daban la opción de abrir el partido con una jugada de pelota parada, al igual que contra Nigeria, cuatro días antes.

Y eso sucedió: de un corner bien ejecutado por Lionel Messi llegó la apertura del marcador. Si bien fue en contra (le rebota en la pierna a Park Chu-Young, el arquero estaba atornillado), es notorio cómo se desmarcaba Demichelis para recibir el centro y tratar de conectarlo. El laburo que viene mostrando Argentina en las pelotas paradas es impecable. Corea perdió las marcas de manera tonta, dejándose arrollar físicamente y yendo al bulto hacia el lugar donde iba a caer el balón. Si leyeran VdL (media pila, traduzcan con el Google (?)) verían que ese mismo error de ir a la pelota lo remarcamos diez veces.

Sin la presión de abrir el marcador, se vio al equipo más relajado y buscando aumentar la ventaja, ante un rival que estaba desorientadísimo en el campo y en un desorden marcadísimo. Pero aún en ese marco le fue imposible a los del Diego vulnerar al arquero pateando. El bajón: el presunto desgarro de Samuel - el mejor defensor que tenemos - que tuvo que salir, y dejó su lugar a Burdisso. Tévez tuvo un tiro libre que se fue apenas elevado, e Higuaín se perdió una chance. Se llegó hasta los 35 minutos para ver otra muy buena jugada con pelota detenida que aumentó la diferencia. Es increíble cómo sacar un tiro libre en corto puede ayudar tanto; el centro fue al segundo contacto con la pelota - Maxi Rodriguez, cuando recibió de Messi - y es formidable el movimiento de Burdisso que la peina para dejar sólo a Higuaín, que se sacó la mufa y metió el segundo, mediante un débil testazo y una complicidad marcada del Uno surcoreano.

Con el resultado más abultado y la desidia de los asiáticos para acercarse a Romero, el partido parecía más que liquidado. Pero en esa confianza, nos dormimos y reavivamos a un rival tumbado. Qué gil que sos (?) Demichelis. Porque podés echarle a la culpa a las Vuvuzelas, y posiblemente sea cierto: no escuchás nada. Pero el error tuyo es de manual. No se puede ir a buscar una pelota de espaldas, en posición de central. La tenés que recibir a medio perfil, "de costado" digamos, para poder ver a ambos lados. Si vas a recibir de frente a tu arquero, chequeá antes que no haya nadie, y si no sabés dásela a tu arquero, rápido. Además de no mirar, enganchás para adentro, y así es obvio que va a venir el rival. Rival que además hizo un golazo (se la picó a Romero) pero eso no importaba más. Corea se fue al entretiempo enfervorizada y volvió a la cancha hecho una tromba.

Con el resultado puesto, fue a buscar el empate con todo, y por momentos logró desequilibrar a la defensa sudamericana. Burdisso tuvo una sola falla en la jugada más clara, fue a buscar a Ji-Sung-Park que la llevaba y dejó descubierta su espalda para el pase entre líneas. Quedó solo Yeom Ki-Hun porque Heinze estaba más atrás, volviendo. Romero abortó el intento saliendo rápido y cubriendo todo el espacio con el cuerpo, aunque la pelota pegó en la red, del lado de afuera de su segundo palo. Fue la única situación que nos pudieron fabricar.

Nosotros, en tanto, acusamos el cansancio y perdimos chispa adelante. Nos volvimos predecibles, y el trío Messi-Higuaín-Tévez estaba desconectado. Di María se borró y no pudo contribuir en ataque. Fue el Diego quien, desde el banco, devolvió al equipo esa dinámica. Sacó a un voluntarioso pero exhausto Tevez para poner a Aguero. El Kun fue el revulsivo que necesitó Argentina, para abastecer bien a Messi (siempre marcado por tres) y triangular. De su mano llegaron los dos goles para dar aire, primero, y liquidar el partido después. En el tercero, es increíble cómo no entra cuando Messi patea. Lio está negadísimo para el gol, pero necesita tiempo. Pateó dos veces en la misma jugada, y en el rebote de la segunda le quedó a Higuaín, que la empujó, parado donde debía estar.

