Chacarita pide 2 millones de dólares por el 30% del pase de Matías Alustiza (el otro 70% es de privados).
Significa que el 10% de la ficha del Chavo vale 2/3 millones de dólares, o 666,666 (?) verdes. Multiplicado por 10, el 100% saldría seis millones setecientos mil dólares (6,700,000, véanlo bien (?)).
Ja!
viernes 20 de noviembre de 2009
martes 17 de noviembre de 2009
Jugadísimo.
Hablo de la gran nota que escribió Gustavo Grabia para el Olé (que tantos mimos (?) recibió desde este blog; como el post anterior), denunciando un pacto entre el gobierno y las barras para que éstas viajen a Sudáfrica a dejar en alto (?) al público argentino.
Si bien es posible sospechar de los ribetes de esta denuncia (Olé pertenece a Clarín, grupo hoy enfrentado al oficialismo), las banderas de "Hinchadas Unidas Argentinas" pudieron verse en televisión. Y no sería la primera vez que el Gobierno actual se inmiscuye en asuntos ligados al fútbol que no se juega en la cancha, por llamarlo de cierta manera.
No es la primera vez que las barras transan, ya sea para ir a un Mundial o por otros motivos. Los Diablos Rojos pegaron pasajes a Alemania 2006 por "buena conducta". Aquella célebre trifulca en los quinchos de River, y luego la muerte de Gonzalo Acro, tuvieron como protagonistas a integrantes de Los Borrachos del Tablón, en algunos casos hasta reconocidos como empleados del club según algunas declaraciones juradas. Digamos, siendo justos, que la historia de la relación barra brava - dirigencia no es nueva, ni mucho menos.
Ademas, si bien criticamos a muchos de los redactores del Diario, he de admitir que Grabia supone una de las más notorias excepciones, siendo un periodista con inmensa trayectoria, y además el único que trata casos de violencia y se ve actualizado en temas de las barras y sus internas, recibiendo incluso amenazas en ocasiones varias. La comparsa de pasantes se encarga del fútbol (como puede) casi en su totalidad. A eso agréguenle unos/as que manejan la farándula y te tiran chimentos una vez por semana. Lamentable.
Aunque es clara la dirección politizada que lleva el artículo, no podemos dejar de mencionar el laburo de investigación, las agallas para publicar los nombres y, dicho sea de paso, lo bien que viene recordar algunas cosas como el risible proyecto de tener a barras como encargados de la seguridad en las populares, que hasta se probó con la barra de Independiente.
Otra dolorosa exposición (y van...) de cómo un deporte puede corromperse tanto por sus andamiajes burocráticos.
Si bien es posible sospechar de los ribetes de esta denuncia (Olé pertenece a Clarín, grupo hoy enfrentado al oficialismo), las banderas de "Hinchadas Unidas Argentinas" pudieron verse en televisión. Y no sería la primera vez que el Gobierno actual se inmiscuye en asuntos ligados al fútbol que no se juega en la cancha, por llamarlo de cierta manera.
No es la primera vez que las barras transan, ya sea para ir a un Mundial o por otros motivos. Los Diablos Rojos pegaron pasajes a Alemania 2006 por "buena conducta". Aquella célebre trifulca en los quinchos de River, y luego la muerte de Gonzalo Acro, tuvieron como protagonistas a integrantes de Los Borrachos del Tablón, en algunos casos hasta reconocidos como empleados del club según algunas declaraciones juradas. Digamos, siendo justos, que la historia de la relación barra brava - dirigencia no es nueva, ni mucho menos.
Ademas, si bien criticamos a muchos de los redactores del Diario, he de admitir que Grabia supone una de las más notorias excepciones, siendo un periodista con inmensa trayectoria, y además el único que trata casos de violencia y se ve actualizado en temas de las barras y sus internas, recibiendo incluso amenazas en ocasiones varias. La comparsa de pasantes se encarga del fútbol (como puede) casi en su totalidad. A eso agréguenle unos/as que manejan la farándula y te tiran chimentos una vez por semana. Lamentable.
Aunque es clara la dirección politizada que lleva el artículo, no podemos dejar de mencionar el laburo de investigación, las agallas para publicar los nombres y, dicho sea de paso, lo bien que viene recordar algunas cosas como el risible proyecto de tener a barras como encargados de la seguridad en las populares, que hasta se probó con la barra de Independiente.
Otra dolorosa exposición (y van...) de cómo un deporte puede corromperse tanto por sus andamiajes burocráticos.
lunes 16 de noviembre de 2009
Imbécil.
"Si bien, como quedó dicho, todo el equipo jugó muy mal, lo del Papu Gómez ya resulta inexplicable e indefendible. Mientras él siga siendo el conductor, estamos condenados al fracaso. Ojalá que el Tribunal de Disciplina se apiade de los hinchas y lo haga descansar un tiempo bastante prolongado."
"Que el Tribunal se apiade de los hinchas y haga descansar mucho al Papu."
