domingo, 6 de septiembre de 2009

Argentina 1 - Brasil 3.

Y sí, las rachas no duran por siempre. Argentina volvió a perder de local tras el 0-5 con Colombia, hace 16 años, y no pudo aprovechar los resultados de los otros partidos en esta fecha de eliminatorias, para despegarse de sus perseguidores.

El partido en sí tiene el formato que tantas veces se vio en los últimos tiempos entre Albicelestes y Verdeamarelhos: nuestra selección tiene la pelota, juega en territorio rival y Brasil espera con muchos hombres atrás para salir rápido de contra.

Por algo hace más de cuatro años no le ganamos a Brasil.

Al Scratch no se le puede jugar tan adelante. Lo dijimos en la previa de la final de la Libertadores pasada. Ese partido, contra un combinado brasileño, es fija que lo perdés. Hay que jugar unos metros más atrasados y ATENTOS a la presión atrás y adelante de la línea de volantes. Pero mejor describamos el partido puntualmente:

Argentina empezó como se esperaba, teniendo la pelota y tratando de llegar al área rival triangulando. Los intentos de tocar de primera duraron 40 segundos, en los cuales se armó una jugada bien bielsista que no pudo prosperar. Ningún ataque prosperó. El equipo sigue sin profundidad, y por benevolencia con el equipo no conté los centros a la olla que tiramos, que siguen siendo completamente al pedo porque no hay un delantero alto. El semi-desborde y el centro al corazón del área están instaurados en el chip del volante argentino, incluso los que juegan en Europa. Jugar sin 9 sin cambiar esto es un despropósito. Tevez, le pese al pueblo que lo banca o no, hace tiempo ya que no es jugador de selección. Es un tipo, salvando diferencias técnicas, que juega como Luguercio, el de Racing. Corriendo a los defensores y capaz obligando, pero con nula claridad y con una deuda de goles de hace bastante tiempo (no sé si más de dos años). Está claro que no es 9, pero se volvió torpe en los mano a mano y no sabe profundizar.

Dicho esto, deriva la consecuencia de la esterilidad ofensiva en tres cuartos de cancha para adelante. Brasil se limitó a esperar en su campo paciente para salir; es así el modelo Dunga '09, que salvo el encuentro anterior, siempre nos hace tres goles. Todas las incursiones por los costados eran cortadas por foul de nuestros volantes, particularmente Mascherano, que tuvo una labor muy deslucida. Puede decirse que queda pagando entre tantos jugadores con tan poco apego a marcar, pero está en bajo nivel.
Volviendo al match: falta para ellos (?). Centro anunciadísimo a la altura del penal. La defensa toma las marcas horrible (todo el partido fue así), queda solo Luisao en el área, cabecea a una esquina. Nada que hacer para Andújar: gol de Brasil, en lo que fue su primer acercamiento al arco argentino.
A ver, culpas: primero, de Maradona. Poner de titulares a dos centrales que juegan en Argentina es un error garrafal. No por nada los goles en el torneo local son de cabeza en su gran mayoría: los defensores locales no saben de posicionamiento en las pelotas paradas; sólo siguen el trayecto de la pelota, se van en masa a los costados y pierden las marcas en el centro del área de manera infantil. Eso les pasó a Otamendi, Dominguez, y también a Heinze, que hoy oficialmente pierde (?) nuestra banca. El Gringo tiene coraje, pero tampoco es de selección y sus constantes fallas en los relevos en los centros fueron, en primer lugar, los que lo alejaron del Real Madrid, donde se comió, como las que pasaron en el primer gol visitante, 20 iguales fácil en un año. Otamendi, digamos, es un tipo muy expeditivo: sale a anticipar, a veces, hasta media cancha. Pero queda pagando muchas veces y eso, sumado a una lentitud propia de su físico, deja desacoplada la línea de marcadores. Para mí, un tipo que es figura en un torneo como el argentino, marcando a tipos como Federico Nieto, Pavlovich o el Pampa Sosa, no demostró nada para jugar en la selección. De Dominguez no vamos a hablar; le podrá contar a sus nietos que jugó un partido con Brasil por Eliminatorias.