El cuarto es el más lindo de todos. El 10 Argento haciendo lo que siempre quisimos aquí que hiciera, juntar marcas y descargar, esta vez con Aguero, que de primera y con gran calidad puso el centro en la cabeza de Higuaín, que cabeceó a contrapierna del arquero y metió su tercer gol en esta copa. El Pipita se convirtió en el tercer jugador en la historia en convertir tres goles en un partido, jugando para Argentina. Stabile (en blanco y negro (?)) y Batistuta en dos mundiales, '94 y '98, habían sido los únicos. Se destapó el ex River, como se dijo de su rendimiento en el partido anterior.

Argentina está prácticamente clasificada para los octavos de final, empieza a mirar con interés el grupo A y redondea otra actuación convincente, con un aceptable orden defensivo y un brillo técnico insostenible, de tres cuartos de cancha para adelante.


- Romero (6.5): nada que hacer en el gol. Impidió lo que era el empate saliendo a cortar rápido. Atento para salir a cortar, con los puños o con los pies.
- Jonás Gutierrez (5.5): cuando pensábamos que íbamos a padecer su carencia en la marca, se acopló al último bloque y no desentonó. No pesó en los desbordes.
- Demichelis (4): Bartolea la pelota en el gol. Bien de arriba en ambas áreas. Trató de no desordenarse luego de su error y lo logró.
- Burdisso (5.5): Reemplazó a nuestro mejor defensor, pero cumplió con creces. Un poco lento a la hora del paso adelante e indeciso para salir o no a cortar.
- Heinze (6.5): otro buen partido del Gringo, cerrando el sector y aportando de arriba. Asistencia para Higuaín en el segundo gol.
- Maxi Rodriguez (4.5): intrascendente en las subidas. Colaboró en la marca.
- Mascherano (6): recuperando muchas pelotas y aportando, como mínimo, al bulto cuando los coreanos probaron de afuera. Bien en la entrega en corto pero sigue sin sorprender en ataque.
- Di María (5): muy voluntarioso en el primer tiempo, pero irresoluto. Consumido en la labor de la marca, se borró en ataque en el complemento.
- Tevez (6.5): buen partido del Apache, ganando siempre con su potencia física y probando de afuera. Bien en su rol de asistidor y asociándose con Di María.
- Messi (6.5): aún muy marcado mostró su talento. Buscó bien a sus costados y hasta contribuyó en la marca cuando no llegaba la pelota. Bien cuando le tocó patear los centros.
- Higuaín (8): empezó marrando situaciones para luego convertir casi por casualidad. Ese gol lo aflojó y desde ese momento, surgió lo mejor del jugador del Madrid. Oportunismo y buen juego por abajo. La figura del encuentro.
- Aguero (6.5): En veinte minutos le dio al equipo la verticalidad que andaba necesitando. Apto para tocar en velocidad e ir a buscar; jugar en su posición (segunda punta) le favoreció la tarea. Con Messi volvieron locos a los zagueros Surcoreanos.
- Bolatti: entró con el resultado puesto.

miércoles, 16 de junio de 2010

Por qué perdió España.

España trata de emular el brillo futbolístico del Barcelona. Ejerciendo una presión demoledora (te mete en un arco, literalmente) que es curiosa ya que incluye la posesión del balón; el volante central - Xavi Alonso - está pocos metros atrás de la medialuna rival, en posición de remate. Los defensores sobre la línea media. Muchas veces se ven 21 jugadores en una hemicancha, quedando sólo Casillas en la otra.

Se sabe que es un estilo que tiene elegancia, efectividad, es segura mientras se tiene la pelota, que es la mayoría del tiempo, y que ha dado resultados en la Élite. Pero es, como todo en la vida y por ende en el fútbol, pasible de fallas. Como la de hoy ante una Suiza que parece que la dirige Helenio Herrera.