Cada tanto me tienta leer la sección "De frente" que hizo famoso al Olé. Periodistas disfrazados de hinchas (o hinchas disfrazados de periodistas, podría cuadrar mejor en el balance histórico de la publicación) hablando de los rendimientos del equipo de cada cual.
Encontrarse con fragmentos como los que pueden leerse arriba en este mismo post, los cuales engalanan este descargo de un sanguíneo hincha de San Lorenzo, es a todas cuentas lamentable. El Papu Gomez le hizo gestos a la tribuna. ¿Y?
Las plumas que han dado forma al diario desde su fundación no son precisamente las más agraciadas del ámbito periodístico. Ni siquiera las más floreadas del periodismo deportivo. Empezando por su jefe de redacción (Leonardo Farinella), el pasquín (?) exhibe diariamente una cohorte de cabezas de termo que, de escribir en un blog amateur (como éste), serían hasta grotescos. Un periodista que se precie de tal (ni siquiera te exijo un título porque eso implicaría rajar a dos tercios) debe ser, aún en la bronca, un paladín de la buena palabra, de la mesura. Hay formas sutiles de pegarle a un jugador de fútbol (lo cual también está MAL, porque exacerba el sentimiento personal, sujeto a intereses, ante su labor profesional). Esto es digno de un "De Boedo vengo" o un "Mundo Azulgrana".
Pero escriben en un diario de tirada nacional. Que alguien pague $2,50 y que lea algo como eso sabiendo que le está pagando el sueldo al responsable, es triste. Mucho peor es que el mismo Alejandro Gomez tenga libre acceso a estos halagos (?) hacia él dirigidos.
"Que el Tribunal se apiade de los hinchas y haga descansar mucho al Papu."
Cada tanto me tienta leer la sección "De frente" que hizo famoso al Olé. Periodistas disfrazados de hinchas (o hinchas disfrazados de periodistas, podría cuadrar mejor en el balance histórico de la publicación) hablando de los rendimientos del equipo de cada cual.
Encontrarse con fragmentos como los que pueden leerse arriba en este mismo post, los cuales engalanan este descargo de un sanguíneo hincha de San Lorenzo, es a todas cuentas lamentable. El Papu Gomez le hizo gestos a la tribuna. ¿Y?
Las plumas que han dado forma al diario desde su fundación no son precisamente las más agraciadas del ámbito periodístico. Ni siquiera las más floreadas del periodismo deportivo. Empezando por su jefe de redacción (Leonardo Farinella), el pasquín (?) exhibe diariamente una cohorte de cabezas de termo que, de escribir en un blog amateur (como éste), serían hasta grotescos. Un periodista que se precie de tal (ni siquiera te exijo un título porque eso implicaría rajar a dos tercios) debe ser, aún en la bronca, un paladín de la buena palabra, de la mesura. Hay formas sutiles de pegarle a un jugador de fútbol (lo cual también está MAL, porque exacerba el sentimiento personal, sujeto a intereses, ante su labor profesional). Esto es digno de un "De Boedo vengo" o un "Mundo Azulgrana".
Pero escriben en un diario de tirada nacional. Que alguien pague $2,50 y que lea algo como eso sabiendo que le está pagando el sueldo al responsable, es triste. Mucho peor es que el mismo Alejandro Gomez tenga libre acceso a estos halagos (?) hacia él dirigidos.
domingo 15 de noviembre de 2009
España 2 - Argentina 1
Difícil resulta hacer un análisis intensivo del partido visto ayer en la tarde. La selección dirigida por Maradona cumplió con las expectativas que teníamos la mayoría de espectadores futboleros asiduos: no estuvo a la altura de la que es, hoy por hoy, una de las dos mejores selecciones del mundo, junto a Brasil.
Dentro del contexto de la derrota esperable, basta decir como reseña que hubo baile el primer tiempo, la segunda parte fue un poco más pareja, y que si bien el resultado es justo bajo cualquier óptica, la Albiceleste fabricó muchas chances de gol, lo que a su vez desnudó otra carencia en el equipo: la falta de precisión para definirlas.
La Roja se las trae. Aprendieron a jugar al toque de primera, con una precisión que en Argentina hace mucho no se ve, presionando en bloque, abriendo espacios, armando triángulos y por momentos rectángulos en los toques, desplazamientos y jugadas.