Hasta el segundo gol de la selección dirigida por Dunga, el partido fue barullo. Alguna buena intención de Dátolo (que por indicaciones jugaba tratando de anular a Maicon, aunque no siente la marca). También lo vi bien a Verón, tratando de buscar a Messi y asociando, mediante pases en corto y pelotazos cruzados. Pero la segunda caída de la valla de Andújar (Carrizo titular YA) fue un golpe de K.O. para los dirigidos por Maradona.
El gol tiene un componente fortuito y uno de fallas defensivas notables. Es decir, el rebote que le queda a Kaká es casual, y pudo no pasar. Pero a partir de que el 10 del Real Madrid (crack por donde se lo mire) recibe la pelota:
- Otamendi y Heinze se quedan parados en el medio del área chica, sobrando sin marcar a Luis Fabiano ni a Maicon, que llega por atrás.
- Dominguez no alcanza a cerrar el centro atrás de Kaká
- Andújar dejando el rebote mansito para que el 9 brasileño del Sevilla anote su gol.

El resto del primer tiempo sobró. Es más, pudo aumentar la visita, pero Andújar se quedó parado en el medio del arco, y con un culo terrible le sacó un cabezazo de gol a Luis Fabiano que justo fue a su posición. El actual arquero del Catania tuvo un partido malo.
El segundo tiempo despertó dejó ver el bajísimo nivel de Aguero (salió Maxi Rodriguez, es la primera vez que lo nombro en este post) sobrando en todos los sectores. También la pasantía de Milito, que con la selección está negado. Algunas individuales de Messi levantaron al público pero no sirvieron de mucho. Es una bendición que semejante crack sea argentino, lo feo es que no haya una estructura de equipo que sepa explotarlo. El pibe siente que tiene que jugar con 10 clavos y tiene que hacer todo él solo. Y eso no va: hay que saber aprovecharlo.
Dátolo metió su segundo gol en dos partidos con la camiseta mediante su principal aporte a este equipo, el remate desde afuera (es el único que prueba asiduamente) clavándola en un ángulo. La ilusión de dar vuelta la historia duró un minuto y medio. Kaká que tira el pase en profundidad, Luis Fabiano que le gana a Otamendi a la carrera (nene, no te puede ganar semejante tanque corriendo) y se la pica (de primera) a un también lentísimo de reacción Andújar, que, hay que decirlo, se come el gol. El partido, si no se había terminado antes, se terminó en ese instante. No hubo respuestas. No hubo juego. No hubo solidez. En fin, no hubo equipo para enfrentar a Brasil. Se perdió con mucha autoridad. No hay que dar excusas. La postura de Maradona de introducir factores extrafutbolísticos al partido fracasó de movida: jugando en River no se perdía desde el '93.

Ahora viene Paraguay. Pero es necesario redefinir este equipo. Hoy más que nunca, pienso que tipos como Gonzalo Higuaín, Ezequiel Garay, Emiliano Insúa, Martín Demichelis (afuera por lesión), Aimar o Di María sencillamente no pueden no estar en las nóminas. Las deudas futbolísticas tienen que pagarse. No quiero no llegar al Mundial. Pero tampoco quiero llegar para volverme pronto. Si lamentablemente se da la eliminación argentina (cosa que, de todas maneras, creo improbable) la selección merece y precisa ser repensada para que los resultados, de una vez por todas, vuelvan a ser favorables y los lauros vuelvan a vestirse de nuestros colores.

miércoles, 26 de agosto de 2009

De la argentinidad recalcitrante.

No se puede definir como un nacionalismo. Aunque ambas posturas tengan como pauta exacerbar las virtudes del país del que uno es oriundo o residente, una actitud es al menos sensata o tiene un límite delimitado por la barrera del ridículo. Ese es el nacionalismo. Cuando se pasan ciertos topes, hablamos de arlequines defendiendo sin fundamentos serios o sostenibles alguna cuestión que afecte ese sentimiento de "argentinidad", por llamarlo de alguna manera.

El fútbol es pasional. Todos lo sabemos. Se toma siempre una postura; pocos grises existen en el ámbito. Pero lamentablemente son pocos los que se mantienen en sus cabezas y no se ponen el balde, como comúnmente se dice de aquellos que hacen cosas como aquella nota.

¿Qué clase de artículo es ese? ¿Cómo es verificable o confiable esa encuesta en la que está basado?

Lo peor no es eso, de todas maneras. Hay algunos puntos remarcables dentro de la noticia, si es que así puede llamarse:

"... De repente, Diego Maradona asegura que Argentina le va a ganar a Brasil y los tipos se quedan mudos... Algo pasa en el país vecino. O, de repente, volvió a crecer el respeto por nuestra Selección o a Dunga no le creen ni un poquito..."