Ni más ni menos, jugar "a tenerla" estando tan adelantado en la cancha te quita sorpresa. Lógicamente, mientras más atrás tires al rival, quitándole metros en el campo, menos espacio va a tener que cubrir cada jugador, haciendo más fácil que alguno de ellos llegue al relevo, y más juntás las líneas, dificultando mucho que se equivoque alguno. En Barcelona, este obstáculo se burló trabajando muchísimo en la colocación y en los trayectos que cada jugador tiene que recorrer. Es de notar que es difícil que dos blaugranas se superpongan en la superposición porque no corren al pedo. Corren "bien", y lo hacen en el momento que deben hacerlo. Otro aspecto a remarcar es que aprovechan del todo el ancho del campo, cosa que puede resultar obvia pero que puede apreciarse muy bien, siendo tantos los jugadores en la línea de la pelota.

Si a ese movimiento inteligente de cada jugador se le agregan jugadores virtuosos en esto de explotar espacios y romper líneas muy juntas, sean dos maravillosos tiempistas - Xavi e Iniesta - que hacen la entrega hacia adelante sólo cuando encuentran el hueco, o alguien de una técnica y velocidad superiores para el mano a mano, representada en Lionel Messi. Son ellos los que le dan un significado verdadero a los movimientos del resto, y que éstos con su precisión y vértigo hagan un real daño.

España falló en abrir la cancha. Sin velocidad por las bandas, padeciendo la intrascendencia de Ramos por derecha y Capdevila por izquierda, y sin volantes que puedan suplir la labor de los laterales. Iniesta, Busquets y Xavi, a pesar de ser excelentes jugadores, carecen de lo que necesitó su equipo en esta derrota. Quizás alguno de ellos debió salir para dar paso a un extremo, ya que el triple 5 que ellos conforman, aunque rico en tenencia, necesita hacer ancho el trayecto del balón.

Sin la sorpresa que pudieran aportar los carrileros, Se trató de triangular, acudiendo al pivoteo de Villa - uno de los mejores delanteros del mundo sin dudas - y los arranques de Navas por derecha. Pero si a todo lo dicho ya, se suman los rendimientos opacos en lo individual - Xavi desconocido, Iniesta disminuido por lesión - y errores imprevisibles como el conjunto entre Casillas y Piqué que deviene en el gol, se obtienen resultados así.

Otro aspecto es la ausencia de libreto en situaciones como éstas. Ramos y Capdevila son horribles para tirar centros, y Torres entró muy tarde por lo que no se pudo acudir a ganar de arriba. No tuvieron esa sorpresa los ibéricos, ese fulgor que los hizo respetados y temidos.

Pero faltan dos partidos, sólo dos partidos en este ciclo perdió España que sigue siendo así de candidato, sin ánimos de mufar. Tirar tan al bombo un equipo por perder un partido es el mismo error que se hace en otros países (ejem (?)) cuando su selección, en vez de perder, sale victoriosa. El mismo error pero al revés.

VdL no tiene dudas de que La Roja pasará de ronda. Y se ve que ellos tampoco, pero dar el paso de más y confiarse puede ser peligroso. Lo sabemos bien.

domingo, 13 de junio de 2010

Viendo a Alemania.

Qué simple juega el equipo teutón, haciendo un culto a la salida por las bandas. Los laterales pasan al ataque con un criterio tremendo y después vuelven a cerrar, los volantes se buscan entre líneas y las diagonales son perfectas, exquisitas.

Hacen siempre la misma. Se desprende Ozil, y en la posición de 10, tira el pase en cortada para Lahm, que se va por la espalda de su marca australiana (Chipperfield) y tira el centro atrás. O lo hace también por izquierda, a espaldas de Culina.

Y si no, se para de volante por derecha (se desprende Podolski, que también puede llegar por el otro extremo como en el gol) y tira el pase en cortada hacia adentro, para la diagonal hacia afuera de algún punta, casi siempre Müller, para que - otra vez - salga el centro atrás y la conecte Klose o el que llegue por atrás. Esa todavía no funcionó porque Klose tiene los pies redondos; hace goles de cabeza nada más, es tremendo de arriba.