Argentina, por su lado, sigue presentando a los que una camiseta bicampeona del mundo les queda enorme (e-nor-me), no pudiendo alinear el mismo equipo dos veces seguidas, quemando jugadores, sin una idea clara de juego, extrañando a Verón que tiene 34 años y no corre porque no le da el físico. Formamos con Coloccini (un central sobrio pero muy lento) en el lateral derecho y el errático Ansaldi (jugó muy mal pero merece otra chance) por el otro costado, con Maxi "vivo de la renta del gol a Mexico en 2006" Rodriguez y Ángel Di María como respectivos volantes. Por lo mencionado, se entiende que la selección padeció por la derecha. La lentitud de Fabricio (improvisado lateral; no es culpa suya) sumada al desgano de Maxi en la marca hicieron de la izquierda española el cimiento por donde empezar los ataques. Iniesta - un crack - se recostó por ese costado, y en compañía del pivoteo de David Silva y las subidas de Busquets perforó con facilidad por aquella banda. Siempre la misma jugada: Busquets arrastraba las marcas, Iniesta metia un pase horizontal desde el costado hacia adentro y David Villa llegaba al fondo por adentro del área, casi sin marca. Así llegaron al gol: remate cruzado de Villa, Romero no puede contener (iba fortísimo), la pelota va al medio del área y cuando Ansaldi la tiene para cerrar hace lo que en VdL denominamos "la Gran Aveldaño" (?), es decir, quedarse parado como un pelotudo (?) mientras la pelota te pasa a 30 centímetros esperando a que venga un rival y te la birle. Eso pasó. Llegó Xabi Alonso (el mejor del partido) y a cobrar. 1 a 0.
Argentina no mostró guapeza futbolística para dar otra imagen. Descargaba su impotencia con golpes arteros (Salvo Demichelis, la zaga entera debio ser expulsada) que igualmente no impedían que el equipo hiciera agua por todos lados. El árbitro un sacapartidos tremendo, cobrando hasta los contactos en mitad de cancha pero comiéndose no menos de tres penales a favor de ellos, no sé si en una postura intencional pero beneficiando en gran medida a nuestro equipo, que sólo tuvo las ganas de Mascherano, Di Maria e Higuaín (siempre 1 contra 3 ambos), teniendo el ex Central el empate, pero por picarla se fue arriba del travesaño. También puede destacarse la solidez de Sergio Romero, que parece afianzado. Así, después de 45 minutos con momentos de baile, nos vimos sólo un gol abajo.
La mentalidad cambió para el segundo tiempo. Argentina salió a pararse un poco más adelante (la medida justa, hay que decir), de modo tal que le alcanzaba para presionar pero no para jugarse. Los marcadores españoles se vieron perdiendo con Higuaín más seguido. El Pipita se fabricó un jugadón, aguantando con el físico a 2 zagueros, que era el empate pero se fue al lado del palo. Cuando era el mejor, salio por Tevez, que ya ni convocatoria merece, pero es el mejor puntuado por el Olé. El Apache no concretó un solo pase para un compañero, o se iban fuertes o iban para uno de rojo.
No obstante, ya sin un 9 en cancha llegó el empate. Después de una jugada con reclamo de penal por los españoles (dentro de las que no les cobraron, la más discutible), llegó un penal para Argentina. Maxi Rodriguez llegó al fondo con la diagonal al medio y su marca lo barrió con mucha torpeza. Penal y gol de Messi, que es la primera vez que lo nombro. El pibe obviamente quiere rendir, y gritó el gol con todo. Desde acá pensamos que no es culpa suya tener a tantos burros como compatriotas, así que lo bancamos a muerte, aunque pensamos que individualmente podría hacer un poco más.
Así las cosas, a la selección pareció conformarle no perder contra un equipo que tenía potencial para humillarla y se replegó. Otra vez. Por ende, España creció y empezó con la circulación hasta que apareciera algún espacio. Pero varias jugadas con peligro terminaron mal definidas, ya sea mucho antes o mucho después de lo que pedía la situación (especialmente por Negredo; si era Torres hablábamos de papelón).
Hasta que llegó el penal. Podríamos pensar "bue, no le cobró como cinco, quiso compensar" pero no, lo peor es que ¡También fue penal! Demichelis era el único que medianamente podíamos rescatar en la cueva. Chau, la pudrió. Metió la mano y el árbitro decretó. Xabi Alonso nuevamente puso el 2 -1 definitivo. Hubo tiempo para los ingresos de Perotti y Lavezzi, pero no tuvieron contacto con la redonda.
Hubo tiempo para una más, pero el mismo Demichelis no pudo dirigir el cabezazo (el segundo dentro del área española) y se perdió el empate que hubiera rescatado su actuación.
Así las cosas, se dio un resultado que era a todas cuentas esperable. Un golpe, de todas formas, muy duro para aquellos que pensamos que la selección debería ganarle a todos porque hay con qué. Voy a insistir en que medio equipo de los que jugaron ayer ya no pueden ni deben ni merecen estar. Coloccini, Gago, Tevez, Heinze y Maxi Rodriguez, a nuestro criterio.
Viendo el vaso medio lleno, es un amistoso y el segundo tiempo puede dar esperanza de un equipo compacto, con dos líneas de cuatro muy bien paradas, presionando bien y todos al mismo tiempo y dirigiendo las contras como un violín cuando se defiende, y atacando con virtuosismo y orden cuando se puede. Hay que trabajar. Todavía falta, pero no podemos dejar pasar el tiempo pensando que tenemos tiempo.
-Romero (5.5): el mejor de estos últimos partidos. Mucha sobriedad. Nada que hacer en los goles.
-Coloccini (3): Mal. No es marcador de punta, y su lentitud hizo las delicias de la ofensiva española.