Esta es la mejor de todas, sin dudas. Se sabe que Dunga no es un DT con mucho concenso entre los brasileños, o al menos no lo era hasta hace seis meses. Ahora está más afianzado el equipo y posiblemente las críticas hayan amainado. Pero quedémonos con esto: la seguridad del mensaje sobre que en Brasil están asustados, como si Maradona tuviera poderes premonitorios sobrenaturales. ¿Eso lo justifica una encuesta en la que tranquilamente se pudieron modificar los números? (ni siquiera está el link del diario Lance!)

"...En la batalla de los arqueros, Julio César le ganó en las preferencias a Mariano Andújar por 63,4% a 36,6%. ¿Suena lógico? Hasta ahí."

Primero, ¿A quién carajo puede ocurrírsele comparar a Julio César, que es hace dos años titular en Inter y uno de los tres mejores arqueros del mundo, con un tipo como Andújar que, si bien es buen arquero, no tiene ni una arista de comparación? Además, cómo rematan la oración es impresentable. Esa soberbia de quienes redactan el diario, que lamentablemente es característica, muestra también ribetes de operación de prensa y todo. Falta que cuestionen la integridad ética y la inteligencia de los votantes por no elegir al ex Estudiantes, y ahí estamos hechos.

Noten también la búsqueda del redactor de buscar en los paralelismos, comparaciones favorables a Argentina. Messi en este momento es mejor jugador que Kaká, que perdió mucho terreno desde 2007, cuando ganó Champions y Mundial de Clubes con Milan y dio cátedra de fútbol con su elegancia distintiva, debido a una lesión. Pero ellos lo saben asimilar, por lo menos eso parece. Acá ganarían todos los argentinos, incluso si enfrentan a Tevez con Garrincha, porque se votaría con la camiseta. No pondría las manos en el fuego por que el diario mismo adultere los números para favorecer al Apache.

"Ahora falta que Lula grite los goles de Boca..."

Para cerrar, la última oración me daba material para otro post entero. Porque no sólo ya dan por sentado que en Brasil dan como favorita a Argentina (Si ellos lo hacen, ¿Por qué nosotros no?) aún cuando el recuento salió 5 a 5, dando un empate numérico, que no dice nada del funcionamiento de cada equipo, por ende, es poco serio. También mandan el bocadillo bostero que no puede faltar, con motivos un poco más analizados en este post.

Después, cuando nos reconocen como unos creídos, todo el mundo reacciona mal, y pasan a ser ellos los "antiargentinos" . Y cuando llegan los fracasos deportivos nadie lo puede explicar porque Argentina era el mejor. Siempre según nosotros, por supuesto.

lunes, 24 de agosto de 2009

Volvió la alegría Miejah! (?)

Y no, no nos referimos a SD, que volvió luego de un parate por eliminatorias (?). Nos referimos nada menos que al fóbal, que inundó las pantallas de miles de televisiones y mostró partidos típicos de primera fecha, con equipos todavía verdes, duros y afectos a ganarte corriendo.

De la fecha vi pocos partidos. Vi que mi pollo Ciro Rius no entró en el empate de Argentinos, que Salcedo metió dos goles y podríiiia empezar a asomar como un candidato a goleador, que Huracán jugó mal pero le falta medio equipo, vi perder a Avellaneda con Rosario, a River con Banfield (que va a tener una de las mejores delanteras del torneo, me olvidé de decirlo).

Muy temprano para hacer análisis, pero es tiempo de que aparezcan los termos diciendo "VISTE YO TE DIJE LOCO ESTO NO DA PARA MAS, NO SE ILUSIONEN" ó "EEEH LOCO SALIMO CAMPEONE LO FIRMO AHORA". No da eh, no da para nada.

jueves, 20 de agosto de 2009

Pronósticos para el torneo.(II)

Campeón: Boca podría ser. También Estudiantes.
Subcampeón: Velez.
Decepción: Huracán.
Revelación: en algún lugar de Avellaneda. Cualquiera de los dos. Y más que revelación sería redención, con la gente a quienes adeudan.
El primero en dejar su cargo: Gorosito o Cuffaro Russo.
Mejor jugador del torneo: Toto Salvio (Lanus)
Jugador Revelación: Ciro Rius (Argentinos). Atentos al pibe Busse, que ya la rompía en Jujuy y ahora pasó al Rojo.
Jugador Decepción: sumó muchos porotos. El Pocho Insúa no va a contar porque vaticinamos (?) que en la cuarta fecha se rompe los cruzados y se pierde el resto de la murga.
Goleador: podría ser el Gordo Ramirez (Racing).

miércoles, 19 de agosto de 2009

Ecos.