Igual Australia no es rival. Es desordenado, no salen a achicar todos juntos (sale siempre uno solo a destiempo y deja espacios), van al bulto, no tienen chispa arriba, pierden los duelos... Quizás contra un rival como Ghana se vea algo más interesante. Aunque Alemania ya es otro equipo, muy distinto a aquel que perdiera con Argentina el tres de Marzo.

sábado, 12 de junio de 2010

Argentina 1 - Nigeria 0

En el debut Mundialista, la Selección ganó con justicia ante un combinado nigeriano que, como dijimos abajo, pecó de africano (?) y no aprovechó las que tuvo.

El equipo se plantó con una neta vocación ofensiva tratando de abrir bien las bandas. Jonás y Di María buscaron siempre ser opción de pase. No obstante el juego fue recostándose hacia la derecha, punto de partida de Tévez, que arrancó con mucha dinámica y voluntad de asociarse. Verón confluía muy bien en el medio para buscar a Messi en largo y en corto, y Lio arrancando por cualquier parte hizo desastres con la línea de fondo rival. El de Barcelona tuvo un gran desempeño, auspicioso, buscando siempre hacer lo que desde VdL deseábamos que pudiera lograr: juntar las marcas y entregar entre líneas. Y le salió, ya que dio dejó a Higuaín dos veces en posición de gol. Por la impericia del Pipita, no se accedió a una ventaja mayor, pero igual opinamos que el ex River jugó un buen partido.

En otro aspecto táctico, es importantísimo el laburo que hace Mascherano. Durante tramos enteros del partido es más líbero que volante (este blog te ama Masche (?)) y Argentina juega siempre con cuatro, aunque se desprenda un lateral. Su posición se vuelve fundamental en partidos como éstos, cuando nos ponen de costado (sufrimos por derecha con Jonás) y hay que tratar de no perder la banda. Si llega a partir de ahí Ji-Sung-Park, que es un jugadorazo, es para preocuparse.

En el partido en sí, el gol de Heinze vino cuando mejor estaba el equipo, pero nos dejo aggiornar. Se desmarca muy bien perfilado el Gringo (este blog ahora te ama Gringo (?)), y pone muy bien la cabeza. Ni más ni menos: es gol de Palomita. Además, se metió en un ángulo para coronar el movimiento individual, tras un muy buen corner de Verón, que para el bochazo estuvo muy fino. Atentos a Samuel, que se lleva las marcas para que Heinze quede solo.

Nigeria apostó a no desordenarse y complicó desde su izquierda. Le hicieron el "loco" a Jonás muchas veces. Pero fueron irresolutos cuando penetraron y dilapidaron chances entre centros demasiado altos o al vacío e intermedios entre buscapiés y remates al arco. Argentina se conminó a la insipiración de Messi y el crack no defraudó. Jugó e hizo jugar, agigantando la figura de Enyeama, que por su lado brilló en el mano a mano y ahogó fácil seis goles albicelestes.

Aún vivido con intensidad, el partido fue a paso cansino sobre el final, con el Diez argentino como elemento principal para romper la apatía. Tévez e Higuaín le llevaban bien las marcas al costado, y se sabe lo que es capaz de hacer Messi cuando hay espacios. Sólo le faltó el gol.

Luego del entretiempo, que a los argentinos se nos hace cortísimo, se vio al equipo cargando con la fatiga y resolviendo los embates nigerianos, que debido a su condición de negros (?) no se cansan de correr y te complican más al final que al principio. Verón se apagó y perdimos la tenencia. Aún con cierta carencia de argumentos, los de Lagerback seguían forzando su camino por derecha y tratando de complicar a Romero, que mostró una seguridad y sobriedad a la altura del arco que representa. No es bueno, sin embargo, el laburo que hacemos entre líneas: como estamos muy separados y muchos no vuelven, siempre un nigeriano tomó el balón en la segunda jugada, ya sea del despeje de un centro o de un pase atrás. De haberse tratado de un equipo Inglés, por ejemplo, quizás el resultado hubiera sido otro: bajo ningún concepto hay que dejar que nos pateen de afuera.