-Demichelis (3,5): Hizo un penal indigno de su trayectoria. Marcó algo y fue el que menos pegó.
-Heinze (3): Debió irse expulsado. No paró a nadie.
-Ansaldi (3): No subió ni cerró al 6. Incapaz de asociarse.
-M. Rodriguez (4): intrascendencia. Le hicieron el penal pero nada más.
-Mascherano (4): perdió casi siempre. Es el único que marca y contra un rival así, es obvio que eso no alcanza. Necesita compañía.
-Gago (3,5): Un pase gol para Di María fue lo único que hizo. Apenas participó del juego.
-Di María (5,5): con ganas y con viveza para picar al vacío. Decidió casi siempre mal.
-Messi (4): el gol. No más.
-Higuaín (5): otro que solito se las ingenió. Así casi lega al gol. Cuando mejor estaba lo sacaron.
-Tevez (3,5): errando pases hasta por tirarlos muy fuerte. Pone ganas pero no alcanza.
- Cambiasso, Perotti, Lavezzi: no participaron.
Dentro del contexto de la derrota esperable, basta decir como reseña que hubo baile el primer tiempo, la segunda parte fue un poco más pareja, y que si bien el resultado es justo bajo cualquier óptica, la Albiceleste fabricó muchas chances de gol, lo que a su vez desnudó otra carencia en el equipo: la falta de precisión para definirlas.
La Roja se las trae. Aprendieron a jugar al toque de primera, con una precisión que en Argentina hace mucho no se ve, presionando en bloque, abriendo espacios, armando triángulos y por momentos rectángulos en los toques, desplazamientos y jugadas.
Argentina, por su lado, sigue presentando a los que una camiseta bicampeona del mundo les queda enorme (e-nor-me), no pudiendo alinear el mismo equipo dos veces seguidas, quemando jugadores, sin una idea clara de juego, extrañando a Verón que tiene 34 años y no corre porque no le da el físico. Formamos con Coloccini (un central sobrio pero muy lento) en el lateral derecho y el errático Ansaldi (jugó muy mal pero merece otra chance) por el otro costado, con Maxi "vivo de la renta del gol a Mexico en 2006" Rodriguez y Ángel Di María como respectivos volantes. Por lo mencionado, se entiende que la selección padeció por la derecha. La lentitud de Fabricio (improvisado lateral; no es culpa suya) sumada al desgano de Maxi en la marca hicieron de la izquierda española el cimiento por donde empezar los ataques. Iniesta - un crack - se recostó por ese costado, y en compañía del pivoteo de David Silva y las subidas de Busquets perforó con facilidad por aquella banda. Siempre la misma jugada: Busquets arrastraba las marcas, Iniesta metia un pase horizontal desde el costado hacia adentro y David Villa llegaba al fondo por adentro del área, casi sin marca. Así llegaron al gol: remate cruzado de Villa, Romero no puede contener (iba fortísimo), la pelota va al medio del área y cuando Ansaldi la tiene para cerrar hace lo que en VdL denominamos "la Gran Aveldaño" (?), es decir, quedarse parado como un pelotudo (?) mientras la pelota te pasa a 30 centímetros esperando a que venga un rival y te la birle. Eso pasó. Llegó Xabi Alonso (el mejor del partido) y a cobrar. 1 a 0.
Argentina no mostró guapeza futbolística para dar otra imagen. Descargaba su impotencia con golpes arteros (Salvo Demichelis, la zaga entera debio ser expulsada) que igualmente no impedían que el equipo hiciera agua por todos lados. El árbitro un sacapartidos tremendo, cobrando hasta los contactos en mitad de cancha pero comiéndose no menos de tres penales a favor de ellos, no sé si en una postura intencional pero beneficiando en gran medida a nuestro equipo, que sólo tuvo las ganas de Mascherano, Di Maria e Higuaín (siempre 1 contra 3 ambos), teniendo el ex Central el empate, pero por picarla se fue arriba del travesaño. También puede destacarse la solidez de Sergio Romero, que parece afianzado. Así, después de 45 minutos con momentos de baile, nos vimos sólo un gol abajo.
La mentalidad cambió para el segundo tiempo. Argentina salió a pararse un poco más adelante (la medida justa, hay que decir), de modo tal que le alcanzaba para presionar pero no para jugarse. Los marcadores españoles se vieron perdiendo con Higuaín más seguido. El Pipita se fabricó un jugadón, aguantando con el físico a 2 zagueros, que era el empate pero se fue al lado del palo. Cuando era el mejor, salio por Tevez, que ya ni convocatoria merece, pero es el mejor puntuado por el Olé. El Apache no concretó un solo pase para un compañero, o se iban fuertes o iban para uno de rojo.
No obstante, ya sin un 9 en cancha llegó el empate. Después de una jugada con reclamo de penal por los españoles (dentro de las que no les cobraron, la más discutible), llegó un penal para Argentina. Maxi Rodriguez llegó al fondo con la diagonal al medio y su marca lo barrió con mucha torpeza. Penal y gol de Messi, que es la primera vez que lo nombro. El pibe obviamente quiere rendir, y gritó el gol con todo. Desde acá pensamos que no es culpa suya tener a tantos burros como compatriotas, así que lo bancamos a muerte, aunque pensamos que individualmente podría hacer un poco más.