Recién sacada del horno, la sentencia final del maratónico juicio a los culpables/responsables de la tragedia en el boliche República Cromañón, en el contexto de un recital de Callejeros y acaecida el 30 de diciembre de 2004, hace casi cinco años, tuvo repercusiones esperablemente violentas. 194 personas, cabe recordar (cabe no olvidar), perdieron la vida ese mismo día.

Cuando sucedió todo esto, tenía yo 14 años. Tardé en elaborar una conclusión lo que se tardó en buscar material de relevancia en el proceso judicial, es decir, unos dos años. Ya con 16, siendo un adolescente medianamente totalitario, quizás por un paternalismo primal supuse que la única justicia posible era la de una "condena ejemplar", por ejemplar entiéndase larga, para todos los actores del juicio: banda, representante, funcionarios sobornados, comisarios, Omar Chabán (dueño del lugar), público (?).

Callejeros no era en ese momento (ni lo es hoy) un grupo que me simpatice. No tocan el rock del que gusto. Menos gracia me traían sus simpatizantes, a quienes veía (y en varios casos sigo viendo) a los mismos groupies alienados, cultivados en una especie de mística rockera basada en el mismo criterio que el del Aguante en las barras bravas. Su concepto de recitales como rituales, misas, para acentuar su sentido de permanencia es constantemente explotado por los grupos en ascenso que abusan de esto para afianzarse. No es algo que me incumba, pero en ese momento, allá por 2006, tuvo una desacertada influencia en mi valoración, errada por muchos costados, pero mía al fin.

Mucho tiempo después, algunas cosas han cambiado. Sigo siendo contemporáneo de quienes hoy fueron a aguantar a Callejeros en las puertas de Tribunales. No soy capaz de enmarcarme en el dolor de haber perdido un familiar, o un amigo, el día de Cromañón. Eso no me pasó. No obstante, sí soy capaz de considerar algunas cuestiones.

Curiosamente el/la muchacho/a que desató el incendio en cuestión ni siquiera fue procesado.

La banda, blanco mayúsculo de controversias, ataques y defensas, fue absuelta. Ninguno de los músicos purgará una pena en prisión; sí su representante. Deberán, sin embargo, desembolsar $121,600 en plan de indemnización. No sé si cada uno, o entre todos, pero ese es el monto que escuché en la sentencia.
Supongo que en cinco años hubo tiempo para discernir si los integrantes del grupo sabían, en efecto, de las falencias en la infraestructura del lugar o de la superpoblación de simpatizantes dentro del mismo. Se supo que desde el mismo seno del grupo se incentivaba el uso de pirotecnia, y eso sí es culpa. El usar pirotecnia tiene que ver con una especie de pseudo-show, un "segundo espectáculo" que supuestamente el público brinda, mediante "la fiesta" que pueda armar la masa de seguidores que se congrega en torno a uno de estos recitales. De ahí la correlación con las barras de equipos de fútbol, que alientan "al club" y no al equipo, y se vuelven hinchas de la hinchada. Vamos a suponer, entonces, que los encargados de tocar no estaban enterados, y que al manager es a quien se le paga por ocuparse de esas cosas. Aún en ese caso hay que decir que lo que le pasó a los fanáticos de Callejeros quizás le hubiera pasado a fanáticos de otros grupos, que quizás también acostumbran usar bengalas como artificio.

Pensando en esto, es sencillo entender el por qué de la indignación de aquellos padres hijos de fallecidos en el accidente. Pero dentro de un límite racional. Quizás es demasiado para que alguien sin hijos como yo lo entienda, pero no puedo evitar ver la reacción de los familiares de las víctimas como presas de una respuesta emocional virulenta, que no entiende de razón, y que pide muertes o perpetuas sólo para mitigar el dolor de dichas ausencias. La condena ejemplar no es necesariamente la más larga.

Hay armas para un reclamo. Existen apelaciones a sentencias, que pueden llevar el juicio a instancias superiores, como ser la Corte Suprema. Es el germen de la violencia instalado, tantas veces mencionado en este blog, el que deriva en consecuencias como las que se vieron tristemente en la TV.