Sistemáticamente fuimos dilapidando las chances que nos quedaron, incapaces de capitalizar los contraataques. Entraron Maxi Rodriguez y Burdisso, saliendo Verón y Di María respectivamente. Los cambios, que fueron buenos, le dieron aire y más equilibrio al andamiaje argentino, que dejó de padecer en la derecha para dar ventajas por izquierda (?), porque Jonás se pasó a aquel costado. El Galgo debió haber salido porque había corrido muchísimo, quizás la falla principal que podría objetar desde aqui a los cambios. Otro aspecto es, quizás, la salida de Verón, que fue atribuida a un problema muscular, lo que implica que en otras circunstancias no dejará el campo. Eso sería perjudicial para el conjunto, porque a eso debemos apostar, lo repetimos: al desgaste de Verón en el primer tiempo y a otra alternativa en el complemento. También nos quejamos (?), del poco tiempo que se le da a Milito, que entra con el equipo cansado y no puede hacer mucho.

Nos complicaron con remates desde afuera, aunque no muy precisos, y sobre el final del partido apostamos a tenerla para defendernos, aunque Messi irrumpió otra vez para terminar de hacer figura a Enyeama. No hubo tiempo para más.
Así las cosas, se ganó en el debut, se le ganó otra vez 1 a 0 a Nigeria (?) y se mostró un interesante vuelo ofensivo que da ilusiones de cara a lo que viene.

- Romero (7): considerando su edad y sus menos de diez partidos en la selección, es un enorme partido el que jugó el arquero. Dando seguridad y respondiendo, no dejándose complicar por la pelota que es bastante caprichosa en el aire y jodidísima en el pique. Impecable con los puños y bien ubicado.
- Jonás (4.5): no pudo hacer pesar su velocidad para desbordar y, las cosas como son, no paró a nadie. Pagó no tener un volante que volviese adelante. Mejoró cuando fue de volante izquierdo, sobre el final.
- Demichelis (6): Buen partido de Micho, sin complicarse. No desentonó y desactivó varias veces el peligro por su costado, el derecho.
- Samuel (6.5): lo mismo que su compañero de zaga. Buen laburo de arriba en el área rival.
- Heinze (6.5): hizo el gol y clausuró la banda, pero no pesó cuando pasó al ataque.
- Tévez (5.5): como volante mostró mucha voluntad, y esa buena presión a la que nos tiene acostumbrados. Se asoció bien con Messi pero no llegó al fondo en muchas ocasiones, y el abuso ocasional del traslado le hizo perder varias veces la pelota. No colaboró en la marca y por eso padeció Jonás, detrás suyo.
- Mascherano (7): gran desempeño para los relevos, muy preciso en los pases e impecable como líbero, ayudando a la mayoría numérica de su equipo. Bien en las indicaciones. Le pediríamos que agarrara la lanza y patee, pero su rol es otro en este equipo.
- Verón (6): muy buen centro para el gol e interesantes pelotazos para los puntas. Aportó poco en la recuperación y no fue hacia su derecha cuando el equipo lo necesitaba, pero se mostró siempre para la descarga. Se apagó en el complemento.
- Di María (4.5): no pudo gravitar por el sector. Cuando se asoció con Messi se vio su mejor cara, dejando solo de cara al gol a la Pulga en dos ocasiones.
- Messi (8): gran partido de Lionel. Haciendo daño desde los costados o apilando gente en posición de 10, llegó al fondo para patear - lo que siempre le pedimos - y habilitó muy bien a sus compañeros. Lástima el gol, que hubiera coronado un desempeño a la altura de los reclamos.
- Higuaín (5): se perdió goles que, de ser otro el resultado, le adjudicarían una mochila pesada para cargar. Es muy técnico y cuando se tiró a la derecha favoreció mucho la labor de Messi, y sigue mostrando esa peculiar facilidad para encontrar espacios y desmarcarse. Con un poco más de tiza, va a dar que hablar.