Así las cosas, a la selección pareció conformarle no perder contra un equipo que tenía potencial para humillarla y se replegó. Otra vez. Por ende, España creció y empezó con la circulación hasta que apareciera algún espacio. Pero varias jugadas con peligro terminaron mal definidas, ya sea mucho antes o mucho después de lo que pedía la situación (especialmente por Negredo; si era Torres hablábamos de papelón).
Hasta que llegó el penal. Podríamos pensar "bue, no le cobró como cinco, quiso compensar" pero no, lo peor es que ¡También fue penal! Demichelis era el único que medianamente podíamos rescatar en la cueva. Chau, la pudrió. Metió la mano y el árbitro decretó. Xabi Alonso nuevamente puso el 2 -1 definitivo. Hubo tiempo para los ingresos de Perotti y Lavezzi, pero no tuvieron contacto con la redonda.
Hubo tiempo para una más, pero el mismo Demichelis no pudo dirigir el cabezazo (el segundo dentro del área española) y se perdió el empate que hubiera rescatado su actuación.
Así las cosas, se dio un resultado que era a todas cuentas esperable. Un golpe, de todas formas, muy duro para aquellos que pensamos que la selección debería ganarle a todos porque hay con qué. Voy a insistir en que medio equipo de los que jugaron ayer ya no pueden ni deben ni merecen estar. Coloccini, Gago, Tevez, Heinze y Maxi Rodriguez, a nuestro criterio.
Viendo el vaso medio lleno, es un amistoso y el segundo tiempo puede dar esperanza de un equipo compacto, con dos líneas de cuatro muy bien paradas, presionando bien y todos al mismo tiempo y dirigiendo las contras como un violín cuando se defiende, y atacando con virtuosismo y orden cuando se puede. Hay que trabajar. Todavía falta, pero no podemos dejar pasar el tiempo pensando que tenemos tiempo.
-Romero (5.5): el mejor de estos últimos partidos. Mucha sobriedad. Nada que hacer en los goles.
-Coloccini (3): Mal. No es marcador de punta, y su lentitud hizo las delicias de la ofensiva española.
-Demichelis (3,5): Hizo un penal indigno de su trayectoria. Marcó algo y fue el que menos pegó.
-Heinze (3): Debió irse expulsado. No paró a nadie.
-Ansaldi (3): No subió ni cerró al 6. Incapaz de asociarse.
-M. Rodriguez (4): intrascendencia. Le hicieron el penal pero nada más.
-Mascherano (4): perdió casi siempre. Es el único que marca y contra un rival así, es obvio que eso no alcanza. Necesita compañía.
-Gago (3,5): Un pase gol para Di María fue lo único que hizo. Apenas participó del juego.
-Di María (5,5): con ganas y con viveza para picar al vacío. Decidió casi siempre mal.
-Messi (4): el gol. No más.
-Higuaín (5): otro que solito se las ingenió. Así casi lega al gol. Cuando mejor estaba lo sacaron.
-Tevez (3,5): errando pases hasta por tirarlos muy fuerte. Pone ganas pero no alcanza.
- Cambiasso, Perotti, Lavezzi: no participaron.
domingo 8 de noviembre de 2009
De la copa sin equipos argentinos.
La Sudamericana, para el mayor espectro del público futbolero, siempre fue una copa "de cabotaje". Salvo, claro, cuando era su equipo el que la ganaba. La poca credibilidad del certamen, solventada en papelones como invitar siempre a River y Boca, las increíbles medidas tomadas en 2007 para favorecer a Arsenal (contar los goles de visitante en la final, los arbitrajes, las llaves contra equipos de Honduras), que la jugaran equipos novenos y décimos en su torneo doméstico como en el caso de Brasil, y el poco crédito para el ganador (ni un cupo para la Libertadores le dan), dan fundamentos fuertes para corroborar el concepto.
Suponiendo al torneo tan poco serio, es incluso más evidente que el fútbol argentino está en un subsuelo a nivel cualitativo. Eliminaciones prematuras, equipos que traen al país palizas de visitante, un mismo equipo limpiando a cuanto argentino se le cruce en el camino (Liga de Quito), dan cuenta de esto.
¿Cómo se llegó a esto? Las deudas astronómicas que sostienen todos los clubes de primera división los vuelven incapaces de mantener en su plantel a jugadores que, tiempo atrás, quizás ni tenían lugar en primera división. La insolvencia trajo consigo a representantes y mecenas dueños de infinidad de pases de jugadores. Con ellos llegó el concepto de traer a 15 jugadores a préstamo por temporada, y principalmente, al negocio: profesionales de nivel insuficiente, vistiendo camisetas que les quedan enormes. River y Racing hechos una murga. San Lorenzo contratando a préstamo jugadores medio pelo (porque no son figuras tipos como Santana o Fornaroli). Boca dependiendo siempre de Palermo, Riquelme, Battaglia, repatriando a Insua y Rosada (medio pelo ambos) como figuras.