Tampoco sé por qué motivación ideológica, religiosa, o de cualquier motivo fueron esos chicos a Tribunales, a bregar por la Libertad de los integrantes de Callejeros. Ni me interesa saberlo. Sólo me provoca dudas saber por qué, qué tenían que hacer ahí, a qué se dedicaban, cuántos años tenían en 2004.

Y por último, cabe destacar el proceder de la peor lacra que hostiga al país desde tiempos inmemoriales: el Grupo Clarín. Ver el informe en TN me provocó una repulsión inusual; el latiguillo "194 muertos, ningún preso" que se vio de cabecera, en clara alusión a una inoperancia de la justicia de este gobierno (al que tampoco adhiero) con el que mantiene un enfrentamiento abierto, debería sumar muchos puntos para que el multimedios más poderoso del país se ponga en contra al consumidor con dos dedos de frente. Semejante falta de respeto ante lo sucedido con tal de dar un golpe bajo a un gobierno es el arma más despreciable que puede usar un formador de opinión.

Descontracturando.

¿La ausencia prolongada? No hablamos de eso. Hablamos del enorme Ricardo Caruso Lombardi, que ya abriendo el paraguas ante una mala campaña con su club, Racing, dio una conferencia de prensa de la cual extraje estos fragmentos que, como digo, hablan a las claras de la postura laxa, sabia del verborrágico entrenador, acerca de probar jugadores, tarea defenestrada por sectores muy conservadores, habitués en el fútbol local. Casi sin quererlo, le pegó a varios periodistas y técnicos de más caché y dio otra muestra de por qué lo bancamos tanto en este blog.

- "Que no vengan con eso de 'cómo en un club grande va a probar jugadores'. ¿Qué tiene de malo? Después, cuando venden en diez palos a un jugador que antes no conocía nadie no dicen nada..."

. "... Después hablan de suerte. No soy mago, yo miro. Y alguien me gusta o no. Probando jugadores no molestamos a nadie. Para mí es más fácil pedirles a los dirigentes a Verón, Pavone, Bataglia, Bergessio, Pipita Higuaín y me fumo un faso en mi casa. Así le miento a la gente."

jueves, 16 de julio de 2009

Las cosas en su lugar.

Rodrigo Palacio finalmente pegó un pase a Europa. Irá a jugar a Genoa, por una suma de 5 millones de euros para Boca, club donde ganó muchos títulos y donde es ídolo. Finalmente, después de inventarle intereses por 20 millones de euros de Barcelona, Lazio, Deportivo La Coruña, Sevilla y demás clubes durante 3 años, se fue a Genoa por 5 palos, menos que Falcao, un tipo resistido por estos pagos, que se fue a Porto por 5,5 millones de la misma moneda. Está bien que Palacio no estuviera en su mejor momento, pero cuando sí lo estuvo, nunca se fue. Y después del Mundial 2006, nunca fue el mismo.

Hace más o menos cinco años, después de que Boca se consagrara campeón de la Copa Libertadores 2003 (la que ayer ganó Estudiantes, reitero mis felicitaciones para el León), el periodismo deportivo, gráfico, radial y televisivo, se dio cuenta de que había una brecha muy grande para explotar. Y actuó en consecuencia.

Canal 13 adquirió los derechos de televisación de los partidos del Xeneize en la Copa, cuando en toda su historia había transmitido un partido que no fuera de la Selección, pagándole una fortuna a un relator insoportable como Vignolo y a una eminencia (a mi forma de ver un poco gastada) como Macaya Marquez para relatarlos y comentarlos, respectivamente. Programas de fútbol en la televisión de cable se vieron primero copados, luego infestados por "hinchas con micrófono" pagos por ensalzar las virtudes del Boca multicampeón del universo conocido e incluso estuvieron al aire programas enteramente partidarios al mejor estilo Boca TV, siendo el más desagradable de todos, por lejos, el que condujo por Fox la hija de Maradona. Periodistas con más prestigio fueron convencidos económicamente, también, pera exacerbar las virtudes del club de la Ribera, que obviamente existían, pero eran llevadas al punto del ridículo para el lector/televidente con dos dedos de frente.