- Maxi Rodriguez (4): trató de llegar al fondo en sus veinte minutos, lográndolo solo en una ocasión pero sin poder darle claridad a las llegadas por la banda. Aportó equilibrio y marca al costado.
- Burdisso (5): necesaria la entrada del defensor de Roma, que cerró la derecha y aportó cierta ductilidad para el desborde, aunque sin tiempo para mostrarla. Es cambio obligado cuando haya que cerrar.
- Milito (5): entendió que había que dársela a Messi, pero para no desentonar se desprendió en exceso de la pelota cuando hubo que arriesgar hacia adelante. Tiene que jugar más tiempo.

Breves anotaciones sobre el Mundial.

- Era absolutamente necesario que empezara. Treinta días sin fútbol no se aguantan a esta altura del año, y la verdad es que el comienzo se hizo desear. Desde Enero vengo mirando mal al que vende cadenitas en Constitución (?).

- Las ceremonias de inauguración podrán ser todo lo reivindicativas, luminosas, pomposas y esplendorosas que quieran, pero yo no cambio ni el más pedorro de los partidos por ver a Shakira.

- La canción del Negro (la que tradujo Bisbal) era cien veces mejor.

- México defiende muy, muy mal. Además de que son todos lentos (son centrales ya de 30 años), son muy ineficientes contra los ligeros puntas africanos, que si hubieran estado un poco más finos hubieran cambiado el partido.

- Además de marcar horrible, siempre la dejaban picar, en cualquier instancia; tanto delanteros como volantes y zagueros se dejaban complicar por los complicados rebotes que da la Jabulani, que sumados al hermoso césped del estadio, hacían al balón realmente impredecible. Lo peor es que no se animaron a controlarla antes del contacto con el piso, ni una sola vez. Especialmente Aguilar, que partía siempre solo (Niembro gritaba "¡Cámbienla, cámbienlaaa!" como un desaforado) y se comió como seis pelotazos en el primer tiempo por dejarla picar para la carrera en largo.

- Del equipo hoy dirigido por el carismático Carlos Parreira, tenemos que decir que cumple la norma general de toda formación del continente: es muy naif en algunas cosas, y a sus jugadores les falta oficio. Ciertos desconceptos, como el traslado excesivo (se comieron el segundo gol - pegó en el palo - porque Mphela quería ganar la posición), tratar de recibir siempre el pase del compañero (otra vez el gil (?) de Mphela, que no sólo les birlaba los pases a los compañeros - eran al vacío, se iban solos - sino que además recibía de espaldas y se tomaba dos tiempos para girar), ir al bulto sobre el rival con la pelota, o cerrarse de más y quedar mano a mano atrás, son errores que aún después de años se siguen viendo. Ni con un viejo zorro de DT se pierden las mañas.

- Uruguay acumula balance positivo en la razón Desgaste/Talento, y por eso tiene presión y buena madera para recuperarla, pero se nubla al momento de crear. Es un equipo prácticamente sin gol pero es realmente fiero, en compensación; es difícil anotarles. Para empeorar las cosas, el que VdL considera su jugador más lujoso, Lodeiro, se fue expulsado tontamente por un planchazo indigno de semejante partido, entre campeones del mundo. ¿Sos pelotudo, querido, o te hacés? (?). La Celeste debe apostar más a Nacho González, capaz de ese pase que aún sirve en el fútbol de hoy, para que Suárez y Forlán puedan aprovechar la espalda de la defensa, que tan bien lo hacen. Si no, el conjunto de voluntades se difumina con el físico.

- Francia monopolizó la tenencia pero se dejó estar. Quizás por esperar de más, dejó crecer a los marcadores charrúas (enorme error) y al Ruso Pérez, que se comió el medio y recuperó muchas veces la pelota. Y cuando tuvo el desnivel favorable por el jugador de más, sacó a un talentoso como Gourcuff, que en esa situación era necesario para quebrar las líneas uruguayas tan pegadas entre sí, para poner a Malouda, que es más corredor y apuesta más al desborde. Al repliegue de los sudamericanos, los europeos contestaron cambiando Pausa por dinámica y barullo. Claramente, no sirvió, y eso pudo haberle costado el triunfo.