Con ese marco, sería milagroso esperar que un equipo presente regularidad. ¿Cuándo se dio por última vez un equipo bicampeón? Boca en 2006. ¿Y antes de eso? Los torneos viejos eran como dos torneos nuevos. Por ejemplo, el Huracán de Cappa que tanto gustó en el Clausura 2009, estaría en mitad de tabla porque en este campeonato (la segunda ronda de un torneo en serio) juega horrible y no le gana a nadie. Mismo Newell's. Racing hizo 30 puntos en 12 fechas y este torneo en la misma cantidad hizo 8. Lanús sale tercero dos torneos seguidos y después se cae. Estudiantes ganó la Libertadores con una solidez tremenda pero no estaba clasificado para las copas, y ahora juega feísimo (gana de oficio casi siempre).
Si un equipo no puede sostener un proyecto a lo largo del tiempo (ni siquiera Lanús; pueden probar a muchos pibes pero se fue Sand y no ganó más), todo se vuelve cíclico. Y ahí es cuando, al momento de medir la inconstancia de nuestros representantes contra un equipo que tiene hace 3, 4 años los mismos jugadores, nos damos cuenta. El River uruguayo sin ningún lauro de primera división a nivel local, ni internacional, eliminando a San Lorenzo, Cerro Porteño, Liga de Quito borrando con baile a Lanús y a Velez último campeón, habiendo éstos últimos eliminado nada menos que a River y Boca respectivamente, y Botafogo, equipo chico de Brasil.
¿Qué cosa, entonces, es el cabotaje?
Suponiendo al torneo tan poco serio, es incluso más evidente que el fútbol argentino está en un subsuelo a nivel cualitativo. Eliminaciones prematuras, equipos que traen al país palizas de visitante, un mismo equipo limpiando a cuanto argentino se le cruce en el camino (Liga de Quito), dan cuenta de esto.
¿Cómo se llegó a esto? Las deudas astronómicas que sostienen todos los clubes de primera división los vuelven incapaces de mantener en su plantel a jugadores que, tiempo atrás, quizás ni tenían lugar en primera división. La insolvencia trajo consigo a representantes y mecenas dueños de infinidad de pases de jugadores. Con ellos llegó el concepto de traer a 15 jugadores a préstamo por temporada, y principalmente, al negocio: profesionales de nivel insuficiente, vistiendo camisetas que les quedan enormes. River y Racing hechos una murga. San Lorenzo contratando a préstamo jugadores medio pelo (porque no son figuras tipos como Santana o Fornaroli). Boca dependiendo siempre de Palermo, Riquelme, Battaglia, repatriando a Insua y Rosada (medio pelo ambos) como figuras.
Con ese marco, sería milagroso esperar que un equipo presente regularidad. ¿Cuándo se dio por última vez un equipo bicampeón? Boca en 2006. ¿Y antes de eso? Los torneos viejos eran como dos torneos nuevos. Por ejemplo, el Huracán de Cappa que tanto gustó en el Clausura 2009, estaría en mitad de tabla porque en este campeonato (la segunda ronda de un torneo en serio) juega horrible y no le gana a nadie. Mismo Newell's. Racing hizo 30 puntos en 12 fechas y este torneo en la misma cantidad hizo 8. Lanús sale tercero dos torneos seguidos y después se cae. Estudiantes ganó la Libertadores con una solidez tremenda pero no estaba clasificado para las copas, y ahora juega feísimo (gana de oficio casi siempre).
Si un equipo no puede sostener un proyecto a lo largo del tiempo (ni siquiera Lanús; pueden probar a muchos pibes pero se fue Sand y no ganó más), todo se vuelve cíclico. Y ahí es cuando, al momento de medir la inconstancia de nuestros representantes contra un equipo que tiene hace 3, 4 años los mismos jugadores, nos damos cuenta. El River uruguayo sin ningún lauro de primera división a nivel local, ni internacional, eliminando a San Lorenzo, Cerro Porteño, Liga de Quito borrando con baile a Lanús y a Velez último campeón, habiendo éstos últimos eliminado nada menos que a River y Boca respectivamente, y Botafogo, equipo chico de Brasil.
¿Qué cosa, entonces, es el cabotaje?
miércoles 28 de octubre de 2009
Pequeñas delicias de la vida Racinguista.
Y bue, Lottar Mathäus no viene. El ex crack alemán, de dudosos logros como DT en Europa, mandó un sms glorioso ("n voy x motiv pers" creo que decía) y así le canceló a los dirigentes de Racing. A los jugadores, a la gente, a todos.
Me costaría dar una apreciación personal acerca de la pérdida neta real que sufre el club. ¿Matthäus era acaso idóneo para la situación del club? ¿Era igual de bueno como DT que como jugador? ¿Podía lograr explicarle la redonda a una comparsa de 45 integrantes vistiendo la Blanca y Celeste? Sinceramente no sé. No me interesa tampoco, ya que no va a venir; el estado delicado del primer equipo, con respecto al descenso, hace urgente fijarse en otros menesteres, como el encontrar al que sí sea el sucesor de Ricardo Caruso Lombardi (a quien, en otro orden de cosas, seguiremos bancando a muerte).