Los jugadores de Boca que evidentísimamente no estaban (ni están) a la altura de la selección eran pedidos constantemente, con una maquinaria de publicidad (el lobby existía desde antes) pocas veces vista hasta ese momento, pero con una efectividad notable. Pronto, jugadores como Insúa, Bilos, Battaglia, Tévez, Palermo, Palacio, Banega, Gago, Riquelme, e incluso el paraguayo Morel Rodriguez (en un acto cúlmine de la estupidez de los periodistas groupies), en distintas épocas, fueron pedidos por este pseudo-periodismo en muchísimos espacios, y todos ellos (salvo Morel, por supuesto) fueron correspondidos con convocatorias, e incluso participaciones en Mundiales, siendo en todos los casos (excepto Gago, en mi opinión), jugadores no aptos para representar al fútbol Argentino, la mayoría, o jugadores de gran desempeño a nivel clubes y de pases millonarios a Europa, pero actuaciones endebles con la Albiceleste, donde no convencieron a nadie. Esto sigue ocurriendo. Riquelme y Tévez son los casos más claros: ninguno de los dos ha pagado realmente su deuda futbolística con la selección, pero aún son convocados, e indiscutibles en su momento, teniendo actitudes que, en otro contexto, les hubieran costado su lugar, como sin margen de dudas les costó a otros jugadores; basta citar a Redondo, marginado por mucho menos que eso.

Todo este circo que montó el "Mundo Boca" sirvio (y todavía opera) para satisfacer la voracidad de quienes manejan pases de jóvenes promesas, surgidas de inferiores o llevadas de otros clubes a Boca. Es así como pibes con poquísimos partidos en primera, como Monzón, Cahais, Banega, Nery Cardozo en su momento, Pablo Ledesma o Maidana se fueron a Europa en grandes sumas, y ahora tuvieron que volver, o se fueron a una liga de segundo orden, un equipo chico de alguna liga importante en el mejor de los casos. A esos jugadores (quizás excelentes, no sé, porque tuvieron 10 partidos para juzgar y no es medida) los quemaron, vendiéndolos como cracks. Al primer bajón en su rendimiento, cosa lógica y hasta esperable en un juvenil, estos juveniles no fueron tenidos en cuenta por sus nuevos clubes. Y si a eso se le suma una más que posible falta de talento, la edad de estos jugadores y las circunstancias adversas, lo más factible es que les cortaran la carrera. Así es como Banega vagabundea por el fútbol español sin poder hacerse un lugar en ningún lado después de ser pagado 27 millones de dólares.

Asímismo, la factoría de humo pro-Boca sirvió de precedente para el negocio de otros clubes, o de representantes. Y el fútbol dio muchos pasos hacia el negociado. Las convocatorias a la selección para usarla de vidriera le sirvieron no sólo al club de la Ribera: Estudiantes fue quien mejor supo aprovechar eso y metió a Andujar de arquero titular en la selección, para venderlo a ¡Catania! por 3 millones de euros. Independiente hizo lo mismo con Ustari, obteniendo mayores dividendos, y con Denis. Vélez también, primero con Somoza, Papa y Jonás Gutierrez y ahora para salvar la década económica con Otamendi. Así, jugadores excelentes que no necesitaron lobby para irse a Europa se ven relegados ante un grupo de colegas que, en caso de jugar en serio eliminatorias o un Mundial, no le gana a nadie.

Pero todo este sistema no se instaló solo. Los hinchas del éxito fueron quienes le dieron entidad a la mentira, empañando el juicio propio y el ajeno, categorizándolo como "Antiboca" y negándole la posibilidad de crítica constructiva, lo que generó obvias antipatías por parte de hinchas otrora neutrales o incluso con cierta simpatía por la institución. De tanto bombardeo propagandístico, mucho público consumidor terminó realmente convencido de que poniendo a 9 jugadores de Boca (o identificados con el club, como el caso del Cata Díaz) más alguno que otro de Europa "indiscutible" (Mascherano, Messi) como titulares en la selección, Argentina iba a ganar un Mundial. Es de esta manera que tipos como Aimar, Saviola, Cristian Ledesma, Carrizo, Ezequiel Garay, Gonzalo Higuaín, Mauro Zárate o Cavenaghi son suplentes o, en mayor número, ni siquiera convocados.

Toda esta parafernalia boquense dejó muchísimo rédito, mientras el Club tuvo que desprenderse del "mejor delantero del país de los últimos 5 años", supuestamente regalándolo, para cerrar en verde el balance, a un club de medio pelo que está en racha, pero que ni en pedo puede tener expectativas de, por ejemplo, un Scudetto. ¿Quién ganó con todo esto?