Con más partidos para analizar, el feedback positivo (?) traerá más tela para el corte. Por lo pronto, mañana juega la selección así que al término, estará firme en este humilde espacio un post sábana (?) de esos que hago cuando juega la Albiceleste, con "uno por uno" y todo.

jueves, 3 de junio de 2010

La selección VdL (?)

Con el conocimiento de la lista de 23 a cuestas, y viendo el Kosovo (?) que Diego hizo de nuestro boceto de selección del sidebar, decidimos ver qué equipo disponer en cancha, con los jugadores que podemos elegir.

- Sergio Romero: y sí. Es el arquero que más seguridad puede darnos, el que viene atajando, y con espalda suficiente para cargarse el arco de un grande para la cita mundialista con 22 años. Un primer gran fogueo para un arquero con mucha carrera por delante.

- Jonás Gutierrez: en VdL no comulgamos con cuatro centrales pesados para cerrar la defensa. Uno, al menos, debe ser salida. Teniendo a Mascherano para relevar, podemos arriesgar con el empuje del Galgo por derecha. Lo elegimos por sobre Clemente por jerarquía individual, ya que no consideramos a ninguno superior al otro en el rubro marca.

- Martín Demichelis: si bien está en un nivel que no es su techo, es un tipo que siempre cumplió con la camiseta y con experiencia suficiente para dar la talla en Sudáfrica. Es táctico y sabe ir bien a su derecha, lo que viene bien si está Jonás.

- Walter Samuel: si hoy por hoy eligieran a los cinco mejores centrales del mundo, él integraría la nómina. El momento del ex Boca y Roma es tremendo: campeón de europa con el Inter, impasable de arriba, entendiéndose muy bien con el 3, y muy sobrio. Tiene un Mundial encima, y su sobriedad nos da muchas garantías.

- Nicolás Burdisso: alguien que cierre el sector, sin importar que no aporte desborde, que juegue con rapidez por el lateral pero, por sobre todas las cosas, que no haga cagadas (?). El defensor de Roma aporta muy buen juego aéreo y marca limpia por el sector. Sería una apuesta.

- Lionel Messi: no lo pensamos para la posición de 8 clásico. No pensamos proponerle el desgaste a semejante jugador. Lo pensamos como al viejo Wing, o cerrándose para el paso de Jonás. En Barcelona es donde más se recuesta - a la banda nos referimos - apilando jugadores en diagonal. Si sabe esa, que la repita.

- Javier Mascherano: Detrás de los centrales es fundamental, en caso de que nos estén cascoteando el rancho estar replegados. Delante de la zaga, su velocidad y buena colocación proveen un elemento fundamental: el segundo hombre para la mayoría numérica, clave para marcar en el fútbol de hoy. Cabe aclarar que, durante los entrenamientos, lo pondríamos a patear un millón de veces al arco, así aprende (?) y le aporta al equipo en ofensiva, o en lo táctico si necesitamos el bochazo en largo, o el cambio de frente.

- Javier Pastore: leímos que "juega con las topper". Qué bien le calza esa definición al cordobés, que con su técnica depurada y paso elegante puede aportarle al equipo una circulación distinta y actuar, quizás como un respaldo para Messi, y por qué no, como un faro que atraiga marcas y liberar a sus colegas en ataque. Es vivo para la descarga y, si además se lo convence en la llegada al gol, parado de 10 tradicional podría hacerse valer. El inconveniente, quizás, sería la presión que ejercería en él semejante rol en el equipo.

- Ángel Di María: una fija. Por polenta, gambeta endiablada y buena llegada al gol. Tiene interesante pegada y puede también desbordar con eficiencia. El juego asociado lo tendría como carta importante, y su desequilibrio puede abrir un partido que se presente difícil. Por talento, no puede no estar.