Así las cosas, los popes de la institución vuelven a dejar la imagen de Racing expuesta al ridículo y el descrédito. Primero la negociación escandalosa con Vizcarra (casi queda libre por culpa nuestra; hoy está en GELP), la incumplida promesa de retener una base (qué divertido va a ser cuando traigamos a préstamo a Zucullini), son ejemplos de este manejo digno, como rezaba la pintada que hoy adornó los matutinos, de Fernando De la Rua, aquél ex Mandatario Nacional de dicción torpe y andar extraviado. Así que muchachos (?), pónganse media pila y hagan las cosas como corresponde. No me hace gracia escuchar el nombre de La Academia en el programa de Tinelli, o el de Rial.
Suena el nombre de Sergio Markarian. Vuelve esa lista B con Claudio Vivas, Ischia y Osvaldo Ardiles - técnico éste último a cuya designación suscribo - como posibles candidatos. Igualmente, yo ya no les creo una curda a los dirigentes. Tendré que ver el contrato firmado y un contrato que ratifique que firmó el contrato (?) para despejar las dudas.
Racing necesita un técnico YA. El equipo difícilmente gane tres partidos este torneo. Hay que darle la chance urgentemente a alguien que llegue, y que logre dilucidar la cuestión y limpiar a varios jugadores, muchos de ellos lamentablemente adquiridos por el club en calidad de cedidos, y tratar de armar una base aceptable, de acuerdo a compras fuertes y, por sobre todo, criteriosas en el mercado de verano. Es la única manera de apostar a pelear arriba el torneo que viene, y así rescatar este torneo magro, que posiblemente nos vea últimos como hace dos años. En resumidas cuentas, la única manera de zafar del descenso.
Me costaría dar una apreciación personal acerca de la pérdida neta real que sufre el club. ¿Matthäus era acaso idóneo para la situación del club? ¿Era igual de bueno como DT que como jugador? ¿Podía lograr explicarle la redonda a una comparsa de 45 integrantes vistiendo la Blanca y Celeste? Sinceramente no sé. No me interesa tampoco, ya que no va a venir; el estado delicado del primer equipo, con respecto al descenso, hace urgente fijarse en otros menesteres, como el encontrar al que sí sea el sucesor de Ricardo Caruso Lombardi (a quien, en otro orden de cosas, seguiremos bancando a muerte).
Así las cosas, los popes de la institución vuelven a dejar la imagen de Racing expuesta al ridículo y el descrédito. Primero la negociación escandalosa con Vizcarra (casi queda libre por culpa nuestra; hoy está en GELP), la incumplida promesa de retener una base (qué divertido va a ser cuando traigamos a préstamo a Zucullini), son ejemplos de este manejo digno, como rezaba la pintada que hoy adornó los matutinos, de Fernando De la Rua, aquél ex Mandatario Nacional de dicción torpe y andar extraviado. Así que muchachos (?), pónganse media pila y hagan las cosas como corresponde. No me hace gracia escuchar el nombre de La Academia en el programa de Tinelli, o el de Rial.
Suena el nombre de Sergio Markarian. Vuelve esa lista B con Claudio Vivas, Ischia y Osvaldo Ardiles - técnico éste último a cuya designación suscribo - como posibles candidatos. Igualmente, yo ya no les creo una curda a los dirigentes. Tendré que ver el contrato firmado y un contrato que ratifique que firmó el contrato (?) para despejar las dudas.
Racing necesita un técnico YA. El equipo difícilmente gane tres partidos este torneo. Hay que darle la chance urgentemente a alguien que llegue, y que logre dilucidar la cuestión y limpiar a varios jugadores, muchos de ellos lamentablemente adquiridos por el club en calidad de cedidos, y tratar de armar una base aceptable, de acuerdo a compras fuertes y, por sobre todo, criteriosas en el mercado de verano. Es la única manera de apostar a pelear arriba el torneo que viene, y así rescatar este torneo magro, que posiblemente nos vea últimos como hace dos años. En resumidas cuentas, la única manera de zafar del descenso.
jueves 15 de octubre de 2009
De la reacción de Maradona.
Dijo lo que todo el ambiente quiere decir, y sólo él puede por ser Maradona. Pocos deben ser los jugadores que realmente se bancan la obsecuencia y el manejo impune de los "periodistas" que se manejan en el ámbito deportivo.
El pseudo-periodismo queda al descubierto cuando vemos a tipos como Luis Ventura y toda su corte lamentable de panelistas atacar con todo a Maradona. ¿Es lógico que un sector del periodismo rosa, el encargado de revistas de un caudal cultural innegable como Pronto y Paparazzi salga en defensa de otros, responsables de luminarias de idéntico brillo como el Olé, o los noticieros de TyC?