- Gonzalo Higuaín: mil veces para denostarlo se dijo que "no es 9 de área". Es cierto. Si bien puede convivir en el punto del penal, sus raíces lo llevan unos metros más atrás, o quizás inclinado hacia una banda. Su importantísima cuota goleadora y una inusual habilidad para habilitar a sus compañeros lo convierten en un jugador singular. Cita obligada para el Pipita.

- Diego Milito: ¿Es razonable dejar al que, consideramos, es el mejor jugador del año hasta ahora? No. Por eso, armamos un equipo que banque su momento. Si no puede convertir (cosa difícil dado su rendimiento), demostró estar a la altura cuando lo llaman a pivotear. Ahí, que al área entre Higuaín. Tiene altura para el área y técnica.

¿El número? Decimos un 4-2-4, porque Messi y Di María no son volantes ni ahí. Si queremos subir a Jonás, puede ser un 3-5-2, que en ataque es 3-3-4. Fútbol total (?).

Ahí está. Cuando el partido se enfríe, puede entrar Verón por Pastore, o Heinze por Jonás (y correr a Burdisso de 4, para que vean que somos flexibles (?)). Pero queremos, se ve, un juego volcado al ataque, con correlato histórico al vuelo que siempre mostró Argentina.

Pero si ganamos con un 5-3-1-1 (?), no me quejo...

sábado, 22 de mayo de 2010

Inter campeón de Europa


Le ganó con contundencia al Bayern Munich - un veterano en esto de jugar finales - y se alzó con el máximo trofeo del Viejo Continente tras cuarenta y cinco años de sequía.

El partido se jugó a pedir de los de Mourinho. Inter manejó el partido sin la pelota, solventándose en su defensa, que es la mejor del mundo por escándalo, y saliendo rápido de contra, recurriendo ya a los lugares comunes. Lo cierto es que Inter sabe muy bien lo que es atacar y cuando quiere tiene brillo, además una efectividad arrolladora, cuya cara visible es nada menos que Diego Milito, a su vez asistido por nenes como Eto'o - un Ganador nato - la inteligencia de Sneijder y la ductilidad de Goran Pandev.

No obstante, son los bastiones del fondo los verdaderos artífices de este logro histórico para el Inter. Lo que juegan juntos Maicon, Lucio, Samuel y Zanetti no tiene nombre. No se superponen ni un milímetro. Sacan todo por arriba y por abajo. Se relevan con naturalidad. Y claro, teniendo atrás a un arquero superior como Julio Cesar, juegan tranquilos. Calma que se transmite a un auténtico cerebro del fútbol como es Esteban Cambiasso, injusto culpable de la purga de la selección Basilista, y gran ausente del Mundial de Sudáfrica.

Así las cosas, este triunfo de un fútbol a todas luces defensivo reabre un debate que aunque se creyó caduco, tomó vigencia nueva en 2009 en el país, y retoma un lugar internacional. ¿Ganar o Jugar bien? es la pregunta. Desde aquí nos permitimos reformularla.

Porque jugar bien es una cosa, y jugar vistoso es otra. No son redundantes una cosa y otra. Si el juego tiene dos aristas, una para atacar y otra para defender, se puede lucir en una de las dos, y se hablará de un gran equipo. Quienes promulgan la ofensiva como la mejor alternativa viable parecen incapaces de entender lo que significa el aspecto defensivo del deporte, desmereciéndolo totalmente. "Colgarse del travesaño" fue y es visto como un deshonor para la moral cuasi victoriana de aquellos paladines del juego tan gustoso de ver.

No obstante, desde aquí en VdL humildemente opinamos que un equipo usa las armas que tiene, y que defenderse de equipos como el Barcelona requiere una colocación prodigiosa, un laburo de relevos tremendo, tener "cuatro ojos" para no despegarse ni un milímetro de la línea que está atrás tuyo y visión clínica para aprovechar las bondades que te pueda dar el rival. ¿Qué tiene eso de bajo o reprobable? Para nosotros, es tan válido como la circulación constante de la pelota, buscar poner al rival de costado y apostar al desequilibrio. Son elecciones, diría nuestro mentor (?). Una no es mejor que la otra. Aunque muchos piensen que sí.