¿Es lógica semejante muestra de indignación por parte de un tipo que ha sabido tranzar con mil y un popes con tal de estar donde está, reconocido hasta el hartazgo por su veletismo y obsecuencia para con el que pone la tarasca?
No pienso dividir. No voy a acudir al discurso de "esto es para los que no querían que fuera al mundial Argentina. Los quiero ver festejando después" porque no me interesa, a mí personalmente. Cada uno es responsable de sus propios intereses; eso está claro. El asunto es que muchos de los periodistas que se sintieron golpeados por el actual DT adaptan sus intereses según el vaivén. Ganan si Argentina clasifica; Ganan si Argentina queda afuera. Y se quedan en eso; adoptan una doble moral ("Esto se veía venir". "Obvio que queremos ir al Mundial").
La actitud que tomó el Dié es reprobable. Reprobable en sus formas. Si él hubiera adornado la declaración, suavizándola, las críticas le hubieran llovido igual, por esta doble moral repugnante de la que hace gala el círculo periodístico. Lamentablemente, el asidero de las fortísimas críticas es ahora la falta de modales. Pero yo, honestamente, prefiero alguien franco y malhablado antes que escritores de pluma colorida pero, salvo honrosísimas excepciones, vacíos, temerosos, condescendientes. Los arreglos con las barras, la televisación, los 30 años de Grondona, el vaciamiento de las instituciones. Omisiones voluntarias sobre temas de tamaña relevancia pesan, en el balance que yo hago, muchísimo más que un agravio de mal gusto en una conferencia de prensa.
Miren ahora mismo cómo invierten su propia posición, ellos, los creadores de "D10s es argentino".
Lo que le criticamos, sí, a Maradona desde este espacio es su forma de decir las cosas. Sabemos de la soberbia de la que hizo gala. Pero también sabemos de la soberbia del aparato que, ayer, él mismo puso en su contra. Rescatamos cierta "honestidad", muy poco diplomática, para decir lo que pensaba. Y opinamos que, como esto, a fin de cuentas, es fútbol, Maradona sabe más de fútbol que todos los pasantes juntos.
Cierto es también que el equipo deberá mejorar, y drásticamente, para aspirar a buenos resultados y acallar las feroces críticas que vendrán de ahora en adelante.
Update: buen post el de Tic Espor, sobre el tema
El pseudo-periodismo queda al descubierto cuando vemos a tipos como Luis Ventura y toda su corte lamentable de panelistas atacar con todo a Maradona. ¿Es lógico que un sector del periodismo rosa, el encargado de revistas de un caudal cultural innegable como Pronto y Paparazzi salga en defensa de otros, responsables de luminarias de idéntico brillo como el Olé, o los noticieros de TyC?
¿Es lógica semejante muestra de indignación por parte de un tipo que ha sabido tranzar con mil y un popes con tal de estar donde está, reconocido hasta el hartazgo por su veletismo y obsecuencia para con el que pone la tarasca?
No pienso dividir. No voy a acudir al discurso de "esto es para los que no querían que fuera al mundial Argentina. Los quiero ver festejando después" porque no me interesa, a mí personalmente. Cada uno es responsable de sus propios intereses; eso está claro. El asunto es que muchos de los periodistas que se sintieron golpeados por el actual DT adaptan sus intereses según el vaivén. Ganan si Argentina clasifica; Ganan si Argentina queda afuera. Y se quedan en eso; adoptan una doble moral ("Esto se veía venir". "Obvio que queremos ir al Mundial").
La actitud que tomó el Dié es reprobable. Reprobable en sus formas. Si él hubiera adornado la declaración, suavizándola, las críticas le hubieran llovido igual, por esta doble moral repugnante de la que hace gala el círculo periodístico. Lamentablemente, el asidero de las fortísimas críticas es ahora la falta de modales. Pero yo, honestamente, prefiero alguien franco y malhablado antes que escritores de pluma colorida pero, salvo honrosísimas excepciones, vacíos, temerosos, condescendientes. Los arreglos con las barras, la televisación, los 30 años de Grondona, el vaciamiento de las instituciones. Omisiones voluntarias sobre temas de tamaña relevancia pesan, en el balance que yo hago, muchísimo más que un agravio de mal gusto en una conferencia de prensa.
Miren ahora mismo cómo invierten su propia posición, ellos, los creadores de "D10s es argentino".
Lo que le criticamos, sí, a Maradona desde este espacio es su forma de decir las cosas. Sabemos de la soberbia de la que hizo gala. Pero también sabemos de la soberbia del aparato que, ayer, él mismo puso en su contra. Rescatamos cierta "honestidad", muy poco diplomática, para decir lo que pensaba. Y opinamos que, como esto, a fin de cuentas, es fútbol, Maradona sabe más de fútbol que todos los pasantes juntos.
Cierto es también que el equipo deberá mejorar, y drásticamente, para aspirar a buenos resultados y acallar las feroces críticas que vendrán de ahora en adelante.
Update: buen post el de Tic Espor, sobre el tema